{"id":178,"date":"2012-09-30T11:42:19","date_gmt":"2012-09-30T09:42:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=178"},"modified":"2012-09-28T14:46:51","modified_gmt":"2012-09-28T12:46:51","slug":"aitzol-un-dinamizador-de-la-nacion-vasca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2012\/09\/30\/aitzol-un-dinamizador-de-la-nacion-vasca\/","title":{"rendered":"&#8216;Aitzol&#8217;, un dinamizador de la naci\u00f3n vasca"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2012\/09\/import_10514853_11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-179\" title=\"import_10514853_11\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2012\/09\/import_10514853_11-255x300.jpg\" alt=\"\" width=\"255\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2012\/09\/import_10514853_11-255x300.jpg 255w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2012\/09\/import_10514853_11.jpg 510w\" sizes=\"auto, (max-width: 255px) 100vw, 255px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Mikel Aizpuru<\/strong><\/p>\n<p>BERMEO. El sacerdote Jos\u00e9 Ariztimu\u00f1o Olaso falleci\u00f3 en la madrugada del 17 de octubre de 1936 junto a la tapia del cementerio de Hernani. Su muerte tuvo un eco mucho mayor que el de otras muchas personas que perdieron la vida en aquellas mismas fechas en medio de la Guerra Civil. Este hecho no es extra\u00f1o si tenemos en cuenta la prol\u00edfica personalidad de <em>Aitzol<\/em>, su pseud\u00f3nimo m\u00e1s conocido y que era el ap\u00f3cope de sus dos primeros apellidos.<\/p>\n<p><em>Aitzol<\/em> humanista, <em>Aitzol<\/em> euskazale, <em>Aitzol<\/em> dinamizador cultural, <em>Aitzol<\/em> misionero, <em>Aitzol<\/em> cr\u00edtico literario, <em>Aitzol<\/em> escritor, <em>Aitzol <\/em>periodista, <em>Aitzol<\/em> predicador, <em>Ai-tzol<\/em> conferenciante, <em>Aitzol<\/em> polemista, <em>Aitzol<\/em> militante, <em>Aitzol <\/em>nacionalista, <em>Aitzol<\/em> te\u00f3rico, <em>Aitzol <\/em>cura rojo, <em>Aitzol<\/em> investigador, <em>Ai-tzol<\/em> bertsozale, <em>Aitzol<\/em> modernista, <em>Aitzol<\/em> m\u00e1rtir y <em>Aitzol<\/em> s\u00edmbolo. Hasta 19 calificativos utiliz\u00f3 Julio Urkaregi en 1987 para definir la vida y obra de un tolosarra que hab\u00eda nacido en 1896 y que apenas contaba 40 a\u00f1os cuando fue asesinado por el ej\u00e9rcito franquista.<\/p>\n<p>&#8216;Aitzol&#8217; sacerdote<\/p>\n<p><strong>De Comillas a Vitoria, por el euskera y la salud<\/strong><\/p>\n<p>Hijo de una familia carlista profundamente religiosa, Jos\u00e9 Ariztimu\u00f1o encamin\u00f3 sus pasos hacia el seminario y la labor pastoral. Su primer destino fue el Seminario Pontificio de Comillas en Cantabria que abandon\u00f3 en 1919, al parecer por su vinculaci\u00f3n con un grupo de seminaristas preocupados por la lengua y la cultura vasca y por motivos de salud. <em>Aitzol<\/em> concluy\u00f3 sus estudios en el Seminario Diocesano de Vitoria y se orden\u00f3 sacerdote en 1922. Su primer destino fue el Secretariado Diocesano de Misiones y en su labor en este organismo ya se apreciaron los rasgos fundamentales de su actividad futura: capacidad organizativa, preocupaci\u00f3n por los medios de comunicaci\u00f3n y desarrollo de los aspectos doctrinales de su tarea. En 1928 fue nombrado Secretario General de la Uni\u00f3n Misional del Clero de Espa\u00f1a. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, se traslad\u00f3 a San Sebasti\u00e1n, donde, coincidiendo con el advenimiento de la Segunda Rep\u00fablica, inici\u00f3 una nueva etapa que le hizo conocido en todo Euskadi y, en especial, en Gipuzkoa. En ella combin\u00f3 sus actividades pastorales con la predicaci\u00f3n oral y escrita tanto en el terreno social, como en el cultural. Aunque su proximidad a las ideas del Partido Nacionalista Vasco era muy evidente, la mayor parte de su actuaci\u00f3n p\u00fablica se limit\u00f3 a esos tres terrenos, si bien es innegable su capacidad de influencia entre dirigentes y seguidores de dicho partido.<\/p>\n<p>Conviene subrayar que desde los tiempos de Sabino Arana hasta nuestros d\u00edas, los nacionalistas espa\u00f1oles han atribuido a la Iglesia vasca el hecho de propagar el sentimiento nacionalista vasco, a pesar de que los datos indiquen todo lo contrario. Y es que los obispos de Vitoria y los jefes de algunas casas religiosas, adem\u00e1s de poner trabas al nacionalismo, tambi\u00e9n se opusieron a todo lo que representara simpat\u00eda por el euskara. A medida en que se extend\u00eda el nacionalismo entre la sociedad vasca, tambi\u00e9n lo hizo entre los sacerdotes de la iglesia vasca, y algunos cl\u00e9rigos destacaron en pol\u00edtica, asuntos sociales y, sobre todo, en la defensa y resurrecci\u00f3n de la cultura vasca. Es el caso de <em>Aitzol<\/em>, pero tambi\u00e9n de otros sacerdotes <em>propagandistas<\/em> como Policarpo de Larra\u00f1aga o Alberto de Onaindia.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2012\/09\/import_10514857_11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-180\" title=\"import_10514857_11\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2012\/09\/import_10514857_11-300x235.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"235\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2012\/09\/import_10514857_11-300x235.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2012\/09\/import_10514857_11.jpg 571w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&#8216;Aitzol&#8217; te\u00f3rico y estratega<\/p>\n<p><strong>Un verdadero empresario cultural sin \u00e1nimo de lucro<\/strong><\/p>\n<p><em>Aitzol<\/em> tuvo un gran protagonismo durante los a\u00f1os de la Rep\u00fablica. Fue un verdadero empresario cultural sin \u00e1nimo de lucro. Son incontables los actos, peri\u00f3dicos y asociaciones que impuls\u00f3 y lider\u00f3. Tom\u00f3 el testigo de Antoine d&#8217;Abbadie en la organizaci\u00f3n de los Juegos Florales, dirigi\u00f3 la asociaci\u00f3n Euskaltzaleak, orientada a la defensa y difusi\u00f3n del euskera, organizadora del D\u00eda de la Poes\u00eda y del D\u00eda del euskera y propietaria de la revista Yakintza; edit\u00f3 el diario <em>El D\u00eda<\/em>, muy pr\u00f3ximo al nacionalismo vasco; se vali\u00f3 del sindicato ELA-STV para defender el cristianismo social y lleg\u00f3 a recibir cr\u00edticas de la Iglesia por dar un discurso ante los comunistas en San Sebasti\u00e1n; tambi\u00e9n particip\u00f3 en los m\u00edtines a favor del Estatuto y en muchos actos pol\u00edticos nacionalistas. Sus obras completas fueron publicadas en San Sebasti\u00e1n por la editorial Erein en 1986 y contienen numerosos art\u00edculos sobre toda clase de temas, desde la actividad misional a la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica, pasando por la descripci\u00f3n de los movimientos nacionalistas en otros pa\u00edses, el bertsolarismo, el folklore, la cr\u00edtica literaria o la socioling\u00fc\u00edstica.<\/p>\n<p>Las preocupaciones fundamentales de Ariztimu\u00f1o fueron su labor sacerdotal, la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores vascos y el impulso del euskera y de la cultura euskaldun. La recuperaci\u00f3n de esta lengua era el mejor reflejo de la vitalidad de la naci\u00f3n vasca. En este \u00faltimo terreno es muy conocida su evoluci\u00f3n. En un primer momento apoy\u00f3 la obra de poetas modernistas como <em>Lauaxeta<\/em> o Lizardi para construir un referente literario del renacimiento euskaldun. Al ver que estos autores no gozaban del apoyo del p\u00fablico, propugn\u00f3 un lenguaje literario m\u00e1s apegado a la tradici\u00f3n oral vasca y dio un fuerte impulso al bertsolarismo, organizando el primer campeonato moderno de esta modalidad po\u00e9tica. Sus concepciones sociopol\u00edticas se plasman en un libro titulado <em>La democracia en Euzkadi<\/em> donde se entremezclan rasgos del sistema foral con elementos democristianos. La fe cat\u00f3lica, la conciencia nacional y la justicia social eran los elementos que permitir\u00edan la conservaci\u00f3n y el despertar de la naci\u00f3n vasca.<\/p>\n<p>&#8216;Aitzol&#8217; en la guerra civil<\/p>\n<p><strong>Ayud\u00f3 a los refugiados que llegaban a Iparralde<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan el testimonio de Don Jos\u00e9 Miguel de Barandiaran, Ariztimu\u00f1o procur\u00f3, desde el inicio de la guerra, que los nacionalistas no se enfrentasen a los militares sublevados, pensando que los nacionalistas estaban fuera del objetivo de aquellos. Encamin\u00f3, adem\u00e1s, el esfuerzo nacionalista a defender personas y edificios en peligro. Cuando \u00e9l mismo, a finales de agosto, tuvo que pasar la frontera, intent\u00f3 humanizar la lucha, llegando a acercarse a Navarra para hablar con los militares, pero cuando estos intentaron detenerle apreci\u00f3 el verdadero significado de la guerra.<\/p>\n<p>Tras residir en Hendaia, <em>Aitzol<\/em> se hosped\u00f3 en el monasterio benedictino de Belloc, donde permaneci\u00f3 casi un mes. El sacerdote continu\u00f3 escribiendo en los peri\u00f3dicos y ayud\u00f3 a los refugiados que llegaban a Iparralde a encontrar alojamiento o trabajo. Aquellas actividades trajeron problemas al sacerdote, ya que los encargados de Belloc le confesaron que tem\u00edan que los franquistas atacaran a los benedictinos de Lazkao con la excusa de que \u00e9l se encontraba en una abad\u00eda de la misma orden. Ariztimu\u00f1o decidi\u00f3 marcharse. El 15 de octubre, tras dar su \u00faltima misa en Ziburu, se embarc\u00f3 en el buque <em>Galerna<\/em> hacia Bilbao, pero la nave fue abordada cuando se encontraba a la altura de Pasaia. El capit\u00e1n del <em>Virgen del Carmen<\/em>, (uno de los bous que lo detuvieron), cay\u00f3 en manos republicanas meses m\u00e1s tarde y fue interrogado por un amigo de <em>Aitzol<\/em>, el abogado tolosano Germ\u00e1n I\u00f1urrategui. Seg\u00fan la versi\u00f3n de este, el capit\u00e1n sublevado hab\u00eda preguntado a <em>Aitzol<\/em> por qu\u00e9 volv\u00eda a la guerra y esta fue la respuesta del sacerdote: \u00abLa causa de Dios, primero, y la de mi pueblo despu\u00e9s, precisa del auxilio espiritual de sus ministros, m\u00e1s, mucho m\u00e1s, en la guerra que en la paz\u00bb.<\/p>\n<p>La captura del buque <em>Galerna<\/em> se debi\u00f3 probablemente a una filtraci\u00f3n de informaci\u00f3n o a la traici\u00f3n de su primer oficial. La prensa franquista, <em>El Diario Vasco<\/em>, en particular, aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para insultar al religioso tolosarra, calific\u00e1ndolo de \u00abenerg\u00fameno\u00bb, \u00absiniestro\u00bb y \u00absacerdote separatista\u00bb. La tripulaci\u00f3n fue conducida a la prisi\u00f3n de San Crist\u00f3bal en Pamplona y los viajeros detenidos a la c\u00e1rcel de Ondarreta en San Sebasti\u00e1n. Varios de ellos, incluido <em>Aitzol<\/em>, llegaron heridos por las maniobras de trasbordo de un barco a otro. Aunque hubo algunos rumores en el sentido de que fue torturado, no existen datos fidedignos sobre ese hecho, pero no puede descartarse tal posibilidad.<\/p>\n<p><em>Aitzol<\/em> y algunos de sus compa\u00f1eros no permanecieron mucho tiempo en Ondarreta. Dos d\u00edas m\u00e1s tarde, el 17 de octubre, un grupo de presos, que inclu\u00eda a <em>Aitzol<\/em>, fue sacado de sus celdas y, tras mostrarles un documento en el que se les pon\u00eda en libertad, fueron conducidos en un cami\u00f3n hasta el cementerio de Hernani. Despu\u00e9s de ser confesados, todos ellos fueron ejecutados por un pelot\u00f3n formado por falangistas y carlistas. No se trataba de un caso excepcional, ni en el Pa\u00eds Vasco ni en el conjunto de la Espa\u00f1a franquista. Podemos localizar muchos casos de personas que recib\u00edan la libertad para, una vez fuera de la prisi\u00f3n, ser fusiladas, sin que las nuevas autoridades se hiciesen responsables de la ejecuci\u00f3n. Este hecho, adem\u00e1s, evitaba tener que juzgar a los que iban a morir. Cerca de 200 personas murieron de esta forma en Hernani en el oto\u00f1o de 1936. Adem\u00e1s de <em>Aitzol<\/em>, otros siete religiosos vascos fueron ejecutados en dicha localidad por los muy cat\u00f3licos franquistas.<\/p>\n<p>La oscuridad de aquellos acontecimientos dio pie a todo tipo de rumores, la mayor\u00eda de los cuales ensalzaban la valent\u00eda y el apego a la causa vasca que hab\u00edan demostrado los sacerdotes. Pero no fueron solo los republicanos los que se dedicaron a extender este tipo de rumores. El cardenal Gom\u00e1, en una carta enviada al futuro papa Eugenio Pacelli comentaba lo siguiente sobre <em>Aitzol<\/em>: \u00abMuri\u00f3 gritando Gora Euzkadi, Viva Euzkadi libre\u00bb. Aunque un jesuita que acompa\u00f1\u00f3 al tolosarra en sus \u00faltimos momentos rechaz\u00f3 dicha versi\u00f3n. Nunca sabremos realmente lo que sucedi\u00f3, ni si aquellos rumores eran ciertos o no, como por ejemplo, el que afirmaba que cuando el pelot\u00f3n dispar\u00f3, solo lo hirieron, y entre gritos de dolor se le acerc\u00f3 un oficial, un se\u00f1orito de Bilbao, para darle el \u00faltimo tiro.<\/p>\n<p>La inquina de los elementos sublevados contra <em>Aitzol<\/em> lleg\u00f3 al punto de que rechazaron la petici\u00f3n de su sobrino para sacar el cuerpo del sacerdote de la fosa com\u00fan y llevarlo a un pante\u00f3n. Estas circunstancias, unidas a su profuso activismo en el periodo republicano, convirtieron la figura de <em>Aitzol<\/em> en un verdadero m\u00e1rtir y en un referente, m\u00e1s citado que seguido, de la labor social y cultural del nacionalismo vasco.<\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>    El sacerdote Jos\u00e9 Ariztimu\u00f1o Olaso fue fusilado por los franquistas hace 75 a\u00f1os<br \/>\n    Este tolosarra tuvo un gran protagonismo durante la Rep\u00fablica<br \/>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[11283],"class_list":["post-178","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-aitzol"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/178","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=178"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/178\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":181,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/178\/revisions\/181"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=178"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=178"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=178"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}