{"id":1119,"date":"2017-07-03T12:40:56","date_gmt":"2017-07-03T10:40:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=1119"},"modified":"2017-07-03T12:40:56","modified_gmt":"2017-07-03T10:40:56","slug":"combatiendo-en-el-limite-la-resistencia-vasca-en-el-frente-de-las-encartaciones-1937","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2017\/07\/03\/combatiendo-en-el-limite-la-resistencia-vasca-en-el-frente-de-las-encartaciones-1937\/","title":{"rendered":"Combatiendo en el l\u00edmite: La resistencia vasca en el frente de Las Encartaciones (1937)"},"content":{"rendered":"<p><em>Tras la ca\u00edda de Bilbao, los gudaris protagonizaron un \u00faltimo e intenso esfuerzo por contener a las tropas fascistas<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de Aitor Mi\u00f1ambres<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2017\/06\/24\/import_9367112.jpg\" alt=\"Gudaris en el frente. A la derecha, el baracald\u00e9s Jos\u00e9 Uriarte. Foto: Aitor Mi\u00f1ambres\" \/><br \/>\nGudaris en el frente. A la derecha, el baracald\u00e9s Jos\u00e9 Uriarte. Foto: Aitor Mi\u00f1ambres<\/p>\n<p>POR estas fechas se cumplen 80 a\u00f1os de la ofensiva que llev\u00f3 al general Franco a la conquista de Bilbao. No cabe duda de que fue una campa\u00f1a de desgaste y feroz resistencia de casi tres meses, en la que los defensores fueron arrollados por la superioridad de los atacantes, aunque de manera m\u00e1s lenta de la esperada por el propio general Mola, que no alcanz\u00f3 a vivir lo suficiente como para disfrutar de los laureles del triunfo sobre la villa. Ca\u00edda esta, el 19 de junio de 1937, tendemos a pensar que ah\u00ed se acab\u00f3 la guerra en el frente vasco pero, sin embargo, la lucha y resistencia en Bizkaia se prolong\u00f3 por m\u00e1s de dos meses en el escenario de Las Encartaciones. All\u00ed las fuerzas vascas intentaron incluso reconquistar parte del territorio leal perdido, cediendo finalmente las posiciones conservadas con tanto sacrificio, cuando estaban casi cercadas, ya que a cien kil\u00f3metros a sus espaldas Santander se perd\u00eda.<\/p>\n<p>La ca\u00edda de Bilbao supuso un colapso organizativo en la administraci\u00f3n vasca y en su ej\u00e9rcito, como no pod\u00eda ser menos. El Gobierno de Euzkadi, con el lehendakari Aguirre a la cabeza, procur\u00f3 continuar su actividad en Turtzioz. Uno de los grandes asuntos que atender era el \u00e9xodo de unos 150.000 civiles que, hostigados por la aviaci\u00f3n enemiga, hu\u00edan de la guerra envueltos en penurias, hambre y falta de alojamiento. Por su parte, el ej\u00e9rcito vasco ten\u00eda orden de retirarse escalonadamente a las distintas l\u00edneas de contenci\u00f3n establecidas por su mando, hasta atrincherarse definitivamente en una l\u00ednea estable de defensa. Esto lo sab\u00eda su enemigo, el ej\u00e9rcito franquista, por lo que era de vital importancia para \u00e9ste explotar la victoria, aprovechar la inercia de su triunfo sobre Bilbao, perseguir a los defensores vascos, impedirles organizarse y no darles tregua hasta alcanzar sus objetivos en Las Encartaciones.<\/p>\n<p>Las fuerzas vascas, despu\u00e9s de tres meses de combate sin cuartel, se encontraban en su punto m\u00e1s bajo, necesitando descanso y reorganizaci\u00f3n. A esto se a\u00f1ad\u00eda la desmoralizaci\u00f3n por la p\u00e9rdida de Bilbao, as\u00ed como la falta de confianza en el Gobierno de la Rep\u00fablica, del que se sent\u00edan un tanto abandonadas, especialmente en lo que a cobertura a\u00e9rea se refer\u00eda. Adem\u00e1s, para muchos gudaris, la opci\u00f3n de continuar la guerra fuera del Pa\u00eds Vasco, en ambiente hostil, no era algo deseable. En su conjunto, este ej\u00e9rcito se hab\u00eda visto mermado en los \u00faltimos meses por las muertes, bajas, capturas y deserciones de \u00faltima hora. Su general, Mariano G\u00e1mir Ulibarri, se manten\u00eda en su puesto, pero la mayor parte de su Estado Mayor hab\u00eda desaparecido junto con importantes responsables del Ej\u00e9rcito, la Polic\u00eda, la Marina y la Sanidad, quedando parad\u00f3jicamente en servicio el Jefe de Estado Mayor, comandante Lamas, militar realmente partidario del enemigo.<\/p>\n<p>As\u00ed, se estableci\u00f3 una l\u00ednea de contenci\u00f3n y primera defensa en la margen izquierda del Cadagua, que fue forzada por los franquistas el 21 de junio de 1937, lo que acarre\u00f3 la p\u00e9rdida de la zona fabril del Nervi\u00f3n, as\u00ed como de la zona minera colindante, entre esa fecha y el 25 de junio: Barakaldo, Sestao, Portugalete, Santurtzi, Trapagaran, Ortuella, Abanto y Zierbena. En esta \u00e1rea se quer\u00eda impedir que los rebeldes se hicieran con los medios de producci\u00f3n existentes y, si bien en un principio las acciones se deb\u00edan limitar a inutilizar los puntos vitales de las factor\u00edas, las \u00f3rdenes consiguientes del gobierno de Valencia fueron encaminadas a su destrucci\u00f3n absoluta, aunque finalmente la industria del enclave qued\u00f3 intacta por la firmeza del batall\u00f3n nacionalista Gordexola en evitar las voladuras. En este contexto, tanto este batall\u00f3n como otros afines se entregaron en la zona de Barakaldo, sin atender la orden de retirada. Para que esta actitud no se extendiese, a requerimiento de Juan de Ajuriagerra, se reunieron el 22 de junio en Abellaneda las autoridades del PNV y los comandantes de sus milicias (Euzko Gudarostea) con la consigna de permanecer unidos y seguir adelante en la lucha.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Resistencia creciente <\/span>Entre tanto y durante esa semana, las Brigadas de Navarra del general D\u00e1vila continuaron su avance por otros puntos de Las Encartaciones: recorriendo el valle del Cadagua y ocupando Alonsotegi y Sodupe (G\u00fce\u00f1es); alcanzando las alturas de Triano sobre Galdames y tomando esta poblaci\u00f3n y su entorno; y avanzando desde el sur a trav\u00e9s de los picos y las poblaciones de Gordexola. Tanto en la zona fabril como en la minera, la resistencia de los defensores fue creciendo a lo largo de los d\u00edas: el 21 de junio en Santa \u00c1gueda (Barakaldo); el 22 en el monte Ganeran (821 m) (Galdames); los 22 y 23 en Idubaltza (691 m) y Beraskola (671 m) (Gordexola); los 23 y 24 en Mondona (G\u00fce\u00f1es); el 24 en La Cuesta (Zierbena) y en Gallarta (Abanto); y el 25 en Galdames, en G\u00fce\u00f1es y en el monte Carobo (565 m) (Gordexola). En su avance, los franquistas rebasaron el Cintur\u00f3n de Hierro en sus sectores occidentales, desde dentro hacia fuera, circunstancia en la que la famosa l\u00ednea ya no ten\u00eda ninguna posibilidad defensiva.<\/p>\n<p>El 25 de junio, el general G\u00e1mir tomaba el mando de todas las fuerzas republicanas del Norte y el cuerpo del ej\u00e9rcito vasco pasaba a ser comandado por el coronel Vidal, quien recibi\u00f3 refuerzos asturianos y santanderinos y fij\u00f3 una nueva l\u00ednea de defensa. \u00c9sta transcurr\u00eda a lo largo del r\u00edo Barbadun hasta Mercadillo (Sopuerta), siguiendo por el Pico Ubieta (632 m) hasta G\u00fce\u00f1es y, de ah\u00ed, por el eje de la carretera, hasta Balmaseda. El trazado quedaba dividido en tres sectores, defendidos por las divisiones provisionales A, B y C. Esta nueva l\u00ednea fue forzada el d\u00eda 27 de junio, en su parte sur, lo que supuso la ca\u00edda de G\u00fce\u00f1es y Aranguren (Zalla) aunque todos los esfuerzos por progresar fueron muy lentos para los franquistas ya que la resistencia vasco-republicana iba progresivamente fortaleci\u00e9ndose, con enconamientos en Mendieta y en Bolunburu (Zalla) el mismo d\u00eda 27 y m\u00e1s al sur en Artziniega por donde la V Brigada de Navarra pretend\u00eda acercarse a Balmaseda. As\u00ed, el d\u00eda 28, la presi\u00f3n sobre la l\u00ednea de defensa era generalizada, con contraataques en el monte La Cruz (625 m) y ocupaci\u00f3n del Pico Ubieta y monte Artegui (637 m) sobre la carretera Mercadillo-Abellaneda, ahora a merced de los rebeldes. M\u00e1s al sur, se cerraba el cerco sobre Balmaseda con contraataques para evitarlo, en el barrio de Angostura. En consecuencia, el 29 de junio, fiesta de San Pedro, ca\u00eda Balmaseda y sus alturas circundantes y, m\u00e1s al norte, toda la l\u00ednea Zalla-Otxaran-Abellaneda-Mercadillo-Arenao. En las fechas sucesivas, no sin fuerte resistencia, se perdieron las posiciones del monte Mello (633 m) en Montellano (Galdames), lo que permiti\u00f3 al contingente italiano ocupar Muskiz e intentar avanzar hacia Ont\u00f3n donde fueron duramente contraatacados por las fuerzas vascas. Por \u00faltimo, el d\u00eda 5 los rebeldes tomaron el monte Castro Al\u00e9n (804 m), donde de nada sirvieron los sucesivos contraataques gubernamentales para su recuperaci\u00f3n. A partir de esa fecha, los franquistas decidieron atacar Santander por el sur de esta provincia, por ser la ruta menos accidentada. Esta fase se vio retrasada por la ofensiva republicana en Brunete (Madrid) y que se prolong\u00f3 desde el 6 al 25 de julio de 1937. De esta manera, el frente vasco qued\u00f3 nuevamente estabilizado siguiendo la l\u00ednea Saltacaballo-Ota\u00f1es-Ventoso (731 m)-Betaio (749 m)-Mina Federico frente a Castro Al\u00e9n-Traslavi\u00f1a frente a Queli (460 m)-Pico Miguel (526 m) frente a la Garbea (718 m)-Burgueno (1.043 m) frente a Kolitza (883 m).<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Reorganizaci\u00f3n <\/span>En otro orden, las fuerzas vascas aprovecharon para su reorganizaci\u00f3n como Cuerpo de Ej\u00e9rcito N\u00ba 1 del Ej\u00e9rcito Popular Republicano del Norte, constituy\u00e9ndose en base a cuatro divisiones de tres brigadas cada una, estando formada cada brigada por tres batallones. El frente occidental c\u00e1ntabro qued\u00f3 cubierto por una de las brigadas y el frente encartado por otra. Las dos restantes pasaron a formar parte de la reserva, una a disposici\u00f3n del Ej\u00e9rcito del Norte y otra para el cuerpo de ej\u00e9rcito vasco. Desde el d\u00eda 30 de junio, el Gobierno de Euzkadi se hab\u00eda visto obligado a abandonar su territorio, tras liberar a los presos franquistas que a\u00fan quedaban en su jurisdicci\u00f3n, declarando el lehendakari Agirre al mundo, en su c\u00e9lebre Manifiesto de Trucios, los atropellos que sufr\u00eda el pueblo vasco.<\/p>\n<p>La llegada del frente estable no supuso la inacci\u00f3n para las fuerzas vascas que, ya reorganizadas, contraatacaron contundentemente sobre los puntos m\u00e1s estrat\u00e9gicos del enemigo, verdaderos espolones rebeldes asomados a las posiciones republicanas: Casto Al\u00e9n al norte y Kolitza al sur. As\u00ed, Castro Al\u00e9n fue contraatacado el 6 de julio, d\u00eda posterior a su p\u00e9rdida, aunque el ataque m\u00e1s potente para su recuperaci\u00f3n, empleando incluso aviaci\u00f3n, tuvo lugar el d\u00eda 12 desde Mina Federico, mas sin \u00e9xito. Tambi\u00e9n la misma posici\u00f3n fue atacada el 27, aunque en esta ocasi\u00f3n se trat\u00f3 de una maniobra de acompa\u00f1amiento al ataque principal que se produjo sobre Kolitza. En este \u00faltimo monte, las fuerzas vasco-republicanas tambi\u00e9n lanzaron varios ataques: uno el d\u00eda 8 de julio y los otros, en el marco de una operaci\u00f3n en toda regla, entre los d\u00edas 27 y 29 de julio. El objetivo, ambicioso, se\u00f1alaba alcanzar la Garbea y amenazar desde esa posici\u00f3n la posesi\u00f3n franquista de Balmaseda. Para ello, se emple\u00f3 la II Divisi\u00f3n vasca asignando a sus brigadas los correspondientes objetivos: a la 12\u00aa tomar la ermita de San Sebasti\u00e1n y San Roque, a la 6\u00aa alcanzar la Garbea y a la 9\u00aa permanecer en reserva. As\u00ed la operaci\u00f3n cont\u00f3 con abundante apoyo artillero y a\u00e9reo, pese a lo cual, ninguno de los ataques masivos de los d\u00edas 27 y 29 alcanz\u00f3 sus objetivos, estrell\u00e1ndose frente a las trincheras, ametralladoras y alambradas enemigas.<\/p>\n<p>Posteriormente, el frente volvi\u00f3 a su calma. As\u00ed, lleg\u00f3 el 14 de agosto de 1937 y los franquistas rompieron el frente monta\u00f1\u00e9s por el sur, forzando las defensas republicanas en el Puerto de El Escudo y avanzando vertiginosamente hacia Santander, tras embolsar y capturar a 22 batallones c\u00e1ntabros. Con la provincia ya partida en dos y a punto de alcanzar el enemigo la carretera de Torrelavega, las unidades vascas recibieron orden de retirarse de sus posiciones orientales, lo que se inici\u00f3 el 22 de agosto, tras lo cual los franquistas a partir del d\u00eda 23 fueron ocupando sin riesgo Traslavi\u00f1a (Artzentales) y Turtzioz y, tras tomar Villaverde, se hicieron con los pueblos del valle de Karrantza y, finalmente, con Lanestosa el 24 de agosto. Para esa fecha, Santander ya se encontraba cercada y, al siguiente d\u00eda, 25, los santanderinos negociaban con los franquistas la rendici\u00f3n de la plaza, donde entraron oficialmente el 26. A la vez, los combatientes vascos se entregaban en Santo\u00f1a y Laredo, en virtud del malogrado pacto, o bien ca\u00edan prisioneros en la capital de La Monta\u00f1a por no existir salida hacia Asturias. Esos fueron los \u00faltimos d\u00edas de Bizkaia en la Euzkadi aut\u00f3noma y ese fue su \u00faltimo frente de guerra, recordado ahora que se cumplen 80 a\u00f1os de la tragedia.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Combatiendo en el l\u00edmite: La resistencia vasca en el frente de Las Encartaciones (1937)<br \/>\nTras la ca\u00edda de Bilbao, los gudaris protagonizaron un \u00faltimo e intenso esfuerzo por contener a las tropas fascistas<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[52864,37162],"class_list":["post-1119","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-encartaciones","tag-historia-de-los-vascos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1119","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1119"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1119\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1120,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1119\/revisions\/1120"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1119"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1119"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1119"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}