{"id":1169,"date":"2017-12-04T11:56:46","date_gmt":"2017-12-04T10:56:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=1169"},"modified":"2017-12-04T11:56:46","modified_gmt":"2017-12-04T10:56:46","slug":"bodrios-y-reconquistas-el-discurso-schmittiano-del-franquismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2017\/12\/04\/bodrios-y-reconquistas-el-discurso-schmittiano-del-franquismo\/","title":{"rendered":"Bodrios  y reconquistas, el discurso \u2018schmittiano\u2019 del franquismo"},"content":{"rendered":"<p><em>La visi\u00f3n que el jurista alem\u00e1n Carl Schmitt realiz\u00f3 tras la victoria de Franco sobre la importancia de la homogeneidad nacional no concluy\u00f3 con el franquismo sino que sus opiniones han estado presentes en los debates de la etapa democr\u00e1tica<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de Adri\u00e1n Almeida<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2017\/12\/02\/import_9674538.jpg\" alt=\"Desfile conmemorativo de la ocupaci\u00f3n de Bilbao por las tropas franquistas. Foto: \u2018Libro de Oro de Bilbao. Bilbao 1937-1939\u2019\" \/><br \/>\nDesfile conmemorativo de la ocupaci\u00f3n de Bilbao por las tropas franquistas. Foto: \u2018Libro de Oro de Bilbao. Bilbao 1937-1939\u2019<\/p>\n<p>Tras la derrota de los no alzados en la guerra civil, surge una generaci\u00f3n en el Estado que, para el soci\u00f3logo Ander Gurrutxaga, estar\u00e1 \u201csocializada en un doble c\u00f3digo: por una parte, el del vencido en la guerra, (\u2026) por otra parte, el del vencedor, la nueva generaci\u00f3n ha conocido su c\u00f3digo socializador en las escuelas, universidades, instituciones e incluso en la calle\u201d.<\/p>\n<p>Se constituye as\u00ed una doble socializaci\u00f3n. Por un lado, el espacio p\u00fablico, en donde se da el <i>Nosotros Presente<\/i>. Por otro, el <i>Ellos Pasado<\/i>, que oficialmente es un ellos y un enemigo, pero que es un ellos cercano: la familia o los amigos. La victoria franquista realiz\u00f3, como se\u00f1alar\u00eda el jurista alem\u00e1n Carl Schmitt, \u201cla distinci\u00f3n pol\u00edtica espec\u00edfica a la que las acciones y los motivos pol\u00edticos se pueden reducir\u201d: una distinci\u00f3n entre <i>amigos y enemigos<\/i>. Y de manera inversa, fue una invitaci\u00f3n hacia el partisanismo para aquellas tendencias negadas y convertidas en el <i>ellos<\/i> oficial y a exterminar (los nacionalismos y el marxismo). Como recoge Franco Volpi, en el ep\u00edlogo de la obra de Schmitt, <i>Teor\u00eda del partisano<\/i>, el partisano es un combatiente irregular, caracterizado por su movilidad, su compromiso pol\u00edtico y su telurismo. Schmitt fue, de hecho, un pensador influyente en el nuevo Estado franquista al que se relacionaba con el pensamiento del conservador Donoso Cort\u00e9s. Schmitt fue admirado tambi\u00e9n por Manuel Fraga.<\/p>\n<p>A\u00f1adir, como ha recogido la profesora Luisa Elena Delgado, que \u201cla influencia de Schmitt no termin\u00f3 con el r\u00e9gimen franquista, antes al contrario, sus opiniones sobre el papel del Estado en la definici\u00f3n del enemigo, sobre su potestad de decidir sobre la excepci\u00f3n y, sobre todo, sobre la importancia de la homogeneidad nacional y el peligro que implica la divisi\u00f3n interna, han seguido bien presentes en los debates pol\u00edticos y legales de la Espa\u00f1a democr\u00e1tica\u201d.<\/p>\n<p>El sentimiento de rechazo entre la izquierda a la nueva dictadura se transforma en un rechazo a la propia idea de Espa\u00f1a en la medida en que la victoria fascista se encarga de establecer una dictadura en cuya fase fundacional trata de orientar su idea -\u00fanica- de lo que es Espa\u00f1a y los rasgos definitorios de lo que es un espa\u00f1ol. Todo lo que queda fuera de esa idea no es solamente divergente, sino que es un tumor en el cuerpo ideal, estanco y acabado de la naci\u00f3n espa\u00f1ola. En Euskadi y Catalunya, <i>el tumor<\/i> de la cuesti\u00f3n de clase, se funde con las aspiraciones nacionales y los rasgos objetivamente diferenciales (lengua, cultura, etc.) de estas comunidades.<\/p>\n<p>Francisco de Coss\u00edo, periodista franquista, declaraba en su texto <i>Hacia una nueva Espa\u00f1a<\/i>: \u201cNos hallamos en una nueva Reconquista, y nuestra Granada, hoy, debe ser Barcelona, en donde hemos de extirpar a todos los traidores y salvar los buenos espa\u00f1oles que hay all\u00ed, prisioneros del separatismo\u201d. El 8 de julio de 1937, el nuevo alcalde franquista de Bilbao, Jos\u00e9 M\u00aa de Areilza, arengaba a los \u201csoldados de Espa\u00f1a\u201d desde el Teatro Campos de Bilbao: \u201cLa raz\u00f3n de la sangre derramada por Vizcaya es otra vez un trozo de Espa\u00f1a por pura y simple conquista militar.\u201d<\/p>\n<p>El historiador N\u00fa\u00f1ez Seixas comentaba ante este tipo de declaraciones que \u201cel lenguaje denotaba ya claramente que se trataba de una guerra por la unidad territorial, y no s\u00f3lo espiritual, de Espa\u00f1a. En un principio, la toma de toda ciudad y todo pueblo por las tropas sublevadas (\u2026) era considerada como una reincorporaci\u00f3n a Espa\u00f1a\u201d. En la misma l\u00ednea, se han expresado, entre otros historiadores, Zira Box o Alberto Reig. No hay que olvidar que, a decir de Schmitt, la guerra moderna \u201ctraslad\u00f3 el centro de gravedad conceptual de la guerra a lo pol\u00edtico, es decir, a la distinci\u00f3n de amigo y enemigo\u201d, de tal manera que la guerra moderna no es una guerra entre Estados; reglamentada y limitada. La guerra moderna es absoluta y total, en la medida en que el enemigo es un otro absoluto. Un criminal.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">La \u2018soberbia\u2019 de Bilbao <\/span>As\u00ed, el marqu\u00e9s de Valdeiglesias ante el bombardeo de Almer\u00eda por un crucero alem\u00e1n, advert\u00eda sin ambages: \u201cel bombardeo no hab\u00eda sido dirigido contra Espa\u00f1a, puesto que la zona roja hab\u00eda dejado de serlo\u201d. El 25 de junio de 1937, el diario Abc de Sevilla dec\u00eda sobre la ca\u00edda de Bilbao: \u201cla soberbia del Bilbao insurrecto era tal vez la mayor de todas, porque en ella se reun\u00edan <i>innumerables fuerzas del mal<\/i>. Era un compuesto de todas las altaneras rebeld\u00edas, desde el obrerismo sin Dios, hasta el vasquismo que pretende poner a Dios por delante. <i>No hay noticia en el mundo de un bodrio parecido<\/i>. Las m\u00e1s antag\u00f3nicas ideolog\u00edas fraternizaban all\u00ed, suspendiendo eventualmente sus mutuas discrepancias ante una \u00fanica raz\u00f3n de utilidad: la negaci\u00f3n de Espa\u00f1a. El marxista ateo se aven\u00eda a luchar en los mismos batallones de los vasquistas cristianos, con tal de impedir la formaci\u00f3n de una nacionalidad fuerte y unida, y los separatistas, con tal de hundir a Espa\u00f1a, se aventuraban a caer en una especie de neocristianismo realmente heterodoxo, o en un catolicismo que acaba por desobedecer las tendencias y las \u00f3rdenes de Roma (\u2026). Ese bodrio se ha deshecho ya\u201d. Tras la victoria sobre Bilbao, los franquistas comenzar\u00e1n a celebrar la llamada <i>Fiesta por la Liberaci\u00f3n de Bilbao<\/i>. Unos homenajes a trav\u00e9s de los cuales se fabric\u00f3, en palabras del historiador Aritz Ipi\u00f1a, \u201cun discurso mitificado, plagado de s\u00edmbolos y ritos, en el que la guerra era mostrada como una lucha del bien contra el mal, la verdadera Espa\u00f1a contra la antiespa\u00f1a, donde la \u00fanica soluci\u00f3n era la derrota total del enemigo\u201d. El franquismo as\u00ed (y el Abc en particular), como recoge el historiador Jos\u00e9 Ignacio Salazar Arechalde, identific\u00f3 \u201cBilbao con una finca, Espa\u00f1a con su propietario y el nacionalismo con un precarista\u201d.<\/p>\n<p>El establecimiento definitivo de la dictadura da paso a la oficializaci\u00f3n de los esbozos te\u00f3ricos arg\u00fcidos como causas del levantamiento nacional: la unidad de la patria, la unidad espiritual y el conservadurismo social. Tal establecimiento definitivo de unos principios fundacionales, derivar\u00e1 en la formaci\u00f3n de los dos espacios sociales referenciados.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Exterminar al adversario <\/span>La victoria en la guerra acab\u00f3 con la vida de un enemigo f\u00edsico, pero fue la dictadura quien se encarg\u00f3, en base a la perpetuaci\u00f3n de una contienda simb\u00f3lico-represiva, de eliminar a los resistentes, los mundos, culturas, e imaginarios colectivos expresados por esa vida ahora muerta. Como dice el historiador Santiago Vega, se trataba de exterminar a los adversarios y a las ideas. La extinci\u00f3n de esas artes y maneras de pensar y la emanaci\u00f3n de otros marcos de identidad, culminar\u00eda la tarea de la guerra moderna desarrollada por el franquismo. La criminalizaci\u00f3n del enemigo y el deseo de aniquilarlo absolutamente, constituyeron la base sobre la cual se sustenta el acto genocida del franquismo. Tal deseo <i>aniquilacionista<\/i> se impuso desde bien temprano. El 7 de octubre de 1936, se publica en <i>La Voz de Espa\u00f1a<\/i> el texto de Modesto Mendizabal <i>Hay que espa\u00f1olizar Vasconia<\/i>. El BOE del 24 de diciembre de 1936, se declaraba il\u00edcita la producci\u00f3n, comercio y circulaci\u00f3n de libros, folletos, impresos, grabados de car\u00e1cter \u201cdisolvente\u201d, arguyendo para la emisi\u00f3n de tal orden que \u201cse ha vertido mucha sangre y es ya inapelable la adopci\u00f3n de aquellas medidas represivas y de prevenci\u00f3n que aseguren la estabilidad de un nuevo orden jur\u00eddico y social\u201d. En 1937 Franco dec\u00eda combatir \u201ccontra todo lo que rebaja la dignidad humana\u201d. En 1938 declaraba: \u201clos criminales y sus v\u00edctimas no pueden <i>vivir <\/i>juntos\u201d. La idea de criminales y v\u00edctimas ofrec\u00eda, seg\u00fan los historiadores Gutmaro G\u00f3mez Bravo y Jorge Marco, \u201cdos simples im\u00e1genes que transformaron las normas morales de un importante sector de la sociedad espa\u00f1ola, y que asentaron las bases sociales de la dictadura\u201d.<\/p>\n<p>Con la dictadura, la din\u00e1mica del conflicto pol\u00edtico se desenvuelve no solo en un campo de batalla f\u00edsico, sino en los \u00e1mbitos p\u00fablico-privados de la vida los individuos. La idea de la guerra se retrae del campo de batalla real, al tiempo que el nuevo poder pol\u00edtico trata de \u201creinscribir -en palabras de Foucault- perpetuamente esa relaci\u00f3n de fuerza, por medio de una guerra silenciosa, y reinscribirla en las instituciones, en las desigualdades econ\u00f3micas, en el lenguaje, hasta en los cuerpos de unos y de otros.\u201d Advertir\u00e1 Gurrutxaga que \u201cen el Pa\u00eds Vasco esta relaci\u00f3n va a ser vivida m\u00e1s dram\u00e1ticamente, porque el cierre del espacio p\u00fablico que se produce en todo el Estado se le a\u00f1ade las caracter\u00edsticas nacionales del pueblo vasco. La falta de un marco de expresi\u00f3n p\u00fablica y el problema nacional se superponen y unifican en un pa\u00eds con una tradici\u00f3n nacional aut\u00f3noma que, a lo largo de la historia, ha producido un c\u00f3digo de funcionamiento social (\u2026) de tal suerte que el conflicto por un marco de libertades p\u00fablicas y el conflicto nacional son una misma cosa\u201d.<\/p>\n<p>Tras la derrota, el nacionalismo y el movimiento obrero, enemigos absolutos de las nuevas autoridades espa\u00f1olas, asentaron las bases de su colaboraci\u00f3n conjunta, en el com\u00fan rechazo al fascismo espa\u00f1ol, y al fascismo en general. En 1945, las fuerzas sindicales y pol\u00edticas de ambas familias firmaron el Pacto de Baiona, el cual fue validado incluso por el Euzko Mendigoizale Batza (EMB), que hab\u00eda mantenido desde su nacimiento, una postura reacia a pactar con las izquierdas espa\u00f1olas, muy a pesar de que intelectuales de la rama <i>Aberri<\/i> y <i>Mendigoxale<\/i>, como Gallastegi, se hubieran situado cercanos a un nacionalismo obrerista o peque\u00f1o-burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>La derrota ante el fascismo y la definici\u00f3n de la antiespa\u00f1a, provoc\u00f3, en paralelo, la generaci\u00f3n posterior de un nuevo nacionalismo vasco, que coaligar\u00e1 en una sola organizaci\u00f3n los presupuestos anatemizados por el franquismo: el nacionalismo y el socialismo. En efecto, la expresi\u00f3n del partisanismo en ETA, se caracteriza no s\u00f3lo en el hecho del combate contra un <i>nosotros oficial <\/i>no reconocido, sino en el planteamiento del combate en un territorio limitable contra un enemigo global (el imperialismo).<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La visi\u00f3n que el jurista alem\u00e1n Carl Schmitt realiz\u00f3 tras la victoria de Franco sobre la importancia de la homogeneidad nacional no concluy\u00f3 con el franquismo sino que sus opiniones han estado presentes en los debates de la etapa democr\u00e1tica Un reportaje de Adri\u00e1n Almeida Desfile conmemorativo de la ocupaci\u00f3n de Bilbao por las tropas &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2017\/12\/04\/bodrios-y-reconquistas-el-discurso-schmittiano-del-franquismo\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Bodrios  y reconquistas, el discurso \u2018schmittiano\u2019 del franquismo<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[89917,6405,33392,37162],"class_list":["post-1169","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-adrian-almeida","tag-bilbao","tag-franquismo","tag-historia-de-los-vascos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1169","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1169"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1169\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1171,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1169\/revisions\/1171"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1169"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1169"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1169"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}