{"id":1322,"date":"2018-11-23T12:09:29","date_gmt":"2018-11-23T11:09:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1322"},"modified":"2018-11-19T12:11:21","modified_gmt":"2018-11-19T11:11:21","slug":"el-franquismo-y-la-refundacion-de-euskaltzaindia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2018\/11\/23\/el-franquismo-y-la-refundacion-de-euskaltzaindia\/","title":{"rendered":"El franquismo y la refundaci\u00f3n de Euskaltzaindia"},"content":{"rendered":"<p><em>Tras la Guerra Civil y durante las primeras d\u00e9cadas de la dictadura franquista, Euskaltzaindia tuvo que hacer frente a un periodo de refundaci\u00f3n que se extendi\u00f3 de 1936 a 1954<\/em><\/p>\n<p>Ant\u00f3n Ugarte Mu\u00f1oz<\/p>\n<p>C\u00f3mo pudo la Academia de la Lengua Vasca (ALV) mantenerse en pie en el seno de un Estado dictatorial ultranacionalista espa\u00f1ol? Creo que las razones principales fueron dos. Por un lado, Euskaltzaindia como corporaci\u00f3n no se posicion\u00f3 a favor del Gobierno de Euzkadi durante la guerra civil espa\u00f1ola. Parece que hubo intenci\u00f3n de tratar ese tema en una reuni\u00f3n en Bilbao a finales de 1936, una vez ocupada Gipuzkoa por las tropas de Emilio Mola, reuni\u00f3n a la que estaban convocados los acad\u00e9micos residentes en Bizkaia. Seg\u00fan testimonio de Bonifacio Echegaray, a la saz\u00f3n miembro de la Comisi\u00f3n Jur\u00eddica Asesora de Euzkadi, el director de Euskaltzaindia -el sacerdote Resurrecci\u00f3n M\u00aa Azkue- fue conducido desde su residencia en Lekeitio hasta Bilbao para entrevistarse con el lehendakari Jos\u00e9 Antonio Aguirre, pero ning\u00fan v\u00ednculo org\u00e1nico y oficial se estableci\u00f3 entre la ALV y el Gobierno de Euzkadi. Este hecho probablemente fue valorado de forma muy positiva por las nuevas autoridades franquistas una vez que todo el territorio aut\u00f3nomo cay\u00f3 en sus manos en 1937.<\/p>\n<p>La segunda raz\u00f3n, estrechamente unida a la primera, es que los mon\u00e1rquicos maurrasianos que ostentaron el poder en Bizkaia tras la guerra civil consideraron que una Euskaltzaindia depurada de sus acad\u00e9micos abertzales -pues izquierdistas no los hab\u00eda habido nunca- bien podr\u00eda servir como elemento simb\u00f3lico para maquillar la pol\u00edtica ling\u00fc\u00edstica del falangismo dominante y tratar de arrebatar de esa manera la bandera del euskera al nacionalismo vasco, el cual acusaba al Nuevo Estado de estar llevando a cabo un genocidio cultural.<br \/>\n<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2018\/01\/27\/ek_19713.jpg\" \/><\/p>\n<p>La ALV hab\u00eda quedado diezmada por la violenta contienda que asol\u00f3 Espa\u00f1a entre 1936 y 1939, tras el fallido golpe de Estado contra la Rep\u00fablica. El erudito navarro Arturo Campi\u00f3n y el sacerdote vizcaino Juan Bautista Egusquiza hab\u00edan fallecido de forma natural, pero sin ahorrarse el miedo a ser ejecutados por alguno de los bandos enfrentados. A consecuencia de su colaboraci\u00f3n personal con el Gobierno de Euzkadi o con el PNV, se hab\u00edan visto obligados a exiliarse en Francia los siguientes acad\u00e9micos: Bonifacio Echegaray, Severo Altube y el jesuita Raimundo Olabide. El fraile capuchino navarro D\u00e1maso de Inza fue destinado por sus superiores a Chile, junto a otros compa\u00f1eros de orden sospechosos de ser afines al PNV. Los acad\u00e9micos vasco-franceses se encontraron con una frontera f\u00e9rreamente controlada, primero, por motivo de la guerra civil espa\u00f1ola; en seguida, por la contienda mundial, y, a continuaci\u00f3n, por el bloqueo diplom\u00e1tico antifranquista.<\/p>\n<p>En suma, cuando R. M. Azkue acept\u00f3 las condiciones pol\u00edticas exigidas por el franquismo para reanudar las actividades de su amada Euskaltzaindia, en el Pa\u00eds Vasco-Navarro tan solo quedaban otros dos acad\u00e9micos para poder llevar a cabo dicha refundaci\u00f3n: el exdiputado carlista Julio Urquijo y el sacerdote donostiarra Ram\u00f3n Inzagaray. Las exigencias m\u00e1s importantes que el director de la ALV acept\u00f3 fueron las siguientes: sustituir a los miembros en el exilio por nuevos acad\u00e9micos de ideolog\u00eda derechista-espa\u00f1olista y dejar de convocar a los vasco-franceses.<\/p>\n<p>Cr\u00edticas a Azkue \u00bfHasta qu\u00e9 punto se identific\u00f3 el director de Euskaltzaindia con la ideolog\u00eda franquista? Resurrecci\u00f3n Mar\u00eda de Azkue, desde antes de la fundaci\u00f3n de la ALV en 1919, hab\u00eda mantenido una relaci\u00f3n conflictiva con el PNV, cuyo sector ortodoxo lo somet\u00eda a constantes cr\u00edticas y desautorizaciones, tanto pol\u00edticas como acad\u00e9micas. Al igual que muchos otros vasquistas de tradici\u00f3n conservadora e incluso antiliberal, pese a su indudable autonomismo, durante la guerra civil repudi\u00f3 la uni\u00f3n del PNV con el Frente Popular, y se abstuvo de mostrar su adhesi\u00f3n al Gobierno de Euzkadi. \u00bfQu\u00e9 decir de Julio Urquijo, cuyo hermano, Jos\u00e9 Mar\u00eda Urquijo, rival ultramontano de las izquierdas y del PNV, hab\u00eda sido ejecutado por sentencia de un Tribunal Popular en Donostia?<\/p>\n<p>Una vez que el Frente del Norte cay\u00f3 en manos de los sublevados, Azkue y Julio Urquijo acudieron a Salamanca en enero de 1938 como miembros de n\u00famero de la Real Academia Espa\u00f1ola (RAE) -lo eran desde 1927, a consecuencia de un decreto de la dictadura primorriverista- a la constituci\u00f3n del nuevo Instituto de Espa\u00f1a (IdeE), donde juraron, junto al resto de acad\u00e9micos all\u00ed reunidos, lealtad al caudillo de Espa\u00f1a. Est\u00e1 sujeta a interpretaci\u00f3n la sinceridad de dicho juramento, pero, as\u00ed como otro miembro vasco de la RAE presente en Salamanca, el escritor P\u00edo Baroja, se apresur\u00f3 a refugiarse en Par\u00eds poco despu\u00e9s, Azkue y Julio Urquijo participaron activamente -el segundo como secretario provisional- en las sesiones que la RAE realiz\u00f3 durante la guerra civil en Donostia, retaguardia cultural golpista y sede provisional de la RAE y del IdeE.<\/p>\n<p>De esta manera, a pesar de las inevitables sospechas de criptonacionalismo vasco por parte del falangismo militante, Azkue y Julio Urquijo quedaron pol\u00edticamente habilitados para refundar la ALV. Con el permiso de la Junta de Cultura de Bizkaia -presidida entonces por Jos\u00e9 Mar\u00eda de Areilza-, un nuevo \u00f3rgano que depend\u00eda de la Diputaci\u00f3n Provincial, Euskaltzaindia fue autorizada a celebrar su primera sesi\u00f3n de posguerra en abril de 1941 en su sede oficial de Bilbao. Los nuevos acad\u00e9micos nombrados para sustituir a los miembros fallecidos o en el exilio, m\u00e1s all\u00e1 de su vasquismo cultural, cumpl\u00edan con las condiciones pol\u00edticas franquistas: el abogado carlista Nazario Oleaga, quien ejercer\u00eda de secretario;el sacerdote Pablo Zamarripa, el heraldista Juan Carlos Guerra y el archivero Juan Irigoyen. A propuesta de Resurrecci\u00f3n Mar\u00eda de Azkue, tambi\u00e9n fue nombrado acad\u00e9mico el furibundo antiabertzale Eladio Esparza, representante oficioso de la Diputaci\u00f3n Foral de Navarra.<\/p>\n<p>Precaria vida acad\u00e9mica El exiguo apoyo econ\u00f3mico que las autoridades franquistas vasco-navarras otorgaron a Euskaltzaindia, la censura constante en lo que al uso p\u00fablico del vascuence se refiere y, por \u00faltimo, el temor a ser tachados de colaboracionistas por el nacionalismo vasco, obligaron a la corporaci\u00f3n a llevar una precaria vida acad\u00e9mica durante los a\u00f1os 40. Reducida a reunirse alternativamente en Bilbao y en San Sebasti\u00e1n, sin poder publicar su bolet\u00edn oficial Euskera; su principal cometido fue continuar la elaboraci\u00f3n del Diccionario espa\u00f1ol-vasco, proyecto que quedar\u00eda inacabado tras fallecer su principal responsable, Resurrecci\u00f3n Mar\u00eda de Azkue, en noviembre de 1951.<\/p>\n<p>El enorme vac\u00edo dejado por el alma mater de la ALV, y, un a\u00f1o antes, por Julio Urquijo, fundador de la Revista Internacional de Estudios Vascos, se antojaba dif\u00edcil, si no imposible, de llenar, debido al prestigio que ambos hab\u00edan conferido a este campo de estudios durante la primera mitad del siglo XX. Uno de los postulantes fue el acad\u00e9mico de padre alem\u00e1n Federico Krutwig, quien entonces apenas contaba 30 a\u00f1os. En el acto p\u00fablico de ingreso del tambi\u00e9n joven acad\u00e9mico Luis Villasante, fraile franciscano y futuro director de Euskaltzaindia, celebrado en Bilbao en mayo de 1952, Krutwig quiso borrar de un plumazo las acusaciones de contemporizaci\u00f3n franquista. En lugar de atacar directamente a la dictadura, se emple\u00f3 a fondo en desautorizar p\u00fablicamente a los Obispados de Bilbao y Donostia, recientemente desgajados del de Gasteiz, por marginar el euskera en sus di\u00f3cesis. A pesar de que el discurso fue le\u00eddo en el vascuence arcaizante que Krutwig hab\u00eda aprendido en obras de la Edad Moderna, fue denunciado inmediatamente por las autoridades provinciales presentes en el acto. Exigir p\u00fablicamente que la Iglesia vasca se separase del Estado en su pol\u00edtica ling\u00fc\u00edstica, cuando la Espa\u00f1a nacional-cat\u00f3lica surgida de la guerra civil se basaba en un pacto entre ambos poderes, fue una temeridad y una desastrosa t\u00e1ctica pol\u00edtica. El vizcaino Krutwig fue el siguiente acad\u00e9mico vasco obligado a marchar al exilio desde la guerra civil. Volver\u00eda a hacer gala de su extremismo dial\u00e9ctico en el ensayo Vasconia (1963), el cual incluye el discurso de 1952 en su ap\u00e9ndice documental.<\/p>\n<p>Con una corporaci\u00f3n al borde del colapso y amenazada por el gobernador civil de Bizkaia, Genaro Riestra, el eje principal de la actividad acad\u00e9mica se desplaz\u00f3 de Bilbao a San Sebasti\u00e1n hacia 1954 y busc\u00f3 el apoyo de la Diputaci\u00f3n Provincial de Gipuzkoa, presidida entonces por el tradicionalista Jos\u00e9 Mar\u00eda Caballero. La direcci\u00f3n de Euskaltzaindia fue a parar a manos de Ignacio Mar\u00eda Echaide, ingeniero provincial donostiarra e integrista cat\u00f3lico a macha martillo; se nombraron acad\u00e9micos dos abogados derechistas guipuzcoanos -Antonio Arr\u00fae y Jos\u00e9 Mar\u00eda Lojendio- y se fund\u00f3 en Donostia el Seminario de Filolog\u00eda Vasca Julio de Urquijo, cuyo origen se encuentra en el valioso fondo bibliogr\u00e1fico adquirido por la corporaci\u00f3n provincial a la viuda de Urquijo. Tras superar los obst\u00e1culos pol\u00edticos motivados por su condici\u00f3n de exgudari y expreso antifranquista, la direcci\u00f3n oficiosa del Seminario de Filolog\u00eda Vasca fue confiada a Luis Michelena, un hombre de cualidades extraordinarias, quien desde una posici\u00f3n externa u objetiva respecto del euskera -la de su labor ling\u00fc\u00edstica y acad\u00e9mica- como desde una posici\u00f3n interna o creativa -la de ensayista y animador de la revista Egan- supo encarnar la promoci\u00f3n del vascuence a nuevos niveles de relevancia y dignidad cultural.<\/p>\n<p>Euskaltzaindia pudo as\u00ed recuperar poco a poco su autonom\u00eda acad\u00e9mica, convocar de nuevo a los miembros regresados del exilio y a los vasco-franceses, renovar sus estatutos, reanudar la publicaci\u00f3n de su bolet\u00edn, iniciar la descripci\u00f3n cient\u00edfica de un patrimonio secular, as\u00ed como dar los primeros pasos en el proceso de estandarizaci\u00f3n literaria. Si bien continuar\u00eda siendo una entidad sin personalidad jur\u00eddica, tan solo tolerada por una dictadura firmemente establecida en el concierto anticomunista internacional, hasta que pocos meses despu\u00e9s de la muerte del dictador, Francisco Franco, Euskaltzaindia fue reconocida como Real Academia de la Lengua Vasca por un decreto -preauton\u00f3mico y preconstitucional- del Ministerio de Educaci\u00f3n y Ciencia (1976).<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras la Guerra Civil y durante las primeras d\u00e9cadas de la dictadura franquista, Euskaltzaindia tuvo que hacer frente a un periodo de refundaci\u00f3n que se extendi\u00f3 de 1936 a 1954<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[83287,277,10215,59784],"class_list":["post-1322","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-dictadura-franquista","tag-euskaltzaindia","tag-guerra-civil","tag-historias-de-los-vacos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1322","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1322"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1322\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1323,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1322\/revisions\/1323"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}