{"id":1304,"date":"2018-10-25T13:29:14","date_gmt":"2018-10-25T11:29:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1304"},"modified":"2018-10-26T15:27:01","modified_gmt":"2018-10-26T13:27:01","slug":"tere-verdes-una-desconocida-heroina-vasca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2018\/10\/25\/tere-verdes-una-desconocida-heroina-vasca\/","title":{"rendered":"Tere Verdes una desconocida hero\u00edna vasca"},"content":{"rendered":"<p><em>En 1959, fallec\u00eda Tere Verdes, una de las componentes de la Red \u00c1lava, cuyas integrantes no han sido homenajeadas hasta 2018<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de <strong>Marian Moreno Royo<\/strong><\/p>\n<figure style=\"width: 800px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2018\/10\/25\/historias_15953.jpg\" alt=\"Los alrededores de la iglesia de San Ant\u00f3n, abarrotados el d\u00eda del funeral por Tere Verdes, en marzo de 1959. Fotos: Sabino Arana Fundazioa\" width=\"800\" height=\"207\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Los alrededores de la iglesia de San Ant\u00f3n, abarrotados el d\u00eda del funeral por Tere Verdes, en marzo de 1959. Fotos: Sabino Arana Fundazioa<\/figcaption><\/figure>\n<p>Tere Verdes muri\u00f3 demasiado pronto, todav\u00eda en pleno franquismo, a finales de la d\u00e9cada de los 50 con solo 51 a\u00f1os. Un c\u00e1ncer de mama se la llev\u00f3 muy joven. Hasta 2018 nunca hab\u00eda sido homenajeada ni recibido el menor reconocimiento p\u00fablico. Hasta ahora solo pod\u00edamos constatar que las inmediaciones de la bilbaina iglesia de San Anton aparecen abarrotadas en las viejas fotograf\u00edas de su funeral en marzo de 1959, una multitudinaria despedida celebrada casi en la clandestinidad.<\/p>\n<p>Como responsable de donaciones de Sabino Arana Fundazioa he tenido la suerte de contactar con muchos veteranos antifranquistas. Me hubiera encantado conocer tambi\u00e9n a Mar\u00eda Teresa Verdes Elorriaga (Bilbao, 1907-1959). Su ejemplo y lucha se presentan en la exposici\u00f3n Red \u00c1lava. Mujeres invisibles. Espionaje y solidaridad que hasta finales de octubre puede contemplarse en la sede del Instituto de la Memoria Gogora. Al acercarnos a Tere y sus compa\u00f1eras nos encontramos con mujeres independientes, avanzadas para entonces, adelantadas a aquella \u00e9poca oscura.<\/p>\n<p>La sensibilidad de su familia, encabezada por su sobrino Joseba Verdes Rola, ha permitido que buena parte de su documentaci\u00f3n, sus cartas y su diario carcelario hayan sido depositados en el Archivo de Sabino Arana Fundazioa para su estudio por investigadores y ahora formen parte de esta exposici\u00f3n divulgativa. Las profesoras de la UPV\/EHU Gurutze Ezkurdia, Karmele P\u00e9rez Urraza y Bego\u00f1a Bilbao han analizado la documentaci\u00f3n de Tere Verdes. Entre los in\u00e9ditos datos de esta biograf\u00eda, nos aportan un concienzudo estudio grafol\u00f3gico de su letra durante su intensa vida carcelaria.<\/p>\n<p>\u201cEs una persona muy sociable, muy disciplinada, con muy buena memoria, que guarda muy bien los secretos y con tendencia a dominar en los c\u00edrculos \u00edntimos. Es correcta, tiene orgullo, oposicionista y contiene ideales que defiende con tes\u00f3n\u201d, asegura la graf\u00f3loga Irune Ibarra.<\/p>\n<p>Pinceladas de un car\u00e1cter niquelado para la clandestinidad y el espionaje. Estas fueron, junto a la solidaridad, las claves en las que sustent\u00f3 su labor la Red \u00c1lava, pero este art\u00edculo no pretende ser una s\u00edntesis de las \u00faltimas investigaciones sobre esta organizaci\u00f3n. En estas mismas p\u00e1ginas han podido encontrar trabajos de Txema Montero, I\u00f1aki Goiogana o de las profesoras de la UPV\/EHU antes citadas, a la espera de un exhaustivo libro coordinado por el historiador Josu Chueca, en el que tambi\u00e9n participan Luzia Alberro y Elixabete P\u00e9rez, profesoras de la Universidad de Deusto, y Roman Berriozabal. Tambi\u00e9n los lectores de DEIA pudieron adquirir el pasado domingo un DVD documental producido por Baleuko para ETB y un \u00e1lbum ilustrado en el que poder visibilizar a las cuatro mujeres invisibles que vertebraron esta Red.<\/p>\n<p>Invisibles por los estereotipos Supe que Tere Verdes tuvo una relaci\u00f3n muy especial con la familia Ajuriaguerra. Marina y Rosario, poco antes de fallecer, me contaron como hicieron varios viajes con Tere a Iparralde. Sol\u00edan trasladarse en taxi y lograban pasar desapercibidas para los guardias civiles y militares fronterizos. Tambi\u00e9n la entonces muy joven Miren O\u00f1ate recordaba sus viajes con Tere en taxi a la Prisi\u00f3n Central de Burgos.<\/p>\n<p>\u201cNo les entraba en la cabeza que unas mujeres j\u00f3venes, unas chicas inofensivas, siempre alegres, bien vestidas y de buena educaci\u00f3n, pudieran tomar la iniciativa para burlar sus controles y pasar delante de sus narices informaci\u00f3n transcendental\u201d. Supieron aprovecharse de aquellos estereotipos.<\/p>\n<p>Pude conocer tambi\u00e9n al encartado Alberto Atxa Atxa, gudari condenado a muerte, quien salv\u00f3 la vida gracias a la sustracci\u00f3n, cambio y falsificaci\u00f3n en la Auditoria de Guerra de Burgos de su inminente Ejec\u00fatese. Atxa era consciente de que deb\u00eda su vida a aquella Red liderada en Burgos por Tere Verdes de la que tambi\u00e9n fueron piezas los Gurtubai, Aniceto Anton o el propio Primi Abad.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n he podido saber de Tere Verdes por Maite Orbe, una ni\u00f1a en la guerra, cuya familia rehizo despu\u00e9s su vida en el exilio mexicano. Una adolescente Maite cruz\u00f3 la frontera con los Gabonak, sin saber que era una importante cantidad de dinero, que deb\u00eda entregar en Bilbao, en la m\u00edtica librer\u00eda Verdes de la calle Correo. All\u00ed estuvo con Tere, quien recogi\u00f3 el sobre y le recomend\u00f3 llevarse un libro. El objetivo de aquellos Gabonak era ayudar a los gudaris presos con comida, ropa y medicinas.<\/p>\n<p>La labor solidaria de Tere con los presos fue clave en las c\u00e1rceles de Larrinaga y Burgos, adonde fue sucesivamente trasladado su hermano Pepe. Siempre me han impresionado unas fotos de presos escu\u00e1lidos que parecer\u00edan tomadas en los campos nazis, reclusos fam\u00e9licos por el hambre, cuando la avitaminosis (hambruna) era la principal causa de muerte entre la poblaci\u00f3n encarcelada. Informes sobre la situaci\u00f3n sanitaria de las c\u00e1rceles o sobre la evoluci\u00f3n de las causas penales y las sacas para fusilamientos eran objetivo de sus cadenas.<\/p>\n<p>Solidaridad y espionaje Especialmente llamativos resultan hoy los ejemplares de la clandestina revista Espetxean que su hermano Pepe logr\u00f3 editar en la imprenta de la c\u00e1rcel de Burgos. Recuerdo que un d\u00eda nos lleg\u00f3 el inolvidable Jes\u00fas Insausti Uzturre con un paquete de joyas documentales, entre las que se encontraba una colecci\u00f3n completa de Espetxean, as\u00ed como las \u00faltimas poes\u00edas, dibujos y cartas de Lauaxeta antes de ser fusilado en Gasteiz o una carta manuscrita de Juan Ajuriaguerra desde Burgos a Etxenagusia (el lehendakari Aguirre). Todos aquellos tesoros hab\u00edan sido conservados durante d\u00e9cadas por otra gran mujer, Karmele Go\u00f1i, viuda de Jes\u00fas Solaun, quien muchas d\u00e9cadas atr\u00e1s hab\u00eda trabajado en la sede del PNV en Iparralde.<\/p>\n<p>Las cadenas de la Red \u00c1lava permitieron que fluyera la informaci\u00f3n entre los burukides encarcelados y la dirigencia vasca en el exilio. Tere fue pieza clave en estas cadenas que pronto pasaron de la solidaridad al intercambio de documentaci\u00f3n e informaci\u00f3n para terminar en labores de espionaje militar a favor de las potencias aliadas en los primeros meses de la II Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Hace apenas unos tres a\u00f1os, nos visit\u00f3 Joseba Verdes, quien siempre resalta la sencillez y bondad de su izeko Tere. Nos ven\u00eda con un incre\u00edble regalo para nuestro Archivo, lo que hoy conocemos como Fondo Tere Verdes, con fotos, cartas manuscritas, tarjetas, recordatorios, agendas, recortes de prensa o documentaci\u00f3n judicial. Y, sobre todo, con varios diarios manuscritos de Tere, iniciados en 1936, y que cobran especial inter\u00e9s durante su paso por las c\u00e1rceles espa\u00f1olas.<\/p>\n<p>Diarios carcelarios Ya el d\u00eda siguiente al bombardeo de Gernika podemos leer toda una declaraci\u00f3n de intenciones cuando asegura que \u201cen lo que est\u00e9 a mi alcance he de hacer todo lo que pueda para que no triunfe la causa de quienes as\u00ed atentan contra todo un pueblo\u201d.<\/p>\n<p>En sus diarios carcelarios podemos sentir c\u00f3mo fueron aquellos duros a\u00f1os. \u201cDetenidas nos llevaron a Donostia con tres polis. Nunca pens\u00e9 que tendr\u00eda tanta serenidad con el coraz\u00f3n destrozado (\u2026) Nuestro abogado defensor, Revuelta, dice que nuestra moral es admirable, que algunos de ellos est\u00e1n m\u00e1s afectados\u2026 Cree f\u00e1cil nuestro traslado al Norte. Qu\u00e9 alegr\u00eda poder ver a los m\u00edos. Ver nuestra tierra, sentir su aire mojarse con la lluvia. Aunque a m\u00ed no me parece que lo consigamos, con la fobia que tienen a todo lo nuestro\u201d. \u201cMe indigna esa actitud de los que se dicen amantes de Dios y defensores de su Ley y tratan as\u00ed a sus representantes dign\u00edsimos (por los dos sacerdotes juzgados en la Red \u00c1lava) y que no tienen otro delito que no profesar sus mismas ideas pol\u00edticas y defender a sus hermanos contra la opresi\u00f3n y la injusticia.\u201d<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Qu\u00e9 ganas tengo de abrazaros y sentarme entre vosotros para siempre! \u00a1Que Madrid es bonito! \u00bfQui\u00e9n lo dijo? Nos pesa como una losa, ser\u00e1 quiz\u00e1s que tenemos que estar por obligaci\u00f3n, pero con gusto nos ir\u00edamos al m\u00e1s remoto monte de nuestra querida tierra (\u2026) Hoy hace 5 a\u00f1os que sal\u00ed de esa -escribe el 6 de enero de 1946- bien acompa\u00f1ada y con un paisaje precioso de copos y cumbres nevadas que no parec\u00edan presagiar lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s. Si se pudiese ver el porvenir por un agujerito\u201d.<\/p>\n<p>\u2018Uzturre\u2019: \u201cCasi una santa\u201d Tere Verdes tard\u00f3 m\u00e1s de siete a\u00f1os en poder volver a Bilbao. El cambio del curso de la II Guerra Mundial supuso, tras las iniciales 19 condenas de muerte y el posterior fusilamiento de Luis \u00c1lava, la progresiva conmutaci\u00f3n de sus largas penas. Nuestro Jes\u00fas Insausti Uzturre tambi\u00e9n conoci\u00f3 a Tere.<\/p>\n<p>\u201cMi mujer y yo -recordaba Uzturre- tuvimos mucha confianza con ella. Nuestra relaci\u00f3n comenz\u00f3 en Madrid, cuando me incorpor\u00e9 a los Servicios y ella, junto a otras compa\u00f1eras, acababa de salir de la c\u00e1rcel de mujeres de Yeser\u00edas. El contacto que mantuvimos no fue muy largo, fue una cosa dosificada, graduada, pero me marc\u00f3 profundamente. Tere Verdes era una mujer entera, seria, y a la vez agradable y muy simp\u00e1tica. Yo creo que la labor que hizo fue tanto por patriotismo como por apostolado cristiano. Era una religiosa seglar, casi una santa. Ten\u00eda grandes dosis de comprensi\u00f3n, de sencillez. Su tono de voz era como el de una madre, novia o hermana\u201d.<\/p>\n<p>Tere volvi\u00f3 a su casa de Bilbao en 1947, pero sigui\u00f3 comprometida siempre con la Resistencia Vasca. Las profesoras de la UPV\/EHU antes citadas han constatado en su investigaci\u00f3n que en 1949 fue de nuevo detenida, junto a una treintena de j\u00f3venes, por participar en una acci\u00f3n clandestina de propaganda en el Teatro Coliseo Albia.<\/p>\n<p>Uzturre calificaba de \u201cgran calvario\u201d el \u201casedio policial\u201d que sigui\u00f3 sufriendo, unido en sus \u00faltimos a\u00f1os a un duro c\u00e1ncer de mama. Tere falleci\u00f3 un 16 de marzo de 1959, siendo despedida de forma multitudinaria en la iglesia de San Ant\u00f3n.<\/p>\n<p>Su muerte fue recogida en publicaciones del exilio como Tierra Vasca o Euzko Deya, donde puedo leerse que \u201cella no pod\u00eda escuchar barbaridades, ella que no se asustaba de nada, que parec\u00eda que se asustaba de todo, que era m\u00e1s valiente que t\u00edmida, pero parec\u00eda m\u00e1s t\u00edmida que valiente\u201d.<\/p>\n<p>Solo queda ser agradecidas a aquellas mujeres que, sin ning\u00fan af\u00e1n de protagonismo, se convirtieron en invisibles y comprometidas hero\u00ednas. Agradecimiento muy especial a Tere y a su familia por haber conservado sus diarios, sus fotograf\u00edas, su agenda con datos de enlaces de las zonas de Bizkaia y aquellas bolsitas bordadas por ella misma que utilizaba para pasar alimentos e informaci\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1959, fallec\u00eda Tere Verdes, una de las componentes de la Red \u00c1lava, cuyas integrantes no han sido homenajeadas hasta 201<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[59784,137722],"class_list":["post-1304","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-historias-de-los-vacos","tag-red-alava"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1304","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1304"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1304\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1306,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1304\/revisions\/1306"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1304"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1304"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1304"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}