{"id":1057,"date":"2017-02-06T09:41:14","date_gmt":"2017-02-06T08:41:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=1057"},"modified":"2017-02-06T09:41:14","modified_gmt":"2017-02-06T08:41:14","slug":"la-vida-bombardeada-de-paula-azcarate","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2017\/02\/06\/la-vida-bombardeada-de-paula-azcarate\/","title":{"rendered":"La vida bombardeada de Paula Azcarate"},"content":{"rendered":"<p><em>Hija de nacionalista condenado y sobrina de abad franquista, narra con 92 a\u00f1os el horror del bombardeo de Durango<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de<strong> Iban Gorriti<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">E<\/span>L Ayuntamiento de Durango ha desvelado esta semana que buscar\u00e1 en la Audiencia Nacional el perd\u00f3n del Estado italiano y espa\u00f1ol por los bombardeos fascistas que sufri\u00f3 la villa el 31 de marzo de 1937. Los cr\u00edmenes de lesa humanidad no prescriben. En el caso de Gernika, el Parlamento alem\u00e1n ya pidi\u00f3 disculpas a la villa en 1998.<\/p>\n<figure style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2017\/02\/05\/historias.vascos05022017_31584.jpg\" alt=\"Paula Azcarate, de 92 a\u00f1os de edad, es una de las supervivientes del ataque a\u00e9reo a Durango del 31 de marzo de 1937.I. Gorriti\" width=\"700\" height=\"397\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Paula Azcarate, de 92 a\u00f1os de edad, es una de las supervivientes del ataque a\u00e9reo a Durango del 31 de marzo de 1937.I. Gorriti<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una de la mujeres que a\u00fan se duele del ataque indiscriminado sobre Durango es Paula Azcarate Bizcarguenaga, de 92 a\u00f1os. Ella sobrevivi\u00f3 al genocidio impulsado por el militar golpista Emilio Mola. Su testimonio ha sido desconocido hasta hoy y ella ha pasado desapercibida. Pero su historia atesora todos los elementos de una pel\u00edcula: su padre fue denunciado por quienes le alquilaban la casa por ser del PNV y condenado a muerte; su t\u00edo fue el famoso abad Carlos Azcarate amigo personal de Franco y ella vivi\u00f3 medio siglo en la casa vicarial de las monjas de Santa Susana de Durango, aquellas religiosas v\u00edctimas del bombardeo.<\/p>\n<p>Paula naci\u00f3 en Gaztelua, Abadi\u00f1o, el 29 de septiembre de 1924. Es la segunda de cuatro hermanos. Primera curiosidad: \u201cMi padre era Francisco, pero muri\u00f3 cuando yo ten\u00eda dos meses, y mi madre se cas\u00f3 con el hermano de Francisco, Felipe, que tras cuatro a\u00f1os preso de Franco, volvi\u00f3 a casa mal de la guerra\u201d, asiente quien se cas\u00f3 con Ciriaco Astorkia, de Iurreta.<\/p>\n<p>Con 8 a\u00f1os, Azcarate fue enviada a servir a un caser\u00edo de Durango, de unos nacionalistas de Alienda. El 25 de septiembre de 1936 aviones fascistas arrojaron unas bombas sobre el front\u00f3n de Durango causando 12 muertes y heridos entre los milicianos. Otro artefacto cay\u00f3 en una huerta y dos m\u00e1s en el ferrocarril. Los fallecidos ten\u00edan entre 18 y 32 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Como venganza, los republicanos sacaron a afines a la derecha de la c\u00e1rcel y les fusilaron en el camposanto. \u201cYo les vi pasar. Iban rezando: \u2018Santo Dios, Santo fuerte, Santo inmortal, l\u00edbranos Se\u00f1or de todo mal\u201d. Paula aporta datos que ning\u00fan investigador ha citado. \u201cLa primera en pegarles un tiro fue una miliciana, una de la CNT. Iban con un buzo azul y a las que \u00edbamos a misa nos tiraban zapatos viejos desde las ventanas. \u00a1Insultaban! \u00a1Eran \u2018malaaas\u2019!\u201d, valora y agrega que un joven, Zavala, sali\u00f3 vivo del pared\u00f3n, pero \u201cacab\u00f3 muriendo\u201d.<\/p>\n<p>Seis meses despu\u00e9s volvi\u00f3 la muerte, el bombardeo planificado sobre Durango, tras aviso del cubano Mola. Aquel 31 de marzo, fue \u201chorroroso, no se puede explicar\u201d. Ella, como su madre, acudieron al d\u00eda de plaza. La ni\u00f1a llevaba leche a una familia y se encontr\u00f3 con su madre en Kurutziaga. Oyeron la sirena. La madre le dijo: \u201c\u2019Ume\u2019, vete a casa, no pares. Cojo el burro y voy\u201d. Paula se encontr\u00f3 con un amigo y vieron que \u201cde Anboto ven\u00edan aviones de tres en tres y con cazas\u201d.<\/p>\n<p>Al llegar al palacio Garai, mir\u00f3 al cielo: \u201cLe dije, Faustino, est\u00e1n tirando papeles. \u00c9l me tir\u00f3 al portal de Loizate. De pronto todo era humo, ruido, piedras por encima. Fuera no se ve\u00eda nada, parec\u00eda de noche. \u00c1rboles ca\u00eddos, todo roto\u201d. Pens\u00f3 que hab\u00edan matado a su madre al ir a por el burro a la tienda de Eguen. \u201cVi a una mujer con una criatura sin pies debajo, muertas. Los burros muertos se hincharon, como un milagro\u201d. Ech\u00f3 a correr hacia San Fausto y se encontr\u00f3 con una vecina ensangrentada. Una cantina de leche se le hab\u00eda incrustado en la cintura. \u201cMe dijo: \u2018Polita\u2019, vete a casa y diles que me estoy muriendo\u201d.<\/p>\n<p>Azcarate se reencontr\u00f3 con la mujer con la que viv\u00eda. \u201cMe bes\u00f3 y le dije que mi madre y mi t\u00eda que viv\u00eda con las monjas habr\u00edan muerto\u201d. Pero no. Al mediod\u00eda vio a su madre encima del burro. Llegaba con una pierna curada por metralla. Les cont\u00f3 que \u201cse hab\u00eda refugiado donde Eguen. De cuatro, murieron la hermana de Mar\u00eda Eguen, la t\u00eda de Mancisidor y otra. Ella qued\u00f3 viva\u201d.<\/p>\n<p>Por la tarde, segundo raid. \u201cVolaban tan bajo que les ve\u00edamos las caras\u201d. Paula y los suyos se refugiaron en una zanja de San Fausto con riachuelo. \u201cDe todo lo que apretamos contra el suelo yo creo que hicimos agujero. Ca\u00edan casquetes de ametralladora. \u00a1P\u00e1nico!\u201d. Y lleg\u00f3 la noche. Acompa\u00f1\u00f3 a una amiga a su casa de la Txantonesa, en Goienkalea. \u201cFuimos con una vela. Solo se o\u00edan llantos y lamentos. Todos buscando sus cosas, sus cad\u00e1veres\u201d. Basilisa se llev\u00f3 a su hija a Gaztelua. \u201cSi morimos, todos juntos\u201d, le dijo. A la dos monjas supervivientes, y otros parientes de Durango. Su padre, ferroviario, emigr\u00f3 con vacas a Amorebieta y acab\u00f3 en Laredo.<\/p>\n<p><b><span class=\"MayusculasNegrita\">Tras de las bombas <\/span><\/b><\/p>\n<p>Se quedaron entre dos fuegos. \u201cLos pobres gudaris escapaban como pod\u00edan\u201d. El abuelo hizo amago de irse pero todos se quedaron. Los de Franco ocupaban Durango: \u201cQu\u00e9 m\u00fasica, con banderas. Los primeros en entrar fueron moros con pantalones blancos y capa\u201d. Los due\u00f1os de la casa les despacharon del inmueble. \u201cLes dec\u00edan a los moros que \u00e9ramos rojos, que nos fu\u00e9ramos como los de Rusia\u201d. Esos d\u00edas vieron a su t\u00edo, republicano, muerto en el cementerio de Abadi\u00f1o. \u201cLas pasamos canutas\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan cuando la Guardia Civil les requis\u00f3 su casa y preguntaron por el padre. Le detuvieron por nacionalista en Astola. \u201cLe dieron 3 penas de muerte, 3 denuncias falsas\u201d. Le encarcelaron en Larrinaga, en un barco, en Burgos y Astorga. Seg\u00fan la familia no era gudari.<\/p>\n<p>Felipe consigui\u00f3 librarse de las penas de muerte porque su hermano era Carlos Azcarate, famoso fraile trapense de San Pedro de Carde\u00f1a. \u201cEra carlista, muy amigo Franco, y tan dictador como \u00e9l\u201d, se r\u00ede. Tras la detenci\u00f3n de Felipe, al abuelo, \u201cdel disgusto\u201d, le sali\u00f3 un bulto en la cabeza y muri\u00f3. Fueron a vivir a Durango. \u201cYo, reci\u00e9n casada, al convento de Santa Susana\u201d. Vivi\u00f3 all\u00ed hasta cerrarse. \u201cDicen que en el bombardeo murieron un total de 13 monjas -con la muchacha, Mari Bergara-, pero no, fueron 17. Algunas por la tarde cuando escapaban. Las bombas cayeron en el convento sobre la zona de las monjas. Los gudaris se libraron\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hija de nacionalista condenado y sobrina de abad franquista, narra con 92 a\u00f1os el horror del bombardeo de Durango<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[37162,59762,89881],"class_list":["post-1057","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-historia-de-los-vascos","tag-iban-gorriti","tag-paula-azcarate"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1057","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1057"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1057\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1058,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1057\/revisions\/1058"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1057"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1057"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1057"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}