{"id":1110,"date":"2017-06-12T11:49:59","date_gmt":"2017-06-12T09:49:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=1110"},"modified":"2017-06-12T11:49:59","modified_gmt":"2017-06-12T09:49:59","slug":"la-evacuacion-de-los-ninos-del-sanatorio-de-gorliz-en-1937","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2017\/06\/12\/la-evacuacion-de-los-ninos-del-sanatorio-de-gorliz-en-1937\/","title":{"rendered":"La evacuaci\u00f3n de los ni\u00f1os del sanatorio de Gorliz en 1937"},"content":{"rendered":"<p><em>La Guerra Civil supuso un doloroso punto y seguido en la enfermedad de los ni\u00f1os ingresados en Gorliz, que fueron evacuados por el Gobierno vasco a sanatorios de Francia<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de I\u00f1aki Goiogana<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2017\/06\/10\/import_9340461.jpg\" alt=\"Recibimiento en Bilbao a los ni\u00f1os evacuados de Gorliz. En el centro, con los ojos cerrados, el alcalde Areilza. Foto: Sabino Arana Fundazioa\" \/><br \/>\nRecibimiento en Bilbao a los ni\u00f1os evacuados de Gorliz. En el centro, con los ojos cerrados, el alcalde Areilza. Foto: Sabino Arana Fundazioa<\/p>\n<p>LA tuberculosis, una enfermedad antigua, adquiri\u00f3 caracteres de epidemia en el siglo XIX debido a la masificaci\u00f3n que implic\u00f3 la revoluci\u00f3n industrial. La falta de higiene en las ciudades multiplic\u00f3 los efectos de la enfermedad. Para hacernos una idea de su incidencia entre nosotros basta decir que en nuestro caso, para Bilbao, una ciudad de unos 80.000 habitantes, en el per\u00edodo entre 1878 y 1888 se ha calculado que hubo unos 6.000 casos de tuberculosis, con una de las tasas de defunci\u00f3n infantil m\u00e1s altas de Europa.<\/p>\n<p>Aunque desde 1882, gracias a los descubrimientos de Robert Koch, era conocido el denominado bacilo de Koch, la bacteria que produc\u00eda la enfermedad, el arsenal terap\u00e9utico contra ella era escaso: sol, aire libre, alimentaci\u00f3n y unas cuantas t\u00e9cnicas quir\u00fargicas de car\u00e1cter corrector.<\/p>\n<p>Sin embargo, en la lucha contra la enfermedad, algunos investigadores pudieron observar en pueblos pesqueros del canal de la Mancha c\u00f3mo los j\u00f3venes con escrofulosis sanaban cuando se incorporaban a sus tareas pesqueras en la mar. Para estas formas osteoarticulares y escrofulosas de la enfermedad se crearon los sanatorios marinos, en los que la acci\u00f3n terap\u00e9utica se basaba en la asociaci\u00f3n de varios factores: la helioterapia reforzada por la reverberaci\u00f3n marina a las que se a\u00f1ad\u00eda la mayor riqueza en iodo de la atm\u00f3sfera junto a las playas. Toda esta acci\u00f3n ecol\u00f3gica se completaba en los sanatorios marinos con el efecto de los ejercicios de rehabilitaci\u00f3n, las tablas de gimnasia, el masaje, los ba\u00f1os en agua de mar y otras t\u00e9cnicas que una incipiente terap\u00e9utica f\u00edsica pon\u00eda al servicio del enfermo.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">La tuberculosis y Gorliz <\/span>Enrique de Areilza, personalidad m\u00e9dica de la Bizkaia de la \u00e9poca, tras visitar los pueblos pesqueros de la provincia, tambi\u00e9n se apercibi\u00f3 de los efectos ben\u00e9ficos del mar en los enfermos de tuberculosis y solicit\u00f3 a la Diputaci\u00f3n la construcci\u00f3n de un centro similar a los que se estaban estableciendo en Europa.<\/p>\n<p>De este modo, el sanatorio de Gorliz naci\u00f3 con unas intenciones muy definidas: ser un centro de tratamiento de las formas osteoarticulares tuberculosas infantiles, el <i>mal de Pott<\/i> o tuberculosis vertebral, el <i>tumor blanco<\/i> o tuberculosis de rodilla, entre las formas tuberculosas, as\u00ed como otras afecciones de diversa etiolog\u00eda como las malformaciones vertebrales de causa no tuberculosa, el raquitismo y tambi\u00e9n las formas llamadas entonces escrofulosas, que hoy sabemos que correspond\u00edan a tuberculosis ganglionares.<\/p>\n<p>El sanatorio de Gorliz surgi\u00f3 de la acci\u00f3n de Enrique de Areilza y de Luis de Salazar, presidente de la Diputaci\u00f3n, pero su iniciativa transcendi\u00f3 a toda la poblaci\u00f3n. Luis Larrinaga Maurologoitia fue quien materializ\u00f3 las ideas de Areilza y quien dirigi\u00f3 el centro desde su fundaci\u00f3n en 1919 hasta 1937.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">La guerra <\/span>La guerra civil desde sus comienzos mostr\u00f3 cu\u00e1n mortal y destructora pod\u00eda llegar a ser una guerra moderna, una guerra industrial. Mostr\u00f3 tambi\u00e9n que la muerte y la destrucci\u00f3n no se limitaban al frente; utilizando la aviaci\u00f3n, ten\u00eda la capacidad de llegar m\u00e1s all\u00e1 de los frentes, y a menudo llegaba. Para enfrentarse a los miedos creados por los bombardeos de ciudades y pueblos sin protecci\u00f3n, el Gobierno vasco procedi\u00f3 a evacuar a quienes no estaban llamados a filas, sobre todo, ni\u00f1os, mujeres y ancianos.<\/p>\n<p>Los franquistas iniciaron la ofensiva contra Bizkaia el 31 de marzo con el bombardeo de Durango. A finales de mayo, el 29, iniciaron los combates para ocupar Pe\u00f1a Lemona. Lo lograron el 5 de junio, tras duras luchas y tras cambiar de mano la cumbre en varias ocasiones. Entonces, el frente se estacion\u00f3 entre Mungia y Pe\u00f1a Lemona, con el Cintur\u00f3n de Hierro casi a la vista de los sublevados, muy cerca, pues, del sanatorio de Gorliz.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Evacuaci\u00f3n <\/span>Pocos d\u00edas antes, el 31 de mayo de 1937, Alfredo Espinosa, consejero de Sanidad, remiti\u00f3 un telegrama a la delegaci\u00f3n de Baiona instando la b\u00fasqueda de un edificio adecuado para albergar a los ni\u00f1os de Gorliz y a sus acompa\u00f1antes. En principio, unos 350 ni\u00f1os y 50 mayores.<\/p>\n<p>La evacuaci\u00f3n, como todas las que hasta entonces se llevaron a cabo, se anunci\u00f3 en la prensa y se realiz\u00f3 solicitando el expreso permiso de los padres. Fue deseo del Gobierno vasco que los ni\u00f1os en el exilio recibieran la misma atenci\u00f3n m\u00e9dica que en Gorliz y es por eso que se traslad\u00f3 a Francia gran parte del material m\u00e9dico y de otro tipo. Desde material de rayos X hasta ropa infantil. El de Gorliz fue el \u00fanico hospital evacuado en su totalidad.<\/p>\n<p>La evacuaci\u00f3n se hizo en dos viajes. La primera expedici\u00f3n parti\u00f3 al anochecer del d\u00eda 10 de junio en el yate <i>Goizeko Izarra<\/i>, renombrado como <i>Warrior<\/i> y abanderado en el Reino Unido para evitar complicaciones con la marina franquista. En total, formaban la expedici\u00f3n 139 ni\u00f1os, 6 hermanas de la Caridad, 14 auxiliares y el consejero Alfredo Espinosa.<\/p>\n<p>La segunda expedici\u00f3n parti\u00f3 a las 6 de la ma\u00f1ana del d\u00eda 13, tambi\u00e9n en el hermoso yate <i>Goizeko Izarra<\/i> o <i>Warrior<\/i>. Esta vez partieron 131 ni\u00f1os y 13 monjas, de los cuales 25 proced\u00edan del Sanatorio Mar\u00edtimo de Plen-tzia. Aprovech\u00f3 este viaje para salir al extranjero el director del sanatorio, doctor Luis Larrinaga. En ambos viajes, desde el puerto de arribada, Baiona, en ambulancias, los ni\u00f1os fueron trasladados a Saint Christau. No le result\u00f3 f\u00e1cil al Gobierno vasco dar con un lugar apropiado para albergar a estos ni\u00f1os. Los responsables municipales de Iparralde y Francia, temerosos de la tuberculosis, pusieron trabas a la acogida en sus pueblos a los peque\u00f1os evacuados de Gorliz. Pero, finalmente, a pesar de los impedimentos municipales y de la oposici\u00f3n del prefecto de Pau, los ni\u00f1os fueron llevados a Saint Christau, hermosa estaci\u00f3n balnearia con capacidad global superior al n\u00famero de ni\u00f1os evacuados, y en la cual se gozaba de un amplio parque y jardines de recreo. Clima de media monta\u00f1a, h\u00famedo, nada fr\u00edo y, ante todo, sedante y calmoso. Alimentaci\u00f3n sana, variada y abundante.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Berck-Plage <\/span>El traslado de los ni\u00f1os a Saint Christau no hizo disminuir las presiones del prefecto de Pau. Ocurri\u00f3 todo lo contrario, y el departamento de Sanidad del Gobierno vasco se vio obligado a buscar un nuevo centro sanitario para acoger a los peque\u00f1os evacuados. La soluci\u00f3n se hall\u00f3 en la costa del canal de la Mancha, en Berck-Plage. Un lugar especialmente apropiado, pues Berck-Plage fue el lugar donde se establecieron los primeros sanatorios contra la tuberculosis osteoarticular y escrofulosa, siendo sus centros sanitarios de fama mundial. Adem\u00e1s, los m\u00e9todos que se utilizaban en Berck-Plage eran muy similares a los que se aplicaban en Gorliz.<\/p>\n<p>El traslado de los ni\u00f1os y ni\u00f1as de Saint Christau a Berck-Plage se realiz\u00f3 en dos viajes por carretera. El 14 de julio partieron de Saint Christau 25 ni\u00f1os, los m\u00e1s enfermos, con sus acompa\u00f1antes, los restantes 140 partieron d\u00edas m\u00e1s tarde, el 3 de agosto.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Regreso <\/span>El franquismo utiliz\u00f3 para la pol\u00e9mica propagand\u00edstica las evacuaciones de poblaci\u00f3n infantil llevadas a cabo por el Gobierno vasco. En torno a estos ni\u00f1os se desarroll\u00f3 una campa\u00f1a de propaganda muy intensa, sobre todo en torno a los ni\u00f1os evacuados a la URSS y a los peque\u00f1os trasladados a Francia desde Gorliz.<\/p>\n<p>Dentro de esta campa\u00f1a y casi a la par de la ocupaci\u00f3n de Bilbao por los sublevados, la Diputaci\u00f3n franquista de Bizkaia emprendi\u00f3 la tarea de repatriar a los ni\u00f1os evacuados. Con este fin, realizando la Cruz Roja Internacional labores de intermediaci\u00f3n, autoridades del Gobierno vasco y franquistas mantuvieron varias entrevistas. Estas se tornaron muy dif\u00edciles por los intentos de las nuevas autoridades de presentar peticiones paternas de repatriaci\u00f3n que resultaron falsas y por la desconfianza del Gobierno vasco sobre los documentos que presentaban los franquistas.Aunque estas dificultades supusieron la retirada de la Cruz Roja de las negociaciones, las entrevistas prosiguieron hasta el acuerdo final, al que se lleg\u00f3 el 7 de agosto.<\/p>\n<p>El 9 de agosto, el doctor Bilbao, en representaci\u00f3n del Gobierno de Euzkadi, y el c\u00f3nsul franc\u00e9s en Zaragoza, se\u00f1or Tur, firmaron el acuerdo definitivo por el que 108 ni\u00f1os, todas las hermanas de la Caridad y muchas de las auxiliares tomar\u00edan el camino de regreso a casa. Con los ni\u00f1os retorn\u00f3 gran parte del material m\u00e9dico y no m\u00e9dico evacuado. Ese mismo d\u00eda 9 cruzaron los ni\u00f1os la muga acompa\u00f1ados del comandante Troncoso y de Antonio Maseda, delegado especial para la Protecci\u00f3n y Repatriaci\u00f3n de la Infancia. En Bilbao les recibi\u00f3 Jos\u00e9 Mar\u00eda de Areilza, primer alcalde franquista de la ciudad e hijo del doctor Areilza. Desde Bilbao, los ni\u00f1os fueron trasladados a Gorliz para seguir con su tratamiento.<\/p>\n<p>De los 165 ni\u00f1os que quedaron en Francia, 37 fueron repatriados a principios de 1938 vali\u00e9ndose de una petici\u00f3n hecha por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia. Otro grupo crecido de ni\u00f1os, formado por 76 en n\u00famero, regres\u00f3 el 30 de agosto de 1939. El resto permaneci\u00f3 en Francia, primero en Berck-Plage hasta el verano de 1939, y, m\u00e1s tarde, junto a sus padres y en refugios del Gobierno vasco. Diez ni\u00f1os tuberculosos evacuados de Gorliz fallecieron en el exilio debido a la gravedad de sus dolencias.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Conclusi\u00f3n <\/span>En la guerra, en general, como en la evacuaci\u00f3n de los ni\u00f1os del sanatorio de Gorliz, en particular, se enfrentaron dos formas de ser, la democr\u00e1tica frente a la fascista. Ante el Gobierno vasco que hizo p\u00fablicas sus intenciones de evacuar a los ni\u00f1os y solicit\u00f3 expresamente el consentimiento a los padres, las autoridades franquistas falsificaron solicitudes de progenitores para su utilizaci\u00f3n partidista. Ante la labor de ayuda a la poblaci\u00f3n necesitada se opuso la propaganda de guerra.<\/p>\n<p>Pero las marruller\u00edas franquistas no se limitaron a las falsas solicitudes paternas. El consejero Espinosa tambi\u00e9n fue objeto de traici\u00f3n cuando el 21 de junio volv\u00eda de Iparraldede atender a los evacuados a Santander para reunirse con sus compa\u00f1eros de Gobierno y el piloto del avi\u00f3n en el que regresaba lo entreg\u00f3 en la playa de Zarautz a los sublevados. Espinosa, un digno sucesor del doctor Areilza, cay\u00f3 frente al pelot\u00f3n de ejecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>En paralelo, pero en el otro extremo, Jos\u00e9 Mar\u00eda de Areilza,alcalde Bilbao e hijo del doctor Areilza, en un discurso pronunciado el 8 de julio de 1937, afirm\u00f3 que Bilbao hab\u00eda sido \u201cconquistado por las armas\u201d, y a\u00f1ad\u00eda que hab\u00eda\u201cca\u00eddo vencida para siempre esa horrible pesadilla siniestra y atroz que se llamaba Euzkadi y que era una resultante del socialismo prietista de un lado, y de la imbecilidad vizcaitarra por otro\u201d. Fascismo en estado puro frente a democracia. No se hizo excepci\u00f3n con los ni\u00f1os.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La evacuaci\u00f3n de los ni\u00f1os del sanatorio de Gorliz en 1937<br \/>\nLa Guerra Civil supuso un doloroso punto y seguido en la enfermedad de los ni\u00f1os ingresados en Gorliz, que fueron evacuados por el Gobierno vasco a sanatorios de Francia<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[50393,10215,37162],"class_list":["post-1110","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-gorliz","tag-guerra-civil","tag-historia-de-los-vascos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1110"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1110\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1111,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1110\/revisions\/1111"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}