{"id":1480,"date":"2019-09-25T13:11:33","date_gmt":"2019-09-25T11:11:33","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1480"},"modified":"2019-09-24T13:13:00","modified_gmt":"2019-09-24T11:13:00","slug":"dos-meses-de-epilogo-el-ejercito-de-euzkadi-en-santander-1937","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/09\/25\/dos-meses-de-epilogo-el-ejercito-de-euzkadi-en-santander-1937\/","title":{"rendered":"Dos meses de ep\u00edlogo: El Ej\u00e9rcito de Euzkadi en Santander (1937)"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p> Deshecho, desterrado y despu\u00e9s reorganizado, el Ej\u00e9rcito de Euzkadi  resisti\u00f3 en tierras c\u00e1ntabras la ofensiva franquista, lo que mereci\u00f3 el  elogio de sus superiores, hasta que sobrevino su final <\/p>\n\n\n\n<p> Un reportaje de <strong>Aitor Mi\u00f1ambres Amezaga <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Historia nos ha  acostumbrado a admitir que cuando un territorio o una gran batalla se  pierden, el ej\u00e9rcito vencido, irremediablemente tambi\u00e9n desaparece. Tal  es el caso del ej\u00e9rcito franc\u00e9s del armisticio, derrotado por Hitler en  1940, o el de los 100.000 soldados alemanes del mariscal Von Paulus,  cercados y reducidos por los sovi\u00e9ticos en Stalingrado, tres a\u00f1os m\u00e1s  tarde. Igual suerte podr\u00eda haber seguido el Ej\u00e9rcito de Euzkadi en junio  de 1937, con la ca\u00edda de Bilbao, cosa que no ocurri\u00f3, gracias a una  eficaz maniobra de su gobierno y jefatura, no carente de sacrificio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2019\/09\/21\/import_10988207_1.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption> Prisioneros vascos en Santo\u00f1a, acompa\u00f1ados de un sacerdote y vigilados por soldados italianos. (Foto: Sabino Arana Fundazioa) <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La\n ofensiva del general Mola sobre Bizkaia comenz\u00f3 el 31 de marzo de 1937,\n con la presunci\u00f3n de una victoria r\u00e1pida sobre los vascos. Sin embargo,\n el avance de las tropas rebeldes fue tan lento -unos 500 metros \ndiarios- que la exasperaci\u00f3n le llev\u00f3 al general a incrementar en un 40%\n sus efectivos, as\u00ed como a emplear el terrorismo a\u00e9reo sobre poblaciones\n civiles para forzar una rendici\u00f3n de los defensores. As\u00ed todo, con una \nsuperioridad de aviaci\u00f3n y artiller\u00eda abrumadora, los franquistas \ntardaron casi tres meses en alcanzar Bilbao, con p\u00e9rdidas cuantiosas, \nincluida la del propio Mola al estrellarse su avi\u00f3n en Burgos.<\/p>\n\n\n\n<p>Roto\n el Cintur\u00f3n defensivo de Bilbao o Cintur\u00f3n de Hierro, el 12 de junio de\n 1937, la ca\u00edda de la capital, carente de fortificaciones e indefensa \ndentro de un valle rodeado de monta\u00f1as, era cosa de pocas horas. La \nnecesidad de evacuar a unos 150.000 civiles en peligro, as\u00ed como a las \npropias tropas, llev\u00f3 a la Consejer\u00eda de Defensa de Euzkadi, encabezada \npor Jos\u00e9 Antonio Agirre y el general Gamir, a plantear una numantina \ndefensa en las alturas vecinas de Artxanda y Santo Domingo, lo que \npermiti\u00f3 retrasar una semana la ca\u00edda de la villa. Ello supuso el \nsacrificio de la vida de muchos gudaris y milicianos, pero se consigui\u00f3 \nsalvar m\u00e1s de la mitad del ej\u00e9rcito .<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e9xodoEl\n Ej\u00e9rcito de Euzkadi se retir\u00f3 en direcci\u00f3n Santander a trav\u00e9s de la \ncosta y de Las Encartaciones, de manera escalonada y ordenada, a costa \nde perder territorio y recursos industriales en la Margen Izquierda y \nZona Minera. Necesitaba poder reorganizarse despu\u00e9s de tantas semanas de\n infatigable resistencia. Con la ofensiva del ej\u00e9rcito republicano del \nCentro sobre Brunete (Madrid), el 5 de julio de 1937, el avance \nfranquista se paraliz\u00f3 y el frente qued\u00f3 estable siguiendo la l\u00ednea \nSaltacaballo-Ota\u00f1es-Ventoso-Betaio-Mina Federico-Traslavi\u00f1a-Pico \nMiguel-Burgueno-Ordunte.<\/p>\n\n\n\n<p>Las fuerzas vascas, a salvo con graves \np\u00e9rdidas, se encontraban an\u00edmicamente en su punto m\u00e1s bajo, debido a los\n reiterados reveses y al abandono de muchos de sus mandos superiores en \nlos momentos previos a la derrota, hecho del que en gran parte culpaban \nal Gobierno de la Rep\u00fablica, por no haber atendido las necesidades de \nsuministro armament\u00edstico para la defensa, sobre todo en lo que a \naviaci\u00f3n se refer\u00eda. Num\u00e9ricamente, el Ej\u00e9rcito de Euzkadi estaba \nmermado por la alta mortalidad en sus filas, por los prisioneros tenidos\n y por la deserci\u00f3n de soldados forzosos, desafectos o desmoralizados. \nComparativamente hablando, cabe destacar que si tom\u00e1semos como \nreferencia un 10% de bajas mortales anuales sufridas por los ej\u00e9rcitos \nde la \u00e9poca en la Segunda Guerra Mundial, tendr\u00edamos que las unidades \nvascas, en 11 meses de guerra, acumularon cerca de un 15% de muertos \n-unos 6.800 referenciados-, lo que da una idea de la hecatombe humana \nque su esfuerzo supuso.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la ofensiva de Mola, el Ej\u00e9rcito \nde Euzkadi lleg\u00f3 a contar con 64 batallones de fusileros en el frente, \nas\u00ed como otros de ametralladoras, de armas de apoyo y de ingenieros, con\n efectivos te\u00f3ricos de 650 hombres cada uno, lo que raramente lleg\u00f3 a \ncompletarse. Estas unidades, en su origen proven\u00edan de las milicias de \nlos partidos pol\u00edticos y sindicatos leales al Gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Reorganizaci\u00f3nCon\n la p\u00e9rdida de Bilbao y llegado el momento de la reorganizaci\u00f3n, en la \nentonces provincia de Santander, se contaron los efectivos existentes. \nLa intenci\u00f3n del mando republicano era completar los batallones \nsupervivientes, mezclando gudaris y milicianos de distintas \nsensibilidades pol\u00edticas para darle un aspecto m\u00e1s regular a la nueva \norganizaci\u00f3n. Esta iniciativa la impulsaban algunos l\u00edderes comunistas, \ninstalados en el comisariado pol\u00edtico, lo que a ojos de nacionalistas, \nsocialistas y anarquistas supon\u00eda restar personalidad ideol\u00f3gica a las \nunidades y ejercer el control sobre ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que el \nGobierno vasco fuera de su territorio apenas pod\u00eda mantener su dominio \nsobre la situaci\u00f3n, Euzko Gudaroztea, las milicias del Partido \nNacionalista Vasco y fuerza muy numerosa, consigui\u00f3 que sus 12 \nbatallones menos reducidos fueran completados con los restos de otros 6 \ntambi\u00e9n nacionalistas. Por su parte, 22 batallones de sensibilidad \nizquierdista se unieron entre s\u00ed, dando lugar a 11. Esto, sumado a otros\n 16 completos -3 de ellos de Acci\u00f3n Nacionalista Vasca- permiti\u00f3 \ndisponer de 39 unidades de este tipo. As\u00ed, se formaron cuatro divisiones\n de tres brigadas cada una. Estas brigadas contaron con tres o cuatro \nbatallones.<\/p>\n\n\n\n<p>Un motivo de des\u00e1nimo para muchos fue la nueva \ndenominaci\u00f3n del conjunto militar. Si en junio de 1937 era la de \nEj\u00e9rcito de Euzkadi, en julio pas\u00f3 a denominarse Cuerpo de Ej\u00e9rcito N\u00ba 1\n del Norte, para finalmente llamarse XIV Cuerpo de Ej\u00e9rcito de la \nRep\u00fablica. La nomenclatura utilizada para las agrupaciones inferiores \ntambi\u00e9n vari\u00f3 durante el verano de 1937 y, para cuando se reanud\u00f3 la \nofensiva sobre Santander, las divisiones vascas estaban numeradas desde \nla 48 a la 51 y las brigadas desde la 154 a la 165. Los batallones \nhab\u00edan perdido toda su identidad inicial e iban nominados solamente con \nn\u00fameros romanos del I al IV.<\/p>\n\n\n\n<p>Con estos efectivos, se cubri\u00f3 el \nfrente oriental. As\u00ed, en agosto, una divisi\u00f3n guarnec\u00eda la l\u00ednea de \ndefensa en Las Encartaciones, otra lo hac\u00eda en el sector c\u00e1ntabro hasta \nel mar y una tercera permanec\u00eda en reserva en Solares, cerca de \nSantander. La restante, la 50, mandada por el comandante Juan Ibarrola, \nera considerada divisi\u00f3n de choque y permanec\u00eda a disposici\u00f3n del mando \ndel Ej\u00e9rcito del Norte en las cercan\u00edas de Reinosa, por donde se \nesperaba el ataque franquista como as\u00ed fue.<\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo en combateEl\n 14 de agosto fue la fecha elegida por el general Franco para ello. Tras\n una intensa preparaci\u00f3n artillera y fuertes bombardeos a\u00e9reos sobre las\n posiciones republicanas, Franco lanzaba sus tropas desde el sur del \nfrente monta\u00f1\u00e9s, con la intenci\u00f3n de avanzar a trav\u00e9s de la provincia, \nparti\u00e9ndola en dos, hasta tomar la capital, Santander. As\u00ed, en cuatro \nd\u00edas, su ej\u00e9rcito tom\u00f3 Reinosa y los soldados italianos del CTV \nvencieron la resistencia gubernamental del puerto de El Escudo, fase en \nla que fueron embolsados y capturados 22 batallones santanderinos. En \nlos d\u00edas sucesivos, el ej\u00e9rcito rebelde continu\u00f3 avanzando hacia el \nnorte, hacia Torrelavega y Santander, sin intervenir en el frente este, \nlim\u00edtrofe con Bizkaia. La 48 Divisi\u00f3n del comandante Ricardo G\u00f3mez, en \nreserva, fue movilizada por el general G\u00e1mir, ahora jefe de todo el \nEj\u00e9rcito del Norte, y situada el 20 de agosto en Puente Viesgo, cerca de\n Torrelavega, para defender las comunicaciones con Asturias. All\u00ed, las \nbrigadas 157 y 158 fueron totalmente superadas, tras sufrir fuertes \nbombardeos artilleros. A esas alturas, la defensa era tremendamente \ndif\u00edcil dada la rapidez con la que se desmoronaba el frente monta\u00f1\u00e9s, no\n existiendo ya realmente una l\u00ednea defensiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, la \nDivisi\u00f3n 50 de choque, que hab\u00eda defendido tenazmente el valle del Saja,\n consegu\u00eda retirarse a Asturias con bastantes de sus efectivos. La noche\n del 21 de agosto, los batallones jeltzales II-164-50 (Arana Goiri), \nII-155-50 (Aralar) y II-156-50 (Padura), siguiendo indicaciones de Euzko\n Gudaroztea, se separaron de la divisi\u00f3n y marcharon hacia Santo\u00f1a y \nLaredo, donde las autoridades del PNV, encabezadas por Juan Ajuriagerra,\n negociaban con el mando italiano el fin de las hostilidades y la salida\n por mar de los gudaris y personal de mayor relevancia. Este hecho \nsorprendi\u00f3 al capit\u00e1n de Estado Mayor Francisco Ciutat por tratarse de \nbatallones que, en sus palabras, hab\u00edan combatido valientemente hasta \nesa fecha. En el frente oriental, la 49 Divisi\u00f3n de Manuel Crist\u00f3bal \nErrandonea, guarnec\u00eda la costa, desde Mio\u00f1o hasta el pico Betaio, donde \nenlazaba con la 51, que ocupaba la l\u00ednea de Las Encartaciones, a trav\u00e9s \nde Traslavi\u00f1a hasta Ordunte, bajo el mando de Lino Lazkano. As\u00ed las \ncosas, a d\u00eda 20 de agosto los franquistas a\u00fan no hab\u00edan atacado por el \neste. Sin embargo, el coronel Prada, jefe de las fuerzas vascas, \nordenaba la retirada de estas dos divisiones de sus posiciones, debido a\n lo profundo de la penetraci\u00f3n enemiga hacia Torrelavega y en evitaci\u00f3n \nde que los franquistas pudieran copar a la mayor parte de sus tropas al \nseparar las provincias de Asturias y Santander. Se dispuso el repliegue \nhasta una l\u00ednea de contenci\u00f3n a lo largo del r\u00edo As\u00f3n, desde Santo\u00f1a \nhasta Ramales. Esta orden se hizo efectiva al d\u00eda siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin \nembargo, ya era tarde, y el mando republicano, consciente de la \ninsensatez de pretender contener al enemigo en la nueva l\u00ednea, termin\u00f3 \ndando la orden de que todas las unidades pasasen directamente a \nAsturias. Desalojadas las posiciones, los franquistas aprovecharon la \nocasi\u00f3n para avanzar. Algunas unidades, como el batall\u00f3n II-160-51 \n(Loyola), se mantuvieron en la zona con el prop\u00f3sito de retardar el \navance franquista y ganar tiempo para que las autoridades del PNV \npudieran cerrar su pacto con los italianos, acuerdo que finalmente no \nser\u00eda respetado por el enemigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Prisi\u00f3n para todosEl\n 25 de agosto, la prensa franquista ya adelantaba la ca\u00edda de Santander,\n ciudad abandonada por las autoridades republicanas, que negociaba su \ncapitulaci\u00f3n. Cortadas las comunicaciones con Asturias, los batallones \nnacionalistas y anarquistas se entregaban a la brigada Flechas Negras en\n Santo\u00f1a, el d\u00eda 26, mientras que el resto de unidades vascas \n-socialistas, republicanas y comunistas- eran capturadas en la capital \nc\u00e1ntabra en la misma fecha.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que respecta a la 50 Divisi\u00f3n, \ncon unos 3.500 hombres, continu\u00f3 combatiendo en Asturias, en la defensa \ndel Mazuco y hasta el final de la guerra en el Norte, en octubre de \n1937. Salvo para los afortunados que consiguieron escapar por mar, la \nprisi\u00f3n fue el destino final de todos aquellos combatientes vascos que \nmeses atr\u00e1s dejaron su tierra para combatir m\u00e1s all\u00e1, siguiendo a su \ngobierno, con su pueblo exiliado. Y en prisi\u00f3n encontraron la muerte \nmuchos de ellos, v\u00edctimas de unos juicios sin garant\u00eda, abri\u00e9ndose un \nnuevo y doloroso cap\u00edtulo de la historia vasca reciente.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> Deshecho, desterrado y despu\u00e9s reorganizado, el Ej\u00e9rcito de Euzkadi resisti\u00f3 en tierras c\u00e1ntabras la ofensiva franquista, lo que mereci\u00f3 el elogio de sus superiores, hasta que sobrevino su final<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[144741],"class_list":["post-1480","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-ejercito-de-euzkadi-en-santander"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1480","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1480"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1480\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1481,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1480\/revisions\/1481"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1480"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1480"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1480"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}