{"id":222,"date":"2012-12-12T07:22:14","date_gmt":"2012-12-12T06:22:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=222"},"modified":"2012-12-11T20:27:39","modified_gmt":"2012-12-11T19:27:39","slug":"un-pastor-vasco-en-la-camara-de-gas-el-caso-malaxechevarria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2012\/12\/12\/un-pastor-vasco-en-la-camara-de-gas-el-caso-malaxechevarria\/","title":{"rendered":"Un pastor vasco en la c\u00e1mara de gas. El caso Malaxechevarr\u00eda."},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2010\/11\/13\/domingo-f650x650_11.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"325\" \/><\/p>\n<p>La discusi\u00f3n por un trozo de pan sumi\u00f3 al vizcaino Domingo Malaxechevarr\u00eda en una espiral violenta: ingres\u00f3 en un hospital, mat\u00f3 a una enfermera y a un paciente y fue condenado a muerte en EE.UU.<\/p>\n<p>Mendexa. A las 6 en punto de la ma\u00f1ana del d\u00eda 13 de noviembre de 1952 se cerraban las puertas de la nueva c\u00e1mara de gas de la Nevada State Prison, cerca de Carson City. En el interior, atado a una silla, un pastor vasco de 58 a\u00f1os, Domingo Malaxechevarr\u00eda (se hab\u00eda cambiado el apellido por Echeverr\u00eda). A las 6.08 am, los humos de gas (aydrocyanic) se extendieron por la c\u00e1mara. El reo perdi\u00f3 la consciencia inmediatamente. A las 6.20, el doctor Richard Petty certific\u00f3 su muerte. Hasta aqu\u00ed el resumen del parte m\u00e9dico de la ejecuci\u00f3n. Pero, \u00bfc\u00f3mo se hab\u00eda llegado hasta all\u00ed?<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 la ruina Domingo Malaxechevarr\u00eda Iturraran naci\u00f3 en la casa Erreka de Gizaburuaga (Bizkaia) el 12 de mayo de 1892. Eran siete hermanos y hermanas. De este pueblo, para un censo de poblaci\u00f3n en 1900 de 371 habitantes, entre 1899 y 1922, 91 hombres y dos mujeres del lugar emigraron al Oeste de los Estados Unidos, instal\u00e1ndose la mayor\u00eda en Nevada.<\/p>\n<p>Domingo, un emigrante m\u00e1s en un grupo m\u00e1s amplio procedente de la comarca y de su mismo pueblo, lleg\u00f3 a Nueva York a bordo del <em>Olympic<\/em>, procedente de Cherburgo, el 7 de marzo de 1912. Ten\u00eda 19 a\u00f1os y se dirigi\u00f3 a Paradise, en el condado de Humboldt (Nevada), donde viv\u00edan dos de sus hermanos: Antonio y Jos\u00e9 Mari. En Nevada residi\u00f3 entre Paradise y el condado de Douglas.<\/p>\n<p>Pero Domingo no vio realizado el sue\u00f1o americano. Con el tiempo, sus hermanos regresaron a casa y quien m\u00e1s o quien menos se asent\u00f3. Pero \u00e9l sigui\u00f3 luchando contra la soledad en los desiertos de Nevada, y su car\u00e1cter se fue agriando hasta convertirse en un hombre hura\u00f1o y solitario. Su ruina comenz\u00f3 en un ostatu vasco de Winnemucca, al norte de Nevada: el famoso Martin Hotel. Una tarde de julio de 1947, se produjo una disputa entre Domingo y otro vasco, Claudio Yturriaga. Domingo golpe\u00f3 en la cabeza a su paisano con una manguera porque, seg\u00fan declar\u00f3 a la polic\u00eda, \u00abno le hab\u00eda pasado el pan\u00bb. Malaxechevarr\u00eda ten\u00eda entonces 52 a\u00f1os y dicen que era un muy fuerte. Por su parte, Yturriaga era tambi\u00e9n un antiguo pastor natural de Ere\u00f1o (Bizkaia), que contaba con 63 a\u00f1os. Este, a consecuencia de las lesiones, tuvo que ser internado en un hospital local, siendo trasladado m\u00e1s tarde a San Francisco para recibir atenci\u00f3n especializada, a pesar de lo cual debi\u00f3 dejar su empleo en los ferrocarriles. Malaxechevarr\u00eda fue condenado a dos a\u00f1os de prisi\u00f3n por asalto y a pagar una indemnizaci\u00f3n de 5.000 d\u00f3lares, adem\u00e1s de las costas del proceso. Domingo cumpli\u00f3 la pena y, antes de ser puesto en libertad, fue sometido a examen psiqui\u00e1trico. Arruinado y con fama de violento, ning\u00fan ganadero quiso contratarle. Al poco tiempo, se hab\u00eda convertido en un indigente que vagaba por el condado de Humboldt, viviendo de la caridad. En septiembre de 1951 fue ingresado en la secci\u00f3n de indigentes del Humboldt General Hospital en Winnemucca.<\/p>\n<p>La tragedia<\/p>\n<p>El domingo 23 de septiembre, Domingo se encerr\u00f3 en el ba\u00f1o, neg\u00e1ndose a salir. Como pasaba el tiempo y no hac\u00eda caso a los requerimientos, un ordenanza abri\u00f3 la puerta con una llave maestra. En ese momento, Domingo le golpe\u00f3 en una mu\u00f1eca con una tuber\u00eda que hab\u00eda desenroscado del saneamiento y huy\u00f3 por el pasillo. Entr\u00f3 en una de las salas, donde golpe\u00f3 tres o cuatro veces a un paciente de edad, Tony Robinson. En ese momento, apareci\u00f3 la enfermera Elisabeth Catlett, a quien golpe\u00f3 dos veces, mat\u00e1ndola en el acto.<\/p>\n<p>El doctor Kurt Hartoch, superintendente del hospital, fue el primero en llegar a la escena del crimen. Cuando entr\u00f3, Catlett y Robinson estaban tendidos en el suelo en medio de un gran charco de sangre. Malaxechevarr\u00eda estaba agachado como un animal entre ellos. Miraba hacia abajo con la barra de hierro ensangrentada en sus manos. Intent\u00f3 atacar al m\u00e9dico, pero este se defendi\u00f3 con una silla. Finalmente, lograron reducirlo entre tres personas. La polic\u00eda declar\u00f3 que Domingo s\u00f3lo se calm\u00f3 cuando fue encerrado en una celda, actuando como si no hubiese ocurrido nada.<\/p>\n<p>Las <em>razones<\/em> de la actuaci\u00f3n del pastor se las explic\u00f3 al juez de Winnemucca en la vista preliminar, celebrada el 1 de octubre: \u00abAquella ma\u00f1ana yo estaba tumbado en la cama cuando la se\u00f1ora Catllet vino y cerr\u00f3 la ventana. Yo me levant\u00e9 y la abr\u00ed. Ella regres\u00f3 y la cerr\u00f3. Le dije que no volviese a cerrar mi ventana. M\u00e1s tarde, vino la se\u00f1ora Catllet con su marido (se refer\u00eda al celador) a echarme la bronca mientras yo estaba en el ba\u00f1o\u00bb. El juez le pregunt\u00f3 si ten\u00eda algo m\u00e1s que a\u00f1adir: \u00abNo me daban suficiente purgante. S\u00f3lo me lo daban una vez a la semana. Si ped\u00eda m\u00e1s, me echaban una brizna. No pod\u00eda dormir y ellos no pod\u00edan darme p\u00edldoras para dormir. Le ped\u00ed al doctor p\u00edldoras cuatro veces. El doctor le dijo a la se\u00f1ora Catlett que me diese p\u00edldoras para dormir. Esa noche me dio una p\u00edldora para dormir que no era una p\u00edldora para dormir. Ellos no me dieron laxante, ni ayuda para mi est\u00f3mago. Siempre andaban detr\u00e1s de m\u00ed, atac\u00e1ndome\u00bb<\/p>\n<p>El 25 de septiembre, el fiscal acus\u00f3 formalmente a Domingo Malaxechevarr\u00eda del asesinato de Elisabeth Catlett, de 59 a\u00f1os, y de Thomas Robinson, de 86. En su documento de acusaci\u00f3n, el fiscal resaltaba que, en el momento de los hechos, Echeverr\u00eda, \u00abhombre de gran fortaleza, no estaba loco\u00bb (\u00abcriminally insane\u00bb). El d\u00eda 17 de octubre, el pastor compareci\u00f3 ante el juez, declar\u00e1ndose inocente. Por su parte, el juez le asign\u00f3 de oficio al abogado Donald Leighton. Finalmente, solo fue acusado del asesinato de la enfermera y el juicio qued\u00f3 fijado para el 5 de noviembre.<\/p>\n<p>Los otros vascos Desde el primer momento, actu\u00f3 como int\u00e9rprete Nieves Dufurrena. Nieves, nacida en Nevada y casada con un vasco, era hija de vizcainos de Ea (sus apellidos de soltera eran Legarza Erquiaga). Era una mujer muy conocida en Winnemucca, activa en la parroquia y en m\u00faltiples actividades sociales.<\/p>\n<p>El sheriff del condado se encarg\u00f3 de seleccionar el jurado. De 60 nombres propuestos, 13 eran vascos, de los que, finalmente, fue seleccionado Domingo Arang\u00fcena Bengoa, barbero de Winnemucca. Su padre era de Munitibar y su madre, de Ispaster. Como suplente, fue designado Ferm\u00edn Gavica.<\/p>\n<p>Condenado a muerte<\/p>\n<p>Tras la selecci\u00f3n de jurado, comenz\u00f3 el juicio. El fiscal llam\u00f3 a sus testigos. El principal testimonio fue el del doctor Hartoch, que cont\u00f3 c\u00f3mo mantuvo a raya al pastor vasco hasta que lleg\u00f3 ayuda. Un paciente indigente afirm\u00f3 que vio a la enfermera caer a sus pies. Por su parte, un polic\u00eda declar\u00f3 que hab\u00eda preguntado al vasco por qu\u00e9 hab\u00eda hecho aquello. A lo que contest\u00f3: \u00abNo importa. Mejor que est\u00e9 muerto\u00bb. En su defensa, el abogado aleg\u00f3 \u00ablocura\u00bb.<\/p>\n<p>Finalmente, el 10 de noviembre de 1951, el jurado encontr\u00f3 a Malaxechevarr\u00eda culpable del asesinato de la enfermera, siendo condenado a morir en la c\u00e1mara de gas. La pena le fue impuesta por el juez del distrito Merwyn Brown, quien, adem\u00e1s, deneg\u00f3 la posibilidad de repetir el juicio. La ejecuci\u00f3n deber\u00eda llevarse a cabo en la prisi\u00f3n del Estado, en Carson City.<\/p>\n<p>Un peri\u00f3dico local public\u00f3: \u00abEcheverr\u00eda aparec\u00eda m\u00e1s calmado durante la lectura de la sentencia que en cualquier otro momento de su arresto. Por primera vez apareci\u00f3 en la corte sin int\u00e9rprete\u00bb. En otra cr\u00f3nica se puede leer: \u00abDespu\u00e9s de que el juez Brown le impusiese la pena, el pastor se volvi\u00f3 a Donald Leighton, su abogado de oficio, y con algo parecido a una sonrisa, le dijo: \u00abBien. Esto significa el gas\u00bb.<\/p>\n<p>El abogado trat\u00f3 por todos los medios de salvar la vida de su defendido y present\u00f3 una petici\u00f3n de clemencia y, al mismo tiempo, una apelaci\u00f3n ante un tribunal superior. Pero ambas peticiones fueron rechazadas, fij\u00e1ndose la ejecuci\u00f3n para el 26 de noviembre.<\/p>\n<p>La ejecuci\u00f3n<\/p>\n<p>La v\u00edspera de la ejecuci\u00f3n, seg\u00fan cont\u00f3 el alcaide A. E. Bernard, Domingo rechaz\u00f3 todos los beneficios de los condenados a muerte: hablar con alguien o alg\u00fan deseo especial. Tampoco cen\u00f3. Eso s\u00ed: estuvo acompa\u00f1ado por dos sacerdotes cat\u00f3licos que le acompa\u00f1aron hasta el \u00faltimo momento. A la ejecuci\u00f3n asistieron, adem\u00e1s del alcaide y el m\u00e9dico de la prisi\u00f3n, cinco testigos m\u00e1s. Entre ellos, John Etchemendy, propietario del Overland Hotel de Gardnerville. El alcaide declar\u00f3 que \u00abla c\u00e1mara de gas funcion\u00f3 perfectamente\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La discusi\u00f3n por un trozo de pan sumi\u00f3 al vizcaino Domingo Malaxechevarr\u00eda en una espiral violenta: ingres\u00f3 en un hospital, mat\u00f3 a una enfermera y a un paciente y fue condenado a muerte en EE.UU.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[24858,24857],"class_list":["post-222","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-camara-de-gas","tag-malaxechevarria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=222"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":225,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222\/revisions\/225"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}