{"id":1319,"date":"2018-11-19T12:08:59","date_gmt":"2018-11-19T11:08:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1319"},"modified":"2018-11-19T12:09:25","modified_gmt":"2018-11-19T11:09:25","slug":"la-cnt-ante-el-horror-del-nazismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2018\/11\/19\/la-cnt-ante-el-horror-del-nazismo\/","title":{"rendered":"La CNT, ante el horror del nazismo"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>El sindicato en Bilbao perfila una lista de 24 de sus miembros de Euskadi que sufrieron el terror de los campos de concentraci\u00f3n nazis<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de <strong>Iban Gorriti<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">Por<\/span> nuestras mujeres de CNT que combatieron al comienzo de la guerra en batallones vascos en Gipuzkoa; por nuestros hombres que tambi\u00e9n lo hicieron contra los fascismos y por la libertad y unos ideales\u201d. Las palabras de I\u00f1aki Astoreka contin\u00faan como aquellos trenes que llevaban a la muerte. \u201cMuchas de ellas y ellos acabaron en campos de exterminio nazis\u201d, particulariza.<\/p>\n<p>Sabedor de esto, el Comit\u00e9 de Memoria Hist\u00f3rica de CNT Bilbao al que Astoreka pertenece trabaja de forma minuciosa un muy avanzado listado de personas que fueron militantes del sindicato mayoritario en el Estado en 1936 y que acabaron con sus huesos -sin apenas carne ni fuerzas- en almacenes de humanos como Gusen, Dachau, Mauthausen o Feldkich, entre otros muchos.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2018\/11\/18\/campos_11130.jpg\" \/><\/p>\n<p>Hasta la fecha, la Confederaci\u00f3n Nacional de Trabajo ha registrado 426 personas afiliadas a sus siglas que fueron hacinadas en campos nazis. De ellas, 24 proven\u00edan de la CAV y Nafarroa. Es decir, el 5,63%. \u201cHay que reconocerles que antes de comenzar la guerra de 1936, antes del golpe de Estado, ya denunciaron que el fascismo estaba en auge, como ocurre ahora en Europa y aqu\u00ed\u201d, lamenta Astoreka. Agrega que \u201clos cenetistas combatieron hasta el l\u00edmite de sus fuerzas y muchos se vieron obligados a exiliarse. Continuaron, sin embargo, luchando en Francia en la resistencia. Algunos regresaron a Espa\u00f1a y fueron represaliados, y otros acabaron en campos de concentraci\u00f3n donde muchos conocieron la muerte\u201d.<\/p>\n<p>Ahora, esos hombres y esas mujeres englobados en el t\u00e9rmino gen\u00e9rico de republicanos del Estado en aquellos barracones han visto rescatados sus nombres, en una lista \u201csiempre sujeta a errores u omisiones, para que permanezcan en la memoria hist\u00f3rica. Queremos rendir homenaje a nuestras compa\u00f1eras y compa\u00f1eros de la CNT, v\u00edctimas del fascismo europeo\u201d, enfatiza. Hace a su vez un doble llamamiento para que \u201cquien lea este reportaje se ponga en contacto con CNT Bilbao para darnos pistas sobre familiares suyos que estuvieron en aquellos campos. Y queremos colaborar con el banco de ADN del Gobierno vasco por si aparecen exhumados m\u00e1s cuerpos de cenetistas\u201d, lanza el guante Astoreka.<\/p>\n<p>Los cenetistas prisioneros en campos de exterminio nazis fueron diez vizcainos, siete guipuzcoanos, seis navarros y un alav\u00e9s. Todos fueron hombres. \u201cEstamos seguros de que no son todos, que hubo m\u00e1s. Por eso pedimos la colaboraci\u00f3n de familiares\u201d, insiste.<\/p>\n<p>Uno de aquellos vascos fue el vizcaino Marcelino Bilbao Bilbao, con una vida digna de pel\u00edcula porque fue tr\u00e1gica desde su nacimiento cuando sus padres lo tiraron al r\u00edo de Alonsotegi. Acabar\u00eda siendo un experimento humano del nazi Aribert Heim, conocido como <i>Doctor Muerte<\/i>, quien le inyect\u00f3 benceno en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Vicente Moriones Belzunegui era de Sang\u00fcesa. Pertenec\u00eda a la Red Ponz\u00e1n. Utiliz\u00f3 pasaportes falsos gracias a la habilidad de compa\u00f1eros de la organizaci\u00f3n bajo las identidades de Jos\u00e9 Luis M\u00e1rquez Boya o Enrique Mart\u00ednez. \u201cEl 14 de octubre de 1942, debido a la traici\u00f3n de un <i>amigo<\/i> zaragozano, la Polic\u00eda irrumpi\u00f3 en la casa de Ponz\u00e1n, en Toulouse, y detuvo a todos los presentes, entre ellos Moriones y el propio Ponz\u00e1n\u201d, relata Antonio T\u00e9llez en <i>Cultura Libertaria<\/i>.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">EN FRANCIA <\/span>A juicio de I\u00f1aki Astoreka, estos cenetistas que cruzaron el Bidasoa durante la mal llamada Guerra Civil \u201chu\u00edan de las bestias fascistas, tanto nacionales como internacionales, a las que hab\u00edan combatido. Esos hombres y mujeres intentaron acogerse al pa\u00eds de la libertad y fueron recibidos como diablos que encarnaban una plaga\u201d, valora, y va m\u00e1s all\u00e1: \u201cFueron internados en Francia en campos de concentraci\u00f3n inhumanos y tratados como bestias, salvo excepciones. Muchos, adem\u00e1s, fueron capaces de engrosar las filas de la resistencia, pagando con su muerte o sufriendo los campos de exterminio de Hitler\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de su entrega total en batallones vascos de la CNT y en el resto del Estado, su ideolog\u00eda fue perdiendo adeptos. \u201cEra muy dif\u00edcil para aquellas personas transmitir unas ideas que estaban muy perseguidas, m\u00e1s con todo lo que hab\u00eda pasado en Espa\u00f1a con la guerra. Era un handicap, una barrera infranqueable. Por eso, hubo miedo a hablar a los descendientes sobre ello. Fuimos y somos rehenes de quienes firmaron los Pactos de La Moncloa\u201d, analiza Astoreka.<\/p>\n<p>El miembro de CNT Bilbao recuerda a otras personas que engrosan su lista, como el santanderino Luciano Allende Salazar, conocido como <i>Toto<\/i>, que protagoniza una fotograf\u00eda que corta la respiraci\u00f3n. \u201cEs el hombre que carga en sus espaldas con un compa\u00f1ero exhausto\u201d, subraya. Allende particip\u00f3 en diversas acciones armadas contra las tropas alemanas hasta ser detenido por la Gestapo en marzo de 1944.<\/p>\n<p>\u201cNo pudieron sacarle nada y lo deportaron a Neuengamme, una antigua f\u00e1brica de ladrillo utilizada como f\u00e1brica de horror por las SS\u201d, agrega. Muri\u00f3 en 1983. Tampoco quiere olvidar, por ejemplo, al bilbaino Francisco Foyo, que fue liberado de Mauthausen en mayo de 1945, o a la aragonesa Alfonsina Bueno, que fue condecorada por las autoridades brit\u00e1nicas, estadounidenses y francesas por su participaci\u00f3n en la resistencia. Falleci\u00f3 en Toulouse en 1979. Astoreka concluye orgulloso de estas figuras ya hist\u00f3ricas: \u201cNuestros compa\u00f1eros y compa\u00f1eras fueron personas que nunca se rindieron\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sindicato en Bilbao perfila una lista de 24 de sus miembros de Euskadi que sufrieron el terror de los campos de concentraci\u00f3n nazis<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[144624,58672,59762],"class_list":["post-1319","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-campos-de-concentracion-nazis","tag-cnt","tag-iban-gorriti"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1319","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1319"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1319\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1321,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1319\/revisions\/1321"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1319"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1319"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1319"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}