{"id":1525,"date":"2019-12-11T12:05:00","date_gmt":"2019-12-11T11:05:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1525"},"modified":"2019-12-09T12:07:44","modified_gmt":"2019-12-09T11:07:44","slug":"con-toda-la-masa-encefalica-fuera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/12\/11\/con-toda-la-masa-encefalica-fuera\/","title":{"rendered":"\u201cCon toda la masa encef\u00e1lica fuera\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p> El jesuita Alfonso Moreno, confesor de ejecutados, relata en su diario  de 1937 c\u00f3mo fusilaron los franquistas al poeta \u2018Lauxeta\u2019 y, al d\u00eda  siguiente, al Consejero Espinosa y Aguirre, capit\u00e1n de Artiller\u00eda .<\/p>\n\n\n\n<p>Iban Gorriti<\/p>\n\n\n\n<p>En d\u00edas en los que Durango vive la capitalidad de la cultura euskaldun con su Azoka, cada a\u00f1o alguien cita a <em>Lauaxeta<\/em>, poeta y periodista vizcaino que muri\u00f3 asesinado por las tropas franquistas el 25 de junio de 1937. Fue fusilado tras visitar el 29 de abril la bombardeada Gernika junto a corresponsales de guerra galos de <em>La Petite Gironde<\/em>. Capturado, fue sometido a consejo de guerra, condenado a muerte y finalmente ejecutado en el cementerio gasteiztarra de Santa Isabel. A modo de cuenta atr\u00e1s, el Gobierno Provisional de Euzkadi hizo todo lo posible por canjear al nacido en Laukiz en 1905 por otro prisionero sin \u00e9xito. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2019\/12\/08\/historias_10317.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>Esteban Urkiaga Basaraz, \u2018Lauaxeta\u2019 (segundo por la izquierda), fue fusilado por los franquistas el 25 de junio de 1937.Foto: Fundaci\u00f3n Sabino Arana<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El PNV conserva once p\u00e1ginas de diario \u201cde un padre de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, confesor de condenados a muerte y testigo presencial de ejecuciones\u201d. En ellas, narra en primera persona los \u00faltimos segundos con vida de Esteban Urkiaga Basaraz, <em>Lauaxeta<\/em>, la brutalidad del impacto de la bala franquista. \u201cCon toda la masa encef\u00e1lica fuera\u201d, llega a dejar impreso el sacerdote el mismo 25 de junio de hace 82 a\u00f1os.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfqui\u00e9n fue el autor de este breviario no firmado? Consultados al respecto historiadores, valoran que puede ser \u201cJos\u00e9 Mar\u00eda Lacoume o el Padre Moreno\u201d, ambos ignacianos. \u201cPuede que este texto corresponda a uno de ellos\u201d, valoran desde Sabino Arana Fundazioa. El hist\u00f3rico jeltzale I\u00f1aki Anasagasti, se decanta por \u201cel Padre Moreno\u201d, confesor de condenados a muerte en Gasteiz. Tras comparar los textos, queda claro que es el de Alfonso Moreno, cura con quien Urkiaga coincidi\u00f3 en d\u00edas de seminario burgal\u00e9s. \u201cA los 21 a\u00f1os pas\u00f3 a O\u00f1a, a completar sus estudios, que abandonar\u00eda al de dos a\u00f1os, en 1928, sin que los motivos que le llevaron a tomar la decisi\u00f3n resulten claros. Lo que s\u00ed sabemos es que en O\u00f1a conoci\u00f3 a uno de los hombres m\u00e1s importantes de su vida, el Padre Moreno, que reaparecer\u00eda en su vida en las circunstancias m\u00e1s dram\u00e1ticas\u201d, seg\u00fan queda impreso en el proyecto <em>Ehungarrenean hamaika, disco de homenaje a Lauaxeta<\/em> (Gaztelupeko Hotsak, 2005).\n<\/p>\n\n\n\n<p>El testimonio del confesor, sin duda, es espeluznante. El autor da comienzo a la p\u00e1gina de aquel 25 de junio \u201ccon el mal sabor de boca de la ejecuci\u00f3n de Esteban Urquiaga\u201d. A continuaci\u00f3n, enumera c\u00f3mo se sent\u00eda el poeta, a\u00fan sabiendo que iba a ser asesinado. \u201cSereno y cristian\u00edsimo, plenamente sumergido en la apacible dulcedumbre de nuestra fe bien sentida y gustada a trav\u00e9s del Nuevo Testamento, rumiado cotidianamente en la lentitud de las horas de c\u00e1rcel, <em>Jes\u00fas, vida, Jes\u00fas el \u00fanico<\/em> (repet\u00eda con frecuencia)\u201d.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos que Esteban se form\u00f3 precisamente con los jesuitas en Durango y Loiola. Tras O\u00f1a abandon\u00f3 su noviciado, y se dedic\u00f3 al periodismo, a la literatura y al euskera. Se afili\u00f3 al PNV, organizaci\u00f3n en la que se hizo cargo de diversas publicaciones como el diario <em>Euzkadi<\/em>.\n<\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis del confesor contin\u00faa. \u201cLuego, a las 5 y media, los cuadros de costumbre; mientras hablaba con mi crucifijo, tiernamente emocionado por lo solemne del momento&#8230;\u201d. Es el momento en el que fija su vista en el horror: \u201cToda la masa encef\u00e1lica fuera\u201d. El confesor le quita las medallas que <em>Lauaxeta<\/em> portaba consigo, recoge el Cristo del suelo del pared\u00f3n y \u201cel rosario con el que ha muerto\u201d. \n<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, a modo de despedida de aquel inolvidable viernes, apostilla cuatro entrecomillados que hacen prever que son algunas de las \u00faltimas frases pronunciadas por el periodista que en 1930 gan\u00f3 el Primer D\u00eda de la Poes\u00eda con la obra <em>Maitale kutuna<\/em>. \u201cSi he de pecar, quiero m\u00e1s morir ahora\u201d. \u201cMuero contento porque muero con Jes\u00fas\u201d. \u201cConf\u00edo plenamente en la Virgen\u201d. \u201cDios&#8230; mi padre\u201d.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, el confesor vivi\u00f3 otra ejecuci\u00f3n tambi\u00e9n en Gasteiz. \u201cCada fusilamiento lleva sus notas t\u00edpicas <em>diversificantes<\/em>, apenas hay dos iguales. El de hoy, completamente nuevo: nada menos que el Ministro del Gobierno Provisional de Euzkadi, Alfredo Espinosa, del Departamento de Sanidad y Don Jos\u00e9 Aguirre, capit\u00e1n de Artiller\u00eda\u201d, narra, a\u00f1adiendo que fueron apresados gracias al piloto republicano traidor Yanguas, aviador \u201cvendido\u201d con quien viajaban de Francia a Bilbao y aterriz\u00f3 en Zarautz. \n<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCarguen. Apunten. Viva Espa\u00f1a. Fuego. Dos cuerpos se desploman. Extremaunci\u00f3n\u201d, detalla y aporta una paradoja que pone la piel de gallina. \u201cLo que es la vida. El sargento que hace seis a\u00f1os y a\u00fan menos le hab\u00eda hecho la guardia a Espinosa, cuando este era Gobernador Civil de Burgos, hoy lo va a fusilar. El guardia lo coment\u00f3 ayer con el mismo Espinosa\u201d, consejero bilbaino por el partido Uni\u00f3n Republicana.\n<\/p>\n\n\n\n<p>El confesor asegura que tanto Espinosa como Aguirre le piden que quieren escribir todo lo que puedan antes de ser asesinados por los franquistas. De hecho, acabado el papel, el propio jesuita se ofrece a ir a por m\u00e1s. \u201cNecesitan escribir. Es preciso aplazar la ejecuci\u00f3n. Como m\u00e1ximo hasta las 5 y media. Se acaba el papel. Protestan. Voy yo, por favor, a buscar a la Residencia. Me lo agradecen mucho\u201d.\n<\/p>\n\n\n\n<p>De ese tiempo de escritura, a d\u00eda de hoy se conservan frases dirigidas por Espinosa a su amigo el lehendakari Aguirre como la siguiente: \u201cMis pobres hijos, h\u00e1blales, cuando sean mayores, de su padre y diles que les he querido con toda mi alma y que sigan mi ejemplo, que quieran a su Pueblo como yo le quise y si puedes consolar a mi pobre mujer, t\u00fa que tienes talento hazlo, pues pensando en ella, se desgarra mi alma. Ayer creo que fusilaron a <em>Lauaxeta<\/em>, otro m\u00e1rtir m\u00e1s. Hay muchos condenados a muerte\u201d, le precisa. Fue enterrado en una fosa com\u00fan.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El jesuita Alfonso Moreno, confesor de ejecutados, relata en su diario de 1937 c\u00f3mo fusilaron los franquistas al poeta \u2018Lauxeta\u2019 y, al d\u00eda siguiente, al Consejero Espinosa y Aguirre, capit\u00e1n de Artiller\u00eda . 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