{"id":1381,"date":"2019-03-07T10:50:07","date_gmt":"2019-03-07T09:50:07","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1381"},"modified":"2019-03-05T10:51:56","modified_gmt":"2019-03-05T09:51:56","slug":"la-doble-pena-de-las-presas-con-hijos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/03\/07\/la-doble-pena-de-las-presas-con-hijos\/","title":{"rendered":"La doble pena de las presas con hijos"},"content":{"rendered":"\n<p><em> En 2020 se cumplir\u00e1n 80 a\u00f1os de la apertura y posterior cierre de la  c\u00e1rcel franquista de Durango, en la que agonizaron menores junto a sus  madres presas<\/em><br>Un reportaje de <strong>Iban Gorriti<\/strong><\/p>\n\n\n<figure style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2019\/03\/03\/presos_4818.jpg\" alt=\"Madres presas con sus hijos, algunas mujeres de Durango y autoridades locales en la entrada de la c\u00e1rcel. Foto: Gerediaga Elkartea\" width=\"700\" height=\"463\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Madres presas con sus hijos, algunas mujeres de Durango y autoridades locales en la entrada de la c\u00e1rcel. Foto: Gerediaga Elkartea<\/figcaption><\/figure>\n<p>ACABADA la Guerra Civil y en los primeros compases del r\u00e9gimen b\u00e9lico de Franco, la villa de Durango recibi\u00f3 a las primeras mujeres presas a alojar en la c\u00e1rcel habilitada en la casa colegio de las Damas de Nevers. Fueron 350. Algunas de ellas arribaron al municipio con beb\u00e9s en su seno aquel 30 de diciembre de 1939. Cabe anticipar que los menores recibieron el mismo \u201crancho infame\u201d que sus madres y que solo pod\u00edan tomar agua durante las tres \u00fanicas horas en las que los encargados de la prisi\u00f3n lo permit\u00edan al d\u00eda. <br \/><br \/>A ello, agregar otro dato terror\u00edfico: una epidemia de encefalitis let\u00e1rgica que se registr\u00f3 el a\u00f1o que dur\u00f3 abierto aquel almac\u00e9n de personas sin garant\u00edas humanitarias. \u201cLos ni\u00f1os que un d\u00eda jugaban alegremente al siguiente empezaban a adormilarse y ya no despertaban entre los gritos desgarrados de sus madres\u201d, le consta al responsable del Archivo Municipal del Ayuntamiento de Durango, Jos\u00e9 \u00c1ngel Orobio-Urrutia. El pr\u00f3ximo a\u00f1o se cumplir\u00e1n 80 a\u00f1os de esta barbarie.<br \/><br \/>Seis d\u00edas antes de que se designara a Leonardo Trist\u00e1n como alcalde franquista de la localidad tuvo lugar la llegada de las presas procedentes de la prisi\u00f3n de Las Ventas, en Madrid, que se encontraba saturada tras el fin de la guerra. Entre ellas, la hist\u00f3rica guerrillera Rosario S\u00e1nchez Dinamitera. Y mujeres embarazadas. \u201cAlguna presa narra que su embarazo estuvo motivado porque la violaron en comisar\u00eda\u201d, agrega el archivero. Hab\u00eda presas pol\u00edticas, pero tambi\u00e9n prostitutas y ladronas que \u201ccompart\u00edan espacio a veces a rega\u00f1adientes\u201d.<br \/><br \/>El hoy inexistente edificio antiguo del colegio de Las Francesas -Villa Mar\u00eda- fue c\u00e1rcel durante el calendario de 1940. No se conoce con exactitud el n\u00famero de presas que llegaron a estar en Durango. Algunos de los testimonios hablan de dos mil mujeres. Seg\u00fan relata Orobio-Urrutia, las condiciones higi\u00e9nicas del convento-prisi\u00f3n eran p\u00e9simas. \u201cLas presas se quejan, sobre todo, del hacinamiento, el fr\u00edo y la comida escasa y de mal\u00edsima calidad\u201d, asevera. Seg\u00fan narra Carlos Fonseca en el libro que escribi\u00f3 sobre Rosario Dinamitera, \u201cel mayor problema era el agua. La daban solo tres horas al d\u00eda, que las internas aprovechaban para recogerla en todo tipo de recipientes de los que beb\u00edan, se lavaban y utilizaban en los v\u00e1teres. La comida era tambi\u00e9n infame. La mayor\u00eda de los d\u00edas, arroz hervido durante horas para que los granos adquiriesen m\u00e1s volumen y formasen una masa\u201d. <br \/><br \/>Docenas de mujeres se ve\u00edan obligadas a compartir el suelo de una misma habitaci\u00f3n. A los tres meses de abrir, se denunciaron los primeros problemas con el saneamiento. En abril, el jefe de la prisi\u00f3n comunica estar a la espera de una orden de la Direcci\u00f3n General de Prisiones para hacer obras de saneamiento, pero en septiembre a\u00fan no se han materializado y para entonces han surgido casos de \u201ctifoideas\u201d.<br \/><br \/>Masa de ni\u00f1os y mujeres La situaci\u00f3n de los ni\u00f1os y ni\u00f1as era \u201cespantosa\u201d. Seg\u00fan testimonia la presa Nieves Waldemar Santisteban, \u201clas madres est\u00e1bamos separadas con nuestros hijos en una habitaci\u00f3n que tendr\u00eda 14 metros cuadrados donde hab\u00eda un v\u00e1ter estrictamente para nosotras. Durmiendo \u00e9ramos una masa de ni\u00f1os y mujeres, lo que ten\u00eda uno, el otro lo cog\u00eda; granos, sarna, todas esas enfermedades que se contagiaban por la aglomeraci\u00f3n en que nos ten\u00edan\u201d. Agrega, como gran \u201cprivilegio\u201d, que no las encerraban como a las dem\u00e1s reclusas y que les permit\u00edan salir al patio a coger agua y lavar a los menores.<br \/><br \/>Una orden ministerial emitida en marzo de ese a\u00f1o limitaba a tres a\u00f1os la edad m\u00e1xima hasta la que las ni\u00f1as y ni\u00f1os pod\u00edan convivir con sus madres en prisi\u00f3n. El resto de menores deb\u00edan ser entregados de forma obligada a otros familiares o ingresados en un hospicio. <br \/><br \/>Muchas de las mujeres, presas pol\u00edticas, ten\u00edan a sus familiares muertos o encarcelados, la mayor\u00eda proven\u00edan de Castilla y Andaluc\u00eda y no ten\u00edan a nadie con quien dejar a esos ni\u00f1os. Seg\u00fan relatan las propias presas, \u201cla gente de Durango se port\u00f3 muy bien, vinieron a hablar con el director de la c\u00e1rcel y le dijeron que los ni\u00f1os se los llevaban a sus casas hasta que sus familias vinieran a recogerlos, y sacaron a todos los mayores de dos a\u00f1os\u201d. <br \/><br \/>\u201cAlguno incluso no hab\u00eda cumplido los dos a\u00f1os -agregan-, pero merec\u00eda la pena aprovechar la ocasi\u00f3n de que aquella gente buena quer\u00eda ayudarnos. Los vistieron y los alimentaron muy bien. Les llevaban el d\u00eda de la comunicaci\u00f3n a ver a sus madres, hasta que poco a poco fueron desapareciendo del pueblo porque las familias o amigos ven\u00edan a buscarlos\u201d. Concluyen que \u201calguno qued\u00f3 por aquellas tierras porque no ten\u00edan a nadie, porque la familia estaba en la c\u00e1rcel y nadie hab\u00eda podido ir a buscarles, pero de todas formas siempre estuvieron en contacto con su madre\u201d. <br \/><br \/>Los beb\u00e9s que se quedaron con sus madres solo ten\u00edan el rancho igual que cada recluso, sin m\u00e1s leche, sin nada m\u00e1s. \u201cAl poco tiempo se murieron dos\u201d. Y a ello hay que agregar la citada \u201cencefalitis let\u00e1rgica\u201d. Orobio-Urrutia ha consultado el libro de exhumaciones de la \u00e9poca que se guarda en el Archivo Municipal y \u201cse encuentran seis casos de ni\u00f1os enterrados en la calle Santo Tom\u00e1s del Cementerio, ignoro por qu\u00e9 raz\u00f3n, y en alg\u00fan caso como causa del fallecimiento figura bejez\u201d, cita.<br \/><br \/>Cierre y traslado A finales de 1940 el Estado acuerda la devoluci\u00f3n del Convento de Nevers a sus propietarias que llevaban varios meses reclam\u00e1ndolo para la ense\u00f1anza, como hab\u00eda sido hasta julio de 1936. El cierre de la prisi\u00f3n de Durango en los \u00faltimos d\u00edas de diciembre de 1940 oblig\u00f3 a trasladar a las presas a lugares cercanos a la villa, sobre todo a Orue en Amorebieta, Santander y la c\u00e1rcel m\u00e1s conocida de Saturrar\u00e1n, en Mutriku. \u201cEl a\u00f1o que viene se cumplir\u00e1 el 80 aniversario de esta prisi\u00f3n. Podr\u00eda ser un buen momento para volver a recordar y homenajear a aquellas luchadoras\u201d, propone el archivero municipal.<br \/><br \/><\/p><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 2020 se cumplir\u00e1n 80 a\u00f1os de la apertura y posterior cierre de la c\u00e1rcel franquista de Durango, en la que agonizaron menores junto a sus madres presasUn reportaje de Iban Gorriti ACABADA la Guerra Civil y en los primeros compases del r\u00e9gimen b\u00e9lico de Franco, la villa de Durango recibi\u00f3 a las primeras mujeres &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/03\/07\/la-doble-pena-de-las-presas-con-hijos\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">La doble pena de las presas con hijos<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-1381","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1381","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1381"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1381\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1382,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1381\/revisions\/1382"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1381"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1381"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1381"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}