{"id":1310,"date":"2018-11-05T12:13:48","date_gmt":"2018-11-05T11:13:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1310"},"modified":"2018-11-05T12:13:48","modified_gmt":"2018-11-05T11:13:48","slug":"el-ultimo-vuelo-de-las-sorginak","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2018\/11\/05\/el-ultimo-vuelo-de-las-sorginak\/","title":{"rendered":"El \u00faltimo vuelo de las sorginak"},"content":{"rendered":"<p><em>Hace cuatrocientos a\u00f1os se puso fin a la persecuci\u00f3n de supuestas brujas y brujos en el Duranguesado, gracias al inquisidor Alonso de Salazar y Fr\u00edas, conocido como el abogado de las brujas, que fue juez en Zugarramurdi.<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de<strong> Jon Irazabal Agirre<\/strong><\/p>\n<figure style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2018\/11\/03\/imagen-foto-1_9201.jpg\" alt=\"Casa de Juntas de Gerediaga, donde se reun\u00edan los representantes de las anteiglesias del Duranguesado.Fotos Gerediaga Elkartea y Mitxi\" width=\"700\" height=\"467\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Casa de Juntas de Gerediaga, donde se reun\u00edan los representantes de las anteiglesias del Duranguesado.Fotos Gerediaga Elkartea y Mitxi<\/figcaption><\/figure>\n<p>LAS tierras vascas sufrieron un convulso inicio del siglo XVII en lo referente al tema de la brujer\u00eda. Los procesos de Pierre Lancre en Iparralde (1609) y el proceso de Zugarramurdi en Nafarroa (1609-1610) generaron un clima en el que tanto las autoridades como los vecinos ve\u00edan brujas y brujer\u00eda en todos los rincones. En este clima fueron diversas las voces que manifestaron su desacuerdo con lo que suced\u00eda y las sentencias que se dictaban. Uno de estos disidentes fue el inquisidor Alonso de Salazar y Fr\u00edas, quien hab\u00eda ejercido de juez en Zugarramurdi y hab\u00eda logrado que la Inquisici\u00f3n revisara el proceso. Tras la revisi\u00f3n, Salazar redact\u00f3 un informe sobre lo acontecido en aquellas tierras navarras y lo present\u00f3 al Tribunal de la Inquisici\u00f3n. En el escrito, el inquisidor afirmaba que las brujas no exist\u00edan y que lo acontecido en Zugarramurdi solo hab\u00eda tenido lugar en la mente de las acusadas y de las delatoras.<\/p>\n<p>A ra\u00edz de este informe, en 1614, la Inquisici\u00f3n adopt\u00f3 un criterio receloso en lo que ata\u00f1\u00eda a las denuncias por brujer\u00eda y promulg\u00f3 el conocido como Edicto del Silencio. En \u00e9l se recog\u00edan instrucciones basadas en las recomendaciones de Salazar, formando la base sobre las que se asent\u00f3 la jurisprudencia que regir\u00eda con posterioridad. Por su parte, las autoridades civiles, ignorando los consejos del edicto, continuaron en su guerra contra la brujer\u00eda.<\/p>\n<p>Fue en junio de 1616 cuando surgieron los primeros problemas en Bizkaia. Teresa de Landachua, hija de un buhonero radicado en Bermeo, declar\u00f3 que de noche la llevaban como bruja a los aquelarres. A ra\u00edz de estas manifestaciones, las autoridades civiles de Bermeo iniciaron una dura caza de brujas que caus\u00f3 la muerte de varias mujeres a las cuales se les neg\u00f3 incluso la sepultura. En Gernika, se lleg\u00f3 a dejar insepulto el cad\u00e1ver de una mujer, que fue comido por los perros. Juan de Arecheta, comisario de la Inquisici\u00f3n en Bermeo, se opuso a esta salvaje represi\u00f3n pero fue ninguneado por las autoridades civiles, por los curas y los propios familiares de la Inquisici\u00f3n.<\/p>\n<p>Tras estos incidentes, en octubre de 1616, las Juntas de Gernika se dirigieron al rey Felipe III, se\u00f1or de Bizkaia, mostr\u00e1ndole su preocupaci\u00f3n por los da\u00f1os que estaban causando las brujas en el Se\u00f1or\u00edo. En el escrito se denunciaba la actitud pasiva, acorde con las recomendaciones emanadas tras el Edicto de Silencio, que mostraban frente al problema el corregidor Hernando de Salcedo y Avenda\u00f1o, as\u00ed como el Tribunal de la Inquisici\u00f3n de Logro\u00f1o, y se solicitaba el nombramiento de un juez que se hiciera cargo de la instrucci\u00f3n del caso.<\/p>\n<p>El se\u00f1or de Bizkaia, Felipe III, nombr\u00f3 un juez seglar quien comenz\u00f3 su labor pidiendo opini\u00f3n al jesuita Diego de Medrano sobre c\u00f3mo actuar en el caso. Este inform\u00f3 de que fueran los propios curas del lugar de procedencia de las supuestas brujas quienes trataran el tema, sin involucrar a la Inquisici\u00f3n y sin dar publicidad a las acusaciones. Solicitado dictamen a la Inquisici\u00f3n de Logro\u00f1o, el nuevo inquisidor riojano, Antonio de Aranda y Alarc\u00f3n, junto a Salazar y Fr\u00edas respondieron que era mejor no remover el tema. A pesar de todo ello, las autoridades civiles permanecieron aferradas a criterios y creencias antiguas.<\/p>\n<p>Los \u2018chivatos\u2019 En este ambiente, el rey nombr\u00f3 nuevo corregidor del Se\u00f1or\u00edo a Francisco de la Puente Ag\u00fcero, a quien comision\u00f3 para que dictara justicia tambi\u00e9n sobre el tema de la brujer\u00eda. Trasladado a Bizkaia, de la Puente tom\u00f3 posesi\u00f3n de su cargo y, en la Junta General celebrada en Gerediaga el 13 de abril de 1617, nombr\u00f3 teniente corregidor de la Merindad de Durango a Gaspar del Hoyo Alvear, natural de tierras c\u00e1ntabras y familiar de la Inquisici\u00f3n de Navarra. Los familiares eran los funcionarios de menor nivel de la Inquisici\u00f3n y su funci\u00f3n era la de informar de todo lo que fuera de inter\u00e9s para esta, es decir eran los chivatos del Tribunal. Es de suponer que Del Hoyo conoc\u00eda bien lo acontecido pocos a\u00f1os antes en Navarra y se puede decir que por su forma de actuar no era una persona cercana a las tesis de Alonso de Salazar y Fr\u00edas. En este sentido, tampoco las autoridades civiles de Bizkaia estaban por la labor de aceptar el pensamiento de Salazar y persistieron en su guerra contra las brujas teniendo para ello unos magn\u00edficos aliados en las figuras de Francisco de la Puente Ag\u00fcero y Gaspar del Hoyo.<\/p>\n<p>En la Junta de Merindad celebrada el 3 de septiembre de 1617 so el \u00e1rbol de Gerediaga se reunieron, presididos por Gaspar del Hoyo y de su alcalde (ayudante) Luis de Gamboa, los fieles de las 12 anteiglesias del Duranguesado; Pedro de Betosolo (Abadi\u00f1o), Mart\u00edn Ib\u00e1\u00f1ez de Sarria (Berriz), Domingo de Celaya Goitana (Mallabia), Joan de Aguirre Jausolo (Apatamonasterio), Joan Ruiz de Azcarraga (San Agust\u00edn Etxebarria), Mart\u00edn de Aranguren y Mart\u00ednez de Jainaga (Zaldua), I\u00f1igo de Due\u00f1a (Garai), Joan de Baraia (Ma\u00f1aria), Joan de BesoitaUrien (Iurreta). Joan de Aldecoa (Arrazola), Pedro de Arceaga (Axpe) y Ant\u00f3n de Mendive (Izurtza). Las cuatro villas del territorio no sol\u00edan participar en las Juntas de Merindad.<\/p>\n<p>El acta de la sesi\u00f3n recoge que se trat\u00f3 muy extensamente acerca de los numerosos brujos, brujas, hechiceros y hechiceras de la Merindad y que se acord\u00f3 pedir poderes al corregidor del Se\u00f1or\u00edo para que el teniente de la Merindad, Gaspar del Hoyo, averiguase los da\u00f1os que causaban y as\u00ed poder castigarlos, comisionando para entender de dicho tema al fiel de Apatamonasterio, Juan de Aguirre Jausolo.<\/p>\n<p>Verdad y castigo La semana siguiente, el 10 de septiembre, en una nueva Junta celebrada en Astola, Juan Aguirre Jausolo ley\u00f3 los pareceres del doctor Saravia y de los licenciados Aperribay y Garren, sobre la petici\u00f3n formulada por la Merindad al corregidor en relaci\u00f3n a las brujas, brujos y hechiceros. En sucesivas reuniones el tema de las brujas sigui\u00f3 estando presente en el orden del d\u00eda de las Juntas. As\u00ed, el 24 de septiembre se ley\u00f3 la carta en la que el corregidor Francisco de la Puente daba comisi\u00f3n al teniente Gaspar del Hoyo para perseguir a las brujas y hechiceros, ordenando que en el plazo de 6 d\u00edas den los mismos noticia de las brujas y brujos y hechiceros que tuvieren noticia y sospecha que lo son y de los testigos que en raz\u00f3n de ello puedan decir y declarar para que su merced cumpla con lo acordado. Se acord\u00f3 tambi\u00e9n que el primer domingo o fiesta de guardar se celebrara una solemne misa en honor de la Sant\u00edsima Trinidad para que la misma alumbrara en la declaraci\u00f3n de la verdad y castigo de los malhechores. El 8 de octubre se consult\u00f3 sobre los castigos a imponer y se prohibi\u00f3 a los vecinos de la Merindad alojar en sus casas y mesones a franceses y, en especial, a los de Navarra Navarra, dado que eran de mala fama y opini\u00f3n de brujos. Tambi\u00e9n acordaron dar noticia de los decretos adoptados a las villas de Durango, Ermua y Elorrio.<\/p>\n<p>En este sentido, el concejo de la villa de Durango el 13 de octubre, festividad de San Fausto, adopt\u00f3 el mismo acuerdo, prohibiendo a mesoneros y vecinos alojar a franceses a no ser que estuvieran de paso. Franceses que, en realidad, eran habitantes de Iparralde, fugitivos de la represi\u00f3n de Lancre. Gaspar del Hoyo al usar el t\u00e9rmino los de Navarra Navarra seguramente se refer\u00eda a los habitantes Baxenafarroa, territorio al que hab\u00eda dejado reducido el reino de Nafarroa tras las invasiones castellanas del siglo XVI.<\/p>\n<p>En esta Junta del 8 de octubre de 1617 los fieles manifestaron no tener conocimiento de la existencia de brujos. Este acuerdo produjo fuertes discrepancia entre el poder eclesi\u00e1stico y civil a la hora de enjuiciar la supuesta brujer\u00eda, gener\u00e1ndose una situaci\u00f3n que oblig\u00f3 a la Inquisici\u00f3n a comisionar a Alonso de Salazar y Fr\u00edas y enviarlo a Bilbao, donde lleg\u00f3 el d\u00eda 1 de noviembre, festividad de Todos los Santos. En Bilbao, Salazar se reuni\u00f3 con el licenciado Juan de Arecheta, antiguo comisario de la Inquisici\u00f3n en Bermeo y que en el caso de brujer\u00eda habido en la localidad costera en 1616 se hab\u00eda manifestado en contra de las actuaciones del Se\u00f1or\u00edo.<\/p>\n<p>Tras la visita, Alonso de Salazar logr\u00f3 frenar a jueces y autoridades locales aplicando el Edicto de Gracia, creyendo de esta manera encauzar el problema y dominar las contrariedades. Pero el clero estaba dividido entre los que cre\u00edan en brujas y los que no. Tanto el corregidor como el teniente de corregidor continuaron con su cruzada.<\/p>\n<p>\u201cHasta el tormento\u201d En la Junta celebrada en Astola el 2 de febrero de 1618 se dio cuenta a los fieles (alcaldes) de las diligencias que se hab\u00edan practicado contra los brujos y brujas de la Merindad. Puente Ag\u00fcero en marzo-abril de 1618 intent\u00f3 juzgar a los que \u00e9l considera brujos y brujas pero sin \u00e9xito, imponi\u00e9ndose el razonamiento de Alonso Salazar. Finalmente, el 5 de junio de 1618, en la reuni\u00f3n celebrada so el \u00e1rbol de Gerediaga se acord\u00f3 por orden del teniente corregidor liberar a dos de las tres brujas que hallaban encarceladas en Astola. De la que qued\u00f3 en prisi\u00f3n se se\u00f1alaba que no ten\u00eda bienes con los que sustentarse y se ped\u00eda a los fieles que solicitaran limosna en sus anteiglesias con el fin de mejorar su situaci\u00f3n. Todav\u00eda en marzo y junio de 1619, en las Juntas de Bizkaia celebradas en Gernika, se pidi\u00f3 de nuevo, y con reiteraci\u00f3n, medidas contra las brujas, llegando un juntero a solicitar que se procediera \u201ccon todo rigor y hasta el tormento\u201d.<\/p>\n<p>Las creencias religiosas obsesivas sembradas durante siglos por cl\u00e9rigos de muy pocas letras hallaron durante mucho tiempo eco en autoridades locales no mejor dotadas. Frente a esta situaci\u00f3n, la gran labor del inquisidor Alonso de Salazar y Fr\u00edas, conocido acertadamente con el sobrenombre de el abogado de las brujas, quien a pesar de la opini\u00f3n de las autoridades civiles y de muchas mujeres y hombres del Duranguesado, ordenando que todo lo concerniente a las brujas se remitiera a la Inquisici\u00f3n de Logro\u00f1o, logr\u00f3 dar termin\u00f3 al \u00faltimo vuelo de las brujas y brujos de la Tierra de Durango.<\/p>\n<p>En el cuarto centenario de los hechos, en recuerdo de aquellas mujeres invisibles para la historia, las Juntas Generales de Bizkaia y Gerediaga Elkartea, han promovido un manifiesto en favor de la libertad de pensamiento, conciencia y creencia, firmado por los alcaldes del Duranguesado el 9 de junio, as\u00ed como la instalaci\u00f3n, el 16 de octubre, en el espacio Foral de Gerediaga de una silueta de mujer.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace cuatrocientos a\u00f1os se puso fin a la persecuci\u00f3n de supuestas brujas y brujos en el Duranguesado, gracias al inquisidor Alonso de Salazar y Fr\u00edas, conocido como el abogado de las brujas, que fue juez en Zugarramurdi <!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[142981,59784,142982,40917],"class_list":["post-1310","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-alonso-de-salazar","tag-historias-de-los-vacos","tag-jon-irazabal-agirre","tag-zugarramurdi"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1310","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1310"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1310\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1311,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1310\/revisions\/1311"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1310"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1310"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1310"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}