{"id":1082,"date":"2017-04-03T11:53:21","date_gmt":"2017-04-03T09:53:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=1082"},"modified":"2017-04-03T11:53:21","modified_gmt":"2017-04-03T09:53:21","slug":"milagros-supervivientes-del-horror-de-durango","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2017\/04\/03\/milagros-supervivientes-del-horror-de-durango\/","title":{"rendered":"\u2018Milagros\u2019 supervivientes del horror de Durango"},"content":{"rendered":"<p><em>Se cumplen ochenta a\u00f1os desde el d\u00eda en que dos hermanas sobrevivieron al ataque de un caza italiano que mat\u00f3 a su t\u00eda<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de Iban Gorriti<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2017\/04\/02\/durango_29489.jpg\" alt=\"La t\u00eda de las ni\u00f1as, Tere Minchero; el padre, Manuel Mu\u00f1oz, y la madre, Victorina Minchero.\" \/> La t\u00eda de las ni\u00f1as, Tere Minchero; el padre, Manuel Mu\u00f1oz, y la madre, Victorina Minchero. Foto: Familia Mu\u00f1oz Minchero<\/p>\n<p>Son dos hermanas vivas, es decir, dos corazones, dos cerebros, cuatro ojos, pero&#8230; tres manos. La cuarta qued\u00f3 colgando de los tendones el 31 de marzo de 1937 cuando ellas dos sobrevivieron a un ametrallamiento de un caza fascista italiano junto al cementerio de Durango. Sobre ellas, muri\u00f3 acribillada su t\u00eda, que trataba de ser parapeto para las ni\u00f1as ante aquellos pilotos que sonre\u00edan. Planeaban tan bajo que ve\u00edan los rostros risue\u00f1os de sus verdugos, aquellos 45 aviadores que Gerediaga Elkartea ha ratificado que ejecutaron el crimen de guerra que acab\u00f3, sin distinciones ideol\u00f3gicas, con el 5% de la poblaci\u00f3n de la villa.<\/p>\n<p>Conocieron aquel dantesco genocidio Milagros (Pasaia, 20 noviembre de 1928) y Teresa (Altza, 3 de septiembre de 1935), refugiadas aquellos d\u00edas en Durango. La primera, residente a d\u00eda de hoy en Hernani, fue quien perdi\u00f3 su mano derecha cuando sumaba 8 a\u00f1os. La segunda apuraba dos primaveras y en la actualidad vive en Saubion, en Las Landas.<\/p>\n<p>Las biograf\u00edas de las dos Mu\u00f1oz Minchero son entregas que viajan no solo a su pasado sino a lugares de refugio hasta el punto de convertirse en desplazados continuos, n\u00f3madas, para sobrevivir. El rebobinado fugaz las sit\u00faa en Durango, en d\u00edas en que su padre, Manuel Mu\u00f1oz <i>El Ni\u00f1o <\/i>(Villanueva de Tapia, M\u00e1laga, 1902) era miliciano del batall\u00f3n Karl Liebnecht del PCE y luchaba en el frente contra los golpistas y sus aliados.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 el 31 de marzo a Durango. Con los toques de alarma, quienes estaban en misa se sintieron protegidos y, aconteci\u00f3 todo lo contrario, los bombarderos fueron a por sacerdotes, monjas y fieles de la jesu\u00edtica San Jos\u00e9, la agustina Santa Susana, y la parroquia Santa Mar\u00eda de Uribarri. Morir\u00edan durante todo el d\u00eda m\u00e1s de 336 personas indefensas.<\/p>\n<p>Por la tarde, regres\u00f3 la muerte de los <i>murci\u00e9lagos<\/i> bombarderos y la escuadra <i>Cucaracha<\/i> de Mussolini. Milagros y Teresa se escond\u00edan en el \u201cmonte Furumbullas, estoy segura de que se llamaba as\u00ed\u201d, cerca del cementerio, y cuando hu\u00edan de la mano y arropada la beb\u00e9 en el seno de su t\u00eda Tere Minchero Rubio, la adulta decidi\u00f3 tirarse al suelo y escudar a las menores. Result\u00f3 muerta por las balas. \u201cMi t\u00eda estaba hecha trizas. Lo recuerdo todo como si lo estuviera viendo ahora. Fue algo tan duro&#8230;\u201d, da testimonio Milagros, nombre de pila que parece un alias por su significado.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2017\/04\/02\/milagrosyteresa_8060.jpg\" alt=\"Milagros Mu\u00f1oz y Teresa Mu\u00f1oz, a d\u00eda de hoy.\" \/> Milagros Mu\u00f1oz y Teresa Mu\u00f1oz, a d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Yo ah\u00ed renac\u00ed!\u201d, enfatiza aquella ni\u00f1a que de pronto se vio sin mano, sin t\u00eda, al lado de su hermana de dos a\u00f1os y mientras los caza empecinados continuaban acabando con vidas. \u201cVi\u00e9ndote en esa tesitura no sientes el dolor\u201d, subraya quien fue llevada por un cami\u00f3n de milicianos a un hospital donde le cortaron la mano derecha y la enviaron en un coche particular a un hospital de sangre militar a la entrada de Bilbao.<\/p>\n<p>\u201cYo era la \u00fanica entre hombres\u201d, detalla, y narra un episodio m\u00e1s de escalofr\u00edo. \u201cMe dejaron entre todo muertos y tuve que gritar que no me olvidaran, que yo estaba viva\u201d. En ese momento reconoci\u00f3 a uno que no iba vestido de militar. \u201cEra un mendigoizale que yo conoc\u00eda. Le dije, t\u00fa eres Alejandro, panadero de Aretxabaleta. Y tambi\u00e9n a otro, Juan Pe\u00f1a, de la fruter\u00eda de Pasajes. \u00a1Ya fue casualidad! Desde ese momento, fui la primera para todo\u201d.<\/p>\n<p>Y all\u00ed le amputaron el brazo. \u201cDecidieron cort\u00e1rmelo desde el codo y as\u00ed he vivido toda mi vida, con ocho hijos que he sacado adelante\u201d, enfatiza. Tres semanas despu\u00e9s de aquel 31 de marzo, el 23 de abril mataron a su padre en los \u00faltimos d\u00edas de resistencia antes los facciosos en Elorrio. El fallecido de 34 a\u00f1os y su esposa Victorina pertenec\u00edan a \u201cuna familia muy orgullosa\u201d de la Segunda Rep\u00fablica que se hab\u00eda casado \u00fanicamente por lo civil en Pasaia.<\/p>\n<p>Sin conocer este hecho, el Gobierno vasco quiso que Milagros fuera evacuada a la URSS en el hist\u00f3rico barco Habana. \u201c\u00a1Pero no!\u201d, sorprende la hernaniarra. \u201cMe bajaron del barco porque con la herida fresca no pod\u00eda hacer aquel viaje de d\u00edas. Me dijeron que el mar no era bueno para mi brazo\u201d, rememora.<\/p>\n<p>Teresa no recuerda nada del bombardeo de Durango, pero reconoce el gesto de su t\u00eda. \u201cHay un libro en el que pone que mi t\u00eda, a la que llaman Muichero en vez de Minchero, muri\u00f3 en Durango fusilada, pero no es cierto, muri\u00f3 a nuestro lado. Milagros y yo estamos vivas por el instinto de ella, que muri\u00f3 al tirarse al suelo para protegernos con su cuerpo\u201d, narra quien fue evacuada a Breta\u00f1a y contrajo matrimonio en Par\u00eds con un hombre \u201ctorturado de guerra\u201d que desapareci\u00f3 y de quien nunca supo su verdadera identidad.<\/p>\n<p>Habla Manu Mu\u00f1oz, hijo de Teresa: \u201cCasi no le conocimos. Mi madre no tiene claro c\u00f3mo se llamaba. Dice que Javier, pero sus amigos le llamaban Mario y tambi\u00e9n aparece como Gabino. Es triste, pero s\u00e9 poqu\u00edsimo de mi padre\u201d, lamenta este republicano que retiene escasos instantes de su progenitor en la mente. \u201cTengo el recuerdo de estar comiendo todos en la mesa en Hernani junto a un se\u00f1or que era mi padre, un torturado en la guerra al que le hab\u00edan arrancado las u\u00f1as de los pies\u201d.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">barco interceptado <\/span>Rebobinando al d\u00eda del bombardeo de Durango, curada Milagros en un hospital de campa\u00f1a, las mujeres de la familia viajaron en un barco carbonero ingl\u00e9s a la Breta\u00f1a francesa que fue interceptado por el franquista Cervera. \u201cAl ser barco ingl\u00e9s, neutral, nos dejaron seguir nuestro rumbo\u201d, argumenta Teresa. Estando all\u00ed, a pesar de la paz, muri\u00f3 otro beb\u00e9 de Victorina \u201cpor una insolaci\u00f3n\u201d. Aquella mujer, acabada la guerra, no quer\u00eda volver porque \u201clos alemanes son asesinos, bandidos\u201d, y los mal autodenominados nacionales \u201cdec\u00edan que los rojos hab\u00edan quemado Durango y es mentira\u201d, repet\u00eda.<\/p>\n<p>En su regreso, los franquistas las dejaron en Irun. Victorina se afinc\u00f3 con los suyos en Hernani. Teresa, tras viajar a Par\u00eds a servir, anid\u00f3 residencia entre Saubion y Tosse, en Las Landas. Ella es una de las mujeres que componen la exposici\u00f3n fotogr\u00e1fica <i>Emeek Emana<\/i> de Intxorta 1937 con retratos de Mauro Saravia abierta al p\u00fablico en el Palacio de Aiete de Donostia hasta el 7 de mayo. Milagros acompa\u00f1\u00f3 a Teresa al estreno: \u201c\u00a1Estamos agradecid\u00edsimas por la exposici\u00f3n! Est\u00e1 bien que se recuerden casos como el nuestro, como el m\u00edo, que para colmo nac\u00ed un 20 de noviembre. Toda mi vida han sido casualidades\u201d, redondea Milagros.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2018Milagros\u2019 supervivientes del horror de Durango<br \/>\nSe cumplen ochenta a\u00f1os desde el d\u00eda en que dos hermanas sobrevivieron al ataque de un caza italiano que mat\u00f3 a su t\u00eda<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[71235,10215,37162,59762],"class_list":["post-1082","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-bombardeo-de-durango","tag-guerra-civil","tag-historia-de-los-vascos","tag-iban-gorriti"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1082","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1082"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1082\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1084,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1082\/revisions\/1084"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1082"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1082"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1082"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}