{"id":1588,"date":"2020-04-22T12:26:52","date_gmt":"2020-04-22T10:26:52","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/?p=1588"},"modified":"2020-04-28T12:32:28","modified_gmt":"2020-04-28T10:32:28","slug":"coronas-de-laurel-hojas-de-roble","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2020\/04\/22\/coronas-de-laurel-hojas-de-roble\/","title":{"rendered":"Coronas de laurel, hojas de roble"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>En el ocaso de la Segunda Guerra Mundial, los gudaris vascos tuvieron finalmente la ansiada oportunidad de luchar contra el ej\u00e9rcito alem\u00e1n. Esta es su historia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p> AITOR MI\u00d1AMBRES\u00a0 <\/p>\n\n\n\n<p><strong>E<\/strong>L 26 de abril de 1945 ten\u00eda lugar en Burdeos una gran parada militar para celebrar la expulsi\u00f3n definitiva de las tropas alemanas nazis de la comarca de la Gironde. El p\u00fablico, entusiasmando, aclamaba a las fuerzas libertadoras y arrojaba flores a su paso. Entre ellas, hab\u00eda una singular unidad extranjera, vestida de azul verdoso, que tomaba parte con su propia ense\u00f1a: la ikurri\u00f1a. Las tropas formaron marcialmente en la inmensa explanada de la plaza Quinconces, junto al monumento a los girondinos, donde su jefe, el general Larminat, les areng\u00f3 y procedi\u00f3 a pasar revista para la entrega de condecoraciones. Sonaba la m\u00fasica triunfal y los aplausos de la multitud no cesaban. El general se detuvo largo rato frente a la bandera vasca, se cuadr\u00f3 y salud\u00f3 militarmente. Tras ella, en columna de a dos, se encontraban los hombres que hab\u00edan hecho posible la victoria: el batall\u00f3n Gernika.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/fotos01.deia.eus\/2020\/04\/20\/690x278\/historiasvascas.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption> <br>Memorial de la cota 40 (Montalivet). El batall\u00f3n es homenajeado por las instituciones vascas y aquitanas.\u00a0<strong>Foto: Joselure<\/strong> <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Ocho a\u00f1os atr\u00e1s, tambi\u00e9n un 26 de abril, hab\u00eda tenido lugar precisamente en Gernika, la agresi\u00f3n m\u00e1s brutal del nazismo contra el pueblo vasco: el bombardeo y la aniquilaci\u00f3n de la villa foral. En aquellos momentos de 1937, Euzkadi soportaba la m\u00e1s fuerte ofensiva del ej\u00e9rcito franquista ante la pasividad de las democracias occidentales, que entonces cerraban los ojos ante el auge del fascismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EUZKADI, BELIGERANTE&nbsp;<\/strong>A la larga vencidos, los vascos emprendieron el duro camino del destierro, y aunque los horizontes se les cerraban, algunas puertas se abr\u00edan. Francia toler\u00f3 la presencia de los refugiados, en una atm\u00f3sfera europea donde soplaban vientos de una guerra mundial que no tard\u00f3 en llegar el 1 de septiembre de 1939. En esa tesitura, el lehendakari Agirre fue claro y conciso: \u00abDadas las causas invocadas y los m\u00e9todos empleados por Alemania para desencadenar la guerra, se trata para nosotros de la guerra entre todo lo que es digno de ser apreciado y todo lo que merece nuestra condena. Los vascos jam\u00e1s dejar\u00e1n de cumplir su deber al servicio de la libertad y de la dignidad humanas\u00bb. Euzkadi era beligerante y los vascos buscaban un lugar en las filas aliadas para luchar contra la Alemania nazi.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la esperanza de la victoria se esfum\u00f3 una vez m\u00e1s. Alemania derrot\u00f3 a Francia que, tras el armisticio del 22 de junio de 1940, qued\u00f3 dividida y ocupada en una parte por los alemanes y gobernada en la otra por un r\u00e9gimen filofascista franc\u00e9s, con capital en Vichy.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa situaci\u00f3n, la poblaci\u00f3n vasca exiliada hubo de sobrevivir, en la medida de lo posible, bajo la amenaza permanente de encarcelamiento, deportaci\u00f3n o repatriaci\u00f3n por su condici\u00f3n antifranquista. Ello no impidi\u00f3 que numerosos vascos y vascas colaboraran con la incipiente resistencia francesa en multitud de actividades tendentes a erosionar el esfuerzo de guerra alem\u00e1n y facilitar la victoria aliada, ya que la guerra continuaba en otros frentes del planeta. As\u00ed, no cesaron las labores de espionaje, ayuda en las rutas de evasi\u00f3n de prisioneros y sabotajes en la producci\u00f3n o en las infraestructuras del enemigo. Finalmente, lleg\u00f3 el momento de participar en acciones armadas y muchos vascos pasaron a integrar el maquis o guerrilla, acabando encuadrados en la Uni\u00f3n Nacional de Guerrilleros Espa\u00f1oles. Uno de ellos fue Kepa Ordoki, gudari y antiguo comandante del ej\u00e9rcito de Euzkadi, quien, tras recibir del consejero Eliodoro de la Torre el encargo del Gobierno vasco de agrupar a todos los combatientes vascos en una sola unidad, reuni\u00f3 a unos 200 hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras el desembarco de Normand\u00eda, el 6 de junio de 1944, el territorio franc\u00e9s comenz\u00f3 a ser liberado, entrando los aliados en Par\u00eds el 25 de agosto. En esa coyuntura, los republicanos espa\u00f1oles, secundando a los dirigentes del Partido Comunista, decidieron concentrarse en el Pirineo navarro con la intenci\u00f3n de atacar a la Espa\u00f1a de Franco. Ordoki, siguiendo las instrucciones recibidas del Gobierno vasco, conocedor de las fuertes defensas construidas por el dictador en la muga, inform\u00f3 a sus hombres de lo dificultoso de esa operaci\u00f3n, proponi\u00e9ndoles segregarse de la Uni\u00f3n Nacional y pasar a formar parte de las Fuerzas Francesas del Interior como unidad vasca propia, lo cual la gran mayor\u00eda acept\u00f3. El mismo camino sigui\u00f3 un grupo similar de anarquistas espa\u00f1oles que m\u00e1s adelante formar\u00edan el batall\u00f3n Libertad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>NACE EL BATALL\u00d3N GERNIKA&nbsp;<\/strong>De esta manera, la unidad vasca comandada por Kepa Ordoki, se separ\u00f3 de la agrupaci\u00f3n guerrillera y fue trasladada desde el Bearn hasta Burdeos por la autoridad militar francesa en diciembre de 1944, para finalmente llegar a su campamento en la localidad de Le Bouscat. Mientras tanto, comenzaban en Par\u00eds las conversaciones entre los gobiernos franc\u00e9s y vasco sobre las bases para la organizaci\u00f3n de una unidad militar vasca, integrada en el ej\u00e9rcito franc\u00e9s, durante el tiempo que durase la guerra contra Alemania. En palabras del consejero Leizaola, \u00abEuzkadi, la primera agredida, debe estar presente en la \u00faltima batalla\u00bb. La unidad recibir\u00eda el nombre de Batall\u00f3n Gernika, en recuerdo de la villa bombardeada que acoge el roble s\u00edmbolo de las libertades vascas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, comenz\u00f3 la recluta de nuevos j\u00f3venes entusiastas con los que engrosar las filas del batall\u00f3n, gente de todas las ideolog\u00edas, principalmente nacionalistas vascos seguidos de socialistas, hombres dispuestos a luchar por la victoria aliada y el retorno de la democracia a su pa\u00eds. Pronto recibieron equipamiento militar y armas, a veces escasas y muchas de ellas capturadas a los alemanes, as\u00ed como los nuevos uniformes en los que destacaba la ikurri\u00f1a sobre la manga izquierda de la chaqueta. De esta manera, durante varias semanas se entregaron a fondo a la organizaci\u00f3n y al entrenamiento para el combate.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>POINTE DE GRAVE&nbsp;<\/strong>Aunque la mayor\u00eda de las fuerzas alemanas se hab\u00edan retirado de Francia, en algunos puntos del Atl\u00e1ntico se manten\u00edan las fortalezas nazis abastecidas desde el Estado espa\u00f1ol. Tal era el caso de la Festung Gironde S\u00fcd, en la pen\u00ednsula del Medoc, amenazando Burdeos, con 4.000 efectivos en torno a las bater\u00edas de artiller\u00eda de marina del Muro Atl\u00e1ntico, fuertemente protegidas por nidos de ametralladora, alambradas, fosos anticarro y campos de minas. Se acercaba la derrota alemana y el final de la guerra, y el l\u00edder franc\u00e9s, general De Gaulle, por razones pol\u00edticas quer\u00eda liberar la totalidad de su territorio. En estas circunstancias, el batall\u00f3n Gernika fue enviado al frente de combate, integrado en el Regimiento Mixto de Marroqu\u00edes y Extranjeros dirigido por el comandante Chodzko, militar legionario polaco, a su vez integrado en la Brigada Carnot mandada por el coronel Jean de Milleret.<\/p>\n\n\n\n<p>Desplegada la unidad desde el 22 de marzo de 1945 en el frente del Medoc, en Lesparre, los gudaris se habituaron al entorno, salpicado de pinares aunque en su mayor\u00eda cenagoso e intransitable. As\u00ed, el d\u00eda 14 de abril comenzaban las operaciones desde Vendays. La aviaci\u00f3n aliada y la artiller\u00eda francesa batieron duramente las posiciones alemanas como preparaci\u00f3n al ataque. Los gudaris escucharon misa esa ma\u00f1ana y tomaron posiciones frente a la Cota 40. Antes de la acometida, entre las dunas, su comandante Ordoki les areng\u00f3: \u00abHa llegado la hora de combatir, de vencer al enemigo y de hacer saber al pueblo de Francia que los vascos sabemos luchar y morir por la libertad\u00bb. Eran las 15:30 horas y los hombres comenzaron a avanzar por secciones, con la ikurri\u00f1a desplegada, cantando el&nbsp;<em>Euzko Gudariak<\/em>, por un cortafuego estrecho, tras una avanzadilla que iba localizando las minas y balizando el camino. Su marcha era contenida por los alemanes que luchaban con gran tes\u00f3n desde los nidos de ametralladora. El asalto a la cota 40, loma muy fortificada, fue dur\u00edsimo, pues el camino era batido sin cesar por los morteros enemigos. Las bajas fueron numerosas y se hicieron los primeros prisioneros alemanes. Finalmente, el batall\u00f3n fue relevado para su descanso con cuatro muertos a los que habr\u00eda que sumar otro de fecha anterior: Antonio Mugica, F\u00e9lix Iglesias, Juan Jos\u00e9 Jausoro, Antonio Lizarralde y Prudencio Orbiz, as\u00ed como 18 heridos.<\/p>\n\n\n\n<p>En los d\u00edas posteriores, los gudaris fueron ocupando distintos pueblos de la costa, entre bosques ardiendo, cad\u00e1veres y dunas a la orilla del mar: Montalivet, Grayan y Soulac, pueblo \u00e9ste que terminaron de limpiar de resistencia alemana durante la jornada del 18. Lleg\u00f3 as\u00ed su combate final, en Pointe de Grave, el 19 de abril. El batall\u00f3n Gernika, junto con el Libertad, atac\u00f3 la bater\u00eda de Arros, apoder\u00e1ndose del complejo de bunkers de la playa, mientras los alemanes se rend\u00edan en masa tras conocer la noticia de la muerte de su jefe, el capit\u00e1n de corbeta Schillinger. Los gudaris hab\u00edan capturado tres banderas nazis ese d\u00eda y, por fin, se entregaban a un merecido descanso. Las operaciones en la zona terminaron con la toma de Le Verdon y la capitulaci\u00f3n del mando alem\u00e1n al d\u00eda siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL BRINDIS DE DE GAULLE&nbsp;<\/strong>El d\u00eda 22 de abril el general De Gaulle llegaba al aer\u00f3dromo de Grayan y felicitaba a sus mandos y tropas. En medio de la euforia por la victoria, requiri\u00f3 la presencia del comandante vasco, Ordoki. Abriendo una botella de champ\u00e1n, alz\u00f3 la copa diciendo: \u00abMi comandante, Francia no olvidar\u00e1 el gesto de coraje y sacrificio hecho por los vascos para la liberaci\u00f3n de su tierra\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, tras el imponente desfile del 26 de abril, lleg\u00f3 el 1 de mayo y los gudaris recibieron la sorpresiva visita del lehendakari Agirre, recientemente llegado de Nueva York. La alegr\u00eda fue inmensa. El lehendakari confiaba en la pr\u00f3xima ca\u00edda del r\u00e9gimen franquista, pero la historia pronto seguir\u00eda otros derroteros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>TODA GLORIA NO ES EF\u00cdMERA&nbsp;<\/strong>Transcurridas unas semanas, llegar\u00eda el final de la guerra en Europa y la desmovilizaci\u00f3n del batall\u00f3n Gernika. Sus combatientes lograron algunos derechos en la nueva Rep\u00fablica Francesa, aunque jam\u00e1s pudieron contemplar la anhelada derrota del franquismo que les permitiera volver a casa. Nuevamente las democracias occidentales miraban para otro lado.<\/p>\n\n\n\n<p>En la posguerra honraron a sus muertos, enterrados en el cementerio de R\u00e9taud, y participaron en homenajes con la presencia de antiguos combatientes. Despu\u00e9s, con la llegada de la democracia a Euskadi, fueron reconocidos con un monumento a su lucha, all\u00ed en Gernika, la villa tan querida por ellos y que hab\u00eda dado nombre a su batall\u00f3n. Tal vez no fue hasta abril de 2015 cuando recibieron un homenaje de gran repercusi\u00f3n, con la presencia de uno de los \u00faltimos gudaris, Francisco P\u00e9rez, en el Memorial de la Cota 40, acompa\u00f1ado del lehendakari I\u00f1igo Urkullu y del presidente de Aquitania.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora que se cumplen 75 a\u00f1os de su gesta, es un buen momento para recordarla y que su gloria no sea ef\u00edmera. En palabras de Francisco, ya fallecido y cuyas cenizas descansan en la playa de Arros: \u00abEl mayor enemigo de la memoria no es el tiempo, sino el silencio\u00bb.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el ocaso de la Segunda Guerra Mundial, los gudaris vascos tuvieron finalmente la ansiada oportunidad de luchar contra el ej\u00e9rcito alem\u00e1n. 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