{"id":1195,"date":"2018-01-08T13:24:22","date_gmt":"2018-01-08T12:24:22","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=1195"},"modified":"2018-01-08T13:24:22","modified_gmt":"2018-01-08T12:24:22","slug":"vistas-antiguas-de-las-ciudades-vascas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2018\/01\/08\/vistas-antiguas-de-las-ciudades-vascas\/","title":{"rendered":"Vistas antiguas de las ciudades vascas"},"content":{"rendered":"<p><em>Bilbao y Donostia fueron las primeras ciudades vascas que aparecieron impresas en el \u2018Civitates Orbis Terrarum\u2019, que comenz\u00f3 a elaborar en 1572 el can\u00f3nigo de la catedral de Colonia George Braun, en sinton\u00eda con Abraham Ortelius<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de Jabier Aspuru<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2018\/01\/06\/import_9736172.jpg\" alt=\"Bilbao. Joseph Antonio de Rementer\u00eda, 1737.\" \/><br \/>\nBilbao. Joseph Antonio de Rementer\u00eda, 1737.<\/p>\n<p>LA representaci\u00f3n de nuestras ciudades o territorios ha sido una necesidad desde tiempos antiguos. La motivaci\u00f3n ha sido diferente pero el objetivo ha sido mostrar una visi\u00f3n de nuestro entorno. Las ciudades guardan en su memoria colectiva sus iconos o estampas m\u00e1s representativas y antiguas. Durante el siglo XV y XVI, con la aparici\u00f3n de la imprenta y la cartograf\u00eda moderna, se extendi\u00f3 la costumbre de dibujar im\u00e1genes con vistas de las ciudades m\u00e1s importantes. En un principio eran gen\u00e9ricas o idealizadas, es decir, iconos que pod\u00edan representar a cualquier ciudad. Despu\u00e9s, pasaron a ser vistas \u201creales\u201d, es decir, con elementos identificativos de la ciudad. Hasta la aparici\u00f3n de la fotograf\u00eda, todo se fiaba a la destreza e interpretaci\u00f3n del dibujante o pintor. Fue en la Cr\u00f3nica de Nuremberg de 1493, un texto de contenido eminentemente religioso, donde aparecieron las primeras vistas de ciudades con un gran grado identificativo; espectaculares y muy reconocibles son las ciudades de Jerusal\u00e9n, Constantinopla o Roma, entre otras. El primer gran proyecto editorial y estructurado sobre vistas de ciudades corresponde al <i>Civitates Orbis Terrarum<\/i>. Lo elabora entre 1572 y 1617 Georges Braun, can\u00f3nigo de la catedral de Colonia, aunque en sinton\u00eda con Abraham Ortelius que, a su vez, elabora en Amberes su visi\u00f3n del mundo a trav\u00e9s de su <i>Atlas Teatrum Orbis Terrarum<\/i>.<\/p>\n<p>Si nos circunscribimos al \u00e1mbito territorial vasco la incidencia de este gran movimiento ha sido diversa y distinta dependiendo de las ciudades. Son Bilbao y Donostia las dos ciudades vascas que aparecen impresas en el <i>Civitates<\/i>. Espectacular, precisa y muy descriptiva es la vista de Bilbao que aparece en la segunda edici\u00f3n, en 1575. La vista recoge pr\u00e1cticamente todos los elementos distintivos de la ciudad en su cartela con rotulados a\u00f1adidos y que perduraron hasta el siglo XIX, en el que las destructivas guerras carlistas y el abordaje de Abando con la irrupci\u00f3n del ferrocarril transformaron la ciudad. Esta vista de 1544 tiene la particularidad de que es anterior a la elaboraci\u00f3n y dise\u00f1o de la obra, para la que se dibujaron, por expreso encargo, la gran mayor\u00eda de ciudades.<\/p>\n<p>La imagen an\u00f3nima la dispone Joannes Mofflin, un capell\u00e1n real flamenco en la corte de Felipe II, que ten\u00eda una buena relaci\u00f3n con Plantino, el gran productor cartogr\u00e1fico de la ciudad de Amberes. A la vista le acompa\u00f1a una descripci\u00f3n de la ciudad tomada de la obra de Pedro de Medina. La otra gran joya cartogr\u00e1fica que tambi\u00e9n describe Bilbao es la que realiza Gabriel Baudwin en 1739 por encargo de la corona brit\u00e1nica, un aut\u00e9ntico tres por uno en el que aparece una gr\u00e1fica descripci\u00f3n de sus principales edificios, el estuario de la R\u00eda y un escrupuloso dibujo de toda la costa vasca muy en la l\u00ednea de los recientemente descubiertos en el Atlas de Pedro de Texeira de 1634. Para terminar con Bilbao hay una tercera vista de la villa de 1737 correspondiente a Joseph Antonio de Rementeria, s\u00edndico de la Villa de Bilbao que perdur\u00f3 pr\u00e1cticamente hasta la llegada de la fotograf\u00eda. Se trata de un minucioso dibujo con un enfoque m\u00e1s cercano que la imagen del <i>Civitates<\/i> y de un realismo cuasi fotogr\u00e1fico. No lleg\u00f3 a la imprenta hasta 1910 de la mano de Carmelo de Echegaray, aunque s\u00ed fue muy copiada reproducida y versionada durante todo el siglo XIX. Bilbao en su iconograf\u00eda siempre tuvo m\u00e1s reconocimiento como villa comercial con su Consulado que como enclave militar.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Donostia, en 1572 <\/span>La ciudad de Donostia aparece en la primera edici\u00f3n del <i>Civitates<\/i>, en 1572, en lo que es la primera vista impresa de una ciudad vasca. El dibujo m\u00e1s discreto y con menos precisi\u00f3n que el de Bilbao lo realiza expresamente para la obra Joris Hoefnagel en 1567 y se publica compartiendo p\u00e1gina con la ciudad de Burgos. En la vista aparece la ciudad amurallada y fortificada intramuros muy en la l\u00ednea de la mayor\u00eda de las ciudades medievales europeas con las iglesias de Santa Mar\u00eda y San Vicente. Tambi\u00e9n se observa el casco de un barco en construcci\u00f3n, testimonio de la existencia de astilleros en la villa. Aparece el marco natural de la bah\u00eda de la Concha y la isla de Santa Clara junto a las murallas de Urgull; en la ensenada de la Zurriola no hay rastros de los meandros arenosos del Urumea. Aun as\u00ed, de Donostia existen vistas anteriores que no llegaron a la imprenta pero que dan una buena imagen de la ciudad. Se ha conservado una vista de 1540 del c\u00f3dice de Francisco d\u2019Ollanda, que se encuentra en la biblioteca de El Escorial, donde se ve el frente de la muralla con su entramado interior. M\u00e1s extra\u00f1a pero no menos descriptiva es una vista an\u00f3nima de 1552 que se conserva en el archivo de Simancas, con una visi\u00f3n en planta del interior de las murallas junto al puerto muy resguardado del exterior. Aparte de estas vistas la aparici\u00f3n de Donostia en la cartograf\u00eda debido a su car\u00e1cter de plaza de defensa fortificada y muy pr\u00f3xima a una zona fronteriza es muy frecuente sobre todo en la avanzada cartograf\u00eda francesa. A destacar que, en su viaje hacia Donostia en 1567, Hoefnagel se detuvo a dibujar el t\u00fanel de San Adri\u00e1n en una pintoresca e in\u00e9dita vista del<i> Civitates<\/i> que apareci\u00f3 en la quinta edici\u00f3n de 1598.<\/p>\n<p>Gipuzkoa (Guipuscoa regionis typus) fue el primer territorio peninsular que apareci\u00f3 en el <i>teatrum de Orthelius<\/i> en 1578 con un detalle y definici\u00f3n que en el resto de territorios vascos no lleg\u00f3 hasta dos siglos despu\u00e9s con los mapas de Tom\u00e1s Lopez. Merece menci\u00f3n aparte la gran cantidad de im\u00e1genes en las que aparece la ciudad de Hondarribia como fortaleza militar y fronteriza y punto de atenci\u00f3n de cronistas y viajeros. Su protagonismo en el hecho hist\u00f3rico de la firma del tratado de Paz de los Pirineos en 1659 es recogido en una infinidad de documentos gr\u00e1ficos y punto de atenci\u00f3n de numerosos pintores.<\/p>\n<p>Gasteiz no despert\u00f3 la atenci\u00f3n de los grandes proyectos cartogr\u00e1ficos a pesar de que Boris Hoegnagel s\u00ed debi\u00f3 de pasar por all\u00ed en su viaje de Burgos a Donostia. La vista m\u00e1s antigua de Gasteiz corresponde a una interesante historia dom\u00e9stica. En 1838 el concejal del Ayuntamiento de Vitoria Benito Casas recuper\u00f3 e hizo una copia de un dibujo an\u00f3nimo y muy deteriorado que se conservaba en un desv\u00e1n municipal. La dataci\u00f3n del dibujo por identificaci\u00f3n de elementos del convento de San Antonio y la torre de la iglesia de San Miguel se sit\u00faa entre los a\u00f1os 1623-1661 lo que le da un valor incomparable. La imagen expresa magn\u00edficamente la ciudad medieval con sus dos recintos amurallados, uno superior en el Campillo y, otro, en la parte baja con sus casas arropadas por sus edificios m\u00e1s emblem\u00e1ticos, la catedral de Santa Mar\u00eda y las diferentes iglesias, conventos y fortalezas. Aparece tambi\u00e9n ese gran espacio de convivencia y de urbanidad, que corresponde a lo que hoy ser\u00eda la plaza de la Virgen Blanca y Plaza Nueva como espacio \u00fanico.<\/p>\n<p>No obstante el icono identificativo de la ciudad antigua corresponde a un dibujo que el pintor rom\u00e1ntico escoc\u00e9s David Roberts realiz\u00f3 en el a\u00f1o 1833 en su viaje al sur de la pen\u00ednsula y que edit\u00f3 Thomas Roscoe en 1837. En el dibujo hecho a l\u00e1piz se muestra una vista de la Plaza Mayor, hoy plaza de la Virgen Blanca, con su actividad de plaza de mercado y oficios y sus personajes con los ropajes de la \u00e9poca. Se observa todo el frontal con los entramados de madera y las balconadas de las viejas casas torre y palacios que estaban a la entrada de la ciudad vieja y donde viv\u00edan las familias m\u00e1s poderosas de la ciudad. Tambi\u00e9n el viajero y pintor naturalista Henry Fenn dej\u00f3 un magn\u00edfico dibujo de la plaza de la Virgen Blanca en 1874. La ciudad de Gasteiz tiene una gran riqueza iconograf\u00eda con motivo de las guerras napole\u00f3nicas y carlistas durante el siglo XIX.<\/p>\n<p>El territorio navarro por ser un Reino muy asediado por las monarqu\u00edas francesa e hispana es territorio de disputa cartogr\u00e1fica. As\u00ed son muy espectaculares los mapas de los Alduides del cosm\u00f3grafo portugu\u00e9s Pedro de Texeira de 1637 con las fortificaciones de la villa de Burguete y el castillo de Amaiur. Interesante es el mapa de Nicol\u00e1s Sanson D\u2019Abbeville de <i>Royaume de Navarre en six merindades<\/i> de 1652 en la que se incluye la merindad de ultrapuertos hoy Nafarroa Behera.<\/p>\n<p>Iru\u00f1ea es una ciudad con una apabullante representaci\u00f3n cartogr\u00e1fica, aunque muy restringida a las diferentes fortificaciones de la ciudadela y las murallas. Recibi\u00f3 la atenci\u00f3n del gran cart\u00f3grafo franc\u00e9s Nicolas de Fer que levant\u00f3 un plano de la ciudad en 1719. Abundantes son los planos de la transformaci\u00f3n del viejo recinto medieval en un recinto abaluartado que inclu\u00eda adem\u00e1s una importante ciudadela pentagonal, la primera de toda la pen\u00ednsula y que se inspir\u00f3 en la de Amberes. Descriptivos y precisos son los planos que en 1726 realiza Jorge Prospero de Verboom para las fortificaciones de Iru\u00f1ea y que marcan la transformaci\u00f3n de la ciudad durante todo el siglo XVIII y que culmin\u00f3 Juan Mart\u00edn Zerme\u00f1o en 1576 con un innumerable despiece de preciosos mapas y planos. Curiosos y art\u00edsticos son los dibujos representativos de los juramentos de los Reyes de Navarra. Como la imagen de la Virgen, rodeada de \u00e1ngeles, sobre una casa o palacio torreado, se ve al Papa con sus cardenales y a un rey con su s\u00e9quito de nobles. Lleva dos escudos de Pamplona y la siguiente leyenda: \u201cPor la leche que mamastes, hijo tres cosas quitad: guerra, hambre y mortandad\u201d, estampa impresa en 1555 en Estella por Adri\u00e1n de Amberes impresor de la doctrina christiana de Sancho Elso, primer catecismo en euskera, hoy desaparecido, que se imprime en un territorio vasco.<\/p>\n<p>Para los viajeros rom\u00e1nticos Iru\u00f1ea est\u00e1 fuera de ruta en su viaje al centro de la pen\u00ednsula y es dif\u00edcil encontrar alguna vista recreativa de la ciudad. Hallamos un par de vistas panor\u00e1micas en el a\u00f1o 1820, correspondientes a la obra de Alexander Laborde <i>Voyage pittoresque et historique de l\u2019Espagne<\/i> en las que el general y pintor franc\u00e9s Louis-Francis Lejeune aporta una par de vistas. La primera representa en primer plano el molino de Caparroso, el r\u00edo Arga, a la altura de las pasarelas y, en segundo plano, las fortificaciones con los baluartes de Labrit y del Red\u00edn, el palacio episcopal y las traseras de la Catedral.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n pas\u00f3 por Iru\u00f1ea el excelente pintor y viajero Jenaro P\u00e9rez de Villaamil en 1850, que public\u00f3 tres hermosas vistas del interior del claustro y refectorio de la catedral.<\/p>\n<p>Las antiguas im\u00e1genes y planos de las ciudades y territorios aportan informaci\u00f3n de nuestra historia, en algunos casos desaparecida, truncada o transformada, informaci\u00f3n complementaria de la que encontramos en los documentos escritos, la propia selecci\u00f3n y realce de una imagen o vista nos traslada a un imaginario que existi\u00f3 siglos atr\u00e1s y que en algunos casos ha desaparecido.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bilbao y Donostia fueron las primeras ciudades vascas que aparecieron impresas en el \u2018Civitates Orbis Terrarum\u2019, que comenz\u00f3 a elaborar en 1572 el can\u00f3nigo de la catedral de Colonia George Braun, en sinton\u00eda con Abraham Ortelius Un reportaje de Jabier Aspuru Bilbao. 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