{"id":1537,"date":"2020-01-20T12:06:25","date_gmt":"2020-01-20T11:06:25","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasdelosvascos\/?p=1537"},"modified":"2020-01-20T12:06:27","modified_gmt":"2020-01-20T11:06:27","slug":"sobrevivir-al-azar-de-mauthausen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2020\/01\/20\/sobrevivir-al-azar-de-mauthausen\/","title":{"rendered":"Sobrevivir al azar de Mauthausen"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Marcelino Bilbao sali\u00f3 con vida de los experimentos del &#8216;Doctor Muerte&#8217;, el nazi al que identific\u00f3 d\u00e9cadas despu\u00e9s gracias a un ejemplar de la desaparecida revista &#8216;Intervi\u00fa&#8217;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Un reportaje de <strong>Iban Gorriti<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Solo le falt\u00f3 resucitar despu\u00e9s de morir. Y es que Marcelino Bilbao fue un hombre corriente, pero un superviviente desde el d\u00eda en que naci\u00f3. A este hijo de Alonsotegi le contaron que sus padres biol\u00f3gicos le abandonaron en el r\u00edo Cadagua y que sobrevivi\u00f3 gracias a una persona que le hall\u00f3 tras o\u00edr sus sollozos. La familia L\u00f3pez-Iglesias, con 21 hijos, lo adopt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Sali\u00f3 adelante, tambi\u00e9n, siendo adolescente y trabajando en condiciones precarias, lo que le despert\u00f3 la sensibilidad por lo social, por el marxismo, primeramente abrazado a las Juventudes Socialistas Unificadas. Lleg\u00f3 el golpe de Estado de 1936 derivado en guerra y perdur\u00f3 en su fin de vivir. La CNT puso en sus manos su primer fusil y ascendi\u00f3 a teniente del batall\u00f3n Isaac Puente. Sorte\u00f3 la muerte tambi\u00e9n como testigo del bombardeo de Gernika y en la batalla del Ebro, condecorado con la Medalla al Valor. <\/p>\n\n\n\n<p>Tras cruzar la muga en 1939, acab\u00f3 con sus huesos en campos de concentraci\u00f3n de Francia (Saint-Cyprien, Argel\u00e8s-Su-Mer y Gurs) y, a continuaci\u00f3n, en los de exterminio de Mauthausen y su anejo de Ebensee, en Austria. Sobrevivi\u00f3, incluso, a la inoculaci\u00f3n de veneno -benceno- en su coraz\u00f3n, experimento maquiav\u00e9lico del conocido como <em>Doctor Muerte<\/em>, apropiado alias de Aribert Heim. Su otro apodo era <em>El carnicero de Mauthausen<\/em>. De hecho, el nazi fue acusado de torturar y matar a m\u00e1s de 300 prisioneros con los que practic\u00f3 inenarrables experimentos m\u00e9dicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Marcelino tambi\u00e9n los sufri\u00f3, pero su peque\u00f1o cuerpo sobrevivi\u00f3 una vez m\u00e1s a semanas de experimentos como cobayas humanas. Un libro publicado esta semana lo difunde a dos voces: en primera persona, por el protagonista, y contextualizado por su sobrino nieto, el historiador Etxahun Galparsoro (Donostia, 1980). <\/p>\n\n\n\n<p>El vizcaino fallecido en 2014 evoca en las 400 p\u00e1ginas del volumen c\u00f3mo siete presos de los 30 que hicieron frente a los experimentos mortales siguieron con vida: \u00abCuatro espa\u00f1oles y tres rusos. En Mauthausen ocurr\u00edan este tipo de cosas terror\u00edficas\u00bb, testimonia Marcelino en la publicaci\u00f3n. \u00abMi t\u00edo abuelo\u00bb, contin\u00faa Galparsoro, \u00abs\u00ed fue un superviviente, pero sobrevivi\u00f3 a aquel azar. En Mauthausen tuvo a su favor que jugaban bien a f\u00fatbol y por ello los presos alemanes le daban comida. Adem\u00e1s, se uni\u00f3 a una red clandestina de contrabando de presos alemanes. Y por \u00faltimo, tambi\u00e9n se integr\u00f3 en la organizaci\u00f3n de una Red de Resistencia. Esos tres factores le ayudaron a sobrevivir, pero recordemos que all\u00ed todo era al azar y punto. Entraban para morir\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Bilbao no conoc\u00eda el nombre real de aquel s\u00e1dico nazi. Lo supo d\u00e9cadas despu\u00e9s. Le puso cara de una forma anecd\u00f3tica. \u00abLo identific\u00f3 viendo una revista <em>Intervi\u00fa<\/em> sobre nazis con empresas de armas en Alicante\u00bb, explica Etxahun. De pronto, el superviviente vio la foto del <em>Doctor Muerte<\/em> y dijo a su familia que fue aquel quien le inyectaba veneno en su coraz\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Galparsoro, por su parte, trata de quitar todo resquicio de \u00e9pica, a pesar de que la vida de Bilbao es de inusitado guion de pel\u00edcula, toda ella, cada uno de sus d\u00edas. \u00abS\u00ed, para una pel\u00edcula valdr\u00eda\u00bb, asiente. Incluso para un segundo libro. \u00abLo tengo escrito en un caj\u00f3n\u00bb, apostilla quien ha tenido en cuenta que la editorial Cr\u00edtica del grupo Planeta lo publique el 16 de enero, centenario del nacimiento del antifascista. Adem\u00e1s, el 25 de enero se pone a la venta, aniversario de su fallecimiento. \u00abY el 27 de enero se celebrar\u00e1 el 75 de la liberaci\u00f3n de Auschwitz, con la apertura de los campos\u00bb, agrega desde Madrid, donde lo presenta estos d\u00edas bajo el t\u00edtulo <em>Bilbao en Mauthausen<\/em>, <em>memorias de supervivencia de un deportado vasco<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El tri\u00e1ngulo rojo El ensayo tambi\u00e9n narra la existencia de los tri\u00e1ngulos invertidos rojos que obligaban a portar a los alemanes presos en el campo. Como el que desde hace a\u00f1os viste el hoy ministro de Consumo, el comunista Alberto Garz\u00f3n. Marcelino portaba el azul con una <em>S<\/em>, de espa\u00f1ol ap\u00e1trida. \u00abFue muy importante la labor de quienes llevaban tri\u00e1ngulo rojo, eran alemanes arios que ayudaban al resto de aquel escalaf\u00f3n que segu\u00edan por orden los tri\u00e1ngulos verdes, los negros, azules&#8230; Y al final de todos, los sovi\u00e9ticos considerados subhumanos y los jud\u00edos, que no eran raza humana\u00bb, cita el autor.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellos rojos, presos pol\u00edticos, fueron v\u00edctimas del proceso que vivi\u00f3 Europa en el que hubo una ruptura con el viejo orden. As\u00ed lo estima Galparsoro: \u00abEstos alemanes quer\u00edan la democracia, como ocurri\u00f3 con la Segunda Rep\u00fablica. Y de ah\u00ed surgieron primero el fascismo y luego el nazismo. Eran presos con conciencia que ayudaron a personas como Marcelino. Es el antifascismo puro y quien no se incluye ah\u00ed se retrata por s\u00ed mismo. Es como si les molestara que existan los Derechos Humanos\u00bb, antepone el donostiarra, t\u00e9cnico en el centro de documentaci\u00f3n Lazkaoko Beneditarren Fundazioa.<\/p>\n\n\n\n<p>Su t\u00edo abuelo, aquel miliciano del Euzko Gudarostea -\u00abas\u00ed lo califica el BOE de la \u00e9poca\u00bb, defiende Galparsoro- fue el preso n\u00famero 4.628 del campo de la muerte, todo un superviviente hasta hace cinco a\u00f1os, cuando muri\u00f3. \u00abSobrevivi\u00f3 -concluye- a su infancia y juventud por su dureza, porque era de acero, sin embargo eso no val\u00eda en Mauthausen, all\u00ed sobrevivi\u00f3 al azar que imperaba\u00bb.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marcelino Bilbao sali\u00f3 con vida de los experimentos del &#8216;Doctor Muerte&#8217;, el nazi al que identific\u00f3 d\u00e9cadas despu\u00e9s gracias a un ejemplar de la desaparecida revista &#8216;Intervi\u00fa&#8217; Un reportaje de Iban Gorriti Solo le falt\u00f3 resucitar despu\u00e9s de morir. Y es que Marcelino Bilbao fue un hombre corriente, pero un superviviente desde el d\u00eda en &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2020\/01\/20\/sobrevivir-al-azar-de-mauthausen\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Sobrevivir al azar de Mauthausen<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37165],"tags":[59762],"class_list":["post-1537","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historias-de-los-vascos","tag-iban-gorriti"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1537","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1537"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1537\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1538,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1537\/revisions\/1538"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1537"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1537"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1537"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}