{"id":1423,"date":"2019-05-08T11:29:55","date_gmt":"2019-05-08T09:29:55","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1423"},"modified":"2019-05-08T11:29:56","modified_gmt":"2019-05-08T09:29:56","slug":"juan-de-ajuriaguerra-osaba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/05\/08\/juan-de-ajuriaguerra-osaba\/","title":{"rendered":"Juan de Ajuriaguerra, osaba"},"content":{"rendered":"\n<p> Isabelle de Ajuriaguerra, sobrina de Juan de Ajuriaguerra, ofrece en  este reportaje una visi\u00f3n \u00edntima de su relaci\u00f3n con el hist\u00f3rico l\u00edder  del nacionalismo vasco, en el \u00e1mbito familiar y tambi\u00e9n en el  intelectual <\/p>\n\n\n\n<p>Un reportaje de <strong>Isabelle de Ajuriaguerra<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para entender las relaciones que tuve con mi t\u00edo Juan hay que comprender de d\u00f3nde vengo. <br><br>Mi padre, Juli\u00e1n, el m\u00e1s joven de los chicos, se form\u00f3 en Neuropsiquiatr\u00eda en Par\u00eds, donde lleg\u00f3 en 1927. Conoci\u00f3 a mi madre France Alberti cuando ella hizo unas pr\u00e1cticas en el Hospital Sainte-Anne, en 1934. Ella era trotskista; \u00e9l se hab\u00eda alejado de la Iglesia y era pr\u00f3ximo a los movimientos de izquierda, pero sin ninguna afiliaci\u00f3n. Los dos participaron en la guerra civil como milicianos miembros de los servicios de Salud en el desembarco de Baleares, donde mi madre fue herida, y aita sigui\u00f3, despu\u00e9s, en el frente de Huesca hasta 1938. Posteriormente, llegar\u00edan el exilio y la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2019\/05\/04\/b_10414.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>Juan, France, Rosario y Marina, durante una celebraci\u00f3n familiar en el sal\u00f3n de \u2018Hegoa\u2019.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><br><br>Mi hermano Mikel y yo nacimos cuando mi padre era todav\u00eda ap\u00e1trida, con un pasaporte Nansen, creado para los refugiados en 1924 por el diplom\u00e1tico noruego del mismo nombre y despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial reemplazado por un t\u00edtulo de viaje: aita siempre se neg\u00f3 a pedir papeles oficiales en el consulado espa\u00f1ol. Se defin\u00eda siempre como \u201cvasco peninsular\u201d.<br><br>Entre mis seis y dieciocho a\u00f1os la familia se instal\u00f3 en Ginebra. Hasta entonces hab\u00edamos hablado en franc\u00e9s, aunque siempre en un ambiente cosmopolita donde se cruzaban acentos muy diversos. No obstante mi madre, que era corsa, sin comprender la letra, me ense\u00f1\u00f3 mis primeras canciones en euskera. Y estaba ese apellido tan ex\u00f3tico que nadie consegu\u00eda decir correctamente y tambi\u00e9n el acento de aita, que formaba parte de mi identidad sin que me diera cuenta.<br><br>Con mayo de 68 se abri\u00f3 una puerta y los j\u00f3venes empezaron a cuestionar la historia oficial hablando con los padres. Y empec\u00e9 a preguntar. Estaba la Historia (con may\u00fascula) y quer\u00eda saber qu\u00e9 les hab\u00eda pasado a ellos, y a Juan. No era tan f\u00e1cil, porque aquella generaci\u00f3n estaba acostumbrada a callar. Viejas heridas todav\u00eda dolorosas que no quer\u00edan transmitir, dej\u00e1ndonos las puertas abiertas para elegir.<br><br>Hasta ese momento, las relaciones con la familia en Bilbao fueron pocas. La frontera\u2026 hasta que tuvimos una casa en Iparralde, Hegoa, en Milafranga, cerca de Baiona. Los tiempos tambi\u00e9n estaban cambiando. Eso fue al principio de los 70; ten\u00eda 16-17 a\u00f1os. Entonces pudimos hacer familia.<br><br>JUAN En Milafranga ve\u00edamos a menudo a Rufino Rezola. Un d\u00eda le pregunt\u00e9 cu\u00e1ndo hab\u00eda conocido a Juan. Me contest\u00f3: \u201cEs impresionante. Le conoc\u00ed durante la guerra civil. Yo era comandante de gudaris y un d\u00eda nos llam\u00f3 para decirnos que si perd\u00edamos un metro de terreno, nos mandaba al pared\u00f3n. \u00a1Te imaginas! Realmente, un tipo formidable\u201d<br><br>Con Juan nos conoc\u00edamos poco entonces, pero parece ser que le gust\u00f3 mi voluntad de saber y de comprender. Quiz\u00e1s por su parte hab\u00eda tambi\u00e9n curiosidad. Yo ven\u00eda del exilio, casi analfabeta, como un marciano.<br><br>El \u00faltimo a\u00f1o de Liceo en 1970, para las vacaciones de Pascua, fui a Bilbao. Fue mi primer Aberri Eguna. En el coche con las t\u00edas, Juan me ense\u00f1\u00f3 el Agur Jaunak. Me explicaba todo con una paciencia que muchos no habr\u00e1n conocido, y creo que era feliz.<br><br>Los tres, Juan, Marina y Rosario, en el coche eran todo un poema, primero porque Juan conduc\u00eda muy mal: mi madre, que era alguien muy concreta, sol\u00eda decir que no se pod\u00eda entender c\u00f3mo un ingeniero que sab\u00eda c\u00f3mo funcionaba un motor pod\u00eda ser tan malo conduciendo. Las t\u00edas, detr\u00e1s, daban indicaciones contrarias y me daba la impresi\u00f3n de estar \u00a1en una pel\u00edcula de Buster Keaton!<br><br>Un d\u00eda, no me acuerdo cu\u00e1ndo fue, estando yo en Alameda Recalde, me dijo: \u201cVamos a tomar algo con mis amigos antes de comer\u201d. Las t\u00edas se quedaron perplejas: \u00a1la ni\u00f1a en un bar! Ese d\u00eda me sent\u00ed adoptada; \u00e9l, orgulloso presentando la peque\u00f1a \u00bfsobrina? \u00bfnieta?<br><br>CLASES Despu\u00e9s del Bachillerato, me matricul\u00e9 en Filosof\u00eda y Letras y fui a Madrid. Juan me suscribi\u00f3 a Cuadernos para el di\u00e1logo. Parece ser que quer\u00eda que siguiera inform\u00e1ndome, leyendo y aprendiendo. Como diciendo: \u201c\u00a1Hazte una opini\u00f3n, nena!\u201d Cuando \u00e9l pasaba por Madrid, nos encontr\u00e1bamos en un restaurante bueno, jam\u00e1s el mismo, y ten\u00edamos temas de discusi\u00f3n.<br><br>A partir de este momento, durante siete a\u00f1os, nos encontramos m\u00e1s a menudo, cuando \u00e9l iba a Bruselas pasando por Par\u00eds donde segu\u00eda yo mis estudios de Arqueolog\u00eda e Historia; en Bilbao, cuando yo iba a pasar unos d\u00edas, o en casa, en Milafranga. Conversaciones, no; discusiones animadas, pero siempre con ternura y respeto mutuo. Y yo preguntando: \u00bfqu\u00e9 fue de Flavio, dos a\u00f1os m\u00e1s joven que t\u00fa, el pillo de la familia? -con Flavio, Juan, el hermano mayor, ten\u00eda complicidad y siempre le sorprend\u00eda-\u2026 Cu\u00e9ntame cosas de la Dama de Anboto\u2026 \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en Santo\u00f1a?&#8230; \u00bfPor qu\u00e9 no lo escribes?&#8230; Habl\u00e1bamos tambi\u00e9n de los estudios, de los libros que est\u00e1bamos leyendo y que nos intercambi\u00e1bamos. Mostraba una cultura muy amplia, un esp\u00edritu muy abierto, y tambi\u00e9n alegr\u00eda con chistes malos.<br><br>Respecto a Santo\u00f1a, volv\u00ed a la carga varias veces. \u00bfPor qu\u00e9 negociaste? \u00bfPor qu\u00e9 firmaste? \u00bfPor qu\u00e9 t\u00fa? No logr\u00e9 que lo escribiera, pero s\u00ed tuve respuestas: \u201cHab\u00eda que salvar vidas, pero las negociaciones con los italianos ser\u00edan fuente de pol\u00e9micas. Jos\u00e9 Antonio Aguirre ten\u00eda que quedar fuera de las pol\u00e9micas y quedar como un faro que pod\u00eda juntar a todos\u201d.<br><br>Tambi\u00e9n nos enfad\u00e1bamos, \u00a1y c\u00f3mo! \u201cBasta de t\u00f3picos, nena!\u201d, me espetaba. Y un d\u00eda que est\u00e1bamos debatiendo, se ech\u00f3 a re\u00edr y me dijo: \u201cT\u00fa eres joven, y los j\u00f3venes tienen que ser excesivos, pero un d\u00eda terminar\u00e1s con nosotros\u201d.<br><br>El hombre que he conocido y el hombre oficial eran completamente distintos. Con nosotros pod\u00eda ser un hombre normal, se permit\u00eda re\u00edr m\u00e1s, ser tierno, discutir de todo, y contar tambi\u00e9n, en confianza. Era libre. Y yo tambi\u00e9n.<br><br>DISTINTOS CON VALORES COMUNES Ten\u00eda enraizados sus valores de abertzale, dem\u00f3crata, cristiano, humanista y profundamente europe\u00edsta.<br><br>Esos valores los compart\u00eda con mi padre, aunque de manera distinta. Aita le admiraba y le quer\u00eda mucho. Cada uno de los dos o, mejor dicho, los tres, porque no quiero olvidar a Flavio, fallecido prematuramente en 1945, hicieron lo que les parec\u00eda bien. Y las t\u00edas, tambi\u00e9n. Como dec\u00eda el abuelo carlista: \u201cCada uno debe actuar seg\u00fan su conciencia\u201d. <br><br>Y quiero a\u00f1adir, que los compart\u00eda tambi\u00e9n con mi madre. Cuando le pregunt\u00e9 a ella por qu\u00e9 nos hab\u00eda ense\u00f1ado canciones vascas, me contest\u00f3: \u201cPorque los vascos no tienen mentalidad de ocupados, combaten y se defienden\u201d.<br><br>Quisiera que no olvid\u00e1ramos lo que hicieron esas generaciones en la guerra civil, la resistencia y en el exilio y que no caigan en el olvido sin que se haya hecho Historia.<br><br><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Isabelle de Ajuriaguerra, sobrina de Juan de Ajuriaguerra, ofrece en este reportaje una visi\u00f3n \u00edntima de su relaci\u00f3n con el hist\u00f3rico l\u00edder del nacionalismo vasco, en el \u00e1mbito familiar y tambi\u00e9n en el intelectual Un reportaje de Isabelle de Ajuriaguerra Para entender las relaciones que tuve con mi t\u00edo Juan hay que comprender de d\u00f3nde &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/05\/08\/juan-de-ajuriaguerra-osaba\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Juan de Ajuriaguerra, osaba<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[144698,144699],"class_list":["post-1423","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-isabelle-de-ajuriaguerra","tag-juan-de-ajuriaguerra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1423"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1423\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1424,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1423\/revisions\/1424"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1423"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}