{"id":1391,"date":"2019-03-21T13:06:30","date_gmt":"2019-03-21T12:06:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1391"},"modified":"2019-03-21T13:07:22","modified_gmt":"2019-03-21T12:07:22","slug":"la-comunidad-de-navarros-en-el-peru-de-comienzos-del-siglo-xvii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/03\/21\/la-comunidad-de-navarros-en-el-peru-de-comienzos-del-siglo-xvii\/","title":{"rendered":"La comunidad de navarros en el Per\u00fa  de comienzos del siglo XVII"},"content":{"rendered":"\n<p> \u2018Ten\u00edamos tanta amistad que dudo jam\u00e1s se a bisto en el mundo cosa  semejante y ans\u00ed todo el mundo nos ten\u00eda por hermanos\u2019. Pedro de  Abaurrea defin\u00eda as\u00ed, en carta desde Cuzco (1609), la realidad entre  navarros en Per\u00fa en el S. XVII <\/p>\n\n\n\n<p>Un reportaje de <strong>Mikel Aramburu-Zudaire<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>EL tema general de la emigraci\u00f3n vasca a Am\u00e9rica sigue manteniendo un vivo inter\u00e9s en la actualidad no solo historiogr\u00e1fico sino tambi\u00e9n social en torno a las m\u00e1s recientes y denominadas di\u00e1sporas vascas. Creo no es para menos por lo que ha supuesto este fen\u00f3meno migratorio en la historia y la sociedad de nuestros territorios a lo largo de m\u00e1s de cinco siglos. Navarra, como el resto de Vasconia, ha sido tierra de emigraci\u00f3n al Nuevo Mundo desde los albores de la llamada Edad Moderna, all\u00e1 por los primeros a\u00f1os del siglo XVI, fen\u00f3meno que ha durado de modo significativo, al menos, hasta la d\u00e9cada de 1960.<\/p>\n\n\n\n<p>\n\nUn aspecto que quiero destacar en todo el proceso estudiado, es lo que Douglass y Bilbao, en su libro referencial Amerikanuak, calificaron como la \u201cconciencia \u00e9tnica de grupo originario\u201d y especialistas actuales llaman, sin m\u00e1s, \u201cla etnicidad de los vascos\u201d. En nuestro caso se trata del sentimiento de pertenencia, entre los paisanos de la \u00e9poca, a la \u201cpatria y reyno de Nabarra\u201d, m\u00e1s acentuado si cabe con la distancia de la tierra de origen. Esta conciencia de navarridad o navarreness no sol\u00eda estar re\u00f1ida con otra superior de fraternidad vasca, de \u201cgran familia\u201d o \u201cfamilia mayor vascongada\u201d que escribiera Caro Baroja en su libro ya cl\u00e1sico sobre la hora navarra del XVIII, salvando matizaciones y en su contexto. Dicha etnicidad se manifiesta, entre otras expresiones, en la fundaci\u00f3n de congregaciones \u201cnacionales\u201d, en nuestro caso de \u201cnaci\u00f3n nauarro\u201d o de naturales de la \u201cnaci\u00f3n de Nauarra\u201d como leemos en las fuentes y con el sentido de la \u00e9poca diferente al actual, o asimismo en la constituci\u00f3n de hermandades o cofrad\u00edas con devociones propias a lo largo del continente americano, particularmente bajo la advocaci\u00f3n de la Virgen de Arantzazu, estas s\u00ed abiertas a toda la comunidad vasconavarra. Para el estudio de este aspecto y de otros muchos, un ejemplo singular de mi investigaci\u00f3n es el caso del pamplon\u00e9s Pedro de Abaurrea y su entorno de paisanos, hasta veinte, con quienes se comunica y de los que da alguna noticia en una valiosa carta escrita desde Cuzco el 15 de marzo de 1609. Residentes todos en el Per\u00fa virreinal al inicio del siglo XVII, varios de ellos proceden de familias nobles navarras, un buen n\u00famero son cl\u00e9rigos y religiosos y en conjunto la mayor\u00eda forman parte de la \u00e9lite de la sociedad colonial.<\/p>\n\n\n\n<p>\n\nPedro de Abaurrea hab\u00eda nacido en la capital navarra, seguramente en la d\u00e9cada de 1570, fruto de la relaci\u00f3n extramarital entre el mercader Sancho de Abaurrea y una soltera de Azpeitia de nombre desconocido, aunque siempre fue criado y tenido por hijo en la casa familiar paterna, incluso siendo el m\u00e1s querido del padre, seg\u00fan testimonios. Es muy probable, aunque de \u00e9l no he encontrado el registro, que pasara a Am\u00e9rica en compa\u00f1\u00eda de su amigo el sacerdote Francisco L\u00f3pez de Z\u00fa\u00f1iga, hijo del palacio de Oco (Valdega), apuntado oficialmente en el Cat\u00e1logo de Pasajeros en 1593. Abaurrea lamenta primeramente en su escrito epistolar que no sabe nada de su ciudad de origen \u201cmuchos a\u00f1os ha\u201d, ni cartas ni personas que le hayan dado raz\u00f3n. Es la soledad del remoto emigrante y una comunicaci\u00f3n tan a largo plazo, pero relativamente frecuente, que hoy resulta incre\u00edble c\u00f3mo fue posible teniendo en cuenta adem\u00e1s la esperanza de vida mucho m\u00e1s corta que la actual. A continuaci\u00f3n empieza la narraci\u00f3n de sus avatares vitales y c\u00f3mo se hab\u00eda mudado a Lima, hac\u00eda m\u00e1s de ocho a\u00f1os, por persuasi\u00f3n de dos grandes amigos del alma -como \u201ccaros y amados hermanos\u201d se ten\u00edan-, el citado presb\u00edtero L\u00f3pez de Z\u00fa\u00f1iga, y otro pamplon\u00e9s de nombre Francisco de Sotes, de quienes anuncia sus fallecimientos recientes. Seg\u00fan Abaurrea, Sotes \u201chera la honra de todos los de esa patria\u201d y, aunque era contador de f\u00e1brica de la catedral de Cuzco, a quien sustituye el mismo Abaurrea, este confiesa muri\u00f3 muy pobre dejando varios hijos naturales habidos con una ind\u00edgena. Como no hizo testamento, \u201ccada uno prueba en esta tierra lo que se le antoja\u201d, por lo que no les alcanzar\u00e1 casi nada a los ni\u00f1os hu\u00e9rfanos. Ante esta situaci\u00f3n, Abaurrea se ha quedado a socorrerles como si fueran hijos propios y anda en pleitos para ver si saca algo para ellos.\n<\/p>\n\n\n\n<p>\n\u2018Hablando basquen\u00e7e\u2019 De un tercer amigo \u00edntimo, difunto a causa de \u201cdolor de costado\u201d o de \u201cvena que se le quebr\u00f3 dentro del cuerpo\u201d como a Sotes, tambi\u00e9n da cumplida cuenta. Se trata de Pedro de Mutiloa y Garro, can\u00f3nigo racionero de la catedral cuzque\u00f1a, edificio que estuvo en construcci\u00f3n, desde 1560, durante m\u00e1s de cien a\u00f1os. Mutiloa era hijo de los se\u00f1ores del palacio de Subiza (cendea de Galar) y se registra de pasajero en 1601 junto, al menos, dos acompa\u00f1antes navarros: Miguel de Zeruco, natural de Puente la Reina, y Pedro de Oteiza, de Esquiroz (cendea de Galar). Con Mutiloa estuvo Abaurrea el d\u00eda en que muri\u00f3 \u201cy siempre ablando basquen\u00e7e y de la manera que au\u00eda de azer su testamento por la ma\u00f1ana y todo esto porque no quer\u00eda que cierta persona que estaba delante lo entendiera\u201d. Aun siendo muy escasos y no siempre con un inter\u00e9s precisamente de preservar el idioma, como vemos, hay otros testimonios del uso hablado del euskera entre los navarros en Indias, que de paso se\u00f1alan la extensi\u00f3n que ten\u00eda el idioma vasco en Navarra en aquellos siglos. Asimismo quedan restos escritos de algunas palabras o t\u00e9rminos sueltos como un apodo, bizar gorria Echarricoa (el barbarroja de Etxarri, valle de Larraun), un saludo como agur o un top\u00f3nimo como Sisur Nagusia (Zizur Mayor). S\u00ed que hay un claro inter\u00e9s y preocupaci\u00f3n por mantener o recuperar la lengua en el caso de Mart\u00edn de Artadia, del valle de Bertizarana, quien escribe en 1652 desde Veracruz (M\u00e9xico) a su hermana, que quisiera enviar a su hijo Miguel, ni\u00f1o a\u00fan, \u201cpara que se cr\u00ede al abrigo y amparo de vm. y aprienda las costumbres de por all\u00e1 y sepa hablar basquence\u201d.\n<\/p>\n\n\n\n<p>\nAbaurrea expone su memoria o relaci\u00f3n de vivos y muertos para dar cuenta a los familiares y parientes de Navarra y animarles a escribir \u201cque Dios saue lo que deseamos ber cartas de esa dulce patria\u201d. Adem\u00e1s de los tres amigos citados, en dicha relaci\u00f3n menciona, entre los fallecidos, al pamplon\u00e9s Graci\u00e1n de Noain, en los Andes del Cuzco, \u201cpobre mucho\u201d y que dej\u00f3 unos \u201chijuelos\u201d (hijos naturales), y a Pedro de Oreitia, nacido en Sang\u00fcesa y pasajero tambi\u00e9n de 1593, que fue escribano real y estuvo casado sin hijos, muerto en Cuzco y enterrado en la iglesia de San Francisco, dejando de herencia a su mujer unos 10.000 pesos de a 8. Y de los quince que a\u00fan viven, la lista se compone de los siguientes nombres con su lugar de origen, residencia y ocupaci\u00f3n principal: <\/p>\n\n\n\n<p>\n\n    \u2022 Pedro de Salinas, presb\u00edtero que fallecer\u00e1 en Cuzco en 1624 con testamento; Juan de Lizoain, que ese a\u00f1o de 1609 hab\u00eda salido de casa de Abaurrea hacia Charcas con un fiscal y desde cuya ciudad de La Paz le ha escrito; el cl\u00e9rigo Mart\u00edn de Legasa en la provincia de Arequipa; Mart\u00edn Mart\u00ednez de las Casas, que fue cirujano y despu\u00e9s hab\u00eda ingresado de franciscano en La Plata dejando sus bienes a un primo del que Abaurrea no sabe el nombre; Mart\u00edn de Santesteban, que pasa a Am\u00e9rica en 1597 y reside en las nuevas minas de Oruro (actual Bolivia) junto a dos \u201ccamaradas\u201d paisanos que mencionamos a continuaci\u00f3n, y por \u00faltimo el tambi\u00e9n franciscano fray Juan de Aldaz, todos ellos de Pamplona.\n<\/p>\n\n\n\n<p>\n    \u2022 Mart\u00edn de Urrutia y Agust\u00edn de Tirapu, ambos de Puente la Reina. El primero est\u00e1 casado y con hijos en Cuzco, y el segundo es autor tambi\u00e9n de una interesante carta escrita desde Potos\u00ed en 1603 y recogida en mi tesis, donde aporta la cifra \u201cde m\u00e1s de 8 nauarros que ay en esta villa\u201d. En 1609 se encontraba en las minas de Oruro como \u201ccamarada\u201d del citado Mart\u00edn de Santesteban.<\/p>\n\n\n\n<p>\n\n    \u2022 Juan de Oronoz, cl\u00e9rigo de Obanos que piensa volver el a\u00f1o siguiente a Navarra y cuyo hermano hab\u00eda muerto en Quito.\n<\/p>\n\n\n\n<p>\n    \u2022 Pedro de Lumbier, de Sang\u00fcesa, autor de otra preciosa carta escrita desde Lima en 1597, que recojo asimismo en mi tesis. Hab\u00eda llegado procedente de Nueva Espa\u00f1a \u201ca donde andube vagando dos a\u00f1os\u201d. En 1609 se hallaba en Huancavelica como contador real por merced del virrey Luis de Velasco.\n<\/p>\n\n\n\n<p>\n    \u2022 Juan de Bergara, de Burguete, registrado de pasajero en 1595, que es el otro \u201ccamarada\u201d, en las minas de Oruro, de Mart\u00edn de Santesteban y Agust\u00edn de Tirapu.<\/p>\n\n\n\n<p>\n\n    \u2022 Antonio de Guevara, hijo del se\u00f1or de Viguria (Gesalatz), en Cuzco.<\/p>\n\n\n\n<p>\n\n    \u2022 Juan de Mendico, de Estella, que iba a Potos\u00ed con su ganado cargado de coca.<\/p>\n\n\n\n<p>\n\n    \u2022 Fray Pedro de Eztala, de Peralta, franciscano lego en Cuzco.<\/p>\n\n\n\n<p>\n\n    \u2022 Miguel Navarro, cl\u00e9rigo de Barasoain y en los \u201cAndes grandes\u201d donde compr\u00f3 una ch\u00e1cara de coca. Abaurrea viv\u00eda en Cuzco con casa propia, a pesar del \u201ctemple desabrido\u201d de la ciudad, pero parece que su oficio de contador se lo hab\u00eda concedido el nuevo virrey a un criado suyo, aunque \u00e9ste no lo acept\u00f3, y as\u00ed las cosas, reconoce que no se puede mover de momento de la ciudad y adem\u00e1s por otra poderosa raz\u00f3n en aquel contexto: anda con otros amigos en el descubrimiento de cierto yacimiento de oro y minas de plata y no lo puede abandonar hasta que sepa lo que hay. En todo caso, reitera un sentir com\u00fan entre los paisanos: \u201cen breue podremos yr a Nabarra que ya las Yndias est\u00e1n peor que Castilla, que ay m\u00e1s hombres perdidos y vagamundos que en toda Espa\u00f1a ni Francia\u201d. Condici\u00f3n universal de todo emigrante que se mueve siempre entre la nostalgia y el anhelo de regresar a la tierra que le vio nacer y el apego por distintas razones al nuevo lugar de acogida en la b\u00fasqueda de una vida mejor a pesar de las decepciones y sinsabores que el destino suele acarrear. <\/p>\n\n\n\n<p>\n\nFinalmente, no nos consta d\u00f3nde y cu\u00e1ndo muere Abaurrea ni tampoco disponemos, si lo hay, del testamento. S\u00f3lo dar\u00e9 un apunte m\u00e1s de su humanidad en una \u00e9poca de omnipresente mentalidad religiosa -otra cuesti\u00f3n a seguir investigando-  cuando \u00e9l mismo manifiesta sus temores existenciales pues, a causa de la muerte de sus amigos, \u201cestoy todo cano en la caue\u00e7a y barba que si me viesen no me conocer\u00edan y ans\u00ed se espantan todos los que me conocen, y plegue a Dios que no me cueste la vida, hord\u00e9nelo todo el Se\u00f1or como m\u00e1s convenga para su sancto seruicio, am\u00e9n\u201d. Contar\u00eda en ese momento, como se puede calcular por lo ya dicho, unos 40 a\u00f1os de edad. Para concluir, he de se\u00f1alar que un m\u00e1s profundo estudio de la abundante documentaci\u00f3n existente, a un lado y otro del oc\u00e9ano, podr\u00e1 revelar muchos m\u00e1s detalles, mucho m\u00e1s colorido, mucha m\u00e1s vida, de esta red fraternal y solidaria, aglutinada en torno a la figura de Pedro de Abaurrea -\u201cconocido en todo el Pir\u00fa\u201d donde le hacen \u201cen todas partes mucha merced\u201d-, pero tambi\u00e9n de otras redes que se formaron a lo largo del Nuevo Mundo y en distintos momentos hist\u00f3ricos, verdaderas comunidades de compatriotas navarros con conciencia de su identidad y, a partir de \u00e9sta, compartiendo intereses sociales y econ\u00f3micos.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2018Ten\u00edamos tanta amistad que dudo jam\u00e1s se a bisto en el mundo cosa semejante y ans\u00ed todo el mundo nos ten\u00eda por hermanos\u2019. 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