{"id":148,"date":"2012-07-11T10:29:35","date_gmt":"2012-07-11T08:29:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=148"},"modified":"2012-07-10T19:35:19","modified_gmt":"2012-07-10T17:35:19","slug":"los-sanfermines-rotos-de-1978","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2012\/07\/11\/los-sanfermines-rotos-de-1978\/","title":{"rendered":"Los Sanfermines rotos de 1978"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/07\/07\/import_12501445_11.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"402\" \/><\/p>\n<h4>Por Josu Chueca<\/h4>\n<p>EL lunes 11 de julio de 1978, Jes\u00fas Lezaun, en la homil\u00eda del funeral de Germ\u00e1n Rodr\u00edguez, joven asesinado por disparos de la Polic\u00eda Nacional, en la avenida Roncesvalles de Iru\u00f1ea, en la noche del s\u00e1bado 8 anterior, dec\u00eda: \u00abDesde hace ya mucho tiempo, los navarros tenemos una extra\u00f1a sensaci\u00f3n, como si alguien desde la oscuridad nos estuviera acechando y nos apuntara a la frente con un fusil. Como si alguien, empleando todos los trucos sucios de una irrisoria democracia, quisiera cortarnos el aliento y la andadura, esa andadura que ahora los navarros empez\u00e1bamos a recuperar\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de ser el crep\u00fasculo de un s\u00e1bado sanferminero, no hab\u00eda habido ni oscuridad ni invisibilidad en la descomunal agresi\u00f3n perpetrada por la polic\u00eda armada en el coraz\u00f3n de la fiesta. Tampoco era un fusil, sino decenas de polic\u00edas armados, que pertrechados de sus fusiles lanzapelotas, cetmes y pistolas, hab\u00edan sembrado el p\u00e1nico, la muerte y la desolaci\u00f3n en plenas fiestas pamplonicas.<\/p>\n<p>De hecho, respecto a lo ocurrido, ahora ya hace tres largas d\u00e9cadas, no hay dudas, ni pluralidad de relatos. Miles de personas fueron testigos de la descomunal agresi\u00f3n all\u00ed acaecida. Desde los mismos tendidos contemplaron, con asombro, estupor y miedo la irrupci\u00f3n de las llamadas Fuerzas de Orden P\u00fablico en el coso de Iru\u00f1ea. Hab\u00eda terminado la corrida del s\u00e1bado cuando un grupo de 15 a 20 j\u00f3venes despleg\u00f3 una pancarta, demandando la amnist\u00eda para los presos y, en especial, para los reci\u00e9n encarcelados, como consecuencia de los sucesos de mayo de aquel a\u00f1o en Iru\u00f1ea.<\/p>\n<p>No era, ni la primera vez, ni la \u00faltima, en que desde los tendidos de sol -lugar habitual de ubicaci\u00f3n de las pe\u00f1as- se profer\u00edan gritos, reivindicaciones o se entonaban cantos y protestas. De hecho, la polic\u00eda hab\u00eda amagado en varias ocasiones con intervenir, entrando en la plaza para su desalojo. La primera vez, en los Sanfermines de 1973, tras la huelga general de Navarra, en solidaridad con los trabajadores de Motor Ib\u00e9rica, cuando una sentada de las pe\u00f1as reivindic\u00f3 la libertad de los encarcelados. La segunda, seg\u00fan parece, la propia v\u00edspera, el 7 de julio de 1978. Pero como se dice en Navarra: \u00abNi al que as\u00f3 la manteca\u00bb se le ocurri\u00f3 nunca materializar tal desatino. Hasta que en la tarde del 8 de julio lo hicieron. En esta, encabezados por el propio jefe superior de la polic\u00eda, el comisario Rubio, en dos ocasiones irrumpieron los polic\u00edas, cargando con las porras, disparando pelotas y botes de gases, pero tambi\u00e9n balas, tal como lo prueba el hecho de que los primeros heridos de las mismas se produjeron en la misma plaza.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/07\/07\/import_12498239_11.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"375\" \/><\/p>\n<p>Respuesta de los mozos<\/p>\n<p>Al socaire de la agresi\u00f3n, la respuesta de los mozos y espectadores fue inmediata. Lo que puede haber en una plaza de toros en Sanfermines: almohadillas, botellas, variopintos objetos de las pe\u00f1as\u2026 todo sirvi\u00f3 para hacer frente a la inaudita agresi\u00f3n policial. La desproporci\u00f3n en la represi\u00f3n a una pancarta y la respuesta a aquella llev\u00f3 a que los enfrentamientos se extendiesen a todas las calles y zonas circundantes a la plaza de toros. Desde la plaza del Castillo hasta la actual plaza de Merindades, desde la parte vieja hasta el coraz\u00f3n del 2\u00ba Ensanche, centenares de j\u00f3venes respondieron con barricadas, improvisadas manifestaciones, etc., a los polic\u00edas, que lejos de apartarse tras la primera agresi\u00f3n, fueron reforzados por m\u00e1s unidades de las denominadas <em>antidisturbios<\/em>.<\/p>\n<p>En un momento pareci\u00f3 que se impon\u00eda un m\u00ednimo de cordura y que la polic\u00eda se apartaba. El amigo y compa\u00f1ero de Germ\u00e1n Rodr\u00edguez, Patxi Lauzirika, lo recordaba cuando afirm\u00f3: \u00abLos jeeps recogieron a algunos polic\u00edas y parec\u00edan irse. Nosotros, a distancia y por detr\u00e1s, salt\u00e1bamos contentos pensando que se iban ya. Pero de repente, desde el cruce de las calles de Paulino Caballero con Roncesvalles, empezaron a sonar disparos. Germ\u00e1n dio como un salto hacia atr\u00e1s y all\u00ed cay\u00f3 herido, con un tiro en la cabeza\u00bb. Trasladado urgentemente en un coche hasta el hospital, pocas horas m\u00e1s tarde fallec\u00eda.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/07\/07\/import_12501399_11.jpg\" alt=\"\" width=\"385\" height=\"419\" \/><\/p>\n<p>Los polic\u00edas, por su parte, no solo no se retiraron, sino que siguieron disparando por toda la parte vieja. El balance expuesto por el propio ministro Mart\u00edn Villa, en su comparecencia en el Congreso, reconoc\u00eda que se hab\u00edan disparado: 5.000 pelotas, 1.000 botes de humo y 150 balas de distinto calibre. Al d\u00eda siguiente, transcurridas 24 horas justas despu\u00e9s de la muerte de Germ\u00e1n, a\u00fan hubo un mando policial que desde la radio de su coche incitaba, con el escalofriante <em>No os importe matar<\/em>, a continuar con esa terror\u00edfica pol\u00edtica de fuego y sangre.<\/p>\n<p>La respuesta del pueblo navarro fue masiva y ejemplar. Interpelando a los responsables pol\u00edticos desde las horas siguientes en el Ayuntamiento de Iru\u00f1ea, preparando la respuesta masiva y solidaria, del d\u00eda siguiente, con motivo del funeral y despedida a Germ\u00e1n, en el cementerio pamplonica. En este, miles y miles de personas, lo acompa\u00f1aron, rodeado de banderas rojas y de ikurri\u00f1as en el camino a su enterramiento.<\/p>\n<p>\u00abNo fue un fallo\u00bb<\/p>\n<p>Compa\u00f1eros de LKI glosaron su precoz y rica personalidad pol\u00edtica, su generosa y temprana militancia desde los tiempos de ETA (VI), per, fue su hermana Concha quien acert\u00f3 a sintetizar su recorrido vital y contextualizarlo cuando dijo: \u00abSolamente quiero deciros que esta muerte de Germ\u00e1n puede ser casual, o podr\u00edan haber muerto miles, pero lo que no era casual es que Germ\u00e1n estuviera indignado en la calle por los hechos de la plaza de toros. Porque Germ\u00e1n est\u00e1 luchado desde los diecis\u00e9is y diecisiete a\u00f1os por la libertad. Tambi\u00e9n quiero deciros que no creemos en un fallo de la polic\u00eda armada. Queremos responsabilidades, pedimos responsabilidades a quienes las tengan. Es la pol\u00edtica de un gobierno que nos oprime, y que cuando nos pasamos un poco de la raya carga contra nosotros su fuerza brutal\u00bb.<\/p>\n<p>Al finalizar este acto, una multitudinaria manifestaci\u00f3n llev\u00f3, de nuevo, a miles de personas hasta la avenida Roncesvalles, el lugar donde Germ\u00e1n hab\u00eda sido muerto escasas horas antes y, a partir de entonces, solo algunas entidades ten\u00edan inter\u00e9s en seguir con los Sanfermines. Las pe\u00f1as, la mayor\u00eda de partidos, los j\u00f3venes, etc. no ten\u00edan ni \u00e1nimo ni ganas de reanudar la fiesta rota por la polic\u00eda. Las dudas, en torno a esto, se disiparon el d\u00eda 11, cuando se tuvo conocimiento de una segunda muerte, la de Joseba Barandiaran, acaecida en Donostia, cuando se manifestaba en solidaridad con Iru\u00f1ea como consecuencia de disparos de un polic\u00eda en la cuesta de Aldapeta.<\/p>\n<p>Siguieron d\u00edas de movilizaciones y huelgas casi generales en Gipuzkoa, Araba y Bizkaia. Continuaron las actuaciones tan desdichadas como el asalto a Renter\u00eda, el d\u00eda 13, por parte de compa\u00f1\u00edas supuestamente antidisturbios, que se dedicaron a agredir y robar impunemente\u2026 Cuando las movilizaciones se agotaron, a la postre todo se recondujo a comisiones de investigaci\u00f3n que surgieron por doquier. En Iru\u00f1ea se constituyeron dos. La dinamizada por el Ayuntamiento y partidos y la promovida por las pe\u00f1as. En el terreno judicial, se abrieron tambi\u00e9n dos sumarios: uno por la muerte de Germ\u00e1n Rodr\u00edguez; otro, por los da\u00f1os materiales ocasionados tras la irrupci\u00f3n en la plaza de toros.<\/p>\n<p>Como es sabido, ninguno de los dos prosper\u00f3. A pesar de que miles de testigos vivieron y padecieron la agresi\u00f3n perpetrada en Iru\u00f1ea, el entramado judicial fue incapaz de determinar las responsabilidades concretas que estaban en la base y en los brazos ejecutores de la misma. La judicatura fue rematadamente in\u00fatil para responder a las preguntas que a\u00fan hoy est\u00e1n faltas de respuesta: \u00bfQui\u00e9n orden\u00f3 el dispositivo policial en torno a la plaza de toros? \u00bfQui\u00e9n orden\u00f3 la entrada a la misma y actuaciones posteriores? \u00bfQui\u00e9nes fueron los autores de los disparos que mataron a Germ\u00e1n Rodr\u00edguez e hirieron a una decena larga de mozos?<\/p>\n<p>En cuanto a la responsabilidad pol\u00edtica, no fue m\u00e1s all\u00e1 de la dimisi\u00f3n del gobernador civil, Ignacio Llano, sin alcanzar para nada a los responsables del llamado <em>orden p\u00fablico<\/em> (Jos\u00e9 Sainz, Rodolfo Mart\u00edn Villa) y de la sesgada orientaci\u00f3n pol\u00edtica dada al mismo. En definitiva, a pesar de abrirse numerosas diligencias, de realizar un trabajo \u00edmprobo los abogados de las comisiones de investigaci\u00f3n, de iniciarse los antes citados sumarios, todo fue archivado para mayor (des)prestigio del sistema judicial espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Cuando han transcurrido tres d\u00e9cadas largas y se entreabre la posibilidad de que las \u00abotras v\u00edctimas\u00bb, es decir, las originadas por la violencia de los aparatos del Estado, de los variados grupos parapoliciales como BVE, GAL, etc., sean reconocidas, recordadas y dignificadas, es obligado se\u00f1alar que esta din\u00e1mica, lejos de quedar limitada a la Comunidad Aut\u00f3noma Vasca y al periodo preconstitucional debiera ser ampliada a lugares y personas como los aqu\u00ed mentados. Que personas como Germ\u00e1n Rodr\u00edguez, Joseba Barandiaran, reconocidos luchadores por las libertades, y v\u00edctimas de las crueles pol\u00edticas de <em>desorden<\/em> p\u00fablico vigentes en la llamada Transici\u00f3n deben ser contempladas y honradas con todo merecimiento.<\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL lunes 11 de julio de 1978, Jes\u00fas Lezaun, en la homil\u00eda del funeral de Germ\u00e1n Rodr\u00edguez, joven asesinado por disparos de la Polic\u00eda Nacional, en la avenida Roncesvalles de Iru\u00f1ea, en la noche del s\u00e1bado 8 anterior, dec\u00eda: \u00abDesde hace ya mucho tiempo, los navarros tenemos una extra\u00f1a sensaci\u00f3n, como si alguien desde la oscuridad nos estuviera acechando y nos apuntara a la frente con un fusil. 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