{"id":1463,"date":"2019-07-10T12:50:16","date_gmt":"2019-07-10T10:50:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1463"},"modified":"2019-07-08T12:52:42","modified_gmt":"2019-07-08T10:52:42","slug":"centenario-de-el-obrero-vasco-el-organo-de-solidaridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/07\/10\/centenario-de-el-obrero-vasco-el-organo-de-solidaridad\/","title":{"rendered":"Centenario de \u2018El Obrero Vasco\u2019,  el \u00f3rgano de Solidaridad"},"content":{"rendered":"\n<p><em> El 31 de julio de 1919 nac\u00eda el semanario \u2018Euzko Langillia-El Obrero  Vasco\u2019. Mario Aurrekoetxea fue su primer director, sustituido despu\u00e9s  por Manuel Robles Arangiz, pero el verdadero art\u00edfice del \u00f3rgano de  ELA-SOV fue Adolfo de Larra\u00f1aga, un poeta que imprimi\u00f3 car\u00e1cter a la  publicaci\u00f3n <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Un reportaje de<strong> Jos\u00e9 Ignacio Salazar Arechalde<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>la fiesta de San Ignacio representa para el nacionalismo vasco todo un s\u00edmbolo que acoge varios de sus acontecimientos fundacionales. Como sabemos, el 31 de julio de 1895 funda Sabino Arana el Euzkadi Buru Batzar y el 31 de julio de 1919 sale, por vez primera, el \u00f3rgano de prensa del sindicato vasco ELA-SOV, <em>Euzko Langillia-El Obrero Vasco<\/em>. Se cumple, por tanto, este a\u00f1o el centenario de aquel semanario que recog\u00eda la voz del primer sindicato nacionalista vasco fundado en 1911 y que, en buena medida, nos permite conocer la forma de actuar de aquella ELA en sus primeros a\u00f1os de vida. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2019\/07\/06\/import_10864387.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>Manu Robles Arangiz fue el segundo director del semanario.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El primer director del que tenemos noticias es Mario Aurre-koetxea que es sustituido en septiembre de 1920 por Manuel Robles Arangiz. El que fuera m\u00e1s tarde secretario general del sindicato, ejerci\u00f3 la direcci\u00f3n durante tres a\u00f1os, tiempo en el que se consolida la frecuencia semanal y su car\u00e1cter batallador, especialmente con el sindicalismo socialista de la UGT. A ra\u00edz del matrimonio de Robles Arangiz y de sus obligaciones laborales y familiares se ve obligado a dejar la direcci\u00f3n del semanario. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Le sustituye Adolfo de Larra\u00f1aga. El abogado y poeta portugalujo se convierte desde el 19 de octubre de 1923 no solo en el director de <em>El Obrero Vasco<\/em> sino en el m\u00e1s importante de sus articulistas. Editoriales, poes\u00edas, art\u00edculos firmados, an\u00f3nimos o con seud\u00f3nimos, conforman un trabajo enorme para una sola persona, hasta el punto de que el historiador Ignacio Olabarri llega a afirmar que en 1925 y 1926 casi lo escribe \u00e9l solo. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque puede parecer exagerado, no nos cabe duda de que, no ya solo durante esos dos a\u00f1os, sino pr\u00e1cticamente hasta 1932, la pluma de Larra\u00f1aga es la principal del semanario y es la que le imprime un car\u00e1cter constante a lo largo de toda su historia. Sin faltar a la verdad, podemos afirmar que <em>El Obrero Vasco<\/em> es el semanario de Adolfo Larra\u00f1aga.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Dictadura de Primo de Rivera No fue el mejor de los momentos el elegido por Larra\u00f1aga para dirigir un peri\u00f3dico. Desde la Capitan\u00eda General de Barcelona el 13 de septiembre de 1923 el general Miguel Primo de Rivera da un golpe de estado que hace suyo el rey Alfonso XIII. La prensa vasca lo recibe de muy distinta manera. <em>El Liberal<\/em> protesta por el levantamiento. <em>El Pueblo Vasco<\/em> lo saluda sin disimulos y <em>Euzkadi<\/em> denuncia la falta de libertad para escribir sobre el nuevo r\u00e9gimen. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Adolfo de Larra\u00f1aga escribe un art\u00edculo en <em>Aberri<\/em> de t\u00edtulo inequ\u00edvoco: <em>\u00bfEl ej\u00e9rcito contra el pueblo?<\/em> All\u00ed expresa sin rodeos su posici\u00f3n contra el golpe militar: <em>Nuestro coraz\u00f3n protesta con toda la santa indignaci\u00f3n contra los atropellos de la soberan\u00eda civil<\/em>.\n<\/p>\n\n\n\n<p>La posici\u00f3n de Larra\u00f1aga ante lo que se viene encima parece clara. Por ello no podemos compartir, en absoluto, la opini\u00f3n de Saiz Valdivielso en su <em>Triunfo y tragedia del periodismo vasco<\/em> cuando afirma, ni m\u00e1s ni menos, que <em>El Obrero Vasco<\/em> fue portavoz del apoyo de Solidaridad al nuevo r\u00e9gimen. Para argumentar su opini\u00f3n, cita \u00fanicamente un art\u00edculo titulado <em>Separatismo antivasco y espa\u00f1ol<\/em>. Y aunque es cierto que all\u00ed, en un solo punto, se muestra el apoyo al directorio, en lo que se llama su orientaci\u00f3n regional y la unidad de las cuatro provincias vascas, tambi\u00e9n se dice que se carece <em>hoy como es sabido de la libertad necesaria para juzgar en p\u00fablico todas las decisiones que el nuevo r\u00e9gimen en el Gobierno del Estado espa\u00f1ol ha establecido. Por ello callamos sus defectos y equivocaciones<\/em>.\n<\/p>\n\n\n\n<p>A las dificultades pol\u00edticas se suman las econ\u00f3micas. Lo dice sin ambages el propio semanario. Tirada rid\u00edcula y vida l\u00e1nguida. Era preciso, sin embargo, superar esa situaci\u00f3n porque Larra\u00f1aga est\u00e1 convencido de que el peri\u00f3dico es la mayor arma de combate en la vida social moderna. El 14 de febrero de 1925 lo dice con un deje de solemnidad: <em>El Obrero Vasco se fund\u00f3 con el anhelo de unos obreros que sin presumir de intelectuales (esos rastacueros de la inteligencia pseudofilos\u00f3fica y narcisos de sus ideas) hicieron que se oyera su plegaria. Gracias a su peri\u00f3dico pudo gritar y decir su verdad sin temor a intereses creados de capitalistas sin amor, de nacionalistas sin sentido de responsabilidad hist\u00f3rica<\/em>.\n<\/p>\n\n\n\n<p>La Rep\u00fablica Cuando se proclama la Rep\u00fablica el 14 de abril de 1931, sigue siendo director Adolfo de Larra\u00f1aga. Sin saber c\u00f3mo se iban a desarrollar los acontecimientos, escribe Larra\u00f1aga un art\u00edculo titulado <em>Nuestra posici\u00f3n<\/em>. All\u00ed fija de manera clara y rotunda la postura de Solidaridad. Saluda la llegada de la Rep\u00fablica porque el vasco, dice, es esencialmente republicano. Es verdad, a\u00f1ade, que la rep\u00fablica tambi\u00e9n puede ser dictatorial y aun desp\u00f3tica, pero si \u00e9sta respeta los derechos de los vascos, \u00e9stos demostrar\u00e1n su nobleza. Finaliza con dos rotundos <em>\u00a1Viva la Rep\u00fablica federal espa\u00f1ola!<\/em>, <em>\u00a1Gora la Rep\u00fablica Vasca!<\/em>\n<\/p>\n\n\n\n<p>Cuestiones candentes No faltaron en las p\u00e1ginas del peri\u00f3dico las disputas con otros medios de comunicaci\u00f3n o el an\u00e1lisis de cuestiones complejas que suscitaban opiniones enfrentadas. El peri\u00f3dico acoger\u00e1 la pol\u00e9mica sobre la propiedad de la tierra. La cuesti\u00f3n social y agraria suscitaba en aquel tiempo grandes controversias e inter\u00e9s indudable. Ram\u00f3n Belaustegigoitia escribir\u00e1 en 1918 <em>La cuesti\u00f3n agraria en el Pa\u00eds Vasco<\/em>. El controvertido libro ser\u00e1 el eje sobre el que se plantea la pregunta clave: \u00bfDe qui\u00e9n es la propiedad de la tierra? Larra\u00f1aga entra en liza con un art\u00edculo en el que b\u00e1sicamente apoya las ideas de Belaustegigoitia. La tierra, era obvio, debe ser de quien la cultiva. No todos se mostraban de acuerdo y as\u00ed surgir\u00e1 el debate con el colaborador de <em>Euzkadi<\/em> C. de Elgezabal.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Un asunto de enorme trascendencia en la vida social se convertir\u00e1 casi en una cruzada en las p\u00e1ginas del semanario. El alcoholismo era un grave problema especialmente entre los obreros. La vida en la taberna generaba situaciones de tensi\u00f3n en la familia y en el trabajo que hab\u00eda que atajar. A las charlas que daba, por ejemplo, Diego de Mazas en el sindicato, se a\u00f1ad\u00edan muchos art\u00edculos como los de Larra\u00f1aga en los que, con su inconfundible estilo, afirma sin tapujos que: <em>La taberna es una calle peligrosa por la cual se puede ir a tres partes: al hospital, al manicomio y a la c\u00e1rcel.<\/em>\n<\/p>\n\n\n\n<p><em>Euzko Langillia<\/em> acoger\u00e1 en sus p\u00e1ginas colaboraciones sobre la dif\u00edcil situaci\u00f3n de la mujer trabajadora. Si bien es cierto que en ocasiones se enfoca el papel de la mujer b\u00e1sicamente como madre, no lo es menos que se denuncia las condiciones laborales en sectores como el de las costureras. <em>V\u00e9ase lo que ocurre en talleres de costura. Abuso de maestras es evidente, jornales irrisorios, exigencias, servidumbre. Doblada la cabeza, inm\u00f3viles, oyendo la m\u00fasica de las Singer en locales faltos de ventilaci\u00f3n y de luz\u2026 sin esperanza de mejoras<\/em>.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Para dar soluci\u00f3n a tan lamentable estado, se propugna desde el semanario la necesidad de organizaci\u00f3n y conformar agrupaciones femeninas solidarias en defensa de sus derechos laborales y contra la explotaci\u00f3n patronal.\n<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo laboral Como no pod\u00eda ser de otra forma, el grueso de cuestiones de <em>El Obrero Vasco<\/em>, un semanario sindical, se refiere a la situaci\u00f3n laboral de los trabajadores vascos. Y entre ellas, la jornada laboral legal es acaso la que mayores inquietudes despierta. Los interminables d\u00edas de trabajo de 10, 12 y hasta 14 horas, fueron combatidos por Solidaridad, como por otros sindicatos, hasta llegar a las 8 horas diarias y 48 semanales. Aunque formalmente desde 1920 ya se hab\u00eda legalizado esa jornada de 8 horas en la mayor\u00eda de los sectores laborales no faltan art\u00edculos en los que se exige su cumplimiento. \n<\/p>\n\n\n\n<p>En enero de 1925 defiende la jornada de 8 horas frente a los que les acusan de filosocialistas, argumentando que la limitaci\u00f3n de la jornada laboral es una reivindicaci\u00f3n de los soci\u00f3logos que militan en el campo dem\u00f3crata-cristiano. Todav\u00eda en 1930 reivindica <em>El Obrero<\/em> <em>Vasco<\/em> la jornada legal como <em>la conquista del proletariado del mundo sobre la burgues\u00eda<\/em>, conquista de la que el obrero no debe ceder jam\u00e1s porque es esencial para la defensa de su bienestar moral. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n el problema de la vivienda obrera, especialmente en Bilbao, es calificado de pavoroso. Se expone la dura situaci\u00f3n de familias necesitadas que se ven obligadas a pernoctar en los lavaderos municipales para sobrevivir. Para atajar situaci\u00f3n de tal injusticia, propugna <em>El Obrero Vasco<\/em> la intervenci\u00f3n decidida del Ayuntamiento y la Diputaci\u00f3n.\n<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n de los mineros se aborda en una colaboraci\u00f3n de Larra\u00f1aga con t\u00edtulo tan significativo como <em>La esclavitud de los mineros<\/em>. Con gran fuerza narrativa describe su presencia en Ortuella en 1925, invitado por la Agrupaci\u00f3n de Obreros Vascos, para dar una conferencia sobre las ventajas del cooperativismo. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que all\u00ed vio fue ciertamente deprimente. Trabajadores p\u00e1lidos, flacos, cabizbajos, recelosos y sin esperanza. Y a lo lejos el hospital de Triano <em>como un palacio del dolor, esperando siempre con las puertas abiertas para heridos, ancianos, suicidas<\/em>.\n<\/p>\n\n\n\n<p>El problema del paro, los despidos de los obreros, el retiro obrero obligatorio, la escasez de subsistencias son algunas de las cuestiones sociales que se abordan con frecuencia en el semanario.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Un espacio para la cultura La presencia de un escritor en la direcci\u00f3n del semanario, aport\u00f3 un espacio poco com\u00fan en la prensa sindical. Los poemas de Adolfo Larra\u00f1aga y un prisma l\u00edrico en muchos de sus art\u00edculos, es una peculiaridad que no conocemos en este tipo de prensa. Escribir\u00e1 tambi\u00e9n sobre pintura, escultura, m\u00fasica, literatura o poes\u00eda.\n<\/p>\n\n\n\n<p>No son escasas sus narraciones literarias que nos acercan a pueblos como Bergara, Mondrag\u00f3n, Olite, Ortuella o Eibar. En ellas bucea, con maestr\u00eda, en el esp\u00edritu del lugar y de sus gentes. Tambi\u00e9n lo har\u00e1 en diarios como <em>Aberri<\/em>, <em>Excelsior<\/em> o <em>Excelsius<\/em>, en donde recoge, con igual tensi\u00f3n literaria, la vida de Bilbao en sus lugares m\u00e1s emblem\u00e1ticos.\n<\/p>\n\n\n\n<p>El inter\u00e9s por la cultura lo expondr\u00e1 de manera vigorosa en su art\u00edculo La fuerza de la cultura:\n<\/p>\n\n\n\n<p><em>Dime qu\u00e9 bibliotecas tienes y te dir\u00e9 qui\u00e9n eres, dime qu\u00e9 sitios frecuentas y te dir\u00e9 a d\u00f3nde ir\u00e1s a parar, dime qu\u00e9 concepto tienes de tu dignidad y te dir\u00e9 qu\u00e9 esclavo eres; todo es pues un problema de cultura, <\/em>y concluye<em>: Maldita ignorancia que hace andar en las tinieblas, luz m\u00e1s luz, fe m\u00e1s fe, patria y libertad<\/em>.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos concluyendo. <em>Euzko Langillia-El Obrero Vasco<\/em> fue, es cierto, un semanario modesto que termina su vida en 1932 a ra\u00edz del II Congreso de Vitoria, sustituido por <em>Lan Deya<\/em>. Tres p\u00e1ginas de texto y una de propaganda cada semana y, en ocasiones, cada 15 d\u00edas, puede parecer escaso bagaje en el mundo de la prensa vasca. Tampoco tuvo demasiados colaboradores y hubo \u00e9pocas de muy pocos lectores. Pero ser\u00edamos injustos si lo analizamos solo bajo ese prisma. Si lo examinamos desde el punto de vista de los escasos medios con los que cont\u00f3 y de la compleja \u00e9poca vivida, <em>El Obrero Vasco<\/em> es un ejemplo \u00fanico de entusiasmo y de voluntad por extender unos ideales sociales y nacionales en los que, pensamos, brilla con luz propia Adolfo de Larra\u00f1aga. Solo un poeta fue capaz de llevarlo a cabo. Un poeta que adem\u00e1s conoc\u00eda el valor de la prensa en la vida social moderna.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 31 de julio de 1919 nac\u00eda el semanario \u2018Euzko Langillia-El Obrero Vasco\u2019. 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