{"id":1331,"date":"2018-12-14T13:59:41","date_gmt":"2018-12-14T12:59:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1331"},"modified":"2018-12-11T14:00:49","modified_gmt":"2018-12-11T13:00:49","slug":"la-familia-legasa-guardias-civiles-fieles-a-la-republica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2018\/12\/14\/la-familia-legasa-guardias-civiles-fieles-a-la-republica\/","title":{"rendered":"La familia Legasa, guardias civiles fieles a la Rep\u00fablica"},"content":{"rendered":"<p><em>La Guerra Civil les separ\u00f3 para siempre y su compromiso con el Gobierno leg\u00edtimo republicano marc\u00f3 su destino.<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de<strong> Carlos C. Borra<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">L<\/span>OS rigores de la guerra, capaces por s\u00ed solos de desgarrar a un n\u00facleo familiar, se dejaron sentir de forma especialmente intensa en la familia Legasa, originaria de Nafarroa pero que se traslad\u00f3 despu\u00e9s a Bilbao, tras el alzamiento militar que impuls\u00f3 Franco en julio de 1936. La condici\u00f3n de guardias civiles del patriarca, \u00c1ngel Legasa Bueno, y el primog\u00e9nito, \u00c1ngel Legasa Bataller, y sobre todo el hecho de que se mantuvieran fieles al gobierno leg\u00edtimo de la Rep\u00fablica convierte su caso en digno de atenci\u00f3n. Porque se situaron en una especie de tierra de nadie, dejados de lado por los dos bandos en conflicto; por la evoluci\u00f3n ideol\u00f3gica que protagonizaron, pasando de militar en el socialismo a abrazar el nacionalismo vasco y a desempe\u00f1ar incluso un papel destacado en el Gobierno vasco en el exilio, en el caso de Legasa Bueno; y porque el estallido b\u00e9lico separ\u00f3 para siempre los caminos del padre, la madre y sus tres hijos: nunca pudieron reunirse de nuevo. Como asegur\u00f3 la matriarca, Adela Bataller, seg\u00fan testimonio de uno de sus nietos: \u201cLa Guerra Civil nos parti\u00f3\u201d.<\/p>\n<p>Este potencial fue apreciado por el investigador barakaldarra, residente en Gasteiz, Aitor Lizarazu. Sumergido desde hace cuatro a\u00f1os en una investigaci\u00f3n sobre el batall\u00f3n UGT-8 que incluye desentra\u00f1ar el perfil biogr\u00e1fico de sus integrantes, pronto llam\u00f3 su atenci\u00f3n uno de ellos, el propio Legasa Bataller, \u201ccuya relevancia contin\u00faa en un segundo plano pol\u00edtico por su pertenencia al Gobierno vasco en el exilio\u201d, asegura a este medio. De ah\u00ed salt\u00f3 a su padre, tambi\u00e9n guardia civil y con un papel destacado en la contienda, hasta completar el perfil familiar con los otros dos hermanos, Jos\u00e9 Mar\u00eda y Luis. Una labor que se va ampliando con nuevos datos pr\u00e1cticamente cada semana y en la que Lizarazu ha contactado con algunos de sus descendientes.<\/p>\n<p>\u201cLos dos \u00c1ngel Legasa son personajes hist\u00f3ricos de una gran importancia por todo lo que representan: son guardias civiles leales a la Rep\u00fablica que tuvieron la desgracia de ser dejados de lado por las dos partes\u201d, agrega el investigador, que cuenta en su haber con una novela ambientada en la Guerra Civil, <i>Querida Isabel: Cartas desde el frente<\/i>, y varios libros de divulgaci\u00f3n. A la hora de contextualizar el posicionamiento de esta familia, cita una frase de Legasa Bueno que \u201cle perseguir\u00eda toda su vida: hay miembros de la Guardia Civil que tienen el cuerpo en Bilbao y la cabeza, la mente, el coraz\u00f3n en Burgos\u201d, en referencia a la ciudad donde se encontraba el cuartel general del ej\u00e9rcito franquista durante la contienda.<\/p>\n<p>Este guardia civil natural de Larrasoa\u00f1a, al norte de Iru\u00f1ea, vinculado a la izquierda republicana y que en febrero de 1937 se afili\u00f3 al Partido Socialista, se pronunci\u00f3 en estos t\u00e9rminos durante el juicio que sigui\u00f3 al descubrimiento de que miembros del cuerpo hab\u00edan escondido una ametralladora en la carbonera del cuartel de la Salve. Seg\u00fan el testigo, buscaban beneficiar al bando sublevado, tal y como recogieron medios como <i>Euzkadi Roja<\/i> y <i>La Gaceta del Norte<\/i> en enero de 1937.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que la sublevaci\u00f3n en Bilbao se quedara en una mera declaraci\u00f3n de intenciones se crearon varias columnas para tratar de sofocar el alzamiento en Gasteiz. En una de ellas se enrol\u00f3 su hijo mayor, que en aquel entonces contaba con 26 a\u00f1os. Legasa Bataller acababa de salir de la academia de oficiales con el grado de teniente y acab\u00f3 destinado en el batall\u00f3n UGT-8, que se encontraba en Eibar en plena escalada b\u00e9lica. Tal y como recoge el trabajo de Aitor Lizarazu, el destino de este batall\u00f3n, en el que tambi\u00e9n se encontraba Jos\u00e9 Mar\u00eda Legasa como voluntario, no fue nada halag\u00fce\u00f1o. Con las hostilidades concentradas en el norte, el UGT-8 trat\u00f3 de lograr la posici\u00f3n de Acondia pero fue repelido por el enemigo con gran n\u00famero de bajas. El propio \u00c1ngel Legasa Bataller sufri\u00f3 una \u201cherida de metralla en pierna, tobillo derecho y bala antebrazo\u201d. Pese a que fue calificada como herida leve, posteriormente deriv\u00f3 en la amputaci\u00f3n de su pierna derecha.<\/p>\n<p>Pese a este terrible resultado, Lizarazu concluye que \u201cde los guardias civiles que participaron en el batall\u00f3n de la UGT, el mejor parado fue Legasa Bataller porque \u00fanicamente perdi\u00f3 una pierna y acab\u00f3 exiliado\u201d. Efectivamente, el resto recibieron una bala en la cabeza, fallecieron en la batalla de Urkiola o fueron hechos prisioneros y fusilados. El UGT-8 acab\u00f3 diezmado con m\u00e1s de 100 milicianos muertos y gran n\u00famero de heridos. Jos\u00e9 Mar\u00eda Legasa se libr\u00f3 de este aciago destino gracias a que se incorpor\u00f3 a la academia militar de Asturias con el objetivo de convertirse en oficial.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Evoluci\u00f3n ideol\u00f3gica <\/span>En tierras asturianas acab\u00f3 tambi\u00e9n el progenitor de los tres hermanos, ya con 50 a\u00f1os de edad y plenamente comprometido con el mantenimiento de la legalidad republicana, como miembro de seguridad alejado de la primera l\u00ednea de combate. Sin embargo, en octubre de 1937 los facciosos rodearon la ciudad y mientras Jos\u00e9 Mar\u00eda logr\u00f3 escapar en primera instancia al esconderse en la casa de una mujer en Mieres, \u00c1ngel Legasa Bueno negoci\u00f3 su rendici\u00f3n junto a otros milicianos.<\/p>\n<p>Entonces comenz\u00f3 su periplo por los tribunales del r\u00e9gimen franquista, una situaci\u00f3n agravada por su pertenencia a la Guardia Civil. Seg\u00fan el Archivo Hist\u00f3rico Provincial de Bizkaia, citado por Aitor Lizarazu, el patriarca de los Legasa ingres\u00f3 en prisi\u00f3n el 28 de abril de 1938; el 11 de octubre se celebr\u00f3 su consejo de guerra y un a\u00f1o despu\u00e9s su condena a muerte fue conmutada por 30 a\u00f1os de prisi\u00f3n mayor. Tras el final de la guerra el 1 de abril de 1939, salt\u00f3 de prisi\u00f3n en prisi\u00f3n hasta acabar en el penal de Pontevedra.<\/p>\n<p>Con su estado de salud cada vez m\u00e1s precario por su propia edad y por las deficientes condiciones de la c\u00e1rcel, Legasa Bueno, que trataba a toda costa de mantener el contacto con sus familiares por carta, redact\u00f3 su testamento. Falleci\u00f3 a finales de 1942 sin tener la oportunidad de recibir un indulto para poder reunirse as\u00ed con sus allegados. Lizarazu apunta que fue enterrado en el cementerio cat\u00f3lico de Pontevedra y que estaba previsto concederle la libertad condicional en 1944.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">Exiliado en Francia <\/span>Volviendo a \u00c1ngel Legasa Bataller, tras perder una pierna por sus heridas en combate y recorrer diversos hospitales ante el avance de los fascistas, se exili\u00f3 a Francia el 2 de agosto de 1937 saliendo en barco desde Santander. All\u00ed form\u00f3 una familia, aunque debido a su imposibilidad de regresar a Euskadi, por el riesgo de ser detenido y entregado, decidieron que fueran su esposa y sus hijos los que pasaran la muga. De forma paralela se produjo su progresiva desafecci\u00f3n de los postulados del PSOE y su acercamiento al nacionalismo vasco. La raz\u00f3n: \u201cLas luchas internas por el control del dinero y el poder del gobierno de la Rep\u00fablica en el exilio\u201d, seg\u00fan Lizarazu.<\/p>\n<p>Esta evoluci\u00f3n ideol\u00f3gica se concret\u00f3 de forma harto expl\u00edcita con el establecimiento de una delegaci\u00f3n del Gobierno vasco en Par\u00eds tras el final de la II Guerra Mundial, donde comenz\u00f3 a trabajar como secretario. En ese periodo se code\u00f3 con personalidades como el lehendakari Aguirre y Manuel de Irujo, y lleg\u00f3 a ejercer labores de \u201cagente de informaci\u00f3n\u201d, seg\u00fan su hijo Alexis Legasa, citado por Lizarazu. Tras la muerte de Aguirre en 1960 la delegaci\u00f3n del Gobierno vasco cerr\u00f3 y el propio Legasa Bataller falleci\u00f3 en 1969, con seis hijos y sin haber logrado regresar a Euskadi.<\/p>\n<p>Aitor Lizarazu resume que la familia Legasa \u201cno hizo lo que m\u00e1s le conven\u00eda, sino lo que consideraba m\u00e1s correcto\u201d. A preguntas de DEIA, agrega que \u201cfueron consecuentes hasta el \u00faltimo momento y eso les hizo llevarse los varapalos que se llevaron. Fueron el modelo del fiel republicano, que cree en la legalidad republicana y en la democracia. Solo que a ambos lados se encontraron personas que no estuvieron a la altura de las circunstancias\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Guerra Civil les separ\u00f3 para siempre y su compromiso con el Gobierno leg\u00edtimo republicano marc\u00f3 su destino<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[144634,144635,10215,59784],"class_list":["post-1331","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-familia-legasa","tag-guardias-civiles","tag-guerra-civil","tag-historias-de-los-vacos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1331","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1331"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1331\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1332,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1331\/revisions\/1332"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1331"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1331"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1331"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}