{"id":1407,"date":"2019-04-17T13:04:59","date_gmt":"2019-04-17T11:04:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1407"},"modified":"2019-04-17T13:05:00","modified_gmt":"2019-04-17T11:05:00","slug":"gregorio-ibarreche-gran-arquitecto-alcalde-olvidado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/04\/17\/gregorio-ibarreche-gran-arquitecto-alcalde-olvidado\/","title":{"rendered":"Gregorio Ibarreche, gran arquitecto, alcalde olvidado"},"content":{"rendered":"\n<p>En noviembre se cumplir\u00e1n 155 a\u00f1os del nacimiento de Gregorio Ibarreche,  el que fuera primer alcalde nacionalista de Bilbao y uno de los  arquitectos m\u00e1s importantes y olvidados de la villa.<\/p>\n\n\n\n<p>Un reportaje de<strong> Alex Oviedo<\/strong><br><\/p>\n\n\n\n<p>En un rinc\u00f3n del vest\u00edbulo de Sabin Etxea descansa una escultura del artista valenciano Mariano Benlliure -conocido en Bilbao por haber realizado la estatua de Antonio Trueba de los Jardines de Albia o la de Don Diego L\u00f3pez de Haro de la plaza Circular- en la que puede leerse: A D. Gregorio de Ibarreche como testimonio de gratitud por su acertada gesti\u00f3n al frente del Ayuntamiento de Bilbao. La escultura fue costeada en 1909 por m\u00e1s de un centenar de bilbainos, cuyos nombres aparecen en la base de la obra. Un reconocimiento que pone a\u00fan m\u00e1s en evidencia el desconocimiento que se tiene del que fuera primer alcalde nacionalista de Bilbao, un arquitecto destacado entre cuyos edificios encontramos algunos de los m\u00e1s emblem\u00e1ticos de la Villa. <br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2019\/04\/13\/rerato_23688.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>Retrato de Gregorio Ibarreche. Foto: Colecci\u00f3n Bernardo Estorn\u00e9s Lasa<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><br>Ibarreche naci\u00f3 un 27 de noviembre de 1864, dos meses despu\u00e9s que Miguel de Unamuno, en ese Bilbao que Delmas definir\u00eda como \u201cel puerto m\u00e1s importante de la provincia, el lugar donde hace ya siglo y medio que residen la Diputaci\u00f3n y las autoridades superiores, que es el pueblo m\u00e1s rico y floreciente del pa\u00eds, y que por estas circunstancias, pudiera consider\u00e1rsele como capital\u201d. Con una poblaci\u00f3n de apenas 18.000 habitantes, aquel Bilbao todav\u00eda no se hab\u00eda anexionado Bego\u00f1a, Deusto o Abando, y el n\u00facleo urbano segu\u00eda siendo el Casco Viejo y su catedral, donde Gregorio fue bautizado. <br><br>Se conoce poco de su infancia. Sus padres, Gregorio Ibarreche y Mar\u00eda Jes\u00fas de Ugarte, vivieron en Barrencalle 43 y enviaron al hijo a estudiar al colegio privado de San Nicol\u00e1s, situado en una buhardilla de la calle Correo, y en el que con seguridad coincidir\u00eda con Unamuno. Sin embargo, no estudiar\u00eda Ibarreche durante mucho tiempo en Bilbao. La muerte de su padre, cuando el chaval contaba 5 a\u00f1os, y la situaci\u00f3n sociopol\u00edtica del pa\u00eds, llevaron a la madre a internarlo en Nuestra Se\u00f1ora de La Antigua, en Ordu\u00f1a, un centro regentado por los jesuitas. Eran a\u00f1os convulsos: Isabel II hab\u00eda sido destronada, se estaba elaborando una nueva Constituci\u00f3n, Amadeo de Saboya intentaba ocupar la vacante real y tras la abdicaci\u00f3n de este fue proclamada la Primera Rep\u00fablica. Adem\u00e1s, el tercer levantamiento carlista llev\u00f3 a sus tropas a intentar sitiar Bilbao sin \u00e9xito en 1874.<br><br>LA FAMILIA ARANA En Ordu\u00f1a tuvo Ibarreche como compa\u00f1ero a Sabino Arana. Y comparti\u00f3 internado con Pedro Chalbaud y Alfredo Acebal y Gordon. Unos a\u00f1os despu\u00e9s, march\u00f3 a Valladolid a estudiar bachillerato, donde entabl\u00f3 amistad con Luis Arana. Una relaci\u00f3n que se mantuvo en Madrid como estudiantes de Arquitectura, y en Barcelona, donde acabaron los estudios. En Catalunya fueron testigos del auge del nacionalismo catal\u00e1n, expresado en movimientos como la Lliga de Catalunya en la que particip\u00f3 el arquitecto Domenech i Montaner, y donde Arana le introdujo en los postulados del nacionalismo vasco. De hecho, Ibarreche participar\u00eda en junio de 1893 en la Cena de Larrazabal, un homenaje a Sabino Arana por la publicaci\u00f3n de su libro Bizcaya por su independencia. Cuatro glorias patrias, e incluso le apoy\u00f3 en la presentaci\u00f3n de su candidatura en las elecciones provinciales. <br><br>En 1893, y con el t\u00edtulo de arquitecto bajo el brazo, regres\u00f3 a la casa familiar de Barrencalle, donde inici\u00f3 su labor profesional, muy ligada a la transformaci\u00f3n que estaba experimentando Bilbao. El proyecto arquitect\u00f3nico m\u00e1s antiguo que se le conoce es de mayo de 1894, un encargo de Micaela Escalza para la reforma del n\u00famero 16 (hoy 36) de la calle San Nicol\u00e1s de Olabeaga, en Bilbao. De ese mismo a\u00f1o es la reforma de la casa de Hilario Gallastegui en el 14 de la calle Iturburu. Dos proyectos previos al primero que hizo en 1897 para su principal cliente, el empresario Ram\u00f3n de la Sota y Llano, director entonces de la agrupaci\u00f3n de los fueristas de Euskalherria en la que ingres\u00f3 Ibarreche, y que puede explicar su posterior alejamiento pol\u00edtico de los Arana. Para De la Sota inici\u00f3 la construcci\u00f3n de una casa de recreo en la calle Santa Ana de Las Arenas. Y nueve a\u00f1os despu\u00e9s, la de una casa de campo en las huertas de Landako, en Deusto. Tambi\u00e9n proyectos para el Ayuntamiento de Arrigorriaga o la construcci\u00f3n de una casa para Rosario Gandarias y Compa\u00f1\u00eda en la actual calle Fika 29. <br><br>Ser\u00e1 en agosto de 1897 cuando firme la que ser\u00e1 una de sus obras m\u00e1s emblem\u00e1ticas para De la Sota. Casado este con Catalina Aburto y Uribe, el matrimonio vivi\u00f3 sus primeros a\u00f1os en el 24 de la calle Ib\u00e1\u00f1ez de Bilbao, en el chal\u00e9 Villa Mar\u00eda, hoy sede de la Capitan\u00eda Mar\u00edtima. Su abultada descendencia hizo que la casa se les quedara peque\u00f1a por lo que Ibarreche dise\u00f1\u00f3 la nueva residencia familiar en Bilbao, en el 23 de Mazarredo, hoy conocida como Ibaigane, a escasos metros de Villa Mar\u00eda, y actual sede del Athletic. Un edificio en el que reproduce los elementos arquitect\u00f3nicos tradicionales de los palacios barrocos vascos y en el que destaca la elegante galer\u00eda de piedra con columnas y el gran alero de madera.<br><br>ARQUITECTO MUNICIPAL La grave enfermedad del arquitecto jefe de obras municipales, Edesio de Garamendi, y la carga de trabajo del segundo jefe y nuevo director de las obras del Santo Hospital Civil de Basurto, Enrique Epalza, obligaron a la corporaci\u00f3n a buscar un arquitecto auxiliar interino. Epalza decidi\u00f3 contar con Ibarreche. Durante ese tiempo, Ibarreche firm\u00f3 la construcci\u00f3n de tres Escuelas: La Perla, hoy Cervantes; Olabeaga y Urazurrutia, hoy reconvertido en Centro BilbaoArte. Tambi\u00e9n algunas obras menores como un horno crematorio para inmundicias y reses enfermas en el matadero de T\u00edvoli, el refuerzo estructural del Lavadero de Atxuri, las obras de saneamiento de los lavaderos de Mena, Bilbao La Vieja, Urazurrutia\u2026 En aquella \u00e9poca no hab\u00eda r\u00e9gimen de incompatibilidades, por lo que los arquitectos simultaneaban el desempe\u00f1o municipal con el privado. En el caso de Ibarreche, adem\u00e1s de sus trabajos para De la Sota, proyect\u00f3, entre otras, una casa en Castro Urdiales para la viuda de Barona, tres casas dobles de labranza en Zorrotza para Benito Bari\u00f1aga o una casa doble en Barrencalle 11 para Francisco de Zuricalday. <br><br>Pronto dimitir\u00eda como arquitecto municipal y se centrar\u00eda en la pol\u00edtica. En 1903 se present\u00f3 a la alcald\u00eda por el distrito de Santiago, convirti\u00e9ndose en teniente alcalde. La dimisi\u00f3n en enero de 1907 del alcalde liberal Gregorio Balparda, llev\u00f3 a Ibarreche a asumir el puesto en funciones. Para entonces se hab\u00eda casado ya con Dolores Basualdo y Palacio, abandonado la residencia familiar de Barrencalle y mudado a Carnicer\u00eda Vieja 13, donde estableci\u00f3 su vivienda y despacho. <br><br>PRIMER ALCALDE NACIONALISTA Tras la dimisi\u00f3n de Balparda, una Real Orden del 18 de febrero oficializa el nombramiento de Ibarreche, lo que le convierte en el primer alcalde nacionalista de Bilbao, cargo que mantendr\u00eda hasta el 30 de junio de 1909. Durante su mandato de dos a\u00f1os y medio, se aprob\u00f3 la construcci\u00f3n del parque de Albia, la ampliaci\u00f3n del Ensanche, se inaugur\u00f3 el hospital de Basurto o se fund\u00f3 la Caja de Ahorros y Monte de Piedad. Sin olvidar la construcci\u00f3n del lavadero de Casta\u00f1os, de la nueva Alh\u00f3ndiga o la tramitaci\u00f3n del abastecimiento de aguas. Para El Noticiero Bilba\u00edno, el alcalde supo mantener con correcci\u00f3n la alcald\u00eda; para El Liberal, por el contrario, su mandato dejaba el Ayuntamiento en n\u00fameros rojos, con un d\u00e9ficit impensable para la \u00e9poca de casi 300.000 pesetas. <br><br>Tambi\u00e9n siendo alcalde de Bilbao firm\u00f3 numerosos proyectos arquitect\u00f3nicos -como la f\u00e1brica de aserrar para la Compa\u00f1\u00eda de Maderas, en el espacio que ocupa hoy el Guggenheim- o las obras del palacio de la Finca Lertegi en Getxo. Pero fue al dejar la pol\u00edtica y la alcald\u00eda cuando llev\u00f3 a cabo proyectos de envergadura. Destacar\u00edan tres: las desaparecidas oficinas de la Compa\u00f1\u00eda Euskalduna, el proyecto de almacenes generales de Uribitarte y futuro Dep\u00f3sito Franco, y la que ser\u00e1 su m\u00e1xima realizaci\u00f3n en el campo residencial: las tres casas dobles en las calles Ercilla, Heros y Col\u00f3n de Larre\u00e1tegui que ejecuta en 1919 nuevamente para Ram\u00f3n de la Sota y Llano, una de las construcciones m\u00e1s soberbias y se\u00f1oriales del Ensanche bilbaino.<br><br>Ibarreche falleci\u00f3 sin descendencia el 26 de julio de 1933, celebr\u00e1ndose su funeral al d\u00eda siguiente en la catedral de Santiago, donde fuese bautizado 69 a\u00f1os antes. Entre las personas que llevaron las exequias, adem\u00e1s de responsables de la Caja de Ahorros como Eliseo Migoya, se encontraba su compa\u00f1ero y amigo Luis Arana. <br><br>El 28 de julio, y en sesi\u00f3n ordinaria p\u00fablica, el Ayuntamiento decidi\u00f3 por unanimidad hacer llegar a su esposa el sentido p\u00e9same por el fallecimiento de quien fuera alcalde de Bilbao \u201ccuya memoria permanecer\u00e1 imborrable en esta Villa, que tanta gratitud le debe por el especial inter\u00e9s que puso siempre en servir, con su clara inteligencia y laboriosidad, los intereses del pueblo de Bilbao\u201d. Una frase que muestra la labor de Ibarreche por su ciudad, no solo como alcalde sino tambi\u00e9n como arquitecto, dej\u00e1ndonos con su firma grandes y bellos edificios. <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En noviembre se cumplir\u00e1n 155 a\u00f1os del nacimiento de Gregorio Ibarreche, el que fuera primer alcalde nacionalista de Bilbao y uno de los arquitectos m\u00e1s importantes y olvidados de la villa.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[144685,144684],"class_list":["post-1407","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-alex-oviedo","tag-gregorio-ibarreche"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1407"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1407\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1408,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1407\/revisions\/1408"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}