{"id":124,"date":"2012-06-15T19:16:41","date_gmt":"2012-06-15T17:16:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=124"},"modified":"2012-06-15T19:16:41","modified_gmt":"2012-06-15T17:16:41","slug":"el-licenciado-poza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2012\/06\/15\/el-licenciado-poza\/","title":{"rendered":"El licenciado Poza"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/06\/02\/import_12243037_11.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"375\" \/><\/p>\n<p><strong>Adri\u00e1n Celaya<\/strong><\/p>\n<p>LAS calles de nuestras ciudades tienen nombres que casi siempre hacen referencia a un personaje que, al correr de los a\u00f1os, queda casi en el olvido. Cuando yo ingres\u00e9 en el Instituto de Bilbao, en 1927, situado en el n\u00famero uno de la calle Licenciado Poza, no sab\u00eda nada de este licenciado, ni encontr\u00e9 a quien me diera raz\u00f3n de \u00e9l. Pero siempre me intrig\u00f3.<\/p>\n<p>Y en una de las calles de la vida, el licenciado Poza me sali\u00f3 al paso, cuando yo iba cavilando entre la historia de los Fueros de Bizkaia. As\u00ed supe que se llamaba Andr\u00e9s de Poza y hay que ir hasta el siglo XVI para poder encontrarlo.<\/p>\n<p>Lo busqu\u00e9 entre papeles y, sobre todo, en un trabajo de Rosa Miren Pagola. Y me enter\u00e9 de que Andr\u00e9s de Poza era el hijo de un comerciante bilbaino, Pedro de Poza, instalado en Amberes, en aquellos d\u00edas en los que esta ciudad hab\u00eda acogido cerca del edificio de la Bolsa, una Casa de contrataci\u00f3n de Bizkaia, a la que, por supuesto, acud\u00edan los comerciantes bilbainos a hacer buenos negocios.<\/p>\n<p>Pedro de Poza era un comerciante rico del que se dice que lleg\u00f3 a prestar 15.000 ducados al mism\u00edsimo Felipe II. Instalado en Brujas, llev\u00f3 a su hijo Andr\u00e9s a estudiar a Lovaina donde exist\u00eda una prestigiosa universidad.<\/p>\n<p>Pero Felipe II que estaba obcecado en su lucha contra la reforma protestante dict\u00f3 una pragm\u00e1tica en la que prohib\u00eda a sus s\u00fabditos estudiar fuera de las universidades del reino e, incluso, oblig\u00f3 a quienes estaban ya cursando estudios a regresar a universidades castellanas. Y as\u00ed fue como Andr\u00e9s tuvo que continuar sus estudios en Salamanca mientras Espa\u00f1a entraba en un lamentable aislamiento cultural.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/06\/02\/import_12243035_11.jpg\" alt=\"\" width=\"385\" height=\"517\" \/><\/p>\n<p>Lo cierto es que Andr\u00e9s era un gran pol\u00edglota. En Amberes aprendi\u00f3 el holand\u00e9s, el franc\u00e9s, el ingl\u00e9s y el alem\u00e1n. En Salamanca aprendi\u00f3 lenguas cl\u00e1sicas y no sabemos d\u00f3nde aprendi\u00f3 el euskera, quiz\u00e1 en su casa, pues su padre estaba casado con otra vizca\u00edna, Mar\u00eda de Yarza, seg\u00fan muestra Rosa Miren Pagola en su biograf\u00eda de Andr\u00e9s de Poza.<\/p>\n<p>Estaba preparado para muchas actividades y as\u00ed lleg\u00f3 a ser profesor de N\u00e1utica en Bilbao y en San Sebasti\u00e1n, abogado en ejercicio en Bilbao y de vuelta a Flandes estuvo al servicio de Luis de Requesens, cumpliendo \u00f3rdenes de Felipe II.<\/p>\n<p>No sabemos d\u00f3nde aprendi\u00f3 Poza el arte de navegar, pero lo cierto es que escribi\u00f3 un libro que edit\u00f3 en 1587 Mat\u00edas Mas, el primer impresor de Bilbao, con el t\u00edtulo de <em>Hydrographia<\/em>, que se presentaba como<em> la m\u00e1s curiosa que hasta aqu\u00ed ha salido a la luz en que dem\u00e1s de un derrotero general, se ense\u00f1a la navegaci\u00f3n por altura y derrota<\/em>.<\/p>\n<p>Era una obra importante para aquella Bizkaia que quer\u00eda recorrer todos los mares. Pero prefiero presentar otra obra m\u00e1s sorprendente de Poza: <em>De la antigua lengua, poblaciones y comarcas de las Espa\u00f1as<\/em>. Esa antigua lengua es para Poza la lengua vascongada. No se usaba entonces la palabra \u00abvasca\u00bb pero Poza sab\u00eda que su lengua era algo m\u00e1s que vizca\u00edna. La denomin\u00f3 Vascongada y sostuvo que esta lengua fue antiguamente la lengua de toda Espa\u00f1a, desde que T\u00fabal la trajo de Babilonia. No se debe perder <!--more-->de vista que en aquellos tiempos la verdad no se apoyaba en la demostraci\u00f3n (no hab\u00eda nacido Descartes), sino en el principio de autoridad y lo que afirmaban el Padre Mariana o Alfonso X no se pod\u00eda discutir.<\/p>\n<p>Me interesa m\u00e1s, por la repercusi\u00f3n que tuvo en Bizkaia otro libro de Andr\u00e9s de Poza <em>Ad pragm\u00e1ticas de Toro y Tordesillas<\/em>, una defensa de la hidalgu\u00eda vizca\u00edna, cuando se estaba cuestionando en Castilla.<\/p>\n<p>Los Fueros de Bizkaia, en 1452 declaraban que los vizca\u00ednos com\u00fanmente son hidalgos: pero desde 1526 afirmaban con car\u00e1cter general que todos los vizca\u00ednos son notorios fijosdalgo. Concretamente la ley XVI del titulo I dec\u00eda: <em>Que todos los naturales, vecinos \u00e9 moradores de este dicho Se\u00f1or\u00edo de Vizcaya eran notorios Fijosdalgo y gozaban de todos los privilegios de omes Fijosdalgo. Y a\u00f1ad\u00eda que con frecuencia esta hidalgu\u00eda no era reconocida fuera de Bizkaia por lo que dispon\u00eda los modos de probar la hidalgu\u00eda para que fuera reconocida en toda Espa\u00f1a<\/em>.<\/p>\n<p>Nobles y hombres llanos<\/p>\n<p>As\u00ed romp\u00edan con la tradici\u00f3n castellana que distingu\u00eda entre nobles y hombres llanos con una clara distinci\u00f3n entre las clases sociales. Y, por supuesto, el trabajo manual y los oficios artesanos estaban reservados para las clases bajas.<\/p>\n<p><em>Ning\u00fan oficio es vil para el vasco<\/em>, escrib\u00eda Caro Baroja. No hay que sorprenderse de que la equiparaci\u00f3n de las clases sociales fuera dif\u00edcil de admitir en Castilla, donde las pragm\u00e1ticas promulgadas por los Reyes cat\u00f3licos, regulaban las diferencias y dictaban normas para frenar el masivo ingreso de los plebeyos en el estado nobiliario.<\/p>\n<p>Bizkaia no sinti\u00f3 ninguna agresi\u00f3n al derecho de hidalgu\u00eda hasta que el fiscal Juan Garc\u00eda, de la chanciller\u00eda de Valladolid public\u00f3 un libro (<em>De hispaniarum nobilitate\u2026<\/em>) en el que la nobleza vizca\u00edna era negada con un sorprendente argumento: <em>En Vizcaya no hay hidalgos porque para que los haya es necesario que existan plebeyos<\/em>.<\/p>\n<p>La publicaci\u00f3n de un libro en aquel tiempo en que la imprenta era un hecho reciente, y, sobre todo el hecho de que su autor fuera un miembro integrado en la chanciller\u00eda de Valladolid hizo despertar a los vizcainos.<\/p>\n<p>El regimiento decidi\u00f3 elevar una protesta ante el rey y encarg\u00f3 a Andr\u00e9s de Poza que hiciera una refutaci\u00f3n de la tesis de Juan Garc\u00eda.<\/p>\n<p>Poza defendi\u00f3 la hidalgu\u00eda en un escrito titulado <em>Ad pragm\u00e1ticas de Toro y Tordesillas<\/em>, en el que multiplicaba los argumentos y, defend\u00eda el texto foral entendiendo que la hidalgu\u00eda no significaba que los vizca\u00ednos no son plebeyos sino que son todos nobles. Y por la misma raz\u00f3n Bizkaia protest\u00f3 cada vez que se intent\u00f3 crear t\u00edtulos de nobleza sobre alguna parte del Se\u00f1or\u00edo. No se crearon hasta la p\u00e9rdida de los Fueros.<\/p>\n<p>El rey Felipe II acept\u00f3 las protestas y en una provisi\u00f3n real del a\u00f1o 1589 orden\u00f3 recoger todos los ejemplares de la obra de Juan Garc\u00eda para tachar todos los textos en que se hace referencia a Bizkaia y tachar de dicho libro <em>todo lo que d\u00e9l toca contra la nobleza del dicho Se\u00f1or\u00edo<\/em>.<\/p>\n<p>Los escritores castellanos aceptaron la hidalgu\u00eda vizca\u00edna no sin iron\u00edas. Cuando Sancho Panza (en la segunda parte del <em>Quijote<\/em>) recibe una carta que no sabe leer, y pregunta <em>\u00bfY qui\u00e9n es mi secretario?<\/em> hay un hombre que avanza y dice:<\/p>\n<p>-Yo, se\u00f1or, que s\u00e9 leer y escribir y soy vizca\u00edno.<\/p>\n<p>-Con esa a\u00f1adidura, responde Sancho, bien puedes ser secretario del mismo Emperador.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LAS calles de nuestras ciudades tienen nombres que casi siempre hacen referencia a un personaje que, al correr de los a\u00f1os, queda casi en el olvido. Cuando yo ingres\u00e9 en el Instituto de Bilbao, en 1927, situado en el n\u00famero uno de la calle Licenciado Poza, no sab\u00eda nada de este licenciado, ni encontr\u00e9 a quien me diera raz\u00f3n de \u00e9l. 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