{"id":1148,"date":"2017-10-30T11:55:02","date_gmt":"2017-10-30T10:55:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=1148"},"modified":"2017-10-30T11:55:02","modified_gmt":"2017-10-30T10:55:02","slug":"el-canto-del-cisne-de-los-fueros-vascos-los-discursos-de-mateo-benigno-de-moraza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2017\/10\/30\/el-canto-del-cisne-de-los-fueros-vascos-los-discursos-de-mateo-benigno-de-moraza\/","title":{"rendered":"El canto del cisne de los Fueros vascos Los discursos de Mateo Benigno de Moraza"},"content":{"rendered":"<p><em>Este a\u00f1o se cumplen 141 a\u00f1os de la Abolici\u00f3n Foral por la Ley Abolitoria de 19 de julio de 1876, un hecho cuyas consecuencias a\u00fan hoy padecemos, y 200 a\u00f1os del nacimiento del patricio alav\u00e9s Mateo Benigno de Moraza<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de Xabier Ormaetxea<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2017\/10\/28\/import_9599179.jpg\" alt=\"Monumento a Mateo Benigno de Moraza en la Plaza de la Provincia de Vitoria-Gasteiz.\" \/><br \/>\nMonumento a Mateo Benigno de Moraza en la Plaza de la Provincia de Vitoria-Gasteiz.<\/p>\n<p>De entre las p\u00e1ginas hist\u00f3ricas que la lucha en contra de la abolici\u00f3n foral contiene, destaca sin duda alguna la \u00faltima defensa de nuestros fueros, los discursos legendarios que el diputado alav\u00e9s Mateo Benigno de Moraza pronunci\u00f3 en el Congreso de los Diputados los d\u00edas 13 y 19 de julio de 1876, dos piezas oratorias que han pasado a formar parte de nuestra historia, llevando a su autor al reconocimiento un\u00e1nime de sus contempor\u00e1neos y de las generaciones posteriores como un aut\u00e9ntico campe\u00f3n de la causa vasca.<\/p>\n<p>Mateo Benigno de Moraza naci\u00f3 en la calle Cuchiller\u00eda de Vitoria-Gasteiz en 1817, estudi\u00f3 Filosof\u00eda en la Universidad de O\u00f1ate y Derecho en la de Valladolid y ya en 1842 fue nombrado secretario del Ayuntamiento de Gasteiz, y en 1848 consultor de la provincia de Araba. Fue decano del Colegio de Abogados de Araba entre 1855 y 1872 y en 1861 fue designado primer consultor vitalicio de Araba siendo nombrado padre de la provincia en 1862.<\/p>\n<p>Moraza fue \u00edntimo amigo del gran patricio alav\u00e9s Ram\u00f3n Ortiz de Zarate, con quien colabor\u00f3 en publicaciones como la revista <i>El Lirio<\/i> y con quien escribi\u00f3 en 1852 <i>Vindicaci\u00f3n de los ataques a los fueros de las provincias vascas insertos en el peri\u00f3dico La Naci\u00f3n<\/i>. Juntos lideraron durante varias d\u00e9cadas la vanguardia del <i>fuerismo radical<\/i> defensor de la integridad de los fueros y la soberan\u00eda de las Juntas Generales en el \u00e1mbito de su competencia en pie de pacto de igualdad con la soberan\u00eda nacional de las Cortes, enfrentada a los partidarios de transigir y fomentando un notable renacimiento cultural y social en la Vitoria de las d\u00e9cadas 50 y 60 del siglo XIX. En 1869 Moraza lleg\u00f3 a ser rector interino de la Universidad libre literaria de Vitoria.<\/p>\n<p>A diferencia de su amigo Ortiz de Zarate que evolucion\u00f3 del liberalismo radical al neocatolicismo carlista, Mateo Benigno de Moraza nunca tom\u00f3 partido por el carlismo y a decir de sus contempor\u00e1neos se mantuvo fiel a la ideolog\u00eda foral como \u00fanica bandera pol\u00edtica lo cual le sirvi\u00f3 para ser reconocido por todos sus conciudadanos de uno y otro lado. Pese a no haber tomado partido por el carlismo, al principio de la segunda guerra carlista en 1873 fue detenido y encarcelado durante 14 d\u00edas, manteni\u00e9ndosele incomunicado, por el \u00fanico motivo de ser amigo de Ram\u00f3n Ortiz de Zarate. Durante su cautiverio la poblaci\u00f3n vitoriana, consciente de la injusticia que se estaba cometiendo, acudi\u00f3 en masa a la c\u00e1rcel para rendirle homenaje.<\/p>\n<p>En febrero de 1876 su vida dio un giro radical, cuando previ\u00e9ndose la intenci\u00f3n de promulgar en las Cortes espa\u00f1olas una Ley abolitoria de los fueros, Moraza fue elegido por unanimidad y sin oposici\u00f3n alguna como diputado al Congreso encargado de realizar la defensa de las instituciones vascas; trabaj\u00f3 en precarias condiciones de salud durante tres meses en la preparaci\u00f3n de sus legendarios discursos, que tendr\u00eda ocasi\u00f3n de exponerlos en las sesiones del Congreso de los Diputados de 13 y 19 de julio de 1876.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Sesi\u00f3n del 13 de julio de 1876<\/span> Comenz\u00f3 su discurso exponiendo el convencimiento de que lo que se estaba debatiendo era la abolici\u00f3n jur\u00eddica de la ley que amparaba las libertades vascongadas y por tanto de modificar las estructuras sociales y el modo de ser del pueblo, y el Pa\u00eds Vasco era reconocido universalmente como asilo de la libertad y de la industria.<\/p>\n<p>En su discurso defend\u00eda que los fueros vascos nacen de la costumbre popular y de los pactos de los vascongados con sus se\u00f1ores, el Pueblo Vasco mantiene intactas sus caracter\u00edsticas de raza y lengua y se ha mantenido independiente a lo largo de los siglos, eligiendo libremente se\u00f1ores y pactando libremente con los reinos vecinos, agreg\u00e1ndose como estados independientes posteriormente a la Corona Castellana mediante pactos, pero conservando su independencia que fue jurada por todos los reyes posteriores, y manteniendo el derecho a desnaturalizarse del se\u00f1or.<\/p>\n<p>Los fueros y ordenanzas fueron redactados por los representantes en las Juntas Generales, y sometidos posteriormente a la sanci\u00f3n real, y se equiparan por tanto a lo que son las modernas constituciones.<\/p>\n<p>La independencia del Pa\u00eds Vascongado est\u00e1 igualmente confirmada por el sistema econ\u00f3mico independiente y separado del resto de la naci\u00f3n e incluso por el derecho internacional ya que las provincias han celebrado a lo largo de la historia tratados internacionales.<\/p>\n<p>La posesi\u00f3n y prescripci\u00f3n de un r\u00e9gimen ininterrumpido de m\u00e1s de 700 a\u00f1os, confirmada por reyes y tribunales no puede ponerse en cuesti\u00f3n por el Parlamento o por la Monarqu\u00eda, la agregaci\u00f3n por pactos libres no permite a una de las partes pactantes modificar o anular lo pactado sin el acuerdo de la otra, es decir solo puede hacerse en las juntas generales y con consentimiento de los vascongados, pues son pactos y en ning\u00fan modo privilegios.<\/p>\n<p>Los vascos han participado como aliados de Espa\u00f1a movidos por su patriotismo en todas las grandes gestas hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>Los fueros contienen principios democr\u00e1ticos y ponen l\u00edmite al poder pol\u00edtico, y muestran respeto a las libertades civiles poniendo coto a las arbitrariedades, siendo un ordenamiento garantista.<\/p>\n<p>Las Diputaciones Forales no han sido la causa de las guerras carlistas sino que han defendido la legalidad y el orden, y los ayuntamientos de las capitales vascas han sido en estas guerras bastiones inexpugnables de la defensa contra los carlistas, salvando los fueros.<\/p>\n<p>Es injusto achacar a los fueros el ser la causa de la guerra, que se ha debido a causas religiosas y del pensamiento reaccionario.<\/p>\n<p>Habi\u00e9ndose demostrado que la guerra no fue por causa de los fueros sino por razones religiosas y pol\u00edticas, debe de respetarse la ley confirmatoria de 1839 que nunca ha dejado de estar en vigor. La abolici\u00f3n de los fueros conducir\u00e1 a la ruina inefable de las provincias Vascongadas.<\/p>\n<p>\u201cLos vascongados aman con idolatr\u00eda sus fueros, para los vascongados son la vida, el aire, su modo de ser, su pasado, su presente el motivo de todo su orgullo, el motivo de todo su inter\u00e9s en la tierra. La mayor satisfacci\u00f3n que pod\u00e9is darles es conserv\u00e1rselos, para que los puedan transmitir ilesos a las generaciones venideras, este es el ruego que os dirigimos; a la sombra de los fueros hemos nacido, y a la sombra de ellos quisi\u00e9ramos morir\u201d.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Discurso del 19 de julio de 1876 <\/span>Moraza neg\u00f3 la exactitud de la afirmaci\u00f3n del Sr. Roda de que las provincias ten\u00edan la pretensi\u00f3n de tratar con la naci\u00f3n espa\u00f1ola de potencia a potencia, sus relaciones siempre han sido corteses, defendiendo sus derechos con respeto, ya que se hab\u00edan entregado voluntariamente a la corona guardando sus fueros.<\/p>\n<p>Rechaz\u00f3 Moraza la afirmaci\u00f3n de que la victoria y la fuerza son las fuentes del derecho moderno, pues si se aceptaba eso habr\u00eda que admitir que la abolici\u00f3n de los fueros era un castigo que se extend\u00eda no a los culpables de las guerras carlistas sino a toda la poblaci\u00f3n incluyendo a los liberales que combatieron al carlismo.<\/p>\n<p>El discurso prosigui\u00f3 con citas hist\u00f3ricas sobre el comportamiento leal de los vascongados, y Moraza finaliz\u00f3 su discurso con un \u00faltimo ruego, afirmando que si la abolici\u00f3n de los fueros era la resoluci\u00f3n irrevocable de las Cortes, regresar\u00eda a sus monta\u00f1as a pedir resignaci\u00f3n pero manteniendo la fe ciega y la esperanza en la justicia, la bondad y la hidalgu\u00eda de la naci\u00f3n y del joven monarca, y reclamando una y cien veces para que al fin sus ruegos fueran escuchados por ser los ruegos de la raz\u00f3n y del derecho. \u201cLa causa que hemos sostenido ha sido, es y ser\u00e1 la causa de la raz\u00f3n, de la historia, de la justicia y de la humanidad.\u201d<\/p>\n<p>De poco sirvi\u00f3 esta heroica defensa, que vino a minar la ya menguada salud de nuestro personaje. Como hab\u00eda expresado C\u00e1novas \u201ccuando la fuerza causa Estado, la fuerza es el Derecho\u201d, los argumentos cargados de raz\u00f3n y de justicia de Moraza chocaban contra un muro de incomprensi\u00f3n y de maldad.<\/p>\n<p>Llama poderosamente la atenci\u00f3n que el discurso de Moraza, al igual que muchas de las defensas del sistema foral, reivindicaban la independencia de las provincias y a la vez conten\u00edan mensajes de acendrado patriotismo espa\u00f1ol. Ello solo se explica desde el llamado \u201cdoble patriotismo\u201d que conceb\u00eda y defend\u00eda la idea de Espa\u00f1a como una \u201cmonarqu\u00eda compuesta\u201d formada por Estados soberanos que compart\u00edan una misma corona. La incomprensi\u00f3n espa\u00f1ola de esta concepci\u00f3n puede explicarnos por qu\u00e9 los brit\u00e1nicos tienen una Commonwealth de la que forman parte 52 pa\u00edses, y que sin embargo ese modelo sea inconcebible en estas latitudes.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Dimisi\u00f3n y reelecci\u00f3n <\/span>Moraza, pese a regresar a su amada Vitoria con su salud muy maltrecha, present\u00f3 su dimisi\u00f3n como diputado para someterse al juicio de sus conciudadanos, que volvieron a elegirle nuevamente sin oposici\u00f3n alguna. Su salud hab\u00eda deca\u00eddo, pero no su \u00e1nimo que le llevo a fijarse el objetivo de \u201cIr al congreso, hacer la m\u00e1s amplia, completa y poderosa defensa de los fueros y morir\u201d, heroico objetivo que no pudo llegar a cumplir pues en enero de 1878 falleci\u00f3.<\/p>\n<p>Los funerales de Moraza en Vitoria y muy especial el de Bilbao celebrado en la catedral de Santiago y con todos los establecimientos de la ciudad cerrados fueron una manifestaci\u00f3n de masas en homenaje a los fueros vascos y a su \u00faltimo y heroico defensor.<\/p>\n<p>Acabaremos este homenaje al gran Moraza con unos versos de su amigo Antonio de Trueba:<\/p>\n<p><i>Dicen que el cisne al morir canta <\/i><\/p>\n<p>y hoy tanto de mortal mi canto tiene<\/p>\n<p>que parece del cisne mi garganta.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este a\u00f1o se cumplen 141 a\u00f1os de la Abolici\u00f3n Foral por la Ley Abolitoria de 19 de julio de 1876, un hecho cuyas consecuencias a\u00fan hoy padecemos, y 200 a\u00f1os del nacimiento del patricio alav\u00e9s Mateo Benigno de Moraza Un reportaje de Xabier Ormaetxea Monumento a Mateo Benigno de Moraza en la Plaza de la &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2017\/10\/30\/el-canto-del-cisne-de-los-fueros-vascos-los-discursos-de-mateo-benigno-de-moraza\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El canto del cisne de los Fueros vascos Los discursos de Mateo Benigno de Moraza<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[37162,89904,89905],"class_list":["post-1148","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-historia-de-los-vascos","tag-mateo-benigno-de-moraza","tag-xabier-ormaetxea"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1148","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1148"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1148\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1149,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1148\/revisions\/1149"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1148"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1148"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}