{"id":159,"date":"2012-08-13T18:47:07","date_gmt":"2012-08-13T16:47:07","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=159"},"modified":"2012-08-13T18:47:07","modified_gmt":"2012-08-13T16:47:07","slug":"el-robo-de-las-joyas-de-la-virgen-de-begona-de-la-calumnia-a-la-verdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2012\/08\/13\/el-robo-de-las-joyas-de-la-virgen-de-begona-de-la-calumnia-a-la-verdad\/","title":{"rendered":"El \u00abrobo\u00bb de las joyas de la Virgen de Bego\u00f1a: de la calumnia, a la verdad"},"content":{"rendered":"<figure style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/08\/11\/historias_11.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"393\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Bego\u00f1a, 15 de agosto de 1937. El Nuncio de Su Santidad, monse\u00f1or Antoniutti, en la ceremonia pol\u00edtico-religiosa de la \u2018devoluci\u00f3n\u2019 de sus joyas a la Virgen de Bego\u00f1a, y \u2018reposici\u00f3n\u2019 de las coronas en las cabezas de la Virgen y del Ni\u00f1o. (Sabino Arana Fundazioa)<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Por Jes\u00fas Fco. de Garitaonandia<\/strong><\/p>\n<p><em>En defensa de la honestidad de Eliodoro de la Torre y Fortunato de Unzueta, tantos a\u00f1os injustamente cuestionada, y en honor a su sacrificio<\/em><\/p>\n<p>EL d\u00eda 15 de agosto se cumplir\u00e1n 75 a\u00f1os de la mascarada religioso-pol\u00edtica de la restituci\u00f3n de las joyas <em>robadas<\/em> a la Virgen de Bego\u00f1a. No hubo tal robo, ni mucho menos. La realidad es que Fortunato de Unzueta, como responsable de la parroquia de Bego\u00f1a y, Eliodoro de la Torre, consejero de Finanzas del Gobierno vasco, hab\u00edan protagonizado una arriesgada operaci\u00f3n de salvaguarda de las joyas guard\u00e1ndolas en un banco de Toulouse (Francia).<\/p>\n<p>Para redactar la verdadera historia de lo sucedido me he servido fundamentalmente de la carta que Fortunato de Unzueta escribi\u00f3 desde St. Jean Pied-de-Port (Donibane Garazi) a su obispo D. Mateo M\u00fagica, el 11 de septiembre de 1937. Unzueta se encontraba en Donibane Garazi como uno de los responsables religiosos de la colonia de 500 ni\u00f1os vascos evacuados en Iparralde. Don Mateo M\u00fagica, por su parte, desterrado por las autoridades franquistas, se encontraba en el exilio, concretamente en la poblaci\u00f3n labortana de Cambo-les-Bains, forzado a renunciar a su cargo como obispo de Vitoria-Gasteiz.<\/p>\n<p>La verdadera historia Apenas estall\u00f3 la rebeli\u00f3n militar del 18 de julio de 1936, el p\u00e1rroco de Bego\u00f1a, Bernardo Astigarraga, empez\u00f3 a preocuparse seriamente por la suerte que pudieran correr las joyas de la Virgen. Le obsesionaba la idea de que se fueran a perder, si no desaparec\u00eda toda huella de ellas de los libros oficiales del Banco de Vizcaya, donde hab\u00edan sido depositadas.<\/p>\n<p>El Consejo del Banco de Vizcaya no pod\u00eda complacerle en esta su solicitud, sin la autorizaci\u00f3n especial del consejero de Hacienda del Gobierno de Euzkadi, Eliodoro de la Torre. Se recurri\u00f3 a \u00e9l. Y el consejero concedi\u00f3 al Banco de Vizcaya cuantas dispensas solicit\u00f3 de requisitos legales necesarios para el dep\u00f3sito de joyas y tesoros y se ech\u00f3 sobre s\u00ed mismo toda ulterior responsabilidad. Solo exigi\u00f3 reserva absoluta.<\/p>\n<p>El p\u00e1rroco, Bernardo Astigarraga, respir\u00f3 tranquilo. En sus conversaciones con Fortunato de Unzueta, coadjutor de la parroquia, m\u00e1s de una vez se deshizo en alabanzas de Eliodoro de la Torre, por su probado catolicismo y por su piedad y devoci\u00f3n filiales a nuestra Madre de Bego\u00f1a. Sin embargo, Astigarraga, enterado de que su nombre aparec\u00eda en unas listas del Partido Comunista de Uribarri (Bilbao), tuvo miedo, se ausent\u00f3 de Bego\u00f1a y se refugi\u00f3 en su caser\u00edo Iparragirre<em> <\/em>de Etxano y, m\u00e1s tarde, en la torre de la parroquia de Amorebieta. En la ausencia del p\u00e1rroco, Unzueta estuvo varios meses como responsable de la parroquia de Bego\u00f1a.<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 entretanto la ofensiva militar en Bizkaia. El p\u00e1rroco se alarm\u00f3 de nuevo. Unzueta visitaba a menudo a su p\u00e1rroco. En dos de las varias visitas que le hizo en Etxano y Amorebieta, el p\u00e1rroco le dijo: \u00abMira, estoy perdiendo el sue\u00f1o por causa de las joyas. T\u00fa ya sabes que tengo confianza ilimitada en ti y en tu prudencia. Haz con ellas lo que te parezca m\u00e1s conveniente para su seguridad; pero no me digas a m\u00ed nada, para que, si alguien viene a molestarme y a\u00fan a reclamarme el tesoro de la Virgen, pueda yo afirmar con verdad que ignoro d\u00f3nde est\u00e1\u00bb. Se expresaba as\u00ed Bernardo de Astigarraga, el p\u00e1rroco de Bego\u00f1a, porque, a su juicio, pod\u00edan las joyas desaparecer en cualquier bombardeo o en manos de muchos incontrolados.<\/p>\n<p><strong>Don Fortunato busca ayuda<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, Fortunato Unzueta y Eliodoro de la Torre tuvieron un cambio de impresiones para concretar el modo de salvar las joyas de la Virgen en un lugar seguro. Para Eliodoro, como le manifest\u00f3 expresamente a Fortunato, lo importante era la imagen de la Virgen, y en comparaci\u00f3n de la imagen todo lo dem\u00e1s carec\u00eda de valor para \u00e9l. Y si las joyas ten\u00edan alg\u00fan valor era porque se trataba de ofrendas que los devotos hab\u00edan hecho a la Virgen. Por fin, se pusieron de acuerdo en que la imagen aut\u00e9ntica de la Virgen quedara en su escondrijo y que las joyas de la Virgen, depositadas en el Banco de Vizcaya, fueran llevadas a la Banca Courtoise de Toulouse.<\/p>\n<p>Cuando menciono la imagen aut\u00e9ntica de la Virgen y el escondrijo donde estuvo guardada, quiero decir lo siguiente: Durante estos meses de guerra, por razones de seguridad, la imagen que estaba expuesta en el retablo de la bas\u00edlica era una copia y no la aut\u00e9ntica imagen. La aut\u00e9ntica estaba guardada en un escondrijo que se encuentra en una habitaci\u00f3n de la torre de la bas\u00edlica, debajo del campanario. Viene a ser como <!--more-->un b\u00fanker de paredes de cemento armado. La imagen de la Virgen y los objetos de culto guardados en este escondrijo no corrieron ning\u00fan riesgo: intactos los hallaron cuando termin\u00f3 la guerra.<\/p>\n<p><strong>Inventario de las joyas<\/strong><\/p>\n<p>Para arreglar el tema del traslado de las joyas de la Virgen a Toulouse, se reunieron una noche en el despacho oficial de la Consejer\u00eda de Hacienda: Eliodoro de la Torre, su secretario Lucio Aretxabaleta, el cajero del Banco de Vizcaya, N. Hern\u00e1ndez, y Fortunato de Unzueta. Con sumo cuidado se hizo el inventario de las joyas que hab\u00edan sido llevadas all\u00ed desde el banco. Eliodoro pidi\u00f3 a Fortunato que diera los nombres de dos personas de absoluta solvencia social y moral, que quedaran autorizadas con Fortunato, para levantar, cuando fuese preciso, las joyas que iban a ser depositadas en Toulouse. Y design\u00f3 a David Ilarduya y al concejal del Ayuntamiento de Bilbao Jos\u00e9 de Ochoa. En el acta firmada por todos ellos se les reserv\u00f3 a estas personas exclusivamente la facultad de levantar el dep\u00f3sito.<\/p>\n<p>Desde este momento, Fortunato de Unzueta deleg\u00f3 totalmente en Eliodoro de la Torre sus atribuciones como encargado de las joyas para que el consejero ejecutara fiel y diligentemente los acuerdos firmados en el acta y \u00e9l casi desapareci\u00f3 de escena.<\/p>\n<p>Traslado a la Banca de Toulouse Ten\u00eda Eliodoro de la Torre fe ciega en la pericia, por un lado, y fidelidad, por otro, del aviador Jos\u00e9 Mar\u00eda Yanguas. El fue, pues, el escogido por Eliodoro para llevar en avi\u00f3n, de Bilbao a Toulouse, el tesoro de la Virgen de Bego\u00f1a y las joyas de las emakumes de EAB (Emakume Abertzale Batza) de Bilbao, con el mismo destino. Lleg\u00f3 Yanguas a Toulouse con ambos tesoros, el sagrado y el profano, y a la hora de entregarlos en dep\u00f3sito, se encontr\u00f3 con algunos problemas legales, que se los comunic\u00f3 a Eliodoro. Este le orden\u00f3 que, mientras \u00e9l se presentara all\u00ed para resolver personalmente el asunto, dejara el dep\u00f3sito a su nombre en el banco hasta recibir nuevas instrucciones.<\/p>\n<p>Pasados los d\u00edas, Yanguas prepar\u00f3 el viaje de retorno. Durante estos d\u00edas se encontraba en Francia Alfredo Espinosa, consejero de Sanidad del Gobierno vasco. Cuando termin\u00f3 las gestiones para la instalaci\u00f3n de campamentos de refugiados vascos en Francia, aprovech\u00f3 la aeronave de Yanguas para volver a Bilbao o al lugar donde se encontrara el Gobierno vasco. Porque se sent\u00eda en la obligaci\u00f3n moral de encontrarse cuanto antes con los dem\u00e1s miembros del Gobierno y correr la misma suerte que sus compa\u00f1eros. Viajaba con \u00e9l, entre otros, el capit\u00e1n-militar Jos\u00e9 Aguirre. El avi\u00f3n despeg\u00f3 el lunes 21 de junio desde Toulouse a las 20.17, pero nunca lleg\u00f3 a su destino, sino que tom\u00f3 tierra en la playa de Zarautz a las 21.30 horas. La causa de este aterrizaje, seg\u00fan el piloto Yanguas, fue una aver\u00eda, pero en realidad se trat\u00f3 de una traici\u00f3n muy bien preparada de antemano. Hay una serie de datos que demuestran la traici\u00f3n: el aterrizaje era esperado porque \u00abse hab\u00edan retirado las casetas de ba\u00f1os, y cuando el p\u00fablico, extra\u00f1ado pregunt\u00f3 la causa, se le dijo que esperaban a Franco\u00bb; el alcalde de Zarautz recibi\u00f3 la orden de apagar las luces que se vieran desde el mar; el crucero Cervera y otros barcos franquistas ten\u00edan \u00f3rdenes de no disparar sobre el avi\u00f3n (Sancho el Sabio: Separata).<\/p>\n<p>Tras su detenci\u00f3n por el comandante Juli\u00e1n Troncoso, jefe de la frontera de Irun, los pasajeros del avi\u00f3n fueron conducidos a Vitoria-Gasteiz ante el general jefe de la Divisi\u00f3n de Navarra. Todos ellos fueron condenados a muerte, pena de muerte que les fue conmutada, excepto a Alfredo Espinosa y a Jos\u00e9 Aguirre, que fueron fusilados el d\u00eda 26 de junio de 1937.<\/p>\n<p>Goyoaga se apodera de las joyas El piloto Yanguas no fue trasladado a Vitoria-Gasteiz, sino que se qued\u00f3 en Zarautz \u00abpor tener que proceder a ciertas diligencias secretas de orden del general\u00edsimo\u00bb, despu\u00e9s de las cuales qued\u00f3 en libertad. Entonces le falt\u00f3 tiempo para verse con el bilbaino Joaqu\u00edn Goyoaga, al que le puso en conocimiento del lugar d\u00f3nde se encontraban las joyas de la Virgen y las de EAB de Bilbao.<\/p>\n<p>Yanguas, acompa\u00f1ado de Goyoaga, realiz\u00f3 un viaje rel\u00e1mpago en autom\u00f3vil a Toulouse con el objeto de recuperar las dos cajas con las joyas. Recuperadas estas, al pasar la aduana de Irun, el 23 de junio del 37, las dejan en manos de D. Juli\u00e1n Troncoso, jefe de Servicios de Fronteras, para su custodia y entrega al general D\u00e1vila. Si estos dos personajes pusieron bajo custodia militar las joyas de la Virgen, \u00bfad\u00f3nde fueron a parar las joyas de las emakumes de Bilbao, valoradas en su \u00e9poca en un mill\u00f3n de pesetas?<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, Joaqu\u00edn Goyoaga puso en conocimiento de las autoridades civiles y religiosas de Bilbao el hallazgo de las joyas. A los que afirmaban que los bombardeos de Durango y de Gernika fueron obra de los rojo-separatistas\u2026 poco les importaba decir que las joyas de la Virgen de Bego\u00f1a hab\u00edan sido robadas por Fortunato de Unzueta y Eliodoro de la Torre. As\u00ed lo hicieron.<\/p>\n<p>Joaqu\u00edn Goyoaga se convirti\u00f3 en \u00abel bilbaino que descubri\u00f3 las joyas en Francia y que, gracias a su sagacidad, inteligencia y tacto las rescat\u00f3 para su Due\u00f1a y Se\u00f1ora (la Virgen de Bego\u00f1a) y para Espa\u00f1a\u00bb. Ahora hab\u00eda que celebrar un acto solemne y ejemplar de desagravio a la Virgen de Bego\u00f1a, devoluci\u00f3n de sus joyas de las que fue despojada durante el periodo rojo-separatista y reposici\u00f3n de las coronas en las cabezas de la Virgen y del Ni\u00f1o Jes\u00fas. Vendr\u00eda a Bilbao nada menos que Do\u00f1a Carmen Polo de Franco, esposa del general\u00edsimo, para devolver las joyas a la Virgen, y el delegado del Papa Mons. Antoniutti para colocar las coronas en las cabezas de la Virgen y el Ni\u00f1o. As\u00ed se hizo (Gaceta del Norte 15 y 17 agosto 1937).<\/p>\n<p>El mensaje dirigido por el Ayuntamiento de Bilbao el d\u00eda 3 de agosto de 1937 dice: \u00abEl tesoro de la Virgen fue llevado a Francia para ser all\u00ed sin duda, malversado en turbio provecho de unos cuantos siniestros personajes. La Providencia quiso que las cosas ocurrieran de otro modo\u00bb. Ante esta monstruosa desfiguraci\u00f3n de la historia, \u00bfd\u00f3nde estaba Bernardo Astigarraga para decir a todo el mundo que fue \u00e9l quien le pidi\u00f3 a Fortunato Unzueta que guardara las joyas? Pocos d\u00edas despu\u00e9s, Mons. Antoniutti fue a visitar la colonia de ni\u00f1os vascos en Donibane Garazi. Fortunato Unzueta le cont\u00f3 la verdad, pero Mons. Antoniutti nunca las denunci\u00f3.<\/p>\n<p>Setenta y cinco son muchos a\u00f1os, pero al final la verdad ha conseguido desenmascarar la <em>mascarada<\/em> religioso-pol\u00edtica de la restituci\u00f3n de las joyas <em>robadas<\/em> a la Virgen de Bego\u00f1a.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL d\u00eda 15 de agosto se cumplir\u00e1n 75 a\u00f1os de la mascarada religioso-pol\u00edtica de la restituci\u00f3n de las joyas robadas a la Virgen de Bego\u00f1a. No hubo tal robo, ni mucho menos. La realidad es que Fortunato de Unzueta, como responsable de la parroquia de Bego\u00f1a y, Eliodoro de la Torre, consejero de Finanzas del Gobierno vasco, hab\u00edan protagonizado una arriesgada operaci\u00f3n de salvaguarda de las joyas guard\u00e1ndolas en un banco de Toulouse (Francia).<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[9,11279,11280],"class_list":["post-159","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-eliodoro-de-la-torre","tag-joyas","tag-virgen-de-begona"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/159","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=159"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/159\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":162,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/159\/revisions\/162"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=159"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=159"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=159"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}