{"id":1355,"date":"2019-01-28T12:14:45","date_gmt":"2019-01-28T11:14:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1355"},"modified":"2019-01-28T12:14:45","modified_gmt":"2019-01-28T11:14:45","slug":"muerte-fraternal-compartida-en-escenarios-de-guerra-diferentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/01\/28\/muerte-fraternal-compartida-en-escenarios-de-guerra-diferentes\/","title":{"rendered":"Muerte fraternal compartida en escenarios de guerra diferentes"},"content":{"rendered":"<p><em>Los hermanos Florencio y V\u00edctor Arroita, gudaris de ANV, murieron con escasas horas de diferencia el 26 de abril de 1937 pese a estar luchando en distintos pueblos<\/em><\/p>\n<p>Un reportaje de <strong>Iban Gorriti<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-transform: uppercase;\">E<\/span>L dramaturgo Lord Lytton dej\u00f3 escrito: \u201cEl destino se r\u00ede de las probabilidades\u201d. Y en ocasiones es cierto. \u00bfCu\u00e1ntas posibilidades hay de que dos hermanos en una guerra sean heridos y mueran el mismo d\u00eda en diferentes escenarios b\u00e9licos? El destino, si existe, fue as\u00ed de duro con V\u00edctor y Florencio Arroita Zarandona, hijos del sepulturero de Durango, Ruperto Arroita Abaitua quien, seg\u00fan datos consultados en el Archivo Municipal de la villa, trabaj\u00f3 en el camposanto municipal hasta 1932.<\/p>\n<figure style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2019\/01\/27\/historias_29540.jpg\" alt=\"Ruperto Arroita, junto a sus hijas Mar\u00eda y Juliana.Fotos: Aiyoa Arroita\" width=\"700\" height=\"636\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Ruperto Arroita, junto a sus hijas Mar\u00eda y Juliana.Fotos: Aiyoa Arroita<\/figcaption><\/figure>\n<p>Las muertes de los dos j\u00f3venes gudaris de los batallones Olabarri y ANV3 acontecieron durante la Guerra Civil. De forma m\u00e1s concreta, un d\u00eda hist\u00f3rico en todo el globo terr\u00e1queo: el 26 de abril de 1937, jornada en la que explotaba y ard\u00eda la villa foral de Gernika-Lumo a causa de las bombas nazis alemanas y fascistas italianas. V\u00edctor luchaba en el frente de Atxondo, ten\u00eda 29 a\u00f1os y estaba casado e iba a ser padre de forma inminente. Le mataron meses antes de que su mujer diera a luz.<\/p>\n<p>Florencio hab\u00eda dado 20 vueltas al sol. El archivero municipal de Durango, Jos\u00e9 \u00c1ngel Orobio-Urrutia, aporta datos sobre este joven. \u201cEn el padr\u00f3n de 1935 aparece Florencio, nacido el 9 de marzo de 1919, viviendo en el n\u00famero 33 de Artekalea con su padre Ruperto y sus hermanas Mar\u00eda y Juliana. Consta que trabaja de jornalero\u201d, apostilla.<\/p>\n<p>La investigadora de memoria hist\u00f3rica Aiyoa Arroita, natural de Ortuella, detalla que sus t\u00edos abuelos murieron con escasas horas de diferencia y adelanta a este peri\u00f3dico que solicitar\u00e1 que se abra y exhume la supuesta fosa com\u00fan que hay en el camposanto de Durango en la que podr\u00eda encontrarse uno de sus familiares. \u201cV\u00edctor era del batall\u00f3n Olabarri o ANV1, y cabo al cargo del orden p\u00fablico en Durango. Fue herido en un bombardeo de infanter\u00eda ocurrido en el pueblo y fue trasladado al hospital de Basurto, donde falleci\u00f3 al d\u00eda siguiente. Est\u00e1 enterrado en la fosa com\u00fan de Derio. Mientras que Florencio perdi\u00f3 la vida en Axpe-Martzaa, hoy Atxondo, y podr\u00eda haber sido llevado al cementerio de Durango\u201d.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">fosas sin abrir <\/span>La autora, junto a Pablo Dom\u00ednguez, del blog <i>Cr\u00f3nicas a pie de fosa,<\/i> lamenta que no se haya abierto ya el prado verde que hay en el cementerio durangarra sin tocar desde hace 80 a\u00f1os. Bajo ese impoluto manto -seg\u00fan hemeroteca consultada-, diferentes autores como Jimi Jim\u00e9nez, Jon Irazabal o Robert Egby sopesan que hay zanjas sin abrir. Podr\u00edan descansar an\u00f3nimos un centenar de cuerpos. Ninguna familia ni instituci\u00f3n ha solicitado su apertura. Aiyoa es tajante al respecto: \u201cHe le\u00eddo que hay quien dice que no hay que abrir esa fosas o zanjas, que solo dignificarlas. \u00bfLes importa m\u00e1s la hierba que los cuerpos? Tengo derecho a saber d\u00f3nde est\u00e1 mi familiar para darle sepultura digna, llevarlo junto a los suyos en el pante\u00f3n y cerrar el c\u00edrculo para cerrar tambi\u00e9n mi herida\u201d, enfatiza. Y recuerda igualmente que \u201calguien dio un golpe de Estado que llev\u00f3 a V\u00edctor y Florencio a luchar por las libertades y derechos humanos, y contra todos sus horrores; y que pongan una escultura, como dice alguno, ni a m\u00ed ni a mis parientes nos dignifica nada y m\u00e1s a\u00fan al lado de la capilla franquista construida en 1939 que hay all\u00ed\u201d.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">hijos del sepulturero <\/span>El enterrador Ruperto estaba desposado con Concepci\u00f3n Zarandona. Tuvieron cuatro hijos: Florencio, V\u00edctor, Mar\u00eda y Juliana. \u201cUn familiar nos dijo que eran cinco, que un beb\u00e9 se le cay\u00f3 a Ruperto a una tumba y muri\u00f3, pero no sabemos si fue cierto\u201d. Lo que s\u00ed es real es que Julia -como le llamaban en verdad en casa a Juliana- qued\u00f3 encinta con alrededor de 20 a\u00f1os y como madre soltera decidi\u00f3 ella entregar a su beb\u00e9 en la inclusa de Bilbao. \u201cSin embargo, su padre Ruperto, el sepulturero, le apoy\u00f3 en todo momento y fue junto a ella dos meses despu\u00e9s a recuperar al ni\u00f1o. De hecho, en las credenciales aparece \u00e9l como padre y abuelo del reci\u00e9n nacido a quien llamaron Ruperto Domingo\u201d, relata Aiyoa quien, por ello, considera que \u201cJulia beb\u00eda los vientos por su padre, para ella era un dios\u201d.<\/p>\n<p>La investigadora ha solicitado tanto a Gogora como a la Sociedad de Ciencias Aranzadi la reclamaci\u00f3n del cuerpo de Florencio. Y, ahora, est\u00e1 dispuesta a hacerlo tambi\u00e9n en el Ayuntamiento de Durango, consistorio en el que se cre\u00f3 una comisi\u00f3n civil y pol\u00edtica denominada Martxoak 31 que trata asuntos como el expuesto. \u201cQuiero que aparezca el cuerpo de Florencio. Necesito saber si est\u00e1 tirado a\u00fan en una campa. Soy la \u00fanica que lo reclama, pero estoy en mi derecho. Si quieren solo dignificar esa supuesta fosa de Durango, que lo hagan tambi\u00e9n con todas y cada una de las cunetas&#8230;\u201d, comenta Aiyoa Arroita. \u201cA m\u00ed lo que me duele es que la cosa est\u00e9 as\u00ed sin saber qui\u00e9n es qui\u00e9n aunque pueda existir un listado. Yo quiero que mi familiar descanse de una vez por todas junto a los suyos, no olvidado\u201d, concluye.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los hermanos Florencio y V\u00edctor Arroita, gudaris de ANV, murieron con escasas horas de diferencia el 26 de abril de 1937 pese a estar luchando en distintos pueblos <!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[144652,144651,59762],"class_list":["post-1355","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-gudaris-de-anv","tag-hermanos-florencio-y-victor-arroita","tag-iban-gorriti"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1355","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1355"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1355\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1356,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1355\/revisions\/1356"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1355"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1355"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1355"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}