{"id":1376,"date":"2019-03-01T11:24:14","date_gmt":"2019-03-01T10:24:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1376"},"modified":"2019-02-26T11:26:35","modified_gmt":"2019-02-26T10:26:35","slug":"manuel-lekuona-y-la-literatura-oral-en-euskera-antes-de-1936","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/03\/01\/manuel-lekuona-y-la-literatura-oral-en-euskera-antes-de-1936\/","title":{"rendered":"Manuel Lekuona y la literatura oral en euskera  antes de 1936"},"content":{"rendered":"\n<p> En la prol\u00edfica trayectoria de Manuel Lekuona con el estudio de diversas  facetas de la cultura vasca destacan sus trabajos para visibilizar y  prestigiar la literatura oral en euskera <\/p>\n\n\n\n<p>Un reportaje de <strong>Jabier Kaltzakorta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Manuel Alejandro Lekuona Etxabeguren naci\u00f3 en el caser\u00edo <em>Etxetxiki<\/em> de Oiartzun el 9 de febrero de 1894 y muri\u00f3 el 30 de julio de 1987. En sus 93 a\u00f1os de vida recorri\u00f3 gran parte del siglo XX. Investigador infatigable, poseedor de una bonhom\u00eda y carisma poco comunes. Fue historiador, etn\u00f3grafo, acad\u00e9mico numerario de Euskaltzaindia y presidente de la misma instituci\u00f3n entre 1967 y 1970, estudioso y divulgador de la literatura oral vasca. En su extensa obra hay estudios sobre historia, etnograf\u00eda vasca, traducciones interdialectales (del labortano al guipuzcoano), etc. En el aspecto creativo fue sobre todo poeta y dramaturgo. Public\u00f3 en diferentes revistas poes\u00edas religiosas de corte popular y varias obras teatrales. De la rica y fecunda personalidad de Manuel Lekuona ofreceremos en este breve trabajo unas notas aproximativas sobre la vinculaci\u00f3n que tuvo con la literatura oral en euskera. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2019\/02\/23\/import_10581312.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption><em>Lekuona y Piarres Lafitte, en 1983.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Tuvo importancia relevante en la vida de Manuel Lekuona su t\u00edo sacerdote, Miguel Antonio I\u00f1arra Mitxelena (1864-1898), que adem\u00e1s de catedr\u00e1tico de euskera por oposici\u00f3n en la Diputaci\u00f3n de Nafarroa -que no pudo ejercer por su temprana muerte-, fue escritor eusk\u00e9rico contempor\u00e1neo de Resurrecci\u00f3n Mar\u00eda de Azkue (1864-1951) y colaborador tanto de la revista <em>Euskalerria,<\/em> de Manterola, como de la revista <em>Euskalzale,<\/em> de Azkue. A pesar de que Manuel Lekuona no lo conociera (Miguel Antonio I\u00f1arra muri\u00f3 cuando Manuel Lekuona contaba 4 a\u00f1os) ten\u00eda en el caser\u00edo Etxetxikilos libros y papeles de su t\u00edo escritor que fueron decisivos para que, desde muy joven, se interesara en la lengua y cultura vascas.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Seminario de Gasteiz (1914-1936) Hacia 1904, desde muy j\u00f3venes, las vidas de Manuel Lekuona y Jos\u00e9 Miguel de Barandiaran se cruzaron en el seminario de Baliarrain, Tolosaldea, cuando Manuel Lekuona contaba con 10 a\u00f1os y Jos\u00e9 Miguel de Barandiaran (1889-1991) con 14 o 15. A partir de entonces fueron amigos y colaboradores, en palabras de Lekuona \u201cmi entra\u00f1able amigo y antiguo amigo de correr\u00edas don Jos\u00e9 Miguel de Barandiaran\u201d. Juntos estudiaron en Baliarrain y despu\u00e9s continuaron sus estudios en el Seminario de Gasteiz. Manuel Lekuona ingres\u00f3 en el seminario en 1914, fue profesor desde 1916 hasta 1936, mientras que Barandiaran, tras licenciarse en Teolog\u00eda, fue profesor desde 1917. Manuel Lekuona y Jos\u00e9 Miguel de Barandiaran, por lo tanto, estudiaron, fueron profesores y protagonizaron los estudios vascos del Seminario de Gasteiz. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Como apunta Ander Manterola en un trabajo de 2012, el seminario de Gasteiz contaba hacia 1918 con m\u00e1s de medio millar de seminaristas, muchos de ellos euskaldunes provenientes de diferentes provincias vasc\u00f3fonas. Manuel Lekuona desde 1916 imparti\u00f3 una hora semanal de euskera a los alumnos de Humanidades que cursaban los primeros a\u00f1os de Filosof\u00eda. Adem\u00e1s de catedr\u00e1tico de Euskera, acad\u00e9mico correspondiente desde 1917, fue profesor de lengua hebrea, de griego b\u00edblico y de Arqueolog\u00eda Cristiana (Historia del Arte). Seg\u00fan cuenta Barandiaran, fue un profesor respetado y querido: <em>oso irakasle errespetatua zen. Errespetu handia zioten ikasleek, eta horren arrazoia hauxe da: berak ere ikasleak asko errespetatzen zituela<\/em>. En 1936, en plena Guerra Civil, Jos\u00e9 Miguel tuvo que exiliarse a Francia, a Sara, en donde vivi\u00f3 la mayor\u00eda de sus 17 a\u00f1os de exilio. Manuel Lekuona no cruz\u00f3 la frontera y estuvo escondido cuatro a\u00f1os en el Convento de las Br\u00edgidas de Lasarte.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Dos \u2018grecos\u2019 Provisto de una intuici\u00f3n y de lo que Pascal denominaba <em>esprit de finesse,<\/em> seg\u00fan sus propias palabras \u201cesp\u00edritu de observaci\u00f3n\u201d o \u201cnativa curiosidad\u201d, desde joven estuvo interesado en las artes pl\u00e1sticas y en todo aquello relacionado con el arte, sobre todo en la pintura. Uno de sus hallazgos m\u00e1s sorprendentes fue el descubrimiento en Gipuzkoa de dos <em>grecos<\/em> desconocidos y, por lo tanto, no catalogados hasta entonces; dos pinturas del maestro candiota Dom\u00e9nikos Theotok\u00f3poulos (1541-1614), denominado <em>El Greco.<\/em> \n<\/p>\n\n\n\n<p>El primer descubrimiento lo hizo en Gatzaga-Salinas de Leniz, siendo seminarista, en una excursi\u00f3n con otros 300 seminaristas -entre ellos se encontraba Jos\u00e9 Miguel de Barandiaran\u2500, en el curso acad\u00e9mico de 1916-1917- en junio de 1917, cons 22 a\u00f1os, en el Santuario de Nuestra Se\u00f1ora del Castillo o Santuario de Dorleta. Una vez de llegar al santuario y terminadas las devociones subi\u00f3 al coro. Un cuadro que estaba colgado en la pared derecha llam\u00f3 poderosamente su atenci\u00f3n: se trataba de una pintura de <em>El Greco<\/em>, un San Francisco. El hallazgo fue confirmado por pintores como Uranga y Zuloaga. \n<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo descubrimiento es parecido al primero. En una excursi\u00f3n con otros seminaristas a Markina, Elgoibar, Azkoitia y Azpeitia pararon en una ermita de Iraeta, una barriada de Zestoa. Despu\u00e9s de rezar empez\u00f3 a observar los cuadros que hab\u00eda debajo del coro. Uno de ellos, un cuadro pintado en tabla, ten\u00eda todas las caracter\u00edsticas del pintor de Cand\u00eda, <em>El Greco<\/em>. A modo de firma ten\u00eda unas letras griegas: se trataba de un San Pablo de <em>El Greco<\/em>.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Euskal Pizkundea Unas de las figuras cimeras del renacimiento cultural vasco, Euskal Pizkundea, que tom\u00f3 nuevo impulso a partir de la Segunda Rep\u00fablica, fueron Jos\u00e9 Ariztimu\u00f1o, <em>Aitzol,<\/em> y Manuel Lekuona. Una de las fechas claves anterior a la guerra de 1936 fue 1918, fecha en la que se celebr\u00f3 el Congreso de Estudios Vascos de O\u00f1ati. En este congreso Manuel Lekuona conoci\u00f3, entre otros, a Jos\u00e9 Ariztimu\u00f1o, <em>Aitzol<\/em> (1896-1936), Nemesio Etxaniz (1899-1982) y Jose Markiegi (1895-1936). Sin embargo, la fecha en que particip\u00f3 activamente fue en el Quinto Congreso de Estudios Vascos de Bergara, en 1930 -el segundo se celebr\u00f3 de Iru\u00f1ea, en 1920; el tercero, en Gernika, en 1922; el cuarto en Gasteiz, en 1926-, en la secci\u00f3n de Arte Popular Vasco, con un extenso trabajo titulado <em>La poes\u00eda popular vasca<\/em>, de 42 p\u00e1ginas de gran formato. El libro de actas del congreso se public\u00f3 en agosto de 1934.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de este trabajo hab\u00eda publicado diversos art\u00edculos en diferentes revistas: <em>Gymnasium<\/em>, <em>Anuario de Eusko Folklore<\/em>, <em>Euskalerriaren Alde<\/em>, etc. En 1929, public\u00f3 <em>Brabante\u2019ko Jenobeba: bertso berriyetan<\/em> obra del bertsolari errenteriarra Juan Cruz Zapirain (1867-1934), un librito de 163 estrofas que relata la popular historia medieval de Genoveva de Brabante. El librito de Zapirain est\u00e1 basado en una adaptaci\u00f3n en prosa de una de las obras m\u00e1s difundidas en Gipuzkoa, de mediados del XIX, 1868, <em>Santa Genovevaren vicitza Antzi\u00f1aco demboretaco condairen ederrenetaco bat,<\/em> de Gregorio Arrue. Este a su vez lo tom\u00f3 de una obra del escritor alem\u00e1n Crist\u00f3bal Schmid. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Las 163 estrofas en verso de Zapirain fueron compuestas hacia 1899 y se habr\u00edan perdido para siempre si Manuel Lekuona no las hubiese publicado en 1929, en una esmerada edici\u00f3n. Tanto las conferencias del Quinto Congreso de Estudios Vascos como su texto publicado tuvieron gran importancia. La primeras conferencias del congreso se pronunciaron en enero y febrero de 1931 y Lekuona habl\u00f3 de las toberas, \u201ccanciones, coplas de ronda para los reci\u00e9n casados\u201d, y de los koplaris, \u201csujetos activos en la transmisi\u00f3n de las kopla zaharrak\u201d. La segunda conferencia, que trataba sobre los bertsolaris, la pronunci\u00f3 en la Diputaci\u00f3n de Gipuzkoa. Uno de los oyentes de esta conferencia fue Jos\u00e9 Ariztimu\u00f1o, <em>Aitzol<\/em>. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Esta conferencia fue fundamental para que <em>Aitzol<\/em>, seg\u00fan le comunic\u00f3 a Lekuona, se interesase m\u00e1s sobre el bertsolarismo e incluyera a los bertsolaris en su proyecto para promover la lengua y cultura vasca. Con esa intenci\u00f3n organiz\u00f3 <em>Aitzol<\/em> las primeras <em>Bertsolari guduak<\/em> (Batallas de bertsolari), los primeros concursos o campeonatos de bertsolaris, con ayuda del m\u00e9dico y promotor cultural Teodoro Hernandorena (1898-1994). Estos primeros concursos, <em>mutatis mutandis<\/em>, bien podr\u00edan ser una especie de institucionalizaci\u00f3n de los desaf\u00edos del siglo XIX, como los de Billabona de 1801 y Tolosa de 1802. El primer concurso organizado por <em>Aitzol<\/em> se celebr\u00f3 en El Gran Kursaal de Donostia, en 1935, y lo gan\u00f3 un jovenc\u00edsimo I\u00f1aki Eizmendi, <em>Basarri<\/em> (1913-1999). El segundo concurso se celebr\u00f3 en el teatro Victoria Eugenia de Donostia, el 19 de enero de 1936, y lo gan\u00f3, en su ancianidad, Jos\u00e9 Manuel Lujanbio, <em>Txirrita<\/em>, unos meses antes de morir, en junio del mismo a\u00f1o. \n<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de este trabajo del congreso de Bergara <em>La poes\u00eda popular vasca<\/em>, matiz\u00e1ndolo y enriqueci\u00e9ndolo, public\u00f3 en 1935 un manual de literatura oral vasca bajo el t\u00edtulo <em>Literatura oral eusk\u00e9rica<\/em>, influenciado, entre otros, por la obra <em>Style oral<\/em> de Marcel Jousse. Esta obra es fundamental para conocer, valorar, apreciar y estimar la literatura oral vasca. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Manuel Lekuona con esta obra dio prestigio al bertsolari. Con gran respeto y admiraci\u00f3n -y tambi\u00e9n amor, que sobre todo profesa el verdadero erudito que lo conoce desde dentro- el bersolari era para Lekuona, adem\u00e1s de un grand\u00edsimo y genuino conocedor de la lengua vasca, un verdadero artista de la palabra, capaz de repentizar, de crear en unos pocos segundos, con gran capacidad dial\u00e9ctica, una o varias estrofas y cantarlas para asombro y disfrute de todos aquellos que lo escuchan. Las composiciones de los bertsolaris -verdaderos vates queridos y admirados por el pueblo-, seg\u00fan demostr\u00f3 Lekuona, est\u00e1n provistas de iron\u00eda, y de una fuerza verbal que solamente lo pueden imprimir unos pocos creadores. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Los ejemplos que presenta en la obra citada son de Iparragirre, de Bakallo y Xenpelar, de Pello Errota, etc. La imagen de los bertsolaris, de unos sujetos un tanto bohemios y desastrosos, iletrados y por tanto \u00e1grafos, frecuentadores de tabernas y sidrer\u00edas no hac\u00eda justicia a la minerva de los genuinos vates vascos. En palabras de Antonio Zavala en el libro-homenaje de 1977: \u201cIzan ere, bertsolaritzari zor zaizkion errespeto ta izen onak Euskalerrian galduta zeuden, eta Lekuona\u2019k atzera xuxpertu zituan. Besterik egin ez balu ere, gure esker ona merezia luke orregatik bakarrik\u201d. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Manuel Lekuona en sus diferentes estudios y sobre todo en <em>Literatura oral eusk\u00e9rica<\/em> supo separar el grano de la paja; supo distinguir claramente en la batea la reluciente pepita de oro del barro y de la piedra, de igual forma que supo distinguir los cuadros de <em>El Greco<\/em> de otros cuadros menos significativos.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 no sea casualidad, sino m\u00e1s bien causalidad, fruto de la lectura de <em>Literatura oral eusk\u00e9rica<\/em>, que un escritor tan admirado como Roberto Arl -contempor\u00e1neo y coterr\u00e1neo de Borges y maestro, entre otros, de Julio Cortazar- en su viaje al Pa\u00eds Vasco, en 1936, hablando de los bertsolaris que conoci\u00f3 en un batzoki de Portugalete, titulara uno de sus aguafuertes del diario argentino <em>El mundo:<\/em> <em>Los bertsolariz. Improvisaciones a la manera de las payadas. La iron\u00eda cruel<\/em>.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la prol\u00edfica trayectoria de Manuel Lekuona con el estudio de diversas facetas de la cultura vasca destacan sus trabajos para visibilizar y prestigiar la literatura oral en euskera Un reportaje de Jabier Kaltzakorta Manuel Alejandro Lekuona Etxabeguren naci\u00f3 en el caser\u00edo Etxetxiki de Oiartzun el 9 de febrero de 1894 y muri\u00f3 el 30 &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/03\/01\/manuel-lekuona-y-la-literatura-oral-en-euskera-antes-de-1936\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Manuel Lekuona y la literatura oral en euskera  antes de 1936<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-1376","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1376","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1376"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1376\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1377,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1376\/revisions\/1377"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1376"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1376"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1376"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}