{"id":128,"date":"2012-06-22T14:38:08","date_gmt":"2012-06-22T12:38:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=128"},"modified":"2015-09-14T19:33:26","modified_gmt":"2015-09-14T17:33:26","slug":"el-cinturon-de-hierro-bilbaoko-burdin-esia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2012\/06\/22\/el-cinturon-de-hierro-bilbaoko-burdin-esia\/","title":{"rendered":"El Cintur\u00f3n de Hierro-Bilbao&#8217;ko &#8216;burdin-esia&#8217;"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/06\/09\/import_12295976_11.jpg\" alt=\"\" width=\"383\" height=\"490\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Aitor Mi\u00f1ambres<\/strong><\/p>\n<p>BERANGO. A finales del verano de 1936, la Junta de Defensa de Vizcaya, presidida por Jos\u00e9 Echevarr\u00eda Novoa, plante\u00f3 crear alrededor de Bilbao un campo atrincherado que pudiera frenar un ataque del ej\u00e9rcito sublevado. Fue a partir del 7 de octubre, con la creaci\u00f3n del Gobierno de Euzkadi, cuando el lehendakari y consejero de Defensa Jos\u00e9 Antonio de Aguirre decidi\u00f3 impulsar la ejecuci\u00f3n de dicha iniciativa. La idea consist\u00eda en la construcci\u00f3n de un Cintur\u00f3n Defensivo alrededor de la capital y a una distancia prudencial de la misma, para que en caso de invasi\u00f3n, esta pudiera resistir un asedio prolongado al abrigo de la artiller\u00eda enemiga.<\/p>\n<p>Dentro de ese per\u00edmetro quedaban incluidos todos los recursos y servicios necesarios para la resistencia: el puerto, las bater\u00edas de costa de Punta Galea y Punta Lucero, el embalse de Zollo, la central el\u00e9ctrica de Burtze\u00f1a, los aer\u00f3dromos de Sondika y Lamiako y la casi totalidad de la industria de Bizkaia. La empresa se puso en manos de la persona m\u00e1s indicada, el comandante de Ingenieros Alberto Montaud, jefe del Estado Mayor vasco y exprofesor de fortificaciones en la Escuela Superior de Guerra, quien se rode\u00f3 de los capitanes de Ingenieros Pablo Murga y Alejandro Goicoechea para dirigir la obra. Esta deb\u00eda obedecer a principios de poca elevaci\u00f3n y defensas en profundidad con sucesivas l\u00edneas de trincheras, nidos de ametralladora de hormig\u00f3n y alambradas, as\u00ed como centros aislados de resistencia. Para su construcci\u00f3n, la l\u00ednea defensiva se dividi\u00f3 en cinco sectores: Punta Lucero-Sodupe-Ugao-Usansolo- Larrabetzu-Berango\/Barrika. La obra comenz\u00f3 el 9 de octubre, con un plazo de 2 meses, disponiendo de abundantes recursos t\u00e9cnicos, materiales y humanos: 40 arquitectos e ingenieros y 8.500 obreros fijos, aunque en su mayor\u00eda civil sin familiarizaci\u00f3n con las obras militares.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/06\/09\/import_12295978_11.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"429\" \/><\/p>\n<p>No obstante, todo este esfuerzo, el escenario vasco fue desde un principio blanco del espionaje, m\u00e1s los servicios gubernamentales respondieron \u00e1gilmente en muchas ocasiones, como el 28 de octubre de 1936 cuando fue detenido por la Ertza\u00f1a el c\u00f3nsul de Austria y de Hungr\u00eda Guillermo Wakonigg mientras pretend\u00eda embarcar en el buque de guerra brit\u00e1nico <em>Esmauth<\/em>. En su valija se encontr\u00f3 abundante informaci\u00f3n para ser entregada al enemigo, destacando un informe del capit\u00e1n Murga con planos de la construcci\u00f3n del Cintur\u00f3n de Bilbao y detalles sobre fortificaciones. Murga fue detenido, juzgado por traici\u00f3n y ejecutado, tras probarse anteriores env\u00edos de informaci\u00f3n a los franquistas. Mientras tanto, continuaban los trabajos del Cintur\u00f3n con solo 2.000 obreros, pues los preparativos de la ofensiva de Villarreal necesitaban unidades de ingenieros. As\u00ed, a finales de 1936, Alejandro Goicoechea, que hab\u00eda cultivado la confianza de sus superiores, intentaba convencerles de los \u00faltimos progresos en las obras de fortificaci\u00f3n de la capital, las cuales, sin embargo, estaban muy retrasadas con respecto al proyecto.<\/p>\n<p>Las trincheras m\u00e1s abundantes eran aquellas de zanja corriente y sacos terreros, en algunos casos cubiertas de rollizos de pino. Los nidos de ametralladora de hormig\u00f3n, base de la defensa, se situaban en vaguadas y cumbres. Constaban de una plataforma de emplazamiento para la m\u00e1quina, una c\u00e1mara principal y un refugio, llevando en algunos casos abrigos activos con troneras para fusiler\u00eda. Para la tropa se constru\u00edan refugios en galer\u00eda de mina, excavados en roca y de longitud considerable. Delante de las trincheras y nidos se colocaban l\u00edneas de alambrada y el cierre de caminos se realizaba a base de muros de mamposter\u00eda u hormig\u00f3n provistos de troneras.<\/p>\n<p>En enero de 1937, el general Franco era consciente de su fracaso ante los intentos reiterados de tomar Madrid y acabar la guerra. Sus ojos miraban hacia la cornisa cant\u00e1brica, decidiendo atacar ese frente para hacerse f\u00e1cilmente con su territorio y sus fuentes de riqueza. Las estimaciones de su Estado Mayor eran que en tres semanas de ofensiva caer\u00eda Bilbao.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/06\/09\/import_12295095_11.jpg\" alt=\"\" width=\"583\" height=\"291\" \/><\/p>\n<p>Presintiendo la derrota, el capit\u00e1n Goicoechea comenz\u00f3 buscar un acercamiento al enemigo, contactando con amistades derechistas como el Sr. Unceta, Marqu\u00e9s de Casa Jara, quienes le pusieron en comunicaci\u00f3n con el ej\u00e9rcito rebelde. A\u00fan as\u00ed, sus visitas no pasaron desapercibidas para la polic\u00eda, por lo que tuvo que perjurar que estas solo eran fruto de la amistad. Sinti\u00e9ndose inseguro decidi\u00f3 desertar, para lo que acord\u00f3 con los franquistas la fecha del 27 de febrero y las cercan\u00edas del monte Maroto, lugar del frente bien conocido por \u00e9l. Nada m\u00e1s ser recibido en la zona nacional, Goicoechea realiz\u00f3 un completo informe sobre las fortificaciones vascas de primera l\u00ednea. Posteriormente, inform\u00f3 con todo detalle sobre las obras del Cintur\u00f3n de Bilbao, describiendo los tipos de fortificaci\u00f3n existentes, su ubicaci\u00f3n y el bajo grado de implantaci\u00f3n del proyecto. En su declaraci\u00f3n, hac\u00eda saber a los franquistas <!--more-->de la existencia de varios tramos de frente sin ninguna defensa, muy vulnerables al ataque, como era el caso del cordal entre Urrusti (Gamiz- Fika) y Gaztelumendi (Larrabetzu), animando a sus nuevos superiores a atacar Bizkaia antes de que los defensores se diesen cuenta de la carencia. Toda esta informaci\u00f3n fue complementada por las decenas de fotograf\u00edas tomadas sobre las posiciones vascas por los aviones de reconocimiento rebeldes.<\/p>\n<p>La ofensiva franquista comenz\u00f3 el 31 de marzo de 1937. Durango sufri\u00f3 un devastador bombardeo y el frente fue roto por \u00c1lava. Tras sucesivos ataques frenados por contraataques leales, los franquistas avanzaban hacia Bilbao a una media de 500 metros diarios, m\u00ednima pero peligrosa porque a pesar de haber pasado semanas desde la defecci\u00f3n de Goicoechea, los tramos indefensos del Cintur\u00f3n segu\u00edan sin robustecerse. El 9 de mayo, el lehendakari Aguirre pidi\u00f3 a Montaud el plan de ocupaci\u00f3n de la l\u00ednea. Este, ante la falta de tropas de guarnici\u00f3n, asign\u00f3 a cada una de las cinco divisiones del Ej\u00e9rcito Vasco su despliegue en el Cintur\u00f3n. Sus informes y los del asesor Monnier sobre el ritmo y calidad de las obras fueron cr\u00edticos: falta de personal y de conocimientos militares. Ambos aseguraron que el ataque se producir\u00eda entre los montes Urrusti y Gaztelumendi, por lo que habr\u00eda que terminar la obra. Para empeorar la situaci\u00f3n, a pesar de los contraataques, el monte Bizkargi qued\u00f3 definitivamente en poder de los franquistas el 16 de mayo, lo que les permitir\u00eda dominar el Cintur\u00f3n desde una posici\u00f3n cercana. La llegada del general Mariano G\u00e1mir Uribarri como jefe del Cuerpo de Ej\u00e9rcito de Euzkadi, el 31 de mayo, no mejor\u00f3 la situaci\u00f3n. Su impresi\u00f3n pesimista no empa\u00f1\u00f3 la esperanza del lehendakari Aguirre de resistir en el Cintur\u00f3n si recib\u00eda aviaci\u00f3n para la defensa.<\/p>\n<p><strong>OFENSIVA FRANQUISTA<\/strong> La muerte del general Mola el 3 de junio no supuso una parada en la ofensiva franquista. Por ello, el 11 de ese mes los rebeldes se dispusieron a tomar el \u00faltimo cordal que les separaba del Cintur\u00f3n y que, una vez ocupado, ser\u00eda el trampol\u00edn que les permitir\u00eda asaltar la <em>L\u00ednea Maginot Vasca<\/em>: el monte Urkulu, una prolongaci\u00f3n del Bizkargi paralela a la l\u00ednea defensiva hasta Kantoibaso. Para su defensa el Ej\u00e9rcito Vasco dispuso de las siguientes fuerzas: Batall\u00f3n Carlos Marx en Aretxabalagane; Batall\u00f3n Indalecio Prieto en las lomas de Urkulu; Batall\u00f3n asturiano 252 en la ermita de San Pedro; Batall\u00f3n Kiriki\u00f1o en la loma de Mentxegane; Batall\u00f3n Zabalbide en Monta\u00f1azarreta; Batall\u00f3n ANV 3 en Fika; y Batall\u00f3n Gordexola en Gamiz. Desde primera hora, medio centenar de cazas y bombarderos junto con abundante artillera atacaron el Urkulu. Hostigados continuamente desde el Bizkargi y de frente por la I Brigada de Navarra, los batallones Marx y Prieto se vieron obligados a retirarse hacia el Cintur\u00f3n a mediod\u00eda. El batall\u00f3n asturiano 252, el Zabalbide y el Kiriki\u00f1o fueron atacados por las V y VI Brigadas de Navarra y por carros de combate. Tras resistir toda la jornada, a \u00faltima hora tuvieron que retirarse de las posiciones con graves p\u00e9rdidas. Los batallones ANV 3 y Gordexola desalojaron sus posiciones de Gamiz para evitar su aniquilaci\u00f3n y se dirigieron al Cintur\u00f3n por Artebakarra. Por su parte, la aviaci\u00f3n rebelde tambi\u00e9n bombarde\u00f3 la carretera y la v\u00eda ferroviaria Bilbao-Lezama en Derio, a fin de cortar las comunicaciones y suministros al frente. Como de costumbre, esa noche el ej\u00e9rcito vasco ejecut\u00f3 un contraataque para recuperar las posiciones perdidas, aprovechando la ausencia de aviaci\u00f3n enemiga. Los batallones Sacco y Vanzetti y Abellaneda, as\u00ed como los 231 y 212 se lanzaron al asalto. El combate fue muy encarnizado, lleg\u00e1ndose al cuerpo a cuerpo y, aunque el batall\u00f3n Abellaneda consigui\u00f3 alcanzar sus objetivos, hubo de retirarse al amanecer.<\/p>\n<p>El d\u00eda 12 de junio lleg\u00f3 con buen tiempo, con lo que los franquistas se dispusieron a concentrar todas sus fuerzas en el punto m\u00e1s d\u00e9bil del Cintur\u00f3n y romperlo con un duro golpe. Frente a ellas, las unidades vascas se encontraban exhaustas, lo que oblig\u00f3 al general G\u00e1mir a modificar la disposici\u00f3n de tropas inicialmente planteada. A los batallones Celta, Salsamendi y Aza\u00f1a se les unieron refuerzos. En la l\u00ednea de Gaztelumendi a Urrusti se incorporaron los batallones Martiartu, UHP y los asturianos 223, 228 y 234. En el tramo de Urrusti a Berreaga se posicion\u00f3 la Brigada VI de la 2\u00aa Divisi\u00f3n con los batallones Rebeli\u00f3n de la Sal, Amuategui, Barakaldo y Rosa Luxemburgo. Adem\u00e1s, el mando vasco consigui\u00f3 reunir 16 piezas de artiller\u00eda de peque\u00f1os calibres, pero no pudo contar con ning\u00fan avi\u00f3n para la defensa. Desde primera hora comenz\u00f3 el ataque con 40 bater\u00edas de artiller\u00eda y una masa a\u00e9rea sin precedentes de 70 bombarderos y 40 cazas, bombardeando, incendiando y ametrallando las defensas vascas. El objetivo del mando enemigo era ablandar a los defensores para que no presentasen oposici\u00f3n a sus tres brigadas de infanter\u00eda de 8 batallones cada una. El ataque de estas comenz\u00f3 a las 12 de la ma\u00f1ana y las ametralladoras del Batall\u00f3n Saseta hicieron fuego desde Gaztelumendi y Kantoibaso. Dos piezas de artiller\u00eda de 75 mm lo hicieron desde Urrusti. Detectadas por la aviaci\u00f3n unas y otras, sufrieron las represalias artilleras contrarias, quedando silenciadas y muriendo el comandante Roque Amunarriz. A las 14.30 el 3\u00ba batall\u00f3n de Argel de la I Brigada de Navarra alcanz\u00f3 el Cintur\u00f3n entre Urrusti y Kantoibaso, seguido de otros tres batallones. Para entonces, las tropas defensoras, en estado de shock y sin refugios donde guarnecerse, se hab\u00edan visto obligadas a retirarse. Ello permiti\u00f3 al enemigo colocar 20 batallones, unos 12.000 hombres, en 3 km. Su objetivo era desgarrar el boquete logrado y abrirse paso en todas las direcciones, atacando el Cintur\u00f3n desde dentro. As\u00ed, la I Brigada de Navarra penetr\u00f3 por Kantoibaso, ocup\u00f3 Gaztelumendi y se despleg\u00f3 por Irurimendi, Loro\u00f1o y Astoreka tras rechazar un contraataque. La V Brigada de Navarra ocup\u00f3 Goitioltza, San Vicente y Garaioltza, en Lezama, aunque sin interferir en la carretera. La VI Brigada de Navarra ocup\u00f3 Urrusti, sin poder progresar al ser frenada por el batall\u00f3n Rebeli\u00f3n de la Sal que ocupaba posiciones en ese punto. El mando rebelde decidi\u00f3 no intentar mayores avances ese d\u00eda. En las siguientes fechas los franquistas desalojaron a los \u00faltimos defensores del Cintur\u00f3n, sufriendo un contraataque sin car\u00e1cter decisorio en Mantuliz. Sus tropas avanzaban sin oposici\u00f3n por el valle de Asua, mientras las vascas se replegaban a Artxanda y Santo Domingo a fin de retrasar la ca\u00edda de la capital, ofrendando su pen\u00faltima sangre a cambio de que miles de civiles y combatientes pudiesen ser evacuados hacia Santander. Bilbao cay\u00f3 el 19 de junio de 1937, una semana despu\u00e9s de la ruptura de su Cintur\u00f3n Defensivo, bautizado por los rebeldes como Cintur\u00f3n de Hierro, nombre con el que ha llegado hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bilbao cay\u00f3 el 19 de junio de 1937, una semana despu\u00e9s de la ruptura de su Cintur\u00f3n Defensivo bautizado por los rebeldes como Cintur\u00f3n de Hierro. 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