{"id":1603,"date":"2020-06-02T13:40:53","date_gmt":"2020-06-02T11:40:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/?p=1603"},"modified":"2020-06-02T13:40:54","modified_gmt":"2020-06-02T11:40:54","slug":"los-vascos-en-tiempos-de-mortandades-la-edad-media","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2020\/06\/02\/los-vascos-en-tiempos-de-mortandades-la-edad-media\/","title":{"rendered":"Los vascos en tiempos de mortandades, la Edad Media"},"content":{"rendered":"\n<p><em>La salud era un bien fundamental en la sociedad medieval. No se pudo evitar, sin embargo, la propagaci\u00f3n de graves epidemias pese a la perfecci\u00f3n de la medicina medieval<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Un reportaje de <strong>Ernesto Garc\u00eda Fern\u00e1ndez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>LA medicina medieval perfeccion\u00f3 sus procedimientos diagn\u00f3sticos y sus t\u00e9cnicas preventivas y curativas durante los siglos XIII al XVI. Los profesionales de la salud aplicaban su saber a los pacientes de acuerdo con los conocimientos te\u00f3rico-pr\u00e1cticos de esos a\u00f1os. El doctor en medicina Arnau de Vilanova (c. 1240-1311) justificaba la profesi\u00f3n m\u00e9dica en la sociedad medieval por su utilidad social. Afirm\u00f3 lo siguiente: \u00abTodas las enfermedades que pueden ser en los cuerpos de los hombres y de las mujeres, pueden haber remedio de salud, tambi\u00e9n para las \u00e1nimas como para los cuerpos\u00bb. La formaci\u00f3n universitaria comenz\u00f3 a ser un requisito de profesionalidad en la sociedad bajomedieval. Disponer de los t\u00edtulos de m\u00e9dico bachiller, licenciado o doctor en la Universidad fue la antesala de la demanda de servicios a estos titulados por los reyes, nobles, burgueses y las mayores poblaciones europeas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/fotos02.deia.eus\/2020\/05\/30\/690x278\/vascos.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption>Grabado de la villa de Bilbao de J. Braun y Fr. Hogenberg de la segunda mitad del siglo XVI. A la derecha de la imagen se dibujan por orden la iglesia de los Santos Juanes, el hospital y el convento de la Encarnaci\u00f3n. <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La b\u00fasqueda de la salud Los gobernantes se preocuparon por mejorar las condiciones higi\u00e9nicas de sus respectivas poblaciones dictando ordenanzas que impulsaban la limpieza de las calles, la ubicaci\u00f3n de las carnicer\u00edas en zonas adecuadas y la concentraci\u00f3n de las industrias contaminantes al exterior de las zonas residenciales (las tener\u00edas, molinos, etc.). Y, sobre todo, concertaron la contrataci\u00f3n de m\u00e9dicos a los que daban un salario por sus servicios profesionales en los hospitales, en domicilios particulares y con los pobres mendicantes. En 1483, el concejo de Vitoria-Gasteiz contrat\u00f3 al licenciado Antonio Tornay, m\u00e9dico cristiano, no jud\u00edo, formado en la universidad. Lo fue tambi\u00e9n del duque de Breta\u00f1a, del duque de Alba y probablemente de Bilbao, de donde era vecino en 1498. Pero el n\u00famero de profesionales sanitarios, sin entrar a valorar la eficacia de las medicinas y las pr\u00e1cticas m\u00e9dicas, fue insuficiente. De ah\u00ed su mayor valor social en aquellos per\u00edodos en que las epidemias hac\u00edan su aparici\u00f3n. En el Pa\u00eds Vasco hasta 1492 sanitarios jud\u00edos y cristianos compart\u00edan el ejercicio de la medicina (m\u00e9dicos, f\u00edsicos, cirujanos o barberos) y en Navarra hasta 1498. A partir de la expulsi\u00f3n de los jud\u00edos, todos los sanitarios fueron cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los hospitales El sistema asistencial tuvo un pilar clave en los hospitales. No eran propiamente centros de curaci\u00f3n, sino de acogida de peregrinos y pobres. Una parte de estas gentes, mayormente mal vestidas e insuficientemente alimentadas, fueron desarrapados que viv\u00edan de la mendicidad y casi siempre carne de ca\u00f1\u00f3n en \u00e9pocas de pandemia. En las ciudades medievales vascas y en pueblos peque\u00f1os hubo hospitales regidos en \u00faltima instancia por las autoridades locales. Algunos se concibieron en su origen para atender a los leprosos: los lazaretos. Los gobernantes nombraban a los responsables de los hospitales, uno o dos mayordomos, y al hospitalero. Estos cumpl\u00edan los acuerdos concejiles concernientes a los residentes en dichos centros. En Vitoria-Gasteiz, Bilbao y otras localidades hab\u00eda \u00abbeatas\u00bb que por motivos caritativos y de solidaridad atend\u00edan a los pobres y enfermos. Para mejorar la asistencia de los hospitales se fundaron cofrad\u00edas: Nuestra Se\u00f1ora del Cabello, luego del Hospital de Santiago (Vitoria-Gasteiz) y la del Hospital de los Santos Juanes (Atxuri-Bilbao), base del futuro hospital de Basurto. Los hospitales sol\u00edan pertenecer a la Iglesia, a los Ayuntamientos, a nobles o a comerciantes que los hab\u00edan financiado con el prop\u00f3sito de contribuir al bien com\u00fan de las ciudades, al mismo tiempo que dicha circunstancia reforzaba su consideraci\u00f3n social. Los reyes financiaron los principales hospitales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las pestilencias La salud era un bien fundamental en la sociedad medieval. No se pudo evitar, sin embargo, la propagaci\u00f3n de graves epidemias. La m\u00e1s conocida fue la Peste Negra de 1347-1348. El portugalujo Lope Garc\u00eda de Salazar, antes de 1476 echaba la culpa de esta mortandad a la carest\u00eda, a la falta de pan y a la escasez de carne. Sostuvo que la peste dur\u00f3 unos cinco meses, de febrero a finales de junio y explic\u00f3 su final con el aumento de la producci\u00f3n agr\u00edcola. Lope dijo que muri\u00f3 en Castilla una tercera parte de la poblaci\u00f3n. No conocemos el n\u00famero de muertes ocasionado por la peste negra en Araba, Gipuzkoa y Bizkaia. Se supone que fue elevado. Se ha escrito que en Navarra la poblaci\u00f3n se redujo m\u00e1s del 50%. Las pestilencias se reprodujeron en la segunda mitad del siglo XIV y a lo largo de los siglos XV y XVI. En 1464 la peste asol\u00f3 la ciudad de Vitoria-Gasteiz. En la d\u00e9cada de los 80-90 del siglo XV y en el XVI se registran epidemias en Bilbao (1490, 1498 y 1507), Azpeitia y Donostia (1484), Vitoria-Gasteiz (1485, 1504, 1505, 1519, 1530), Laguardia (1507), etc. En 1498 los gobernantes de Bilbao se hab\u00edan percatado de que hab\u00eda carniceros que segu\u00edan vendiendo en sus carnicer\u00edas, pese a que ten\u00edan bubas y tambi\u00e9n hab\u00edan constatado que las ten\u00edan algunas prostitutas. Inmediatamente las autoridades locales prohibieron a los carniceros que ejercieran dicha actividad, bajo la pena de 50 azotes y mil maraved\u00eds por cada vez. A las prostitutas se las expuls\u00f3 de la villa. Se les dio seis d\u00edas para salir de la villa, de lo contrario recibir\u00edan 200 azotes y se les arrebatar\u00edan sus bienes. La preocupaci\u00f3n porque se produjera una epidemia pest\u00edfera gener\u00f3 una enorme alerta entre la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las epidemias tuvieron efectos econ\u00f3micos y financieros. Hubo personas que se endeudaron o perdieron su puesto de trabajo. Las relaciones laborales y comerciales se enrarecieron por temor al contagio. Las haciendas regias y locales no pudieron recaudar todos los impuestos debidos por los contribuyentes. En Vitoria-Gasteiz la epidemia de 1464 provoc\u00f3 una reacci\u00f3n social que paraliz\u00f3 durante alg\u00fan tiempo las derramas fiscales aprobadas por el Ayuntamiento. El da\u00f1o fue mucho mayor para aquellos cuyos medios de supervivencia se hallaban en un estadio que rayaba la pobreza o era propiamente de miseria. La mortandad tambi\u00e9n form\u00f3 parte de argumentos discursivos para lograr privilegios. En 1462 Baiona aleg\u00f3 los efectos negativos de la mortandad para conseguir de Luis IX de Francia la celebraci\u00f3n de dos ferias anuales.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 respuestas se dieron para evitar los contagios? Hab\u00eda vecinos que hu\u00edan de la ciudad a los pueblos, otros emigraban a zonas m\u00e1s lejanas donde las muertes eran menores. Los gobernantes establecieron cordones sanitarios prohibiendo la entrada de pobladores procedentes de zonas infectadas y exigiendo a los vecinos que no se dirigieran a pueblos infectados. Se pregonaba en las villas el nombre de las localidades donde la mortandad hab\u00eda triunfado para impedir la entrada a quienes hubieran estado en las mismas. Los sanos no quer\u00edan convivir con los infectados. El riesgo de ser contagiados pod\u00eda costarles la vida a ellos o a sus familiares m\u00e1s queridos. En Vitoria-Gasteiz en 1464 una parte de los regidores huy\u00f3 de la ciudad y el concejo pens\u00f3 en 1464 y 1485 que era una buena soluci\u00f3n financiar rogativas y procesiones para rogar a Dios con el prop\u00f3sito de que detuviera la epidemia e impidiera la llegada a la ciudad de \u00abextranjeros\u00bb. En julio de 1504, cl\u00e9rigos y legos acordaron ir en procesi\u00f3n a Santa Mar\u00eda de Arantzazu (O\u00f1ati) para que la \u00abcorrupci\u00f3n\u00bb (del aire) desapareciera. Vitoria-Gasteiz ya estaba infectada desde el 14 de junio de 1504. En 1504 y 1505 los ayuntamientos dejaron de celebrarse en Vitoria-Gasteiz para realizarse en Zurbano, Armentia, Beto\u00f1o, el \u00faltimo en Gamarra Mayor el 24 de abril de 1505. En mayo se decidi\u00f3 levantar una ermita en honor de San Sebasti\u00e1n y realizar una procesi\u00f3n dando gracias a Dios por haber liberado la ciudad de la pestilencia con las im\u00e1genes de Nuestra Se\u00f1ora y San Sebasti\u00e1n. En 1505 el concejo de Vitoria-Gasteiz prohibi\u00f3 echar mantas y bultos sobre las sepulturas de las iglesias y que las mujeres llorasen encima, salvo en los tiempos consentidos por las ordenanzas. Paralelamente, se cerraron las puertas de la ciudad a quienes resid\u00edan en pueblos contagiados (Astegieta, Lasarte, Ari\u00f1ez, Labastida, Salinas de A\u00f1ana y otras). Lo mismo aconteci\u00f3 en otros n\u00facleos urbanos.<\/p>\n\n\n\n<p>En Bilbao, sobresale la pandemia de 1507. Se origin\u00f3 en un hospital situado junto a la villa donde resid\u00edan \u00abm\u00e1s de noventa pobres\u00bb. Se contrataron m\u00e9dicos, cirujanos y boticarios para curar a los enfermos y dar medicinas a los pobres. Se contrataron enterradores para sepultar a los que mor\u00edan por la pestilencia y limpiadores para desinfectar las casas con fallecidos. Nadie de la villa quer\u00eda entrar a limpiarlas. Se utiliz\u00f3 el fuego para erradicar la pestilencia, como a fines del siglo XV en Donostia donde se quemaron maderas arom\u00e1ticas causantes de un incendio devastador. Al no ser capaces de controlar la enfermedad en el hospital decidieron trasladar a los residentes a los montes cercanos, donde levantaron un \u00abhospital de campa\u00f1a\u00bb, es decir, una casa y chozas donde fueron instalados, les llevaron comida y a sus cuidadores lo que necesitaran.<\/p>\n\n\n\n<p>En Vitoria-Gasteiz la documentaci\u00f3n de los siglos XV y XVI descubre la importancia de las vecindades en la ejecuci\u00f3n de las medidas profil\u00e1cticas. Las vecindades eran las responsables de la limpieza de las basuras y en 1485 los mayorales de estas vigilaban la procedencia de los residentes para descubrir si hab\u00edan estado en poblaciones infectadas. En 1530 los mayorales entregaban a los enfermos de cada vecindad, luego confinados en el hospital de la Plaza, pese a la oposici\u00f3n del hospitalero y su mujer, destituidos por el concejo. Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1565, los infectados de la peste m\u00e1s pobres fueron sacados de los hospitales y recluidos en las ermitas de San Juan de Arriaga y Santa Mar\u00eda de Olarizu en espera de su recuperaci\u00f3n. Para algunos convalecientes se busc\u00f3 una casa en las afueras y otros se llevaron a la ermita de San Miguel. Una vez curados sus ropas se lavaban solo en el r\u00edo Zadorra. El aislamiento de los enfermos buscaba una atenci\u00f3n espec\u00edfica y la protecci\u00f3n de los sanos. Medidas similares se dieron en Navarra y en otras zonas castellanas, aragonesas y europeas.<\/p>\n\n\n\n<p>La Historia es cambio, pero hay cosas que nos recuerdan la Edad Media. <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La salud era un bien fundamental en la sociedad medieval. No se pudo evitar, sin embargo, la propagaci\u00f3n de graves epidemias pese a la perfecci\u00f3n de la medicina medieval Un reportaje de Ernesto Garc\u00eda Fern\u00e1ndez LA medicina medieval perfeccion\u00f3 sus procedimientos diagn\u00f3sticos y sus t\u00e9cnicas preventivas y curativas durante los siglos XIII al XVI. 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