{"id":1598,"date":"2020-05-21T11:29:13","date_gmt":"2020-05-21T09:29:13","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/?p=1598"},"modified":"2020-05-21T11:29:15","modified_gmt":"2020-05-21T09:29:15","slug":"javier-brosa-el-gudari-vasco-mexicano-del-batallon-gernika","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2020\/05\/21\/javier-brosa-el-gudari-vasco-mexicano-del-batallon-gernika\/","title":{"rendered":"Javier Brosa, el gudari vasco-mexicano del Batall\u00f3n Gernika"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">JAVIER BROSA FUE UNO DE LOS GUDARIS DEL BATALL\u00d3N GERNIKA QUE CONTRIBUYERON A LA DERROTA DE LAS TROPAS NAZIS EN LA COSTA DEL M\u00c9DOC. DESDE M\u00c9XICO RECUERDA AQUELLOS D\u00cdAS<\/h4>\n\n\n\n<p> FRANCK DOLOSOR LADUCHE <\/p>\n\n\n\n<p><strong>U<\/strong>NA de la rutinas diarias del&nbsp;<strong>donostiarra Javier Brosa, de 94 a\u00f1os,<\/strong>&nbsp;es ir paseando cada ma\u00f1ana hasta la empresa Electro Donosti SA que fund\u00f3 en M\u00e9xico DF. Brosa emigr\u00f3 a Am\u00e9rica tras la Segunda Guerra Mundial buscando, como tantos otros, asentarse lejos de su tierra natal, aplastada bajo el peso del franquismo. La victoria aliada en Europa no iba a suponer la ca\u00edda de la dictadura y para Brosa, que&nbsp;<strong>combati\u00f3 en el Batall\u00f3n Gernika<\/strong>&nbsp;en Francia, como para tantos otros, la esperanza del regreso hab\u00eda terminado.<\/p>\n\n\n\n<p>Nacido en Donostia a finales de 1925, Brosa recuerda con detalle el combate de la Pointe de Grave, en el M\u00e9doc, que permiti\u00f3 liberar la entrada del puerto de Burdeos, un paso m\u00e1s hacia el fin de la ocupaci\u00f3n nazi en Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>Con motivo del<strong>\u00a075 aniversario del armisticio<\/strong>, firmado el 8 de mayo de 1945, lo que tampoco olvida Brosa es que el final de una de las mayores tragedias para la humanidad no supuso el final de la dictadura franquista y de la represi\u00f3n en Euskadi.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/fotos01.deia.eus\/2020\/05\/16\/690x278\/imagen-batallon-gernika-franck-dolosor.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>Miembros del Batall\u00f3n Gernika, cuya lucha fue ensalzada por el general Charles de Gaulle. <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En 1944, el ambiente en Gipuzkoa se le hac\u00eda irrespirable al Javier Brosa de 19 a\u00f1os, obligado a seguir los cursos ordenados por la Falange. Ese a\u00f1o decidi\u00f3 escapar junto con dos amigos,<strong>&nbsp;Jes\u00fas Blanco Urteaga y Vicente Aizpurua Zubizarreta<\/strong>. Los tres cogieron una peque\u00f1a lancha y desde el puerto donostiarra atravesaron de noche los kil\u00f3metros que les separaban del fuerte de Zokoa en Lapurdi.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAl llegar all\u00ed algunos vecinos nos hicieron gestos para que anduvi\u00e9semos con mucho cuidado porque toda la costa estaba llena de minas flotantes, desde Hendaia hasta el norte de Francia. Tuvimos la suerte de que ninguno de los tres hiciera estallar alguna de estas minas. All\u00ed nos acogieron y nos pusieron en contacto con las autoridades vascas, que tambi\u00e9n estaban en el exilio. En aquel momento, estaban creando una brigada para ayudar a los aliados y luchar contra los alemanes. Pensaban que luego los aliados ayudar\u00edan para derrocar a Franco\u00bb. Tras enrolarse en la nueva brigada recalaron en Pau. \u00abPasamos unos d\u00edas en Pau con miembros de la Uni\u00f3n Nacional de guerrilleros Espa\u00f1oles, pero luego el irundarra Kepa Ordoki nos propuso participar en la unidad que estaba creando bajo la supervisi\u00f3n del Gobierno vasco y del lehendakari Jos\u00e9 Antonio Agirre\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo m\u00e1s de un centenar de gudaris de Nafarroa, Bizkaia, Araba y Gipuzkoa fueron trasladados de Pau a Burdeos, entre ellos el propio Javier Brosa, V\u00edctor Go\u00f1i, natural de Zirauki, o Antonio Arrizabalaga, de Ondarroa, respectivamente t\u00edos abuelos del pelotari Juan Mart\u00ednez de Irujo y del futbolista Kepa Arrizabalaga. Su primera misi\u00f3n fue proteger dep\u00f3sitos de combustible durante unos d\u00edas. A partir del 14 de abril de 1945, la \u00fanica unidad militar vasca que luch\u00f3 en la Segunda Guerra Mundial fue enviada a la estrat\u00e9gica comarca de Pointe de Grave, donde algo m\u00e1s de cuatro mil alemanes se hab\u00edan atrincherado en las decenas de b\u00fankers que jalonaban la costa. El llamado&nbsp;<em>Muro del Atl\u00e1ntic<\/em>o fue construido por prisioneros y trabajadores forzados para defender la costa entre Noruega y el Bidasoa de ataques aliados.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">REGIMIENTO MIXTO<\/h2>\n\n\n\n<p>La unidad de gudaris, denominada Gernika, se integr\u00f3 en el<strong>&nbsp;Octavo Regimiento Mixto Marroqu\u00ed Extranjero<\/strong>&nbsp;dirigido por el comandante polaco Jan Chodzko. As\u00ed, ocho a\u00f1os despu\u00e9s del bombardeo que sufri\u00f3 la villa vizcaina y que los historiadores califican de ensayo general de la Segunda Guerra Mundial, el Batall\u00f3n Gernika particip\u00f3 en uno de los \u00faltimos combates contra el nazismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Javier Brosa relata que nada m\u00e1s empezar el combate, a mediados del mes de abril de 1945, un mortero cay\u00f3 de repente cerca de dos gudaris que caminaban a su lado en la zona denominada Cota 40: Ant\u00f3n M\u00fagica y F\u00e9lix Iglesias, que fallecieron en el acto. \u00abLos cuerpos estaban totalmente deshechos y los enterramos como pudimos. No murieron por pisar una mina, fue por morteros. Pasamos un miedo terrible\u00bb. Natural de Villaba y de 32 a\u00f1os, Iglesias estaba casado y ten\u00eda dos hijos, mientras el donostiarra M\u00fagica no hab\u00eda todav\u00eda cumplido los veinte a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda despu\u00e9s, los gudaris Juan Jos\u00e9 Jausoro y Antonio Lizarralde se sumaron a la lista de v\u00edctimas mortales del Batall\u00f3n Gernika. Naturales de Alonsotegi y Durango, ten\u00edan respectivamente 32 y 37 a\u00f1os. Una veintena de gudaris tambi\u00e9n resultaron heridos durante estas primeras escaramuzas. Pocos d\u00edas antes de que comenzara el combate, el gudari Prudencio Orbiz, natural de Ordizia, perdi\u00f3 la vida cuando realizaban maniobras. Los restos mortales de los cinco soldados vascos fallecidos en el M\u00e9doc reposan en el cementerio militar de R\u00e9taud, en Charente Maritime.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn vez de ir siempre por los pinares, tuvimos que subir por las playas hacia el norte, hasta Soulac\u00bb, recuerda Brosa. \u00abEn ocasiones, los alemanes se rend\u00edan y sal\u00edan de los b\u00fankers al grito de &#8216;Yo, polaco&#8217;. Tras cuatro a\u00f1os de ocupaci\u00f3n y de vulnerar los derechos fundamentales, tem\u00edan represalias por parte de los franceses y fing\u00edan ser prisioneros polacos\u00bb. En los recuerdos de Brosa hay incluso lugar para los momentos de ocio que compartieron: \u00abUn d\u00eda el cantante irundarra Luis Mariano vino para ofrecer un recital y animar a las tropas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En total, en la batalla de Pointe de Grave murieron 400 combatientes aliados y 680 alemanes. 850 miembros de la Brigada Carnot resultaron heridos y 3.500 soldados alemanes fueron capturados. Seg\u00fan Brosa, la aportaci\u00f3n del Batall\u00f3n Gernika fue humilde pero refleja la voluntad de los vascos de defender la democracia y la libertad y de luchar contra el totalitarismo y el fascismo, tanto en Euskadi como en cualquier parte del mundo. Finalizado el combate, el general Charles de Gaulle se traslad\u00f3 al M\u00e9doc, donde agradeci\u00f3 expresamente la participaci\u00f3n de los gudaris. Tras un saludo a la ikurri\u00f1a, afirm\u00f3 ante el comandante Ordoki que Francia nunca olvidar\u00eda el esfuerzo y el sacrificio que hab\u00edan realizado los vascos. Setenta y cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde, Javier Brosa recuerda perfectamente que, d\u00edas despu\u00e9s de la visita del jefe de la resistencia francesa, el Batall\u00f3n Gernika desfil\u00f3 por las calles de Burdeos ante una multitud que celebraba por todo lo alto el final de la Segunda Guerra Mundial y la victoria de los aliados.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl&nbsp;<strong>lehendakari Jos\u00e9 Antonio Aguirre&nbsp;<\/strong>tambi\u00e9n nos visit\u00f3 en dos ocasiones. Era muy cercano. Nuestro comandante Kepa Ordoki tambi\u00e9n era un hombre estupendo porque siempre se interesaba y preocupaba por nosotros. \u00c9ramos j\u00f3venes y \u00e9l era una buena persona, valerosa y con gran experiencia en la guerra civil, nunca se quedaba atr\u00e1s. Siempre iba con su ayudante Carlos Igi\u00f1iz, quien fue el que coloc\u00f3 la ikurri\u00f1a en el \u00faltimo b\u00fanker que cay\u00f3. Nosotros siempre \u00edbamos con ellos. Al terminar la guerra tomamos un descanso en Xiberta, en Angelu, y luego nos fuimos de vacaciones a Breta\u00f1a porque all\u00ed viv\u00edan los parientes de un gudari\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">A PAR\u00cdS&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando Brosa regres\u00f3 a Euskal Herria le llamaron para participar en una misi\u00f3n secreta que implicaba vivir y entrenar en la capital francesa. \u00abAll\u00ed esperamos un cami\u00f3n militar y nos llevaron al castillo Rotschild, en Cernay la Ville, a unos 30 kil\u00f3metros de Par\u00eds. No era la casa Arzak, pero no pasamos hambre porque ten\u00edan comida y pan blanco&nbsp;<em>baguette<\/em>, mejor que el pan negro que hab\u00eda entonces en Gipuzkoa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto con otros 113 vascos y bajo la supervisi\u00f3n del jeltzale Primitivo Abad, Brosa recibi\u00f3 entrenamiento militar por parte de algunos de los mejores miembros del Ej\u00e9rcito norteamericano. La misi\u00f3n consist\u00eda en crear el embri\u00f3n de la Ertzaintza y formar a un centenar de hombres que a su vez pudieran formar posteriormente cada uno a otros cincuenta agentes. El objetivo era doble: primero derrocar a Franco y luego garantizar la seguridad interna en Euskadi. \u00abEntrenamos y aprendimos mucho y era muy gratificante\u00bb, se\u00f1ala Brosa. No obstante, con el comienzo de la Guerra fr\u00eda y tras la muerte del presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt, su sucesor Harry Truman prefiri\u00f3 abortar la operaci\u00f3n. Despu\u00e9s de la masacre de la Segunda Guerra Mundial, en la que perdieron la vida sesenta millones de personas, los aliados optaron por dejar en el poder a Franco. Tal vez porque consideraban que le pod\u00edan controlar y, sobre todo, porque tampoco les gustaba la alternativa a su r\u00e9gimen dictatorial.<\/p>\n\n\n\n<p>La desmovilizaci\u00f3n total y definitiva del Batall\u00f3n Gernika en septiembre de 1945, supuso un duro golpe para los gudaris que ayudaron a los aliados. Finalmente, tuvieron que afincarse en localidades de Iparralde, cerca de la muga, a la espera de la ca\u00edda de Franco. Durante varios meses Javier Brosa trabaj\u00f3 en los talleres de Garona en la construcci\u00f3n de barcos fluviales y m\u00e1s tarde se traslad\u00f3 a Nueva York con varios vascos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSubimos al barco como polizones, algunas personas nos atend\u00edan bien, pero al final nos encontraron y tuvimos que trabajar para el responsable de la embarcaci\u00f3n. Pasamos controles en Ellis Island y el centro vasco de M\u00e9xico nos pag\u00f3 el viaje para ir hasta ah\u00ed, en 1947. El embajador de M\u00e9xico nos dio permiso para vivir ah\u00ed legalmente. Volv\u00ed a Euskal Herria en 1978\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Javier Brosa y Miguel Arroyo son actualmente los dos \u00faltimos supervivientes del Batall\u00f3n Gernika. Nacido en Burgos en 1924, Arroyo, que pas\u00f3 su infancia en Bilbao antes de exiliarse en Francia y alistarse en la brigada dirigida por Ordoki, reside hoy en d\u00eda en Angelu, cerca del puerto de Baiona.<\/p>\n\n\n\n<p>Javier Brosa, que ha vivido gran parte de su vida en M\u00e9xico, se siente plenamente integrado en su pa\u00eds de adopci\u00f3n. En las \u00faltimas d\u00e9cadas, ha podido volver a Euskadi en veinticinco ocasiones para pasar estancias de tres meses cada verano. En los \u00faltimos a\u00f1os, sin embargo, no ha podido volver a casa por los problemas de salud de su mujer, una republicana catalana con la que vivi\u00f3 durante sesenta y dos a\u00f1os y que falleci\u00f3 en 2019.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada semana, se re\u00fane con sus hijos y nietos para comer y ver juntos los partidos de su equipo favorito: la Real Sociedad. Desde M\u00e9xico tres generaciones cantan ante el televisor&nbsp;<em>Txuri urdin, txuri urdin maitea<\/em>, y en ocasiones, la derrota de su equipo del alma se convierte en un aut\u00e9ntico drama. Con el paso de los a\u00f1os, no ha perdido ni su afici\u00f3n por el f\u00fatbol ni su sentido del humor. Javier Brosa no es creyente, pero cuando alguien se dirige a \u00e9l llam\u00e1ndole se\u00f1or contesta irremediablemente que \u00abel Se\u00f1or est\u00e1 en el cielo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo creo que vuelva a ir a San Sebasti\u00e1n, porque no me apetece meterme en un avi\u00f3n durante doce horas. Se me hace pesado y todos mis amigos han muerto\u00bb. Brosa, que tiene claro que su \u00faltimo aliento ser\u00e1 en M\u00e9xico, est\u00e1 muy orgulloso de su familia, de la empresa que cre\u00f3, y de haber sido gudari del Batall\u00f3n Gernika.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JAVIER BROSA FUE UNO DE LOS GUDARIS DEL BATALL\u00d3N GERNIKA QUE CONTRIBUYERON A LA DERROTA DE LAS TROPAS NAZIS EN LA COSTA DEL M\u00c9DOC. 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