{"id":1132,"date":"2017-10-02T11:51:32","date_gmt":"2017-10-02T09:51:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=1132"},"modified":"2017-10-02T11:51:32","modified_gmt":"2017-10-02T09:51:32","slug":"el-80o-aniversario-del-bombardeo-de-gernika-entre-la-historia-y-el-cine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2017\/10\/02\/el-80o-aniversario-del-bombardeo-de-gernika-entre-la-historia-y-el-cine\/","title":{"rendered":"El 80\u00ba aniversario del bombardeo de Gernika, entre la historia y el cine"},"content":{"rendered":"<p><em>El bombardeo de Gernika ha protagonizado numerosas pel\u00edculas que han venido a suplir la falta de im\u00e1genes de aquellos hechos, m\u00e1s all\u00e1 de los pocos fotogramas que se salvaron del trabajo del operador amateur Agust\u00edn Ugartechea<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de Igor Barrenetxea Mara\u00f1\u00f3n<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2017\/09\/30\/gernika_8434.jpg\" alt=\"Algunos edificios quedaron en pie tras el bombardeo que padeci\u00f3 la villa foral. Foto: Sabino Arana Fundazioa\" \/><br \/>\nAlgunos edificios quedaron en pie tras el bombardeo que padeci\u00f3 la villa foral. Foto: Sabino Arana Fundazioa<\/p>\n<p>EL 26 de abril de 1937, la Legi\u00f3n C\u00f3ndor alemana y aparatos de la Aviaci\u00f3n Legionaria italiana bombardeaban la villa de Gernika. La Guerra Civil espa\u00f1ola, tristemente, se iba a convertir, adem\u00e1s, en el pr\u00f3logo de la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>El efecto del bombardeo a\u00e9reo masivo sobre la poblaci\u00f3n civil cobrar\u00eda una gran repercusi\u00f3n. Por un lado, los aviones germanos e italianos encontraron en Gernika un perfecto banco de pruebas, igual que lo hab\u00edan hecho antes en Durango y en otras localidades vascas, para las nuevas estrategias de terror a\u00e9reo. Sus bombas incendiarias arrasaron el casco hist\u00f3rico de la villa. Su objetivo, aunque sigue sin saberse con exactitud, parec\u00eda ser, principalmente, desmoralizar a la poblaci\u00f3n, m\u00e1s que por cuestiones militares.<\/p>\n<p>De hecho, las tropas franquistas estaban a pocos d\u00edas de marcha ya de un frente roto de la urbe (entraron el 29 de abril), y la destrucci\u00f3n de ciertos puntos estrat\u00e9gicos no solo pod\u00eda ser negativa para las tropas republicanas y nacionalistas que se retiraban, sino para el ej\u00e9rcito sublevado, cuyo objetivo era avanzar sobre Bilbao, que caer\u00eda dos meses m\u00e1s tarde (19 de junio). Qui\u00e9n dio la orden concreta todav\u00eda sigue siendo un misterio. Si la hubo por escrito se destruir\u00eda, pero el m\u00e1ximo responsable fue, sin duda, el general Francisco Franco, a la saz\u00f3n caudillo de los ej\u00e9rcitos de la Espa\u00f1a sublevada.<\/p>\n<p>La prensa fue el altavoz de la tragedia de Gernika. Especialmente el periodista brit\u00e1nico nacido en Sud\u00e1frica George Steer, que iba a escribir la cr\u00f3nica m\u00e1s determinante sobre lo ocurrido. A la ma\u00f1ana siguiente de la incursi\u00f3n a\u00e9rea, los diarios vascos (como <i>Euzkadi<\/i> o <i>El Liberal<\/i>) informaron sobre el amargo suceso. El Gobierno vasco pretendi\u00f3 evitar el p\u00e1nico, siendo cauto a la hora de dar a conocer lo ocurrido. Pero lo que se pod\u00eda haber presentado como una acci\u00f3n de guerra, de efectos, eso s\u00ed, terribles, explot\u00f3 en las manos del bando sublevado, quien neg\u00f3 los hechos. Radio Requet\u00e9 y Radio Nacional, sus medios oficiales de difusi\u00f3n en las ondas, optaron por acusar a los \u201cdinamiteros asturianos\u201d y a los rojos separatistas (o sea, nacionalistas vascos, en el argot sublevado) de haber sido ellos los que hab\u00edan provocado el incendio de la urbe guerniquesa en su retirada. Ante tal distorsi\u00f3n, coincidiendo con la publicaci\u00f3n del reportaje de Steer en varios medios influyentes a nivel internacional como el <i>Times<\/i> o <i>The New York Times<\/i>, el bombardeo se rode\u00f3 de una intensa pol\u00e9mica.<\/p>\n<p>El bando sublevado temi\u00f3 las posibles repercusiones negativas que el bombardeo pod\u00eda tener en su imagen en el exterior, que implicaba la no injerencia de Francia e Inglaterra. Mientras que para el bando republicano y el Gobierno vasco era la demostraci\u00f3n del horror e, incluso, la perversidad de c\u00f3mo el fascismo distorsionaba los acontecimientos.<\/p>\n<p>En cuanto al cine, lamentablemente no se dieron im\u00e1genes del bombardeo. Aunque el s\u00e9ptimo arte estaba cobrando una gran importancia, las \u00fanicas tomas que recoger\u00eda un operador amateur, Agust\u00edn Ugartechea, al poco de finalizar el raid y antes de caer la villa en manos de los franquistas, tuvieron la mala suerte de acabar en manos germanas (aliados de Franco), cuando envi\u00f3 el negativo para ser revelado a los laboratorios de la casa Agfa, en Alemania (\u00fanicamente all\u00ed pod\u00eda hacerse). Solo gracias a la casualidad de que algunos de los planos estaban en otra bobina, fue posible que sobrevivieran algunos fotogramas (los m\u00e1s conocidos).<\/p>\n<p>Tras la entrada de las tropas franquistas en la villa se rodaron, de manera controlada, algunas im\u00e1genes por operadores extranjeros y espa\u00f1oles de las ruinas. Si bien estas fueron presentadas en los noticiarios cinematogr\u00e1ficos occidentales con lecturas muy distintas entre s\u00ed. Por su parte, el franquismo prosigui\u00f3 con su pol\u00edtica de negar el bombardeo, tal y como se recoge en el documental de propaganda <i>Vizcaya y el 18 de julio <\/i>(1937), producido por Falange, y otros, insistiendo en que fue un incendio provocado por los nacionalistas.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Lo que iba a venir <\/span>Mientras el Gobierno republicano se preocupaba de reconducir una guerra adversa para sus armas, el Gobierno vasco del lehendakari Aguirre ya en el exilio (tras la ca\u00edda del frente norte), produc\u00eda el documental <i>Guernika<\/i> (1937), de Nemesio Sobrevila, en el que expresaba su convencimiento de que los franquistas la hab\u00edan destruido porque encarnaba el s\u00edmbolo de las libertades vascas. Lo anecd\u00f3tico es que milagrosamente fue el \u00c1rbol y la Casa de Juntas lo \u00fanico que sobrevivi\u00f3 intacto. Pero el inicio de la Segunda Guerra Mundial, el 1 de septiembre de 1939, aparc\u00f3 la cuesti\u00f3n del bombardeo ante los brutales hechos que se iban a suceder en estos a\u00f1os, con la destrucci\u00f3n de las grandes urbes europeas y asi\u00e1ticas, en donde la experiencia de Gernika, tristemente, hab\u00eda servido para su perfeccionamiento del bombardeo de terror.<\/p>\n<p>As\u00ed, otras ciudades se convirtieron en funesto recuerdo, como R\u00f3terdam, Londres, Coventry, por parte alemana, o Berl\u00edn, Hamburgo y Dresde, y otras, adem\u00e1s de las dos bombas at\u00f3micas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki\u2026 por parte de los propios aliados, que tambi\u00e9n utilizaron las mismas t\u00e1cticas.<\/p>\n<p>El franquismo, incapaz ya de negar lo evidente, se dedic\u00f3 a omitir y hacer desaparecer de la memoria visual su referencia. Ello se mostrar\u00e1 en el documental <i>Morir en Espa\u00f1a<\/i> (1965), de Mariano Ozores, que recrea la contienda desde el punto de vista franquista sin mencionarlo, pero, sobre todo, en el terreno de la ficci\u00f3n. As\u00ed sucede en <i>El otro \u00e1rbol de Guernica<\/i> (1969), de Pedro Lazaga, que, aunque retrate la vida de los ni\u00f1os de la guerra en B\u00e9lgica y en su t\u00edtulo menciona la villa, no hay alusi\u00f3n alguna a los hechos.<\/p>\n<p>Habr\u00eda que aguardar hasta 1975 para visionar otro filme de ficci\u00f3n, <i>El \u00e1rbol de Guernica<\/i> (1975), de Fernando Arrabal, que ser\u00eda calificado de \u201cesperp\u00e9ntica y burda\u201d, y en el que las referencias a Euskadi y el bombardeo son m\u00e1s simb\u00f3licas que reales. El nombre de Gernika aparecer\u00eda en otras producciones extranjeras menores, convertido en icono de la lucha contra el horror fascista, gracias a la influencia iconogr\u00e1fica del cuadro de Picasso. La ingente labor historiogr\u00e1fica a partir del fin de la dictadura vino acompa\u00f1ada, a la vez, de un inter\u00e9s enorme, sobre el bombardeo desde el panorama audiovisual, con documentales como <i>Gernika<\/i> (1979), de Pedro Olea, de la serie <i>Ikuska<\/i>, con testimonios de protagonistas, <i>Gernika, el esp\u00edritu del \u00e1rbol<\/i> (1987) o <i>Gernika Filma <\/i>(1987), de Enrique Atxa.<\/p>\n<p>Sin embargo, ser\u00eda <i>Lauxeta. A los cuatro vientos<\/i> (1987), de Jos\u00e9 Antonio Zorrilla, el primer film de ficci\u00f3n de producci\u00f3n vasca que tratara sobre este acontecimiento. El historiador Santiago De Pablo lo califica como un filme \u201chonesto\u201d, que pretende huir de \u201cdescalificaciones y mitificaciones exageradas\u201d. Le seguir\u00e1n diversos documentales para el cine y la televisi\u00f3n, en los que cabr\u00edan destacarse <i>La Guerra Civil en Euskadi<\/i> (1996), de Koldo San Sebasti\u00e1n y Juan Carlos Jim\u00e9nez de Aberasturi; <i>Gernika: el bombardeo<\/i> (2007), de Alberto Rojo, o <i>Zerutik sua dator!<\/i> (2011), que recoge nuevos testimonios de mujeres (entonces ni\u00f1as) que padecieron el bombardeo. A esto hay que a\u00f1adir otros trabajos documentales sobre los ni\u00f1os exiliados como <i>La generaci\u00f3n de Guernica<\/i> (2003), <i>The Guernica Children<\/i> (2005) y la televisiva <i>Los ni\u00f1os de Gernika tienen memoria<\/i> (2008), adem\u00e1s de otros proyectos.<\/p>\n<p>Sin embargo, la escasez de largometrajes de ficci\u00f3n es, en este sentido, muy llamativo, comparada con la ingente cantidad de trabajos documentales.<\/p>\n<p>Es cierto que el bombardeo de Gernika aparece mencionado como icono en filmes como <i>Los amantes de C\u00edrculo Polar<\/i> (1998), de Julio Medem, <i>La buena nueva<\/i> (2008), de Helena Taberna, o en la chabacana <i>No le llames amor\u2026 ll\u00e1malo X<\/i> (2011), de Oriol Capel.<\/p>\n<p>As\u00ed, llegamos a la gran producci\u00f3n de ficci\u00f3n <i>Gernika<\/i> (2016), de Koldo Serra. La pel\u00edcula cont\u00f3 con el apoyo de diversas entidades p\u00fablicas y privadas, ya que coincidi\u00f3 con la conmemoraci\u00f3n del 80 aniversario de la tragedia. La propuesta de Serra tiene algunos buenos ingredientes, pero, en conjunto, hemos de decir que se malogra al no hacer una trama m\u00e1s acabada y cre\u00edble. Aunque se destaca una buena fotograf\u00eda y realizaci\u00f3n y se recrea un Bilbao de los a\u00f1os 30 realmente espl\u00e9ndido, le falta una mayor contundencia a la historia entre los dos protagonistas, Henry (James D\u2019Arcy), inspirado en Steer, y Teresa (Mar\u00eda Valverde).<\/p>\n<p>En la trama \u00e9l es un corresponsal de guerra quemado por la visi\u00f3n de otra tragedia m\u00e1s, aunque acaba por entender que no es un conflicto m\u00e1s, que este es mucho m\u00e1s inhumano, mientras que ella es una joven idealista que trabaja en la Oficina de prensa del Gobierno vasco.<\/p>\n<p>Aunque retrata un universo lleno de inter\u00e9s, el del periodismo informativo de la \u00e9poca, los personajes resultan planos y esquem\u00e1ticos y no aborda con la suficiente entidad y complejidad el marco hist\u00f3rico. As\u00ed, por la pantalla pululan milicianos anarquistas, nacionalistas y militares, pero sin identificarlos debidamente ni comprender la naturaleza de su guerra.<\/p>\n<p>Del otro bando, se muestran los j\u00f3venes aviadores alemanes de la Legi\u00f3n C\u00f3ndor y su comandante el coronel Richthofen, encarnados con los consabidos clich\u00e9s hist\u00f3ricos, aunque con cierta neutralidad, pero sin abordar con profundidad su papel en el drama.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Lejos del icono <\/span>S\u00ed se ofrece una panor\u00e1mica de Euskadi y la cultura vasca de inter\u00e9s. Pero, a la vez, se dan algunas graves incongruencias: una de ellas se percibe cuando un comisario pol\u00edtico comunista (m\u00e1s que los alemanes) ser\u00e1 el encargado de poner el contrapunto del malo de turno. O, la m\u00e1s irreal, cuando la protagonista es detenida y llevada a una checa en la villa guerniquesa, donde es torturada, momento que aprovechar\u00e1 el director para mostrar el punto estelar, el devastador bombardeo a ras de suelo. Tal vez, esto sea lo m\u00e1s logrado del filme.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, <i>Gernika<\/i> no alcanza convertirse en la pel\u00edcula definitiva sobre el bombardeo. Su mensaje final queda un tanto desdibujado y se aleja de ser un icono de referencia representativo sobre el pacifismo frente a la guerra o contra los fanatismos de cualquier clase, como representa, el nombre de la villa. Por ello, frente a los m\u00e1s interesantes intentos, desde el cine documental, de mantener viva la memoria y el s\u00edmbolo del bombardeo, el cine de ficci\u00f3n no ha sido tan contundente. Si bien, como indica De Pablo, Gernika ha quedado codificado ya en el imaginario como el \u201cs\u00edmbolo de la libertad en Euskadi, del antifascismo y, cada vez m\u00e1s, de la paz entre las personas y los pueblos\u201d, a lo que ha contribuido la constituci\u00f3n en ella del Museo de la Paz, el m\u00edtico cuadro de Picasso y, por supuesto, el Gobierno vasco que (siguiendo el camino abierto en Gernika, donde se constituy\u00f3 el primer ejecutivo aut\u00f3nomo en octubre de 1936), ha seguido impulsando desde las instituciones un mensaje de conciliaci\u00f3n, entendimiento y concordia.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El bombardeo de Gernika ha protagonizado numerosas pel\u00edculas que han venido a suplir la falta de im\u00e1genes de aquellos hechos, m\u00e1s all\u00e1 de los pocos fotogramas que se salvaron del trabajo del operador amateur Agust\u00edn Ugartechea Un reportaje de Igor Barrenetxea Mara\u00f1\u00f3n Algunos edificios quedaron en pie tras el bombardeo que padeci\u00f3 la villa foral. &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2017\/10\/02\/el-80o-aniversario-del-bombardeo-de-gernika-entre-la-historia-y-el-cine\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El 80\u00ba aniversario del bombardeo de Gernika, entre la historia y el cine<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[6403,37162],"class_list":["post-1132","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-bombardeo-de-gernika","tag-historia-de-los-vascos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1132","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1132"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1132\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1133,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1132\/revisions\/1133"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1132"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1132"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1132"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}