{"id":1528,"date":"2019-12-17T12:51:59","date_gmt":"2019-12-17T11:51:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1528"},"modified":"2019-12-17T12:52:00","modified_gmt":"2019-12-17T11:52:00","slug":"el-hombre-del-sombrero-de-fieltro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/12\/17\/el-hombre-del-sombrero-de-fieltro\/","title":{"rendered":"El hombre del sombrero de fieltro"},"content":{"rendered":"\n<p><em>La prensa nacionalista valor\u00f3 la figura del lehendakari Jes\u00e9s Mar\u00eda  Leizaola en su retorno hace hoy 40 a\u00f1os como un referente de sacrificio y  dignidad por una patria <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Un reportaje de <strong>Iban Gorriti<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Quienes han estudiado la figura del lehendakari Leizaola valoran que fue el hombre del PNV que se quedaba hasta el final cuando el resto de la ciudadan\u00eda ya hab\u00eda buscado destino a salvo: exilio o vuelta al hogar. En esa circunstancia, \u00e9l resist\u00eda. Lo vivi\u00f3 en Bilbao ante la inminente ocupaci\u00f3n franquista de la villa y lo repiti\u00f3 en Par\u00eds, a pesar del aliento exterminador de los nazis. Esper\u00f3, asimismo, con la serenidad que le caracterizaba al d\u00eda de retorno a Euskadi sur: el 15 de diciembre de 1979. \n<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/static.deia.eus\/images\/2019\/12\/15\/import_11158171.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>Los simpatizantes del PNV se volcaron en el recibimiento de Leizaola, de quien se dec\u00eda que era \u201cel hombre que resist\u00eda hasta el final\u201d. Foto: DEIA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La prensa nacionalista de la \u00e9poca se hizo eco del momento hist\u00f3rico con suplementos especiales. Tanto el peri\u00f3dico DEIA como la entonces revista <em>Euzkadi<\/em>. El <em>lehendakari zarra<\/em> retornaba tras 15.000 d\u00edas de exilio, es decir, 43 a\u00f1os y nueve semanas. Continuando con cifras, el donostiarra recordaba que ten\u00eda 40 a\u00f1os cuando dej\u00f3 Hegoalde y Aguirre, 32. \u201cFue el \u00faltimo en salir y el \u00faltimo en regresar\u201d, le reconoc\u00eda en los medios Mikel Isasi, consejero del Gobierno de Euskadi en el exilio. <\/p>\n\n\n\n<p>Leizaola ansiaba con resignaci\u00f3n el momento para volver a disfrutar de lo cotidiano. \u201cPronto llegar\u00e1 el d\u00eda en que podr\u00e9 volver y pasear tranquilamente por donde quiera\u201d, admit\u00eda en una entrevista concedida a este diario. Y la jornada lleg\u00f3. \n<\/p>\n\n\n\n<p>El entonces aeropuerto de Sondika se qued\u00f3 peque\u00f1o para absorber a miles de vascos que \u201cse estrujaron con el lehendakari\u201d. Y hubo tambi\u00e9n a quien molest\u00f3 su reaparici\u00f3n e intent\u00f3 boicotearla. As\u00ed, se debi\u00f3 desalojar el aer\u00f3dromo por una falsa amenaza de bomba. La hemeroteca cita otras curiosidades como que el avi\u00f3n en el que viajaba Jordi Pujol (Converg\u00e8ncia i Uni\u00f3) dio vueltas sobre la pista y volvi\u00f3 a Catalunya. Argumentaron que las condiciones de aterrizaje eran desfavorables, al tiempo que otros aparatos s\u00ed tomaban tierra.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Carlos Garaikoetxea aplaudi\u00f3 el retorno de Leizaola y valor\u00f3 su persona con una reflexi\u00f3n: \u201cNo se suele echar en falta a la persona que nunca ha estado\u201d. Hac\u00eda referencia a aquel hombre que naci\u00f3 el 7 de septiembre de 1896 en la Bella Easo y que morir\u00eda el 16 de marzo de 1989, hace ahora 30 a\u00f1os, tan solo una d\u00e9cada despu\u00e9s de su regreso. Se\u00f1alaba al abogado y pol\u00edtico del PNV guipuzcoano, al segundo lehendakari del Gobierno de Euskadi en el exilio tras la muerte repentina de Jos\u00e9 Antonio Aguirre.\n<\/p>\n\n\n\n<p>A su recibimiento en Sondika le siguieron los homenajes en el hist\u00f3rico San Mam\u00e9s, en el emblem\u00e1tico Hotel Carlton, en la casa de Juntas de Gernika. La mente de Leizaola, por otro lado, conoc\u00eda con ojos abiertos la, para \u00e9l, nueva Bizkaia. \u201cSi hubiese sabido que un cargo me iba a durar lo que ha durado, hubiese puesto muchos obst\u00e1culos. Estaba mejor de segundo, porque, por ejemplo, pod\u00eda estudiar\u201d, antepon\u00eda tan solo en pensamiento y aseguraba no haber perdido el tiempo para seguir creciendo en sapiencia, otra se\u00f1a de su talante. \u201cEn Par\u00eds, iba a la Biblioteca Nacional a investigar. Ah\u00ed est\u00e1 el documento m\u00e1s antiguo que se conoce donde est\u00e1 escrito la palabra vascones\u201d, manifestaba a la revista <em>Euzkadi<\/em> quien con anterioridad hab\u00eda sido Ministro de Justicia de Aguirre.\n<\/p>\n\n\n\n<p>El socialista Ram\u00f3n Rubial se mostr\u00f3 m\u00e1s distante en la respuesta que la publicaci\u00f3n <em>Euzkadi<\/em> solicit\u00f3 a diferentes autoridades. De los consultados, fue el \u00fanico que no quiso hacer una semblanza sobre Leizaola. Sin embargo, s\u00ed le reconoci\u00f3 una cualidad: \u201cAparte de su consideraci\u00f3n ideol\u00f3gica, es un hombre profundamente humano\u201d. \n<\/p>\n\n\n\n<p>A 180 grados, Arantzazu Ametzaga dedicaba un extenso art\u00edculo de opini\u00f3n sobre su figura bajo el t\u00edtulo<em> Al Gobierno de Euzkadi lo han sostenido los patriotas vascos<\/em>. Leizaola se sent\u00eda tal. Aqu\u00ed un ejemplo: \u201cNo he estado siempre exiliado porque a una tierra vasca -por Iparralde- he podido acudir en libertad. Eso ha hecho que nunca me haya sentido fuera de la patria\u201d. A rengl\u00f3n seguido de esta entrevista, el hist\u00f3rico Manuel de Irujo analizaba que \u201cahora empieza la vida normal\u201d, o eso ansiaba el navarro.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Los editoriales por su regreso se suced\u00edan d\u00eda s\u00ed y otro tambi\u00e9n. \u201cLeizaola es un l\u00edder fiel a sus ideas, honesto, sobrio en su estilo y sacrificado en sus actuaciones\u201d. A su llegada al Hotel Carlton, que fue sede del Gobierno vasco, Mikel Isasi le ensalzaba esa labor de ser el hombre que se quedaba hasta el final. \u201cNo quer\u00eda nunca irse. Quiso quedarse en Bilbao m\u00e1s o menos camuflado. Lo convencieron a \u00faltima hora. Y despu\u00e9s con la ocupaci\u00f3n nazi de Francia se qued\u00f3 en Tarbes en d\u00edas de persecuci\u00f3n alemana en busca de Aguirre y de detenci\u00f3n de Companys. Siempre ha tenido confianza ante los problemas\u201d.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Y esa confianza fue reconocida y agradecida en cada p\u00e1rrafo de los medios jeltzales. \u201cCon la vuelta del lehendakari, Euzkadi recupera su dignidad hist\u00f3rica\u201d, publicaba <em>Euzkadi<\/em> en su especial, divulgaci\u00f3n que costaba 30 pesetas en aquel 1979. Y, sobre todo, una persona se emocionaba al escribir sobre la figura del docto, sosegado, antimarxista, defensor de los derechos humanos, Leizaola. Era el capit\u00e1n de gudaris del batall\u00f3n Saseta y comandante del ej\u00e9rcito republicano en Catalunya, Joseba Elosegi. \u201cVuelve un hombre de gran relieve, intelectual y patri\u00f3tico, situado en las ant\u00edpodas de la frivolidad. Mantuvo el dif\u00edcil equilibrio de la justicia. No fue hombre de guerra, pero siempre un curioso de la estrategia militar\u201d, diferenciaba quien se quem\u00f3 a lo bonzo contra Franco. \u201cSiempre tuvo la esperanza de defender la capital. Tuvo que rendirse aun no queri\u00e9ndolo, tanto en Bilbao como en Par\u00eds\u201d, apostillaba quien ve\u00eda un paralelismo entre el sombrero de fieltro que distingu\u00eda a Leizaola y su patria, Euzkadi. \n<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSu sombrero simboliza alcurnia y ruina, perseverancia y austeridad. Como Euzkadi, un viejo pueblo ruinoso en su estructura, pero orgulloso de su ser, y esperanzado en el logro de su identidad\u201d, reflexionaba. Elosegi afrontaba de este modo la txanpa final de su argumento: \u201cAl terminar ahora su labor ante los suyos, entrega el testigo de su relevo, como s\u00edmbolo de su buen hacer. Encontrar\u00e1 el calor que le ha faltado tras su sacrificio y dignidad. Son demasiados a\u00f1os para esperar en la oscuridad, en la privaci\u00f3n, en la tristeza. Como su sombrero de fieltro\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La prensa nacionalista valor\u00f3 la figura del lehendakari Jes\u00e9s Mar\u00eda Leizaola en su retorno hace hoy 40 a\u00f1os como un referente de sacrificio y dignidad por una patria Un reportaje de Iban Gorriti Quienes han estudiado la figura del lehendakari Leizaola valoran que fue el hombre del PNV que se quedaba hasta el final cuando &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2019\/12\/17\/el-hombre-del-sombrero-de-fieltro\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El hombre del sombrero de fieltro<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[59762],"class_list":["post-1528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-iban-gorriti"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1528"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1528\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1529,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1528\/revisions\/1529"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}