{"id":1307,"date":"2018-10-29T12:37:12","date_gmt":"2018-10-29T11:37:12","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1307"},"modified":"2018-10-29T12:37:12","modified_gmt":"2018-10-29T11:37:12","slug":"de-protector-a-ser-fusilado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2018\/10\/29\/de-protector-a-ser-fusilado\/","title":{"rendered":"De protector a ser fusilado"},"content":{"rendered":"<p><em>El sindicalista abertzale Juan Eskubi Urtiaga protegi\u00f3 a derechistas, pero, al mismo tiempo, su labor en el Comit\u00e9 de Defensa de la bombardeada localidad de Durango le llev\u00f3 al pared\u00f3n de Derio con apenas 31 a\u00f1os<\/em><\/p>\n<p><strong>Iban Gorriti<\/strong><\/p>\n<p>DOS bombardeos fascistas hicieron temblar en solo seis meses los cimientos de Durango y a familias de la villa durante la guerra a\u00fan calificada por algunos como civil. Bien lo supo el abertzale Juan Eskubi Urtiaga, representante del sindicato SOV (Solidaridad de Obreros Vascos) en la Junta de Defensa local, de la que fue presidente desde agosto de 1936. Es decir, solo un mes despu\u00e9s del fallido golpe de Estado que militares espa\u00f1oles dieron en julio y que deriv\u00f3 en un finalmente conflicto b\u00e9lico internacional.<\/p>\n<p>El primer bombardeo sobre Durango que Eskubi conoci\u00f3 ocurri\u00f3 el 25 de septiembre de 1936. El otro, el 31 de marzo de 1937 y d\u00edas posteriores. En el inicial, los a la postre franquistas lanzaron unas bombas sobre el front\u00f3n descubierto de Ezkurdi en el que jugaban a pelota y descansaban algunos soldados republicanos. Murieron doce soldados y como venganza, se cree que fue el Batall\u00f3n Rusia (JSU) quien sac\u00f3 del calabozo local a 22 derechistas y los fusil\u00f3 en el cementerio municipal.<\/p>\n<figure style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2018\/10\/29\/historias_27783.jpg\" alt=\"Eskubi, en el centro de la imagen de camisa blanca y sin corbata, con amigos en 1930.Foto: Durango Kultur Elkartea\" width=\"700\" height=\"499\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Eskubi, en el centro de la imagen de camisa blanca y sin corbata, con amigos en 1930.Foto: Durango Kultur Elkartea<\/figcaption><\/figure>\n<p>Medio a\u00f1o despu\u00e9s, el \u00faltimo d\u00eda de marzo de 1937, lleg\u00f3 el banco de pruebas ya amenazado por el general golpista Mola. La aviaci\u00f3n fascista italiana en operaci\u00f3n coordinada por la Legi\u00f3n C\u00f3ndor nazi y aprobada por los sublevados contra la leg\u00edtima Segunda Rep\u00fablica atentaron contra la poblaci\u00f3n civil de la villa a cielo abierto. Asesinaron a, al menos, 336 personas ya registradas y destrozaron tanto casas particulares como patrimonio eclesi\u00e1stico.<\/p>\n<p>Eskubi acabar\u00eda fusilado con solo 31 a\u00f1os el 24 de octubre de 1938, hace 80 a\u00f1os. \u201cEl fusilamiento de Eskubi impact\u00f3 por la relevancia que tuvo en la Junta de Defensa, organizando Durango bajo los escombros\u201d, subraya Maria Gonz\u00e1lez Gorosarri, docente en la UPV\/EHU e integrante de la asociaci\u00f3n memorialista Durango 1936 Kultur Elkartea.<\/p>\n<p>La entrega de este sindicalista afiliado a EAE-ANV tuvo consecuencias. \u201cFue uno de los primeros sindicalistas del Duranguesado. \u00c9l evit\u00f3 fusilamientos de derechistas en 1936 y por los no evitados lo fusilaron\u201d, mantiene el investigador iurretarra Jon Irazabal de Gerediaga Elkartea.<\/p>\n<p>Como jefe de Orden P\u00fablico, Eskubi, nacido en Bego\u00f1a, cumpli\u00f3 funciones de polic\u00eda, vigilancia de carreteras y edificios, emiti\u00f3 y pidi\u00f3 salvoconductos&#8230; \u201cProtegi\u00f3 a derechistas de Durango, incluso hizo alg\u00fan salvoconducto como al director del colegio San Jos\u00e9 Jesuitak\u201d, aporta Jim\u00e9nez, quien va m\u00e1s all\u00e1: \u201csin embargo el Ayuntamiento emiti\u00f3 informes negativos en su juicio como part\u00edcipe de los fusilamientos tras el bombardeo del 25 de septiembre\u201d.<\/p>\n<p>El tambi\u00e9n representante de las juntas de defensa de Lemoa y Ugao-Miraballes acabar\u00eda fusilado en Derio. No obstante, el t\u00e9cnico de la Sociedad Aranzadi matiza que \u201cen la causa general no aparece su nombre por ninguna parte como part\u00edcipe de los hechos de fusilamiento en el cementerio\u201d.<\/p>\n<p>La asociaci\u00f3n Durango 1936 Kultur Elkartea cuenta con un banco de entrevistas en su ejemplarizante web. Uno de los testimonios es de Juan Mari Eskubi Arroyo. El hijo del fusilado por los franquistas asegura que le acusaron \u201cde tener influencia para hacer el mal\u201d. Hace referencia al jaimista Adolfo de Uribasterra (carlista por el Partido Tradicionalista), quien seg\u00fan informaci\u00f3n del Archivo Municipal de Durango, desde 1931 hasta 1936 fue regidor y el 4 de agosto de 1937, en la primera sesi\u00f3n del Ayuntamiento tras la entrada de las tropas leales al golpe de Estado, volvi\u00f3 a ser nombrado alcalde. Su hermana estuvo casada con Esteban Bilbao, presidente de las Cortes.<\/p>\n<p>\u201cAdolfo -apostilla Eskubi hijo- manda un par de escritos y un telegrama al consejo de guerra para insistir que mi padre era una mal\u00edsima persona y que merece el peor castigo. Que vali\u00e9ndose de su influencia en el partido, sindicato y junta de defensa orden\u00f3 matar a aquellos 22 derechistas y a m\u00e1s gente\u201d, lamenta, pero aporta el pensamiento contrario de otras personas de la localidad. \u201cEl doctor Navarro, tradicionalista, hace un certificado donde dice que tomaba decisiones que serv\u00edan para salvar a la gente, que era una bell\u00edsima persona. Un director de Maristak tambi\u00e9n dice lo mismo, que daba salvoconductos para moverse con total tranquilidad. Capelastegui, de Hijos de Mendizabal, tambi\u00e9n hace un escrito a favor de mi padre. De Olma, tambi\u00e9n un tal Arieta no se qu\u00e9&#8230; tambi\u00e9n dijo que era una bell\u00edsima persona\u201d.<\/p>\n<p>Mientras tanto, la familia que hab\u00eda sido exiliada por el Gobierno vasco a Burdeos tras la emigraci\u00f3n interior en Bilbao y Santander, conoci\u00f3 la pena de muerte decretada en Santo\u00f1a y su traslado a la c\u00e1rcel vizcaina de Larrinaga.<\/p>\n<p>Monse\u00f1or Laucirica, por su parte, ech\u00f3 al traste los intentos de la madre de Eskubi y su esposa de recabar apoyos para salvar su vida. \u201cUna firma de este excelente representante de la Santa Cruzada de la Santa Madre Iglesia y del nacional-catolicismo que imperaba entonces era suficiente para salvar a mi padre y no se dign\u00f3 en recibirles. Las despreci\u00f3. Lo he o\u00eddo contar siempre y no s\u00e9 qu\u00e9 aspecto ten\u00eda pero yo le veo con cuernos y rabo en mis pesadillas\u201d.<\/p>\n<p>Juan Mari, adem\u00e1s, evoca una llamada telef\u00f3nica que recibi\u00f3. \u201cMe llam\u00f3 por tel\u00e9fono. Yo debo mi existencia a tu padre. \u00bfC\u00f3mo es eso?, le dije. Mi padre iba en aquella fila de prisioneros de la c\u00e1rcel al cementerio para fusilarlos. Tu padre sac\u00f3 de la fila al m\u00edo y dijo: \u2018De este me encargo yo\u2019. Mi padre, siempre seg\u00fan su versi\u00f3n, pens\u00f3 que el tiro se lo iba a dar tu padre, pero qu\u00e9 va, se lo llev\u00f3 al batzoki y le tuvo en la carbonera protegi\u00e9ndole. Su madre le dio por muerto, pero el protegido le dio una foto con una nota al dorso para que supiera que segu\u00eda vivo. Nac\u00ed en 1942, gracias a tu padre que le salv\u00f3 de la muerte al m\u00edo\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sindicalista abertzale Juan Eskubi Urtiaga protegi\u00f3 a derechistas, pero, al mismo tiempo, su labor en el Comit\u00e9 de Defensa de la bombardeada localidad de Durango le llev\u00f3 al pared\u00f3n de Derio con apenas 31 a\u00f1os<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[7462,59784,59762,142979],"class_list":["post-1307","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-durango","tag-historias-de-los-vacos","tag-iban-gorriti","tag-juan-eskubi-urtiaga"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1307","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1307"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1307\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1308,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1307\/revisions\/1308"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1307"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1307"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1307"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}