{"id":131,"date":"2012-06-26T19:11:17","date_gmt":"2012-06-26T17:11:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=131"},"modified":"2012-06-26T19:11:18","modified_gmt":"2012-06-26T17:11:18","slug":"bilbao-ha-caido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2012\/06\/26\/bilbao-ha-caido\/","title":{"rendered":"\u00abBilbao ha ca\u00eddo\u2026\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/06\/16\/import_12350479_11.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"387\" \/><\/p>\n<p><strong>Eduardo Jauregi<\/strong><\/p>\n<p>A <em>las siete de la tarde del 16 junio de 1937, en la zona del Malmas\u00edn, en una edificaci\u00f3n llamada la &#8216;casa de m\u00e1quinas&#8217; estall\u00f3 un ob\u00fas que destroz\u00f3 uno de los fortines de defensa establecido por el batall\u00f3n Otxandiano en las afuera de Bilbao<\/em>. As\u00ed comienza la narraci\u00f3n de lo hechos sobre la rendici\u00f3n de Bilbao de Francisco de Maidagan Irakulis, comisario de la Brigada n\u00ba 16 en aquel momento. \u00c9l y su hermano Matai fueron los que iniciaron los contactos con los rebeldes que amenazaban con arrasar Bilbao y que concluyeron con la capitulaci\u00f3n de la villa -hace 75 a\u00f1os el pr\u00f3ximo d\u00eda 19-. El objetivo de la rendici\u00f3n fue salvar la vida de los ciudadanos y de los centenares de gudaris que permanecieron en la villa para evitar los desmanes y proteger y controlar el orden durante la evacuaci\u00f3n hasta el \u00faltimo momento.<\/p>\n<p>Tanto el testimonio de los hermanos Maidagan, informaciones de la presidencia del EBB del PNV y Gobierno vasco, como la documentaci\u00f3n de otro importante intermediario en el conflicto, Juan de Larrazabal y Capestany, c\u00f3nsul de Cuba y de los Estados Unidos de M\u00e9xico en Bilbao y amigo \u00edntimo del comandante franquista Aguilar, se conservan en el Archivo del Nacionalismo. Este conjunto documental nos permite conocer detalles in\u00e9ditos de este cap\u00edtulo de nuestra historia m\u00e1s reciente desde ambos lados del frente.<\/p>\n<p><strong>Los \u00faltimos momentos<\/strong><\/p>\n<p>Horas antes de la entrada de los fascistas en la villa, Bilbao viv\u00eda sus \u00faltimos momentos de libertad entre el cansancio de los gudaris, las deserciones de algunos, los desmanes de otros y los esfuerzos de los gudaris de batallones como el <em>Otxandiano<\/em> o el <em>Gordexola<\/em> por hacerse -como as\u00ed fue- con el control y el orden en todo el centro (zona asegurada y de relativa tranquilidad). Por otro lado, los componentes de los batallones <em>Kiriki\u00f1o<\/em>, <em>Itxasalde<\/em> e <em>Itxarkundia<\/em>, dando su vida en un esfuerzo sin precedentes, reconquistaron palmo a palmo posiciones en Artxanda que ser\u00edan arrebatadas pocas horas despu\u00e9s. Combates que sirvieron para retrasar el avance franquista y ayudar a las tareas de evacuaci\u00f3n. Debido a la presi\u00f3n de las fuerzas enemigas, y en un \u00faltimo intento por humanizar la guerra, las autoridades vascas dejaron en libertad a los presos de derechas -pol\u00edticos y militares- que se encontraban en la c\u00e1rcel de Larrinaga. Con la protecci\u00f3n necesaria fueron llevados al Alto de Santo Domingo donde fueron entregados a las fuerzas atacantes. Uno de aquellos presos, el comandante Aguilar, alegando problemas de salud, pidi\u00f3 ser trasladado al centro de Bilbao, a casa de su amigo el c\u00f3nsul de Cuba, quedando bajo su protecci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/06\/16\/import_12350469_11.jpg\" alt=\"\" width=\"585\" height=\"362\" \/><\/p>\n<p>El cerco sobre la villa se estrechaba a cada minuto con el fuego cruzado de las fuerzas enemigas desde Artxanda y la llegada de tropas a pie desde el alto de Kastrexana. Las llamadas al Gobierno de la Rep\u00fablica solicitando armas para la defensa de Bilbao eran acuciantes: <em>Este ej\u00e9rcito, aunque agotado y sujeto a una aviaci\u00f3n y artiller\u00eda potente en extremo, reacciona como hoy causando<\/em> <em>admiraci\u00f3n a los extranjeros, pero si no recibe aquellos medios, sucumbir\u00e1 con hero\u00edsmo<\/em>. (Frases del telegrama enviado por Mariano Gamir Ulibarri, general en jefe del Ej\u00e9rcito vasco a Indalecio Prieto, ministro de Defensa republicano, el 18 de junio de 1937).<\/p>\n<p>Hacia las 9 de la ma\u00f1ana del s\u00e1bado 19 de junio una nota de la jefatura del Ej\u00e9rcito vasco ordenaba la inmediata evacuaci\u00f3n de los mandos y oficiales que quedaban todav\u00eda en Bilbao, saliendo por el \u00fanico camino posible: desde los astilleros de Euskalduna hacia Zorrotza. Sin embargo, la oficialidad del batall\u00f3n <em>Otxandiano<\/em>, desobedeciendo el comunicado, decidi\u00f3 por unanimidad correr la misma suerte que sus hombres y permanecer en la villa de Bilbao.<\/p>\n<p>Es entonces, en estos precisos momentos, cuando Matai Maidagan, teniente del batall\u00f3n <em>Otxandiano<\/em> propuso la idea de visitar a Juan Larrazabal -c\u00f3nsul de Cuba- para ver qu\u00e9 podr\u00eda hacerse en caso de admitir una rendici\u00f3n de las fuerzas del Euzko Gudarostea, sitas en Bilbao. Los rumores que circulaban de que batallones de asturianos y santanderinos ten\u00edan la intenci\u00f3n de saquear, incendiar y destruir Bilbao en el momento en que <!--more-->se produjera la retirada obligaban a actuar con rapidez. Hay que recordar que Matai Maidagan fue tambi\u00e9n el responsable absoluto de todo el parque m\u00f3vil de la presidencia del Gobierno vasco, que ten\u00eda su sede en los Garajes de la casa Fiat (en la calle Urkijo), cuyo representante en Bilbao era Juan Larrazabal, m\u00e9dico odont\u00f3logo y c\u00f3nsul. Maidagan y Larrazabal se conoc\u00edan pues de meses atr\u00e1s y les un\u00eda una gran amistad.<\/p>\n<p>En casa de Larrazabal los hermanos Maidagan expusieron al c\u00f3nsul de Cuba la situaci\u00f3n de las fuerzas vascas y le solicitaron su intervenci\u00f3n para obtener una entrevista con las fuerzas enemigas y concretar una capitulaci\u00f3n honrosa, respetando las vidas de todos los gudaris, al menos de los que no eran mandos.<\/p>\n<p><strong>Bajo el mando de Aguilar<\/strong><\/p>\n<p>Como ya se ha indicado antes, desde el d\u00eda anterior, se encontraba en aquella casa el comandante del Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol Aguilar, amigo personal del c\u00f3nsul. Una vez hechas las presentaciones, e informado de lo que se pretend\u00eda, el comandante Aguilar accedi\u00f3 a ser el intermediario entre Euzko Gudarostea y los mandos de las fuerzas enemigas y a tener una entrevista con la oficialidad vasca. Seg\u00fan una declaraci\u00f3n de Rafael Garc\u00eda Vali\u00f1o en 1939, general de brigada franquista, Aguilar tom\u00f3 el mando de las unidades vascas en representaci\u00f3n de las autoridades del Ej\u00e9rcito nacional y desde aquel momento dichas fuerzas pasaron a considerarse simb\u00f3licamente como fuerzas del Ej\u00e9rcito nacional. Por su parte, el comandante y dem\u00e1s oficiales del batall\u00f3n <em>Otxandiano<\/em> aceptaron tambi\u00e9n la entrevista con el comandante Aguilar.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/06\/16\/import_12350471_11.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"366\" \/><\/p>\n<p>A las nueve y media de la ma\u00f1ana del d\u00eda 19 de junio de 1937 se celebr\u00f3 la reuni\u00f3n para establecer la rendici\u00f3n de la plaza de Bilbao en la planta baja de la sede de Euzko Gudarostea (Edificio entre la Gran V\u00eda y M\u00e1ximo Aguirre). Junto al comandante Aguilar estuvieron distintos mandos de los batallones <em>Otxandiano<\/em> e <em>Itxasalde<\/em> encabezados por sus comandantes Pio Maidagan y Victor de Erkiaga, respectivamente.<\/p>\n<p>En aquella reuni\u00f3n se elaboraron dos notas iguales. Dos enlaces saldr\u00edan de Bilbao, uno por la zona de Zabala y Larraskitu y otro por Zorrotza hacia Kastrexana para llegar a la zona del Pagasarri (ermita de San Roque) donde se encontraba el entonces teniente coronel Garc\u00eda Vali\u00f1o, destinatario del documento de capitulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las propuestas de rendici\u00f3n avaladas y firmadas por el comandante Aguilar ven\u00edan a resumirse en:<\/p>\n<p>1) Que las unidades marroqu\u00edes no pasar\u00edan por la villa de Bilbao camino a otros frentes. (Esta primera propuesta ven\u00eda motivada por el gran temor que exist\u00eda entre la poblaci\u00f3n civil a las tropas africanas).<\/p>\n<p>2) Que se respetar\u00edan las vidas y haciendas de los gudaris.<\/p>\n<p>3) Que no se emplear\u00eda ninguna clase de violencia moral ni f\u00edsica contra la poblaci\u00f3n civil ni contra los gudaris que defend\u00edan la villa.<\/p>\n<p>4) Que los gudaris mantendr\u00edan su armamento hasta que las tropas de ocupaci\u00f3n se adentraran en la villa y ellos estuvieran de retirada en sus respectivos cuarteles.<\/p>\n<p>Pasadas dos horas Andr\u00e9s de Ordorika -comandante intendente del batall\u00f3n <em>Itxasalde<\/em>-, que hab\u00eda sido uno de los enlaces, trajo una nota firmada por el teniente coronel Vali\u00f1o. En ella aceptaba las condiciones de rendici\u00f3n y no s\u00f3lo se respetar\u00edan la vida y la hacienda de los gudaris, sino la de todos los jefes y oficiales destacados en la villa de Bilbao. No se pondr\u00eda ning\u00fan obst\u00e1culo a la retirada de los gudaris hacia sus cuarteles. La \u00fanica condici\u00f3n impuesta para entrar y hacerse cargo de la ciudad fue que se ten\u00edan que entregar ametralladoras y dem\u00e1s armas autom\u00e1ticas, antes de las tres de la tarde.<\/p>\n<p>Inmediatamente se dieron las \u00f3rdenes a los gudaris para que se fueran retirando hacia sus cuarteles a medida que entrasen las fuerzas enemigas. Tambi\u00e9n se les dio instrucciones de inutilizar el armamento en dichos cuarteles. Seguidamente el comandante Aguilar y el comandante del batall\u00f3n <em>Itxasalde<\/em>, en representaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito vasco, se dirigieron al hotel Carlton para recibir al Estado Mayor de las fuerzas franquistas. Una vez en el Carlton, el teniente coronel Vali\u00f1o, habiendo observado el orden y disciplina con que las fuerzas de Euzko Gudarostea hab\u00edan actuado en tan dif\u00edciles circunstancias, no dud\u00f3 en estrechar la mano de sus oponentes como \u00abenemigos vencidos noblemente\u00bb. Al mismo tiempo, declaraba que Franco ten\u00eda dispuesto que a todos los que espont\u00e1neamente se entregaran con armas y estuvieran libres de cr\u00edmenes y delitos comunes les ser\u00eda respetada la vida, y que nada ten\u00edan que temer. Pronto quedar\u00eda demostrado que estas palabras se las llevar\u00eda el viento\u2026 Culmin\u00f3 as\u00ed uno de los episodios m\u00e1s dram\u00e1ticos y relevantes de la guerra en Euskadi con el sacrificio de unos hombres que pusieron su vida al servicio de la ciudadan\u00eda, la civilidad, el orden y la salvaguarda de otras muchas vidas. Gudaris que prefirieron quedarse en Bilbao para impedir su destrucci\u00f3n y ayudar a otros a escapar de aquel infierno, sabiendo que -al igual que la villa- caer\u00edan en manos del enemigo. Las c\u00e1rceles, las deportaciones o las ejecuciones ser\u00edan el pago por tales servicios. Al d\u00eda siguiente, el lendakari Jos\u00e9 Antonio Aguirre envi\u00f3 un telegrama a Juan Negr\u00edn e Indalecio Prieto, presidente y ministro de Defensa del Gobierno de la Republica, respectivamente, en el que manifestaba: \u00abBilbao ha ca\u00eddo. Con este sacrificio del pueblo vasco, aislado, deshecho, emigrando en masa, pres\u00e9ntase problema grand\u00edsimo (grav\u00edsimo) en Norte peninsular que debe hacer recapacitar seriamente Gobierno republicano, pues avance enemigo supondr\u00eda tragedia jam\u00e1s conocida. Hemos cumplido con nuestro deber, pero tenemos derecho a impedir el exterminio de nuestro pueblo (\u2026)\u00bb.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A las siete de la tarde del 16 junio de 1937, en la zona del Malmas\u00edn, en una edificaci\u00f3n llamada la &#8216;casa de m\u00e1quinas&#8217; estall\u00f3 un ob\u00fas que destroz\u00f3 uno de los fortines de defensa establecido por el batall\u00f3n Otxandiano en las afuera de Bilbao. 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