{"id":1533,"date":"2020-01-13T13:36:46","date_gmt":"2020-01-13T12:36:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1533"},"modified":"2020-01-13T13:36:48","modified_gmt":"2020-01-13T12:36:48","slug":"vitoria-gasteiz-en-la-edad-media-una-ciudad-intercultural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2020\/01\/13\/vitoria-gasteiz-en-la-edad-media-una-ciudad-intercultural\/","title":{"rendered":"Vitoria-Gasteiz en la Edad Media: una ciudad intercultural"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Vitoria estaba habitada a comienzos del siglo XVI por unas 4.500 personas, que hablaban en euskera, castellano, lat\u00edn y hebreo, como exponente de su riqueza cultural<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Un reportaje de Ernesto Garc\u00eda Fern\u00e1ndez<\/p>\n\n\n\n<p>LA publicaci\u00f3n del libro Urbanismo, patrimonio, riqueza y poder en Vitoria-Gasteiz a fines de la Edad Media e inicios de la Edad Moderna, por la Diputaci\u00f3n Foral de \u00c1lava en 2018, permite a los amantes de la historia conocer mejor c\u00f3mo viv\u00edan los vitorianos a finales de la Edad Media. Voy a entresacar algunas noticias del cap\u00edtulo titulado Las \u00e9lites de la ciudad de Vitoria a fines de la Edad Media y en el umbral de la Modernidad: patrimonio, fortuna y modos de vida, que se corresponde con las p\u00e1ginas 33-274 del libro.<\/p>\n\n\n\n<p>Vitoria a comienzos del XVI era una poblaci\u00f3n habitada por unas 4.500 personas. En sus m\u00e1s de cuarenta aldeas viv\u00edan otros 4.500 habitantes. El 63,11 por ciento eran calificados de hidalgos y el 36,88 por ciento de labradores. En la ciudad de Vitoria resid\u00edan gentes cristianas con dedicaciones profesionales diversas. Sobresal\u00edan los mercaderes, m\u00e9dicos, notarios, cl\u00e9rigos y artesanos. <\/p>\n\n\n\n<p>Los jud\u00edos ya hab\u00edan sido expulsados de la ciudad en 1492. Quienes se quedaron se vieron obligados a convertirse al cristianismo. La Inquisici\u00f3n los sigui\u00f3 teniendo en su punto de mira. Hubo hijos de cl\u00e9rigos que llegaron a ser doctores en Medicina (Pedro de G\u00e1miz).<\/p>\n\n\n\n<p>Cultura y lenguas Vitoria entre mediados del siglo XV y del XVI fue una poblaci\u00f3n cuatriling\u00fce donde el euskera, el hebreo, el lat\u00edn y el castellano eran hablados por distintos segmentos sociales de sus vecinos. La lengua dominante era el castellano. El uso del lat\u00edn se restring\u00eda a los cl\u00e9rigos y a quienes se hab\u00edan formado en la universidad. El hebreo no era desconocido por los jud\u00edos vitorianos. La ciudad era un punto de referencia cultural que atra\u00eda a estudiantes del entorno. Estos alumnos se formaban en la casa del maestrescuela municipal y en las de otros escribanos, bachilleres y licenciados. Igualmente hay que significar en el plano cultural y religioso la Colegiata de Santa Mar\u00eda, a donde llegaron a estudiar personas de otras tierras vascas, y los conventos de San Francisco y Santo Domingo de Vitoria, donde hubo frailes maestros encargados de instruir a los novicios. Quienes desearan obtener una titulaci\u00f3n superior (bachiller, licenciado o doctor) deb\u00edan desplazarse a las universidades castellanas (Salamanca, Valladolid y Alcal\u00e1 de Henares), italianas o francesas. <\/p>\n\n\n\n<p>Miembros se\u00f1alados de las elites urbanas contaron con libros en sus casas. Se trataba de libros de Derecho, Medicina, eclesi\u00e1sticos, de car\u00e1cter enciclop\u00e9dico, etc., escritos en lat\u00edn o en castellano. Sobresal\u00edan obras literarias de Juan Boccaccio, Erasmo de Rotterdam, Antonio de Nebrija y m\u00e9dicas del maestro Juli\u00e1n, Alonso Chirino y Johannes Kethan. <\/p>\n\n\n\n<p>El euskera era una lengua com\u00fan entre la gente del pueblo. Las mujeres desempe\u00f1aron un papel fundamental en su transmisi\u00f3n. Hay an\u00e9cdotas que revelan su conocimiento por las gentes m\u00e1s acomodadas. El vitoriano Pedro de Bilbao, de origen jud\u00edo y hermano del due\u00f1o de la Casa del Cord\u00f3n, dio una paliza a Juancho, su criado guipuzcoano, porque hab\u00eda hablado con desprecio de la comida servida por unos parientes jud\u00edos de su amo. El criado hab\u00eda hecho comentarios negativos en vascuence de los alimentos, a causa de la diarrea que padeci\u00f3. <\/p>\n\n\n\n<p>El fracaso del consulado En Vitoria los mercaderes conformaron una corporaci\u00f3n socio-profesional que fue capaz de reivindicar en 1498 una naci\u00f3n mercantil propia para \u00c1lava, al estilo de las de Vizcaya y Burgos. A tal efecto, instrumentalizaron pol\u00edticamente al Ayuntamiento de Vitoria y a las Juntas Generales de \u00c1lava, donde ocuparon ellos o sus familiares los puestos dirigentes. Los Reyes Cat\u00f3licos, al principio, hicieron caso a sus demandas, pero ante las protestas del Consulado de Bilbao dieron marcha atr\u00e1s. Los mercaderes alaveses permanecieron en la naci\u00f3n vizca\u00edna y desde 1511 formaron parte del Consulado de Bilbao. Los mercaderes vitorianos exportaban hacia Flandes entre el 3,3 y el 4% de las sacas de lanas que sal\u00edan de Castilla.<\/p>\n\n\n\n<p>Las viviendas y la vida dom\u00e9stica Los palacios y casas de Vitoria sol\u00edan disponer de huertas, parrales o jardines para disfrute y aprovechamiento de sus propietarios. Hoy en d\u00eda en el lugar donde estaban las antiguas casas de los Maturana junto al cant\u00f3n de Anorb\u00edn (Palacio del Marqu\u00e9s de la Alameda), en el Palacio de Aguirre (Montehermoso) y en el Palacio Escoriaza-Esqu\u00edvel, propiedad del prestigiado m\u00e9dico don Fern\u00e1n L\u00f3pez de Escoriaza y de su mujer Victoria de Anda Esqu\u00edvel, a\u00fan perviven los patios o jardines. Los arquitectos de los principales palacios levantados en Vitoria a principios del XVI eran vascos. En las obras del Palacio de los \u00c1lava trabaj\u00f3 el maestre cantero vizcaino San Juan de Arteaga, natural de la comarca de Busturia. En la campi\u00f1a de la Llanada Alavesa hab\u00eda casas construidas de un modo similar a como lo hacen en Estados Unidos y Canad\u00e1 los amish, una comunidad religiosa protestante.<\/p>\n\n\n\n<p>La decoraci\u00f3n y los art\u00edculos existentes en las casas y palacios medievales de las elites vitorianas descubren elementos de practicidad y revelan signos de distinci\u00f3n econ\u00f3mica, de elegancia y de preeminencia social. Hab\u00eda casas de mercaderes, la de Diego P\u00e9rez de Legarda, con puertas de vidrieras historiadas con figuras de la Trinidad, la presentaci\u00f3n del Templo, el Ayuntamiento, San Gregorio y los tres Reyes Magos. En las casas de algunas familias se han registrado instrumentos musicales de cuerda (la\u00fades y vihuelas), retablos, im\u00e1genes de la Virgen Mar\u00eda y representaciones religiosas en lienzos y tapicer\u00edas. Los motivos vegetales, animales y her\u00e1ldicos fueron comunes en las tapicer\u00edas, mantas y antepuertas distribuidas en paredes y puertas. Un miembro de la familia Estella tuvo en una pared de la c\u00e1mara principal de su casa un lienzo con dibujos historiados del emperador Trajano. Hubo familias que adquirieron y conservaron cartas pintadas, obras de arte muy apreciadas en Europa. En una de ellas hab\u00eda un dibujo de la ciudad de Par\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>El estilo de vida El estilo de vida de las elites sociales de la ciudad no era en lo fundamental muy diferente. Ahora bien, ni el nivel de confort, ni la coincidencia de gustos fueron los mismos. Hab\u00eda hombres con barba y otros que se la rasuraban. Los hombres y mujeres acumulaban en sus casas un mayor o menor n\u00famero de trajes, cofias, tocados, sombreros, alhajas y joyas, cuyo valor y vistosidad eran objeto de distinci\u00f3n social. Las ropas lujosas provenientes de Londres y de los Pa\u00edses Bajos, y las joyas de las mujeres de azabache, oro, plata, jacinto, zafiro, calcedonia, coral, \u00e1mbar, rub\u00ed o diamante anunciaban gustos distintos entre unas y otras familias. Hubo familias que llenaban de color las salas y habitaciones de sus casas con tapices y antepuertas llamativas, a menudo llenas de representaciones de figuras vegetales, animales o historiadas. En las casas de estas familias se encontraban joyas relacionadas con la devoci\u00f3n religiosa de sus moradores, en particular rosarios. Los s\u00edmbolos her\u00e1ldicos de estas familias se incrustaban a veces en copas de plata.<\/p>\n\n\n\n<p>En las casas, las arcas de roble o de pino eran mayoritariamente los puntos de almacenamiento de los utensilios y ropas familiares. Hubo tambi\u00e9n armarios y escaparates importados desde Flandes. Las caracter\u00edsticas de los tapices, antepuertas, mantos, alfombras, ropas de cama, vestidos y trajes de unas y otras familias ten\u00edan especificidades. Los braseros, candeleros, candiles, orinales, escobillas de limpieza, espejos y excepcionalmente los relojes eran instrumentos presentes en las casas de los vitorianos. Miembros destacados de las elites vitorianas fueron propietarios de relojes de pared, de pie o manuales, y contaban con escriban\u00edas en sus escritorios. Algunos vecinos de Vitoria pose\u00edan armas ofensivas (blancas y de fuego) y defensivas, pese a no dedicarse al oficio de la caballer\u00eda, sino al comercio o a las letras.<\/p>\n\n\n\n<p>mujer y violencia de g\u00e9nero La mujer ocupaba en esta sociedad una posici\u00f3n bastante marginal en un contexto social en el que su protagonismo en la vida econ\u00f3mica y pol\u00edtica pr\u00e1cticamente no exist\u00eda, con salvadas excepciones. Ninguna mujer vitoriana se form\u00f3 en la universidad y de muy pocas tenemos constancia de que supieran escribir. Las mujeres casadas trabajaban habitualmente en la casa desarrollando las labores dom\u00e9sticas. Las m\u00e1s acomodadas contaron con una o varias criadas a su servicio. Entre esas labores se inclu\u00edan la limpieza, la comida, la organizaci\u00f3n de la casa, e inclusive la confecci\u00f3n de algunos tejidos y de ropa para la familia. Quienes se dedicaban a vender fruta o pan sol\u00edan ser fruteras o panaderas. Las costureras de lienzo eran un oficio bastante demandado en la ciudad. Era normal que las j\u00f3venes solteras trabajaran de peonas en la construcci\u00f3n. Su salario, sin embargo, era la mitad que el de los hombres peones.<\/p>\n\n\n\n<p>La violencia mort\u00edfera del hombre para con la mujer aparece documentada en esta \u00e9poca. Catalina Ib\u00e1\u00f1ez de Marquina fue asesinada por su marido Juan P\u00e9rez de Lequeitio el 2 de junio de 1530 por una presunta infidelidad y en 1480 Juan Mart\u00ednez de Buend\u00eda degoll\u00f3 a su esposa Teresa S\u00e1nchez de Bilbao. El apu\u00f1alamiento de Catalina produjo en Vitoria una enorme conmoci\u00f3n. Catalina pertenec\u00eda a una familia rica de mercaderes y su marido Juan era el procurador general de la ciudad de Vitoria. Las presuntas relaciones de Catalina con \u00c1lvaro Osorio, mayordomo de la reina de Francia, tuvieron nefastas consecuencias para Juan que fue condenado a muerte por los jueces. Una muerte horrenda: ser introducido en un cuero cerrado junto con un gallo, un gato y un simio, y tirado al fondo de un r\u00edo hasta ahogarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos son algunos retazos informativos del cap\u00edtulo del libro citado.<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda Fern\u00e1ndez, Ernesto, Garc\u00eda-G\u00f3mez, Ismael y Rodr\u00edguez Fern\u00e1ndez, Jos\u00e9. Urbanismo, patrimonio, riqueza y poder en Vitoria-Gasteiz a fines de la Edad Media e inicios de la Edad Moderna. Edit. Diputaci\u00f3n Foral de \u00c1lava, Vitoria-Gasteiz, 2018, pp. 33-274.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vitoria estaba habitada a comienzos del siglo XVI por unas 4.500 personas, que hablaban en euskera, castellano, lat\u00edn y hebreo, como exponente de su riqueza cultural Un reportaje de Ernesto Garc\u00eda Fern\u00e1ndez LA publicaci\u00f3n del libro Urbanismo, patrimonio, riqueza y poder en Vitoria-Gasteiz a fines de la Edad Media e inicios de la Edad Moderna, &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2020\/01\/13\/vitoria-gasteiz-en-la-edad-media-una-ciudad-intercultural\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Vitoria-Gasteiz en la Edad Media: una ciudad intercultural<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[59784,60553],"class_list":["post-1533","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-historias-de-los-vacos","tag-vitoria-gasteiz"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1533"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1533\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1534,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1533\/revisions\/1534"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}