{"id":208,"date":"2012-11-21T19:31:46","date_gmt":"2012-11-21T18:31:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=208"},"modified":"2012-11-21T19:39:06","modified_gmt":"2012-11-21T18:39:06","slug":"el-nombre-de-bilbao-esta-repartido-por-poblaciones-calles-y-marcas-de-todo-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2012\/11\/21\/el-nombre-de-bilbao-esta-repartido-por-poblaciones-calles-y-marcas-de-todo-el-mundo\/","title":{"rendered":"El nombre de Bilbao est\u00e1 repartido por poblaciones, calles y marcas de todo el mundo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/11\/10\/import_13353767_11.jpg\" alt=\"\" width=\"374\" height=\"256\" \/><\/p>\n<p>Por Amaia Mujika Go\u00f1i<\/p>\n<p><strong>El nombre de la capital vizcaina es el patron\u00edmico de muchos de sus hijos, as\u00ed como la denominaci\u00f3n de poblaciones, calles, plazas, establecimientos y marcas comerciales repartidas por todo el mundo<\/strong><\/p>\n<p>Bilbao es el nombre de la poblaci\u00f3n y villa fundada por el Se\u00f1or de Bizkaia, Diego L\u00f3pez de Haro <em>El Intruso,<\/em> mediante Carta Puebla, el 15 de junio de 1300 y confirmado, 10 a\u00f1os m\u00e1s tarde, por Do\u00f1a Mar\u00eda L\u00f3pez de Haro, a la muerte de su t\u00edo. Aquella peque\u00f1a puebla que, como reivindica el arquitecto I\u00f1aki Uriarte, fue antes puerto que villa, siempre ha mirado al mar y al mundo a trav\u00e9s de la r\u00eda, convirti\u00e9ndose en el siglo XV en importante enclave comercial al canalizar el tr\u00e1fico entre la pen\u00ednsula y la Europa Atl\u00e1ntica y transform\u00e1ndose, a finales del siglo XIX, en una gran urbe industrial cuyo declive en los 80 del siglo XX le oblig\u00f3 a reinventarse para convertirse en una pujante y moderna ciudad de servicios.<\/p>\n<p>Bilbao es, por extensi\u00f3n, el patron\u00edmico de muchos de sus hijos, c\u00famulo de vidas e historias, como el del linaje <strong>Bilbao La Vieja<\/strong>, cuya casa-torre estaba situada en la margen izquierda de la R\u00eda a la cabecera del viejo puente de San Ant\u00f3n desapareciendo definitivamente sus ruinas en 1915 con el avance de la mina San Luis; el apellido dado a los exp\u00f3sitos de la villa a partir de 1709 y el de otras tantas gentes que, part\u00edcipes de distintos \u00e1mbitos de actividad, han destacado a lo largo de nuestra historia. Algunos, recordados por pertenecer a nuestro pasado reciente como el cesta puntista <strong>\u00c1ngel Bilbao<\/strong> <em>Chiquito de Abando<\/em>, el arquitecto <strong>Tom\u00e1s Bilbao<\/strong>, art\u00edfice del estilo neo-vasco aplicado a cooperativas de casas baratas, el profesor y bibli\u00f3filo <strong>Jon Bilbao<\/strong>, creador de la base Eusko Bibliographia o la actriz <strong>Mariv\u00ed Bilbao<\/strong>, perejil de todas las salsas esc\u00e9nicas, pero tambi\u00e9n de otros, que han dejado de formar parte de la memoria colectiva como <strong>Pedro de Bilbao<\/strong>, primer Prior del desaparecido Convento de San Agust\u00edn, en el emplazamiento del actual Ayuntamiento.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/11\/10\/import_13353793_11.jpg\" alt=\"\" width=\"277\" height=\"209\" \/><\/p>\n<p>Por <strong>Bilbao<\/strong> se conocen tambi\u00e9n en el mundo otras poblaciones y lugares, firmas societarias y corporaciones, as\u00ed como objetos y productos industriales a los que se ha renombrado igual que la Villa, por no hablar de la amplia obra literaria y art\u00edstica titulada <strong>Bilbao<\/strong>. Son todas ellas, ejemplo de la creatividad local o el resultado de remarcar su imagen o procedencia, filiaci\u00f3n o incluso fruto de la vocaci\u00f3n de bilbain\u00eda de sus mentores. Un repertorio amplio, diverso y obligadamente limitado en el tiempo y obviamente subjetivo que, a lo largo de la historia, ha variado de sujeto pero cuyo objetivo final es ofrecer una muestra de su variedad e idiosincrasia.<\/p>\n<p>Espacios Bilbao<\/p>\n<p>Iniciamos la saga con los <em>Espacios Bilbao<\/em> que nos permiten retrotraernos a los tiempos de la conquista de Am\u00e9rica cuando los colonizadores, entre los cuales hab\u00eda una importante representaci\u00f3n vasca, import\u00f3 nombres de sus lugares de origen utiliz\u00e1ndolos para renombrar las nuevas fundaciones, algunas desparecidas para siempre, otras escondidas tras modernas denominaciones y, las menos presentes en la toponimia actual. Entre las desaparecidas est\u00e1 la fortaleza <strong>Bilbao<\/strong> erigida en 1541 por Pedro de Vergara en la cuenca del r\u00edo Zamora en Ecuador, durante la conquista del territorio de los Bracamoros. Engullida por la selva, sus ruinas fueron avistadas por un helic\u00f3ptero en 1950. <strong>Nueva Bilbao<\/strong> fundada, en 1750, bajo la advocaci\u00f3n de la Virgen de Bego\u00f1a en el estado mexicano de Nueva Vizcaya por el encartado Joseph I. del Campo Sober\u00f3n. Entre las repobladas con diferente denominaci\u00f3n est\u00e1 la comuna <strong>Nueva Bilbao de Gardoqui<\/strong> situada en la desembocadura del r\u00edo Maule, al sur de Santiago de Chile. Fundada el 18 de junio de 1794 por el gobernador O&#8217;Higgins, a solicitud \u00abde un grupo de vizca\u00ednos y en recuerdo de la patria ausente\u00bb, fue renombrada Constituci\u00f3n en 1828 y estuvo a punto de <!--more-->desaparecer en 2010 tras un tsunami. Junto a las poblaciones de \u00e9poca colonial nacen, en el siglo XX, nuevos Bilbao como la ecuatoriana parroquia <strong>Bilbao<\/strong>, en Penipe, as\u00ed llamada en recuerdo del franciscano <strong>Segundo Bilbao Arrospide<\/strong> natural de Bermeo, que ejerci\u00f3 de p\u00e1rroco en la regi\u00f3n a partir de 1952 y es venerado por los lugare\u00f1os \u00abcomo un santo\u00bb. Una poblaci\u00f3n agr\u00edcola de 350 habitantes que sufre peri\u00f3dicamente los embates del volc\u00e1n Tungurahua activo desde 1999. A punto de ser enterrada en 2006 recibi\u00f3 ayuda del ayuntamiento vasco a petici\u00f3n del sacerdote Joseba Segura y un grupo de monta\u00f1eros bilbainos que se encontraban en la zona, uno de los cuales parad\u00f3jicamente se llama <strong>I\u00f1igo Bilbao<\/strong>. Tenemos, por \u00faltimo, la mejicana <strong>Bilbao<\/strong> o <strong>Villa de Bilbao<\/strong> conocida por encontrarse en sus aleda\u00f1os un desierto de arena llamado <strong>Dunas de Bilbao<\/strong> cuyo avance natural ha dado origen a la leyenda de que bajo ellas se encuentra atrapado un pueblo de gigantes que, castigado por los dioses, intenta escapar provocando con ello el movimiento de las dunas. Terminamos el periplo americano en nuestra costa con <strong>Bilbao La Nueva<\/strong>, nombre elegido por el arquitecto Agust\u00edn Ortiz de Villajos, en 1901, para el proyecto urban\u00edstico que consist\u00eda en la edificaci\u00f3n de una ciudad de nueva planta sobre las playas y marismas de Portugalete y Santur-tzi como city para la burgues\u00eda bilba\u00edna residente en Neguri. Un ambicioso proyecto que fue rechazado por la Junta de Obras del Puerto al considerar que hipotecaba el futuro del puerto exterior de Bilbao.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/11\/10\/import_13353775_11.jpg\" alt=\"\" width=\"569\" height=\"116\" \/><\/p>\n<p>El Callejero Bilbao<\/p>\n<p>A partir de la 2\u00aa mitad del S. XX, la denominaci\u00f3n <strong>Bilbao<\/strong> se hace habitual en el callejero estatal, siendo la principal raz\u00f3n de su inclusi\u00f3n los hermanamientos entre ciudades. Como curiosidad decir que algunas de estas calles fueron pavimentadas con la <strong>baldosa Bilbao<\/strong>. Pero adem\u00e1s de estas y otras repartidas por el mundo como <strong>Piazza Bilbao<\/strong> en Mil\u00e1n y la calle <strong>Bilvao<\/strong> en Villarica, Chile, las primeras ciudades que tuvieron un Bilbao en su callejero fueron Madrid y Barcelona como homenaje a la Villa liberal que logro salir invicta de las guerras carlistas. La primera en hacerlo fue Madrid quien decidi\u00f3 en 1837 dar el nombre de <strong>Bilbao<\/strong> a una plaza, que se form\u00f3 al demoler el convento de Capuchinos de la Paciencia, llamada en la actualidad V\u00e1zquez de Mella. Y la actual <strong>Plaza Glorieta de Bilbao<\/strong> cuyo nombre rememora a la que fuera <strong>Puerta de Bilbao<\/strong>, una de las entradas a la capital, y protagonista del ataque a la ciudad por las tropas de Bonaparte en 1804. Por sus entra\u00f1as discurre el metro con la <strong>estaci\u00f3n Bilbao<\/strong> conocida por su mural del Puente Colgante y, un poco m\u00e1s arriba en el n\u00famero 118 de Fuencarral, <strong>el Cine<\/strong> <strong>y<\/strong> <strong>la Bolera Bilbao<\/strong>. En Barcelona el 3 de mayo de 1874 la corporaci\u00f3n en pleno y alcaldes de barrio procedieron a la inauguraci\u00f3n oficial de la <strong>Calle de Bilbao<\/strong> con el descubrimiento de una l\u00e1pida de m\u00e1rmol con letras de oro. Esta calle del Pueblo Nuevo desapareci\u00f3, en la d\u00e9cada de los 60, traslad\u00e1ndose el nombre, a una zona de nueva urbanizaci\u00f3n, donde se entremezcla junto con el de otras ciudades del Estado, <strong>Carrer de Bilbao<\/strong>. Hemos dejado para el final la bilbaina calle de <strong>Bilbao La Vieja<\/strong>, en el barrio del mismo nombre, que a punto estuvo de desaparecer en 1900 por petici\u00f3n de sus vecinos que quer\u00edan cambiarlo por Calle Principal. La v\u00eda empieza en el Puente de San Ant\u00f3n y termina en la Plazuela de los Tres Pilares, anteriormente de la Ver\u00f3nica, donde se localiza una taberna de las de siempre, el <strong>Bar Bilbao Restaurante<\/strong>.<\/p>\n<p>Espacios de relaci\u00f3n<\/p>\n<p>A este establecimiento le siguen otros, algunos nada m\u00e1s cruzar la R\u00eda como el <strong>Caf\u00e9 Bar Bilbao<\/strong> de la Plaza Nueva y otros, allende los mares, como el <strong>Bar Bilbao<\/strong> de La Habana. El bilbaino, famoso por sus pintxos y pintado en <strong>azul Bilbao<\/strong> desde 1992 por su propietario Pedro Mart\u00ednez Basterra, fue inaugurado el 21 de diciembre de 1922 festividad de Santo Tom\u00e1s, por Miguel Madariaga y Severo Unzue, el del Iru\u00f1a. El local mantiene la decoraci\u00f3n original, a pesar de las inundaciones de 1983, con los cierres de tabla en la fachada, el mostrador de m\u00e1rmol y el revestimiento cer\u00e1mico de sus paredes. El <strong>Bar Bilbao<\/strong> cubano, de N\u00fa\u00f1ez y Vasconcelos, est\u00e1 situado en la calle O&#8217;Reilly, desde 1930. Mantiene su decoraci\u00f3n original con un frente de lunas sobre mueble de madera presidido por una imponente caja registradora y largo mostrador que, ahora se ven cubiertos por banderas y recuerdos del Athletic Club de Bilbao, siendo as\u00ed que su nombre original ha derivado en <strong>El Bilbao Bar<\/strong>.<\/p>\n<p>Si el Athletic tiene la Catedral, el <strong>Bizkaia Bilbao Basket<\/strong> tiene el <strong>Bilbao Arena<\/strong> como cancha pero en la Villa ha habido, tambi\u00e9n en el pasado, otros lugares de reuni\u00f3n y esparcimiento con nombre Bilbao, unos, propuestos y desechados, caso del Hotel Carlton de la Plaza El\u00edptica, en el que el bilbainismo de sus promotores perdi\u00f3 la batalla; otros desaparecidos como el <strong>Bolo Club Bilbao<\/strong>, de gran \u00e9xito en los 60 y situado en el n\u00famero 69 de Alameda Urquijo, con 8 pistas para se\u00f1oras y caballeros y uno especial para ni\u00f1os, atendidas por un empleado en cada pista que colocaba los bolos en escasos segundos y un bar abierto hasta las 4 de la madrugada; el <strong>Cinema Bilbao<\/strong> que, erigido sobre el front\u00f3n de la calle Esperanza, se inaugur\u00f3 el 1 de noviembre de 1923 con la pel\u00edcula infantil <em>No era un cobarde<\/em>, seguido de tres pases con la representaci\u00f3n teatral de Don Juan Tenorio, un cl\u00e1sico en la festividad de Todos Los Santos. Tras la entrada de las tropas franquistas se llam\u00f3 Cinema del Soldado con acceso libre para los uniformados, alcanzando tal popularidad en sus filas que los soldados heridos en el frente norte ped\u00edan ser trasladados a los hospitales bilbainos. En los 40 recupera su nombre original al ser comprado por la empresa Trueba S. A. hasta que en 1966 es sepultado por un desprendimiento de tierras, siendo adquirido por el Ayuntamiento para construir el actual front\u00f3n. El <strong>Club Bilbao<\/strong> con sede en el edificio de La Uni\u00f3n y El F\u00e9nix del Arenal y creado por un grupo de socios, pol\u00edticamente de derechas, que se hab\u00edan dado de baja del El Sitio con la llegada de la Rep\u00fablica en 1931. Al igual que en la sede de Bidebarrieta, se dotaron de biblioteca con bibliotecario y salas de lectura y juego amueblados por la Casa de Muebles y Decoraci\u00f3n Echave. Y a\u00fan quedan aquellos Bilbao que pasan desapercibidos para la gran mayor\u00eda como las <strong>Galer\u00edas Bilbao<\/strong>, la m\u00e1s antigua galer\u00eda comercial de la capital situada en los bajos del inmueble n\u00ba 11 de Col\u00f3n de Larreategui y que muchos hemos pisado por encontrarse en ella establecimientos \u00fanicos y especiales como Kiriki\u00f1o, parada obligatoria para los amantes del libro vasco, y Sombreros Merche imprescindible a la hora de buscar un tocado de ceremonia, y digo pisado, porque sobre el pavimento est\u00e1 su nombre impreso.<\/p>\n<p>Abandonamos calles y plazas para adentrarnos, por \u00faltimo, en los ESPACIOS de la privacidad, elegantes viviendas unifamiliares, denominados hoteles a finales del siglo XIX y que entonces, al igual que ahora, sus propietarios denominaban Bilbao a semejanza de la pujante ciudad a la que quer\u00edan emular. Es el caso de la <strong>Villa Bilbao<\/strong> mandada construir, hacia 1895 por Otto Kreizner en Wiesbaden tras su paso por la capital vizcaina, donde fragu\u00f3 su fortuna asociado con Sota y Aznar en la explotaci\u00f3n de minas o la desaparecida <strong>Villa Bilbao<\/strong> proyectada y erigida en 1877 en Madrid por el arquitecto vitoriano Mart\u00edn de Saracibar en el n\u00ba 119 de Claudio Coello y que conocemos gracias a la magn\u00edfica publicaci\u00f3n que de la casa familiar hizo su hijo Julio, arquitecto municipal de Bilbao a partir de 1876.<\/p>\n<p>Damos as\u00ed fin a los <em>Espacios Bilbao<\/em>, dejando para una segunda entrega las entidades y sociedades y para una tercera, la producci\u00f3n con dicho apelativo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El nombre de la capital vizcaina es el patron\u00edmico de muchos de sus hijos, as\u00ed como la denominaci\u00f3n de poblaciones, calles, plazas, establecimientos y marcas comerciales repartidas por todo el mundo<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[6405],"class_list":["post-208","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-bilbao"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/208","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=208"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/208\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":211,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/208\/revisions\/211"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=208"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=208"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=208"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}