{"id":183,"date":"2012-10-15T21:19:50","date_gmt":"2012-10-15T19:19:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=183"},"modified":"2012-10-15T18:27:01","modified_gmt":"2012-10-15T16:27:01","slug":"santona-catorce-hombres-fusilados-al-amanecer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2012\/10\/15\/santona-catorce-hombres-fusilados-al-amanecer\/","title":{"rendered":"Santo\u00f1a, catorce hombres fusilados al amanecer"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2012\/10\/import_13134895_11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-184\" title=\"import_13134895_11\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2012\/10\/import_13134895_11.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"206\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2012\/10\/import_13134895_11.jpg 600w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2012\/10\/import_13134895_11-300x103.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Por Luis de Guezala<\/strong><\/p>\n<p>BILBAO. EL lunes se cumple el 75 aniversario del fusilamiento en Santo\u00f1a de catorce de los miles de prisioneros que se encontraban apresados en el penal de El Dueso. Era el 15 de octubre de 1937. La guerra hab\u00eda concluido en Euskadi pocos meses antes, tras la ocupaci\u00f3n total de su territorio por las tropas franquistas a finales de junio. Los restos del Ej\u00e9rcito vasco derrotado que pudieron llegar a Cantabria, tras un intento fallido para su evacuaci\u00f3n por mar, hab\u00edan sido capturados y sus componentes distribuidos por las c\u00e1rceles y campos de concentraci\u00f3n organizados por los sublevados.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2012\/10\/import_13134893_11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-185\" title=\"import_13134893_11\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2012\/10\/import_13134893_11-183x300.jpg\" alt=\"\" width=\"183\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2012\/10\/import_13134893_11-183x300.jpg 183w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2012\/10\/import_13134893_11.jpg 366w\" sizes=\"auto, (max-width: 183px) 100vw, 183px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Comenzaba as\u00ed el franquismo para los gudaris supervivientes a la guerra. Aquellos hombres y sus familias conocieron pronto uno de los rasgos que m\u00e1s definieron y mejor caracterizaron a la dictadura franquista: la inmisericordia. Algo que, en un principio, pod\u00eda parecer contrario al ideario de quienes se proclamaban cat\u00f3licos. Pero la inmisericordia se instaur\u00f3 desde el primer momento en que los sublevados lograron hacerse con el poder.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Ha habido, vaya que s\u00ed ha habido, vencedores y vencidos!\u00bb, bramaba en su discurso inaugural como alcalde impuesto a Bilbao, tras su ocupaci\u00f3n, Jos\u00e9 Mar\u00eda de Areilza. Y los vencidos no ten\u00edan derecho a nada. El fascismo y el totalitarismo negaban a los vencidos su condici\u00f3n humana y todos los derechos correspondientes a esta condici\u00f3n, empezando por el de la vida.<\/p>\n<p>A finales de agosto, tras resultar imposible la evacuaci\u00f3n por mar de los cerca de 15.000 gudaris copados en la costa c\u00e1ntabra, en Santo\u00f1a y Laredo, los dirigentes nacionalistas vascos acordaron un pacto para rendir sus batallones a las tropas italianas, por el que se reconoc\u00eda a estos combatientes su condici\u00f3n de prisioneros de guerra, con todas las garant\u00edas que esto supon\u00eda.<\/p>\n<p>Esto era algo que los militares rebeldes espa\u00f1oles no toleraron. Desde el momento en que hab\u00edan proclamado el golpe de Estado contra las autoridades leg\u00edtimas republicanas e iniciado la sublevaci\u00f3n, que titularon <em>Alzamiento Nacional<\/em>, todos los que se hab\u00edan mantenido leales a la legalidad democr\u00e1tica vigente fueron considerados \u00abtraidores\u00bb nada menos que por \u00abadhesi\u00f3n a la rebeli\u00f3n\u00bb. En esta <em>l\u00f3gica<\/em>, en lo que acabar\u00eda desembocando en una tr\u00e1gica guerra civil, no se reconoc\u00eda por los sublevados otro car\u00e1cter que el de traidores o criminales comunes a aquellos contra los que combat\u00edan, a diferencia de una guerra convencional entre dos Estados soberanos en la que se tiene por referencia la legislaci\u00f3n internacional previamente convenida. Esto privaba a los vencidos de cualquier garant\u00eda establecida para los prisioneros de guerra, especialmente en lo concerniente a un trato digno y al respeto de sus vidas, m\u00e1xime cuando uno de los principales objetivos de los vencedores era eliminar a sus enemigos.<\/p>\n<p>El 4 de septiembre de 1937 las tropas italianas que custodiaban m\u00e1s de tres mil prisioneros hacinados en el penal de El Dueso, en Santo\u00f1a, los abandonaron, entreg\u00e1ndolos a militares franquistas. Las condiciones para los prisioneros empeoraron dr\u00e1sticamente con este cambio y, lo que fue a\u00fan peor, comenzaron los simulacros de juicios denominados <em>consejos de guerra<\/em> y los fusilamientos. A las nueve de la noche del 14 de octubre los carceleros <!--more-->sacaron de sus celdas a catorce hombres, seleccionados por su filiaci\u00f3n pol\u00edtica: seis nacionalistas vascos (dos de su direcci\u00f3n, dos vinculados a Euzko Gudaroztea y dos de ELA\/STV), dos republicanos, dos socialistas, dos comunistas y dos anarquistas. Estos fueron: Ram\u00f3n Azkue Gorostiaga, Felipe Markaida Maurika, Florencio Markiegi Ibarzabal y Felipe Tom\u00e1s L\u00f3pez de Otamendi, del Partido Nacionalista Vasco; Jos\u00e9 Ibarbia Unzeta y Jes\u00fas Zabala Iriondo, de ELA\/STV; Federico S\u00e1nchez Mart\u00edn y Ciriaco Sanz Casamayor, republicanos; Manuel Natividad L\u00f3pez y Cr\u00edspulo San Miguel Cubero, socialistas; Francisco Rabaneda Postigo y Mart\u00edn Subtil Sanz, comunistas; e Isidro Nieves Sagasti y Mart\u00edn Ramos de la Viuda, anarquistas.<\/p>\n<p>Fueron trasladados a dos celdas apartadas en la planta baja, las numeradas 17 y 19. En una quedaron el jelkide Markiegi junto con los socialistas, comunistas y anarquistas y en la otra los otros cinco nacionalistas vascos junto con los dos republicanos. Hacia las tres de la ma\u00f1ana comenzaron a escribir cartas de despedida para sus familiares y compa\u00f1eros, que hoy conservamos en el Archivo del Nacionalismo de Sabino Arana Fundazioa.<\/p>\n<p>Florencio Markiegi escribi\u00f3 la siguiente carta a su familia<\/p>\n<p><em>\u00abMaritxu maite maitea:<\/em><\/p>\n<p><em>Ordu gutxi barru donokira noa, Jaungoikoak Bere eskuetan artuko nauan uste oso-osoakin, maitien zindudanian eta zurekin eta gure txikiakin bizitzeko poza aundien zanean. Jaungoikoak Berak daki zer egiten duan eta Bere naia egin bedi. Idazteko azturik ere oso gutxi utzi didate. Gure aurtxoak Jaungoiko bidetik azi-tzen jakin dezazun, gure Jaunari eskatuko diot. Gure odol au ez da alperrik izango, zuek utzitzea ituntzen nau, bestela mundu ontatik alde egiteko aurrez ordua jakitea &#8230;. orixe Jaungoikoak eman lezaken eskerrik aundiena, eta neri eman dit. Muxu asko eman nere ta zure Itziartxo, Lore, Nekane &#8230;.. ezin jarraitu det. Bai maite zaituztedala&#8230; Gora Euzkadi Askatuta, Jangoikoagan bakarrik lotuta. Maite-maite zaitu, zure<\/em><\/p>\n<p><em>Polentzi\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>(Traducci\u00f3n al castellano:)<\/p>\n<p><em>\u00abQuerid\u00edsima Maritxu:<\/em><\/p>\n<p><em>Dentro de muy pocas horas voy al cielo, con la absoluta seguridad de que Dios me recibir\u00e1 en sus brazos, y ello cuando m\u00e1s te quer\u00eda y cuando mayor era mi ilusi\u00f3n para vivir contigo y con las peque\u00f1as. Dios sabe lo que hace y acatemos su voluntad. Me han dejado muy poco tiempo para escribir. He de rogar mucho para que nuestras hijitas crezcan en el Se\u00f1or. Nuestra sangre no ser\u00e1 vana: solo me apena dejaros a vosotras, de lo contrario, el saber con antelaci\u00f3n la hora en que debo morir&#8230; es la gracia m\u00e1s grande que Dios pueda darnos y a m\u00ed me ha concedido. <\/em><\/p>\n<p><em>Much\u00edsimos besos a nuestras Itziartxo, Lore, Nekane&#8230; no puedo proseguir. Cu\u00e1nto te quiero&#8230; desde el cielo os ayudar\u00e9. \u00a1Adi\u00f3s Maritxu, adi\u00f3s&#8230; adi\u00f3s peque\u00f1itas&#8230; Gora Euzkadi Askatuta, atado solo a Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Te quiere much\u00edsimo, tu Florencio\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Florencio Markiegi y Ram\u00f3n Azkue se despidieron tambi\u00e9n de sus compa\u00f1eros de partido en una breve nota dirigida a Juan de Ajuriaguerra, tambi\u00e9n apresado en El Dueso:<\/p>\n<p><em>\u00abAxuria: En ti despedimos a todos; estamos contentos y alegres porque hemos confesado, o\u00eddo la misa y comulgado los 14; \u00a1qu\u00e9 hermosura!<\/em><\/p>\n<p><em>Markiegi y Azkue.<\/em><\/p>\n<p><em>(Planta baja, celdas 17 y 19. Dueso. Santo\u00f1a)\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Como cuentan en la nota, los creyentes convencieron a los agn\u00f3sticos para participar en una misa que se celebr\u00f3 en la capilla del penal, donde tambi\u00e9n se confesaron todos. Despu\u00e9s, alrededor de las siete de la ma\u00f1ana, fueron conducidos a la cercana playa de Berria, donde un pelot\u00f3n de ejecuci\u00f3n los fusil\u00f3 en varias tandas.<\/p>\n<p>Una oraci\u00f3n Seg\u00fan el testimonio de Andoni de Astigarraga <em>Astilarra<\/em>, cuando le toc\u00f3 el turno a Markiegi, este, que esperaba sonriente su final sosteniendo un rosario en su mano derecha, grit\u00f3 \u00abGora Euzkadi Azkatuta\u00bb al tiempo que sonaba la descarga de los fusiles que acabaron con su vida.<\/p>\n<p>Tras el fusilamiento de los catorce hombres y regresar al penal el capell\u00e1n que los hab\u00eda asistido, uno de los gudaris apresados le pregunt\u00f3 si hab\u00edan muerto ya, y la respuesta del sacerdote conmovido por lo que acababa de presenciar fue: \u00abNo han muerto. Catorce almas han subido al cielo donde han de vivir eternamente\u00bb.<\/p>\n<p>Muy distinta era la opini\u00f3n de sus asesinos. Cuando el domingo d\u00eda 17 se celebr\u00f3 la misa en el patio de El Dueso, el prisionero Saturnino Gantxegi rez\u00f3 el rosario en voz alta y tuvo el valor de a\u00f1adir una oraci\u00f3n por los fusilados dos d\u00edas antes. Fue castigado por esto con un mes de arresto incomunicado, <em>justificado<\/em> \u00abpor atribuir valores eternos a unos miserables rojo-separatistas\u00bb.<\/p>\n<p>Quedaba as\u00ed clara y resumidamente expresado, en un simple parte de castigo, una de las principales caracter\u00edsticas de los franquistas, antes comentada: no reconoc\u00edan condici\u00f3n humana a sus enemigos, ni en la tierra ni en el cielo.<\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL lunes se cumple el 75 aniversario del fusilamiento en Santo\u00f1a de catorce de los miles de prisioneros que se encontraban apresados en el penal de El Dueso. Era el 15 de octubre de 1937. 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