{"id":1421,"date":"2019-05-08T11:27:51","date_gmt":"2019-05-08T09:27:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1421"},"modified":"2019-05-08T11:27:52","modified_gmt":"2019-05-08T09:27:52","slug":"el-canje-del-alcalde-de-bilbao-preso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/05\/08\/el-canje-del-alcalde-de-bilbao-preso\/","title":{"rendered":"El canje del alcalde de Bilbao preso"},"content":{"rendered":"\n<p> El hist\u00f3rico delegado de Cruz Roja Marcel Junod se jug\u00f3 la vida para  entregar a Ernesto Ercoreca a cambio del futuro ministro de Justicia  Esteban Bilbao en Donibane Lohizune <\/p>\n\n\n\n<p>Un reportaje de <strong>Iban Gorriti<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El canje de prisioneros durante la Guerra Civil no fue empresa f\u00e1cil en un marco en el que las personas perd\u00edan la vida a diario en trincheras de ambos bandos. Uno de aquellos trueques humanos tuvo como protagonistas al alcalde republicano bilbaino Ernesto Ercoreca y al durangu\u00e9s Esteban Bilbao, futuro ministro de Justicia y presidente de las Cortes franquistas. Seg\u00fan fuentes consultadas, fueron parte activa en las entregas la Cruz Roja Internacional, con el m\u00e9dico suizo Marcel Junod (1904-1961) al frente, y el despacho de abogados bilbaino de Nazario de Oleaga, por el que pas\u00f3 brevemente Jos\u00e9 Antonio Aguirre antes de ser lehendakari.  <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2019\/05\/05\/historias_764.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>De izquierda a derecha: el coronel Azcarate, Ram\u00f3n Mar\u00eda Aldasoro, Jes\u00fas Mar\u00eda de Leizaola, el lehendakari Aguirre, Alfredo Espinosa y el alcalde de Bilbao, Ernesto Ercoreca, en una visita a los heridos de guerra en el Hospital de Basurto.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El doctor Junod, que prest\u00f3 ayuda en Hiroshima tras la bomba nuclear, informa en su libro <em>El tercer combatiente<\/em> (1985) c\u00f3mo hall\u00e1ndose en Donibane Lohizune (Lapurdi) recibi\u00f3 un encargo: se le solicit\u00f3 mediar en el canje de Bilbao por Ercoreca. El primero, seg\u00fan detalla el investigador Jon Irazabal Agirre, \u201ccay\u00f3 prisionero de los sublevados el 19 de julio de 1936 en Miranda de Ebro cuando regresaba a Bilbao de un viaje a Madrid\u201d. Ercoreca, por su parte, se hallaba preso en Iru\u00f1ea.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Comunicada la posibilidad del canje, \u201clos dos bandos dieron el pl\u00e1cet\u201d, confirma el miembro de Gerediaga Elkartea. Sin embargo, ah\u00ed surgi\u00f3 el primer desacuerdo. \u201cNadie quer\u00eda ser el primero en liberar a su prisionero\u201d, enfatiza Irazabal, autor de libros como <em>La Guerra Civil en el Duranguesado 1937-1937<\/em>.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Tras diez jornadas de intensas negociaciones, las autoridades de Bizkaia -a\u00fan no se hab\u00eda configurado el Gobierno provisional de Euzkadi- aceptaron liberar a su reh\u00e9n. Habr\u00eda una condici\u00f3n <em>sine qua non<\/em>: \u201cEsteban Bilbao se deb\u00eda quedar en San Juan de Luz hasta que Ercoreca saliera de Nafarroa\u201d. As\u00ed las cosas, Junod se desplaz\u00f3 el 24 de septiembre con el embajador de Francia, Jean Revete, de Lapurdi a Bermeo, en lancha. El delegado de Cruz Roja se reuni\u00f3 con las autoridades y en ese mismo momento se recibi\u00f3 un inesperado mensaje. La Radio de Burgos emit\u00eda el siguiente recado: \u201c\u00a1Atenci\u00f3n! \u00a1Atenci\u00f3n! Se ruega al doctor Junod que, si aprecia su vida, salga de Bilbao antes de la una de la ma\u00f1ana\u201d. Los presentes dedujeron que el bando de Mola estaba anunciando un \u201cgran bombardeo\u201d sobre la capital de la \u201ctraidora\u201d y republicana Bizkaia. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Junod se disculp\u00f3 y asegur\u00f3 no conocer las intenciones de los golpistas y sus aliados. \u201cLogr\u00f3 que las autoridades republicanas dejaran en sus manos a Esteban Bilbao y le solicitaron que disuadiese a Mola de bombardear la capital vizcaina porque tem\u00edan que la reacci\u00f3n de la poblaci\u00f3n pudiera ser terrible con los prisioneros\u201d, apostilla Irazabal. Bilbao se mostr\u00f3 temeroso, y \u201ccreyendo que ya estaba en capilla\u201d, fue trasladado en un taxi, escondido entre el embajador y Junod, al puerto de Bermeo. En la lancha r\u00e1pida llegaron a Donibane Lohizune. \u201cEsteban prometi\u00f3 esperar all\u00ed hasta la liberaci\u00f3n de Ercoreca\u201d. Pero, \u00bfcumplir\u00eda su palabra?\n<\/p>\n\n\n\n<p>Traidor al Carlismo Mola no dio su brazo a torcer y el 25 de septiembre de 1936 bombarde\u00f3 desde el aire Bilbao y Durango, \u201cprecisamente las dos localidades relacionadas con Esteban Bilbao\u201d. Y se cumpli\u00f3 la venganza prevista: \u201cLa ciudadan\u00eda asalt\u00f3 las c\u00e1rceles, entre ellas el barco-prisi\u00f3n <em>Altuna Mendi<\/em>, en el que hab\u00eda estado encerrado hasta horas antes Esteban Bilbao\u201d.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Irazabal destaca la importancia de este tradicionalista para el bando militar que un mes antes hab\u00eda dado el golpe de Estado. \u201cLa no concesi\u00f3n del tiempo necesario para llevar a buen t\u00e9rmino la misi\u00f3n negociadora, el bombardeo de las dos villas vinculadas con \u00e9l, radiar el mensaje dejando clara de antemano la intenci\u00f3n de bombardear&#8230; inducen a pensar que la vida de Bilbao no era de gran inter\u00e9s para algunos mandos sublevados\u201d, analiza, y va mucho m\u00e1s all\u00e1: \u201cQuiz\u00e1s su muerte hubiera sido bien recibida por alguna o algunas facciones en liza\u201d.\n<\/p>\n\n\n\n<p>El investigador hace referencia a que la colaboraci\u00f3n del durangu\u00e9s -presidente de la Diputaci\u00f3n de Bizkaia entre 1926 y 1930- con la dictadura de Primo de Rivera y con el rey Alfonso XII le hab\u00eda granjeado enemistades dentro de su \u00e1mbito pol\u00edtico, llegando incluso a ser calificado como \u201ctraidor al carlismo y expulsado de la corriente carlista af\u00edn al pretendiente Jaime de Borb\u00f3n y Borb\u00f3n-Parma\u201d.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Para entonces, Marcel Junod se traslad\u00f3 a Iru\u00f1ea para concluir el canje pactado: recoger a Ercoreca con el fin de retornar con \u00e9l a Donibane Lohizune, localidad en la que hab\u00eda prometido esperar Bilbao. A su llegada a la capital navarra, se le notific\u00f3 que hab\u00eda una orden reciente del general Mola de \u201cno liberar a ning\u00fan prisionero pol\u00edtico\u201d. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Junod debi\u00f3 gestionar el imprevisto con tr\u00e1mites en Valladolid y Burgos. Logr\u00f3 su fin. Mola liber\u00f3 a Ercoreca y el delegado de Cruz Roja reanud\u00f3 el acuerdo. \u201cEn San Juan de Luz -precisa Irazabal- se encontraron los dos exprisioneros y se comprometieron a trabajar para que cesasen las matanzas, pero seg\u00fan Junod, Esteban Bilbao se olvid\u00f3 muy pronto de sus promesas\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hist\u00f3rico delegado de Cruz Roja Marcel Junod se jug\u00f3 la vida para entregar a Ernesto Ercoreca a cambio del futuro ministro de Justicia Esteban Bilbao en Donibane Lohizune Un reportaje de Iban Gorriti El canje de prisioneros durante la Guerra Civil no fue empresa f\u00e1cil en un marco en el que las personas perd\u00edan &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/05\/08\/el-canje-del-alcalde-de-bilbao-preso\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El canje del alcalde de Bilbao preso<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[144697,59762,144696],"class_list":["post-1421","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-ernesto-ercoreca","tag-iban-gorriti","tag-marcel-junod"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1421","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1421"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1421\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1422,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1421\/revisions\/1422"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1421"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1421"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1421"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}