{"id":1457,"date":"2019-07-02T11:36:32","date_gmt":"2019-07-02T09:36:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1457"},"modified":"2019-07-02T11:36:33","modified_gmt":"2019-07-02T09:36:33","slug":"pello-maria-de-irujo-ollo-historias-de-amistad-y-exilio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/07\/02\/pello-maria-de-irujo-ollo-historias-de-amistad-y-exilio\/","title":{"rendered":"Pello Mar\u00eda de Irujo Ollo: Historias de amistad y exilio"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Pello Mar\u00eda de Irujo vivi\u00f3 en primera persona la historia del  nacionalismo vasco en buena parte del siglo XX, empezando por su \u00e9poca  de estudiante en Lekaroz, siguiendo por los a\u00f1os duros de la Guerra  Civil y el exilio en Argentina, y culminando con su regreso a Euskadi.  Su hermano Manuel lo defini\u00f3 como \u201cel arquetipo del resistente vasco\u201d <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Un reportaje de <strong>Mikel Ezkerro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pello es el arquetipo del resistente vasco. Puede haber quien lo iguale, pero nadie que lo supere\u201d (Manuel de Irujo). Escribir objetivamente sobre un amigo es dif\u00edcil. Hacerlo sobre el mejor amigo de uno en la vida, y Pello Mari Irujo Ollo lo fue, es a\u00fan mucho m\u00e1s complejo.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando en abril de 1949, con 39 a\u00f1os, pis\u00f3 suelo argentino, debieron haber pasado por su cabeza, como si fuese una pel\u00edcula, una serie de hechos que marcaron su vida hasta ese momento. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Recordar\u00eda la infancia en la casa familiar de Lizarra-Estella, Nabarra, donde su hermano mayor, Manuel, que le llevaba veinte a\u00f1os de diferencia, fue como su segundo padre, ayudando a la madre. Su progenitor, el doctor Daniel de Irujo Urra, que fue abogado defensor de Sabino de Arana Goiri en 1896 y 1902, falleci\u00f3 cuando Pello Mari ten\u00eda poco m\u00e1s de 1 a\u00f1o.  <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2019\/06\/29\/import_10850773.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>Pello Mari y Andr\u00e9s Irujo Ollo, en la terraza de la Casa Irujo en 1936.Foto: Archivo Irujo-Amezaga<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Le vendr\u00edan tambi\u00e9n a la memoria recuerdos de su etapa de estudiante en el colegio de los Capuchinos de Lekaroz. Durante esa \u00e9poca, en noviembre de 1930, se convirti\u00f3 en uno de los primeros afiliados en Nabarra del naciente partido abertzale Euzko Abertzale Ekintza-Acci\u00f3n Nacionalista Vasca (EAE-ANV). En 1935 se graduar\u00eda en Madrid como abogado.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Llegando a Argentina, tambi\u00e9n tendr\u00eda muy presente su actuaci\u00f3n en Gipuzkoa, entre julio y septiembre de 1936, en los primeros momentos de la guerra incivil, cuando a\u00fan aquel territorio estaba bajo el control de la Rep\u00fablica. Y su participaci\u00f3n en misiones de salvaguardia f\u00edsica de personas afectas al levantamiento franquista cuya vida corr\u00eda serio riesgo, como en el caso del arzobispo de Valladolid, monse\u00f1or Gandasegui, un hecho que fue recogido por el can\u00f3nigo Alberto Onaindia en su libro <em>Hombre de paz en la guerra<\/em>.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Igual que recordar\u00eda su detenci\u00f3n en alta mar, en septiembre de 1936, por los franquistas y su posterior enjuiciamiento por un tribunal militar franquista que lo conden\u00f3 a una pena de muerte. Esta decisi\u00f3n de los insurrectos har\u00eda que, entre otros, personalidades de Am\u00e9rica Latina pidieran la conmutaci\u00f3n de esa pena capital, aunque no pudieron evitar que la condena le mantuviera en capilla durante m\u00e1s tres a\u00f1os, hasta noviembre de 1939. Tras ello, la estancia en prisi\u00f3n hasta 1943, cuando fue puesto en libertad, con la prohibici\u00f3n de residir en los cuatro territorios de Hegoalde. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Este exilio le alej\u00f3 de su Patria y le llev\u00f3 hasta Cuenca donde mataba el tiempo leyendo novelas de P\u00edo Baroja. Fue all\u00ed donde recibi\u00f3 una tarjeta, firmada por Juan -en realidad Juan de Ajuriaguerra, l\u00edder del Partido Nacionalista Vasco-, que le invitaba con la frase <em>bailar un vals<\/em> a sumarse a la Resistencia Vasca. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Clandestinidad Pello Irujo sin duda recordar\u00eda, c\u00f3mo tras esa <em>invitaci\u00f3n<\/em>, pas\u00f3 de inmediato a la clandestinidad en Madrid, formando parte de un grupo de patriotas vascos encabezados por Joseba Rezola, grupo del que asumir\u00eda su jefatura, entre 1944 y 1946, tras la ca\u00edda de Rezola. Toda una \u00e9poca repleta de hechos propios de una novela, que le obligaron a pasar a Iparralde el 29 de septiembre de 1946. De all\u00ed se traslad\u00f3 a Par\u00eds, desde donde parti\u00f3 hacia el este de Europa en calidad de agregado cultural de las embajadas de la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola en Hungr\u00eda y Bulgaria.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Era un largo y complicado camino el que un\u00eda su infancia en Lizarra con su llegada a Argentina. Seguro que todos esos recuerdos se agolparon en su cabeza en aquel momento. Lo que igual no se pudo imaginar es que aquel d\u00eda iniciaba una estancia de 28 a\u00f1os en la Rep\u00fablica Argentina, la tierra que acogi\u00f3 y protegi\u00f3 a tantos miles de vascos.\n<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed pudo, despu\u00e9s de trece a\u00f1os, abrazar a su anciana madre, que fallece en 1950, a su hermana Josefina Irujo de Blanco y a su hermano Andr\u00e9s Mar\u00eda. Todos ellos ya viv\u00edan en este pa\u00eds desde la d\u00e9cada de los 40.\n<\/p>\n\n\n\n<p>En Buenos Aires comenz\u00f3 a trabajar en la prestigiosa Editorial El Ateneo y en su tiempo libre ayudaba a su hermano Andr\u00e9s, cofundador en 1941 con el doctor Isaac L\u00f3pez Mendizabal de la editorial vasca Ekin. Tambi\u00e9n se integr\u00f3 como guionista y asesor literario en la Agrupaci\u00f3n Art\u00edstica, Musical y de Danzas Vascas Saski Naski, dirigida por el donostiarra Luis M\u00fajica, y que estaba conformada, entre otros muchos nombres, por el padre Francisco Madina, autor del famoso <em>Aita Gurea<\/em>, o el que ser\u00eda luego afamado escultor N\u00e9stor Basterrechea. Ser\u00e1 Pello Mari el introductor en Argentina del popular <em>Baile de la Era<\/em>, originario de Tierra Estella, que hab\u00eda bailado de joven junto al que ser\u00eda alcalde de Lizarra, el nacionalista Fortunato de Aguirre Luqu\u00edn, fusilado por los franquistas el 29 de septiembre de 1936.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Yo conoc\u00ed a Andr\u00e9s y a Pello Irujo un d\u00eda de 1953, cuando yo ten\u00eda 15 a\u00f1os. Fue en la editorial vasca Ekin, donde fui con mi madre, vasca nacida en Bilbao, que deseaba comprar unos libros. Pero mi relaci\u00f3n m\u00e1s profunda con Pello se inici\u00f3 al a\u00f1o siguiente, en 1954, cuando al ver mi inter\u00e9s por la Historia Vasca, en especial de los siglos XIX y XX, comenz\u00f3 a aconsejarme libros e, incluso con el tiempo, a prestarme obras de su biblioteca particular. Mi relaci\u00f3n se fue haciendo cada vez m\u00e1s frecuente en conversaciones de caf\u00e9. A \u00e9l debo el haberme facilitado el conocer y tratar a personas de la talla vasquista del argentino doctor Jos\u00e9 Mar\u00eda Garciarena Aguerre, en mi opini\u00f3n, junto con el doctor Tom\u00e1s Otaegui, los \u00fanicos dos teorizadores argentinos -y me atrever\u00eda a decir latinoamericanos- del nacionalismo vasco, o a vascos con probado curr\u00edculo como Ildefonso Gurruchaga, Justo Garate, Luis Gonz\u00e1lez de Echevarri, el exp\u00e1rroco de Altsasu, Marino Ayerra, etc.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Llegada del lehendakari En diciembre de 1955, tras trece a\u00f1os de ausencia debido a la existencia del r\u00e9gimen peronista, se produjo la llegada del lehendakari Aguirre a Argentina, lo que me permiti\u00f3 escucharle en el Centro Laurak Bat de Buenos Aires. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Al a\u00f1o siguiente reapareci\u00f3 en la capital argentina, en forma de mensuario, <em>Eusko-Lurra-Tierra Vasca<\/em>, el \u00f3rgano partidario oficial de Acci\u00f3n Nacionalista Vasca. Costeado desde Venezuela, sus responsables iniciales fueron el periodista Jos\u00e9 Antonio Olivares Larrondo, <em>Tellagorri,<\/em> y Pedro Mar\u00eda de Irujo Ollo, asumiendo el primero de ellos el cargo de director. <em>Tellagorri<\/em> enferm\u00f3 seriamente y falleci\u00f3 en 1960. Fue entonces cuando Pello Mari se hizo cargo de la direcci\u00f3n de <em>Eusko-Lurra-Tierra Vasca<\/em>, ocupaci\u00f3n que mantendr\u00eda hasta la desaparici\u00f3n del peri\u00f3dico en 1975.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Leyendo la colecci\u00f3n completa de <em>Eusko-Lurra-Tierra Vasca<\/em> y en especial el periodo 1960-1975, es f\u00e1cilmente verificable su l\u00ednea editorial, democr\u00e1tica, vasca pluralista y republicana. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Pello Mari Irujo era la persona que estaba mejor informada de lo que suced\u00eda en la Euskadi bajo la bota del franquismo, de los hechos que se produc\u00edan en la clandestinidad. Dirig\u00eda un peri\u00f3dico que no era similar al resto de los existentes en la Di\u00e1spora Americana, destinados a los exiliados y antiguos emigrados. Este estaba destinado a ser le\u00eddo clandestinamente en Nabarra, Bizkaia, Gipuzkoa y Araba, aunque, por supuesto, tuviese tambi\u00e9n lectores en Iparralde, Par\u00eds, Inglaterra, Suecia, Noruega, Suiza, Canad\u00e1, Andorra, la isla china de Formosa, Argelia, etc.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Sus contactos hacia 1960-61 con hombres de la nueva generaci\u00f3n vasca explican la aparici\u00f3n en la publicaci\u00f3n, bajo seud\u00f3nimos, de nombres como Jos\u00e9 Luis \u00c1lvarez Emparanza, Julen Madariaga, Jos\u00e9 Mar\u00eda Benito del Valle, Jos\u00e9 Manuel Aguirre Bilbao, Federico Krutwig Sagredo, etc.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto en momentos en que hay una consigna del silencio sobre estas personas y su ideario pol\u00edtico. Consigna que Pello Mari Irujo no acept\u00f3 nunca. Junto a aquellos continuaron publicando otros como Ildefonso Gurruchaga, Mar\u00edn Ugalde, Gabriel Goitia, Josu Osteriz, Carlos P. Carranza, Mikel Orrantia, etc.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Desde Buenos Aires, Pello Mari confeccion\u00f3 una red de colaboradores que escrib\u00edan directamente, desde Bilbao, el escolapio Justo Mokoroa; desde Donostia, Julio Ugarte, o desde Iru\u00f1ea, Pedro Turullols. Tambi\u00e9n colaboraban otras firmas conocidas desde M\u00e9xico y Venezuela.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Desde Par\u00eds, Inglaterra o Donibane Lohitzune, all\u00ed donde se encontrase, su hermano Manuel de Irujo Ollo, que era lector desde la A a la Z del peri\u00f3dico, le enviaba todos los meses sus comentarios sobre los distintos art\u00edculos publicados, dando su opini\u00f3n favorable o desfavorable.\n<\/p>\n\n\n\n<p>El editorial era responsabilidad exclusiva de Pello Mari, como antes de 1960 lo fuera de <em>Tellagorri<\/em>. Yo, hasta mediados de 1960, me limitaba a ayudarle a hacer algunas labores administrativas, pero nada m\u00e1s.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda me sorprendi\u00f3 invit\u00e1ndome a escribir en <em>Eusko-Lurra-Tierra Vasca<\/em> y acept\u00e9. A partir de esa fecha, escrib\u00ed bajo seud\u00f3nimos cuatro art\u00edculos por n\u00famero hasta el \u00faltimo publicado. Nunca tuve censura alguna, pero alrededor de unos pocillos de caf\u00e9  -creo haber consumido cantidades fabulosas de fruto del cafeto con Pello- me comentaba en lo que coincid\u00eda y en lo que disent\u00eda.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Pello Mari fue mi mejor amigo en Argentina. Pasamos juntos cientos de horas de trabajo, de lectura de originales y de correcciones, de ayudar al armado en la imprenta, de llevar paquetes al correo, colocar sellos, escribir nombres con letras diversas&#8230; \n<\/p>\n\n\n\n<p>Pello Mari vivi\u00f3 f\u00edsicamente en Argentina durante 28 a\u00f1os, pero su coraz\u00f3n y su mente estuvieron siempre en Euskadi.\n<\/p>\n\n\n\n<p><em>Eusko-Lurra-Tierra Vasca<\/em> lleg\u00f3 al n\u00famero 231 en septiembre de 1975 y dej\u00f3 de publicarse porque Pello Mari cay\u00f3 seriamente enfermo, siendo hospitalizado y soportando una larga convalecencia. Un d\u00eda de 1977 me dijo que su hermano Manuel regresaba a Nabarra y que lo iba a acompa\u00f1ar a partir de entonces. As\u00ed lo hizo. Primero en Donibane Lohitzune y luego ya en Iru\u00f1ea. All\u00ed estuvo junto al <em>Le\u00f3n de Nabarra<\/em>, siempre en un segundo plano, con esa humildad sobre la que el padre I\u00f1aki de Azpiazu sol\u00eda decirle, \u201cPello no es una virtud, es un vicio de tanto que abusas de ella\u201d.\n<\/p>\n\n\n\n<p>En Iru\u00f1ea, primero en la calle Aoiz y, despu\u00e9s del fallecimiento de don Manuel, en el piso de Iturralde y Suit, sigui\u00f3 trabajando por la confraternidad entre Nabarra y el resto del Pa\u00eds Vasco.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Recordar\u00e9 mientras viva las grandes l\u00e1grimas que le vi derramar en la plaza del Castillo de Iru\u00f1ea tras el fracaso de una largu\u00edsima negociaci\u00f3n pol\u00edtica para conseguir una candidatura unitaria de todo el abanico aber-tzale en Nabarra.\n<\/p>\n\n\n\n<p>En noviembre de 1982 lo visit\u00e9. Estaba internado en el hospital de Iru\u00f1ea. All\u00ed estuve por espacio de varias horas hasta que lleg\u00f3 su sobrino, Pello Irujo Elizalde. No hizo m\u00e1s que hablarme de la necesidad de la coordinaci\u00f3n de las distintas fuerzas abertzales. Algo que le obsesionaba y cuyo fracaso le dol\u00eda en el alma&#8230;\n<\/p>\n\n\n\n<p>Fue la \u00faltima vez que le vi.\n<\/p>\n\n\n\n<p>El 24 de febrero de 1983, a los 73 a\u00f1os y dos d\u00edas, falleci\u00f3 Pedro Mar\u00eda de Irujo Ollo.\n<\/p>\n\n\n\n<p>De \u00e9l le o\u00ed decir, y m\u00e1s de una vez, a su hermano don Manuel, \u201cPello es el arquetipo del resistente vasco. Puede haber quien lo iguale, pero nadie que lo supere\u201d.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Pello Mar\u00eda de Irujo Ollo espera de parte de los j\u00f3venes historiadores de Euskal Herria un merecido y profundo trabajo de investigaci\u00f3n hist\u00f3rica. Lo m\u00edo ha sido apenas un intento de acercamiento a un hombre, a mi mejor amigo, al patriota cuya entrega a su Patria Vasca merece ser conocida y reconocida en la tierra que se extiende entre el r\u00edo Adour y el r\u00edo Ebro, porque as\u00ed lo sinti\u00f3 siempre quien hoy descansa en su natal y querida Lizarra-Estella.\n<\/p>\n\n\n\n<p><em>Este texto lo prepar\u00f3 Mikel Ezkerro para la Hermandad de Nuestra Se\u00f1ora de Aranzazu de Lima, fundada por miembros de la \u2018naci\u00f3n vascongada\u2019 en 1612, con motivo de los actos de conmemoraci\u00f3n de los 75 a\u00f1os de la visita del lehendakari Aguirre a esta ciudad dentro de su primera gira americana (1942).<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pello Mar\u00eda de Irujo vivi\u00f3 en primera persona la historia del nacionalismo vasco en buena parte del siglo XX, empezando por su \u00e9poca de estudiante en Lekaroz, siguiendo por los a\u00f1os duros de la Guerra Civil y el exilio en Argentina, y culminando con su regreso a Euskadi. 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