{"id":1315,"date":"2018-11-13T11:05:52","date_gmt":"2018-11-13T10:05:52","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1315"},"modified":"2018-11-13T11:05:52","modified_gmt":"2018-11-13T10:05:52","slug":"los-hijos-de-la-nacion-vascongada-la-hermandad-de-arantzazu-en-lima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2018\/11\/13\/los-hijos-de-la-nacion-vascongada-la-hermandad-de-arantzazu-en-lima\/","title":{"rendered":"Los hijos de la Naci\u00f3n vascongada: La Hermandad de Arantzazu en Lima"},"content":{"rendered":"<p><em>La Hermandad que los vascos constituyeron en Lima en 1612 se convirti\u00f3 en una referencia para el resto de personas llegadas desde Euskal Herria al Nuevo Mundo, siempre con la figura de la Virgen de Arantzazu como eje aglutinador.<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de<strong> Luis Javier P\u00e9rez<\/strong><\/p>\n<p>Cuando el 13 de febrero de 1612 se reunieron en Lima un grupo de vascos decididos a poner en marcha una hermandad que agrupara a los hijos de la naci\u00f3n vascongada que viv\u00edan en aquella plaza, seguro que no eran conscientes de que estaban empezando a escribir una p\u00e1gina fundamental de la historia de su Pueblo.<\/p>\n<figure style=\"width: 816px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2018\/11\/13\/historias_27651.jpg\" alt=\"\" width=\"816\" height=\"478\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Bas\u00edlica y convento de San Francisco en Lima, sede de la capilla y la b\u00f3veda de la Hermandad de Nuestra Se\u00f1ora de Arantzazu. Foto: Bruno Locatelli<\/figcaption><\/figure>\n<p>Aquellos 105 vascos (49 de Bizkaia, 35 de Gipuzkoa, 9 de Nafarroa, 7 de Araba y 5 de las Cuatro Villas) constituyeron una organizaci\u00f3n soberana que acog\u00eda a alaveses, vizcainos, guipuzcoanos y navarros, junto con originarios de la Cuatro Villas (San Vicente de la Barquera, Santander, Laredo y Castro Urdiales). Su objetivo era el de atender a las necesidades materiales y espirituales de sus compatriotas. Y lo hicieron como hermanos, como iguales, y como miembros de una misma naci\u00f3n, la vascongada.<\/p>\n<p>La ciudad de Lima hab\u00eda sido fundada menos de un siglo antes, un 18 de enero de 1535. La comunidad vasca se hab\u00eda ido asentando y consiguiendo una posici\u00f3n predominante, como en el resto de la Am\u00e9rica colonial y naci\u00f3 entre ellos la idea de que era necesaria una organizaci\u00f3n que les estructurara y que defendiera sus intereses. Escogieron la f\u00f3rmula de Hermandad, una organizaci\u00f3n que sin abandonar una clara misi\u00f3n religiosa, ten\u00eda como objetivo clave el apoyo mutuo entre sus miembros. Apoyo que tambi\u00e9n se extend\u00eda a todos los miembros de la naci\u00f3n vascongada que estando en Lima, tuviesen alguna necesidad.<\/p>\n<p>La Hermandad se ide\u00f3 con una caracter\u00edstica que es esencial: era una organizaci\u00f3n que no depend\u00eda ni de la Iglesia ni de las autoridades civiles. Fue creada para gobernarse a s\u00ed misma y para depender solo de la decisi\u00f3n y voluntad de sus miembros. Adem\u00e1s, guardaba unos principios democr\u00e1ticos poco habituales en la \u00e9poca basados en las estructuras de decisi\u00f3n propias del pa\u00eds. Una forma de organizarse que lo impregnaba todo en la tradici\u00f3n vasca: el sistema foral, las reuniones de los vecinos de los municipios vascos a las puertas de las iglesias donde se trataban los temas comunes, o el auzolan donde todos colaboraban para atender las necesidades comunes. Todas esas tradiciones de gobierno comunitario marcaron su forma de organizarse y gobernarse.<\/p>\n<p>Los vascos-vizcainos-vascongados-c\u00e1ntabros (diferentes formas de denominar a los miembros de esta comunidad nacional en aquella \u00e9poca) en Am\u00e9rica, eran una clara minor\u00eda con unas caracter\u00edsticas sociales y econ\u00f3micas muy espec\u00edficas, y eso fue tambi\u00e9n una de las razones que les impuls\u00f3 a organizarse. Lo que ocurri\u00f3 pocos a\u00f1os despu\u00e9s en Potos\u00ed, la Guerra Vasco-Vicu\u00f1a de 1622, demostr\u00f3 que esa auto-organizaci\u00f3n era una necesidad.<\/p>\n<p>La Andra Mari de Arantzazu Un elemento clave de toda esta estructura asociativa vasca en Am\u00e9rica es la preponderancia de la advocaci\u00f3n de estas cofrad\u00edas y hermandades a la Virgen de Arantzazu. Hay profundas razones que lo explican.<\/p>\n<p>En primer lugar, la aparici\u00f3n de la figura de la Virgen a mediados del siglo XV en mitad del monte tuvo una gran repercusi\u00f3n en el pa\u00eds, que se encontraba destrozado por la guerra de bandos y la sequ\u00eda. Esto fue visto como una se\u00f1al por parte de un pueblo cansado de los asaltos, las batallas, el pillaje y los robos a cargo de una nobleza local. Desde sus inicios, el Santuario fue un centro de peregrinaciones y de devoci\u00f3n para vascos de todos los territorios peninsulares (no es desde\u00f1able la ubicaci\u00f3n centrada de este santuario con respecto a los cuatro territorios).<\/p>\n<p>Por otra parte, los vascos de Lima continuaban con la tradici\u00f3n tan propia del Pa\u00eds de organizarse en hermandades y cofrad\u00edas, bajo la advocaci\u00f3n de la Virgen, que se convirtieron en importantes herramientas de la sociedad vasca de la \u00e9poca para parar los desmanes de los clanes banderizos.<\/p>\n<p>Eso no fue una excepci\u00f3n en Am\u00e9rica, como explic\u00f3 Miguel Ir\u00edzar Campos C.P. (Padre pasionista, una orden de profunda raigambre vasca, y obispo em\u00e9rito de la Di\u00f3cesis del Callao), en su homil\u00eda en la misa del 400 aniversario de la constituci\u00f3n de esta hermandad:<\/p>\n<p>Los vascos, al asentarse en las principales ciudades del Nuevo Mundo, se asociaron entre s\u00ed en hermandades y cofrad\u00edas dedicadas precisamente a Nuestra Se\u00f1ora de Arantzazu. Es \u00e9ste un hecho significativo, pues revela que la devoci\u00f3n a la Andra Mari gipuzkoana no solo se hab\u00eda propagado a lo ancho y largo de Euskal Herria, sino que tambi\u00e9n hab\u00eda llegado a ser un signo religioso de tal relieve en la conciencia del vasco, que fue capaz de representar sus aspiraciones m\u00e1s profundas en lo que se refiere a su identidad \u00e9tnica y solidaridad cristiana al aunarse con sus hermanos de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>La Hermandad de Nuestra Se\u00f1ora de Arantzazu de Lima fue un referente y una gu\u00eda para este proceso. Inspir\u00f3 a los vascos del resto de la Am\u00e9rica colonial y su modelo, con adaptaciones locales, fue la gu\u00eda para otras agrupaciones, como las de Santiago de Chile o de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>El punto de encuentro y el eje de esta Hermandad en Lima se encontraba en la Iglesia de San Francisco (a cargo de los Franciscanos). En concreto adquirieron una capilla y una b\u00f3veda sepulcral, que se convirtieron en el coraz\u00f3n de esta comunidad.<\/p>\n<p>La figura de la Andra Mari que ocupa el lugar de honor del retablo de esta capilla es una copia de la que fue coronada en 1646 y que fue destruida, como todo el retablo, en un terremoto. La actual es de 1911 y en estos momentos necesita ser sometida a una profunda restauraci\u00f3n en la que, seguro, que algunos vascos de la ciudad tendr\u00e1n un papel fundamental.<\/p>\n<p>La crisis de la Hermandad La \u00e9poca m\u00e1s dura se inicia en el siglo XIX. La b\u00f3veda, un elemento fundamental y de un profundo valor simb\u00f3lico, fue clausurada en 1808 debido al ordenamiento que prohib\u00eda los enterramientos dentro de las iglesias y las ciudades.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 de la Puente Brunke (director del Instituto Rivas Ag\u00fcero) relata c\u00f3mo fue ese momento:<\/p>\n<p>Siguiendo tales disposiciones, los mayordomos de la Hermandad retiraron una l\u00e1pida de bronce que ten\u00eda all\u00ed m\u00e1s de un siglo -se hab\u00eda instalado en 1693-, en la cual aparec\u00eda la siguiente inscripci\u00f3n: \u2018Aqu\u00ed yacen los muy nobles y muy leales hijos y descendientes de la Provincia de Cantabria\u2019. (\u2026) en el mismo documento se se\u00f1alan una serie de precisas instrucciones para quienes en el futuro quisieran reabrir la b\u00f3veda (\u2026) \u2018Esta explicaci\u00f3n y noticia se pone aqu\u00ed para los venideros (&#8230;); en caso necesario es f\u00e1cil quitarla y dar entrada a la b\u00f3veda\u2019. Todo indica, en efecto, que la clausura de la b\u00f3veda sepulcral de la capilla de la Hermandad se realiz\u00f3 con gran pesar por los miembros de la misma, quienes de alg\u00fan modo mostraron su deseo de que en el futuro pudiera ser reabierta.<\/p>\n<p>Dicho pesar puede percibirse en la documentaci\u00f3n de la Hermandad, al aludirse a los nichos que se reservaron en el Cementerio General: Para reparar en alg\u00fan modo la falta de la b\u00f3veda de Ar\u00e1nzazu en su capilla, se han tomado en el camposanto (&#8230;) nichos que est\u00e1n distinguidos con la inscripci\u00f3n de pertenecer a la Ilustre Hermandad de Nuestra Se\u00f1ora de Ar\u00e1nzazu.<\/p>\n<p>El otro gran golpe que sufri\u00f3 la Hermandad fue en 1865: la decisi\u00f3n de su nacionalizaci\u00f3n por parte del Gobierno del coronel Prado. Los bienes y la documentaci\u00f3n de la agrupaci\u00f3n limense fueron requisados y trasladados a la administraci\u00f3n de la Beneficencia p\u00fablica de Lima.<\/p>\n<p>Su renacimiento Esto, que parec\u00eda el final de la historia, no fue otra cosa que un punto y aparte. Las instituciones vascas tienen una inmensa capacidad de resiliencia, una capacidad extraordinaria de superar las dificultades y sobrevivir a las situaciones m\u00e1s traum\u00e1ticas.<\/p>\n<p>El esp\u00edritu que hab\u00eda impulsado a aquellos vascos a fundar la Hermandad segu\u00eda vivo a pesar del golpe que signific\u00f3 la intervenci\u00f3n del Gobierno en 1865. Un grupo de miembros deciden mantener su idea y su esp\u00edritu, reuni\u00e9ndose en el Club Nacional de Lima (fundado en 1855). Fueron ellos los que en 1912, conmemoraron el 300 aniversario.<\/p>\n<p>Cien a\u00f1os despu\u00e9s, tambi\u00e9n un 13 de febrero y tambi\u00e9n en el Club Nacional de Lima, se crea Arantzazuko Euzko Etxea de Lima. Una asociaci\u00f3n cultural que ten\u00eda el objetivo inicial de conmemorar los 400 a\u00f1os de la Hermandad. Un vasto proyecto impulsado, y financiado, por Julio Pablo Baz\u00e1n, fallecido hace un a\u00f1o, que asumi\u00f3 la ingente labor de recuperaci\u00f3n de todo el legado de esta instituci\u00f3n y de las instituciones hermanas creadas en otras poblaciones americanas.<\/p>\n<p>Para este aniversario se organiz\u00f3 un acto acad\u00e9mico en el Instituto Riva-Ag\u00fcero de la capital peruana, consistente en unas conferencias a cargo de Jos\u00e9 La Puente Brunke, Oscar \u00c1lvarez Gila, Elena S\u00e1nchez de Madariaga, Elisa Luque Alcaide y Diego L\u00e9vano Medina.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los actos acad\u00e9micos y religiosos propios de una conmemoraci\u00f3n de esta importancia, hubo un acto lleno de profundo simbolismo, que se repite all\u00e1 donde un grupo de vascos se organiza: la plantaci\u00f3n de un reto\u00f1o del \u00c1rbol de Gernika. La sombra de este roble, s\u00edmbolo de las Libertades Vascas y de las Libertades de los Vascos, ha ido extendi\u00e9ndose por el mundo, a trav\u00e9s de sus v\u00e1stagos, cumpliendo la misi\u00f3n que el bardo Iparraguirre recogi\u00f3 en su Gernikako Arbola: Eman ta zabal zazu munduan frutua.<\/p>\n<p>En este acto, adem\u00e1s, el simbolismo era doble. El reto\u00f1o del \u00c1rbol sagrado fue enviado desde Santiago de Chile -la sede de una de las hermandades de Arantzazu-, por la Eusko Etxea de aquella ciudad. Para los vascos de Chile aquel a\u00f1o fue muy especial. No solo colaboraron de una forma directa en conmemorar los 400 a\u00f1os de la instituci\u00f3n peruana, sino que tambi\u00e9n celebraron el centenario de la fundaci\u00f3n del Centro Vasco de Santiago. Desde ese momento esta Hermandad y la Euzko Etxea que de ella ha emanado, mantienen una significativa actividad.<\/p>\n<p>Como corolario de toda esta historia, se puede resaltar la fuerza y el vigor que la comunidad de vasco-descendientes conserva en todo el mundo. Hay algo m\u00e1gico, profundo, en ese compromiso que se mantiene a trav\u00e9s de los a\u00f1os y de los siglos, por mantener vivas y fuertes las ra\u00edces que les unen a su historia y a sus or\u00edgenes. Ellos son una parte fundamental, clave, de nuestra Naci\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Hermandad que los vascos constituyeron en Lima en 1612 se convirti\u00f3 en una referencia para el resto de personas llegadas desde Euskal Herria al Nuevo Mundo, siempre con la figura de la Virgen de Arantzazu como eje aglutinador.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[142985,59784,142986,142984],"class_list":["post-1315","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-hermandad-de-arantzazu","tag-historias-de-los-vacos","tag-nacion-vascongada","tag-virgen-de-arantzazu"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1315"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1315\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1316,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1315\/revisions\/1316"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}