{"id":286,"date":"2013-03-08T13:18:47","date_gmt":"2013-03-08T12:18:47","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=286"},"modified":"2013-03-08T13:18:47","modified_gmt":"2013-03-08T12:18:47","slug":"emakumes-y-anderenos-exilio-en-gran-bretana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2013\/03\/08\/emakumes-y-anderenos-exilio-en-gran-bretana\/","title":{"rendered":"Emakumes y andere\u00f1os, exilio en Gran Breta\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2013\/03\/anderenos-en-el-exilio.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2013\/03\/anderenos-en-el-exilio.jpg\" alt=\"\" title=\"andere\u00f1os en el exilio\" width=\"600\" height=\"358\" class=\"aligncenter size-full wp-image-287\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2013\/03\/anderenos-en-el-exilio.jpg 600w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2013\/03\/anderenos-en-el-exilio-300x179.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><br \/>\nTodo comenz\u00f3 cuando el 21 de mayo de 1937 sali\u00f3 de Santurtzi, en el Habana, rumbo a Southampton, una nutrida expedici\u00f3n vasca, en la que los ni\u00f1os era el grupo m\u00e1s numeroso, cerca de 4.000 en total, con edades comprendidas entre los 7 y 15 a\u00f1os. Les acompa\u00f1aban m\u00e1s de 200 emakumes, entre j\u00f3venes maestras y auxiliares, am\u00e9n de quince sacerdotes y varias enfermeras y m\u00e9dicos vascos. Este personal adulto sali\u00f3 con la promesa de un peque\u00f1o sueldo mensual por parte del Gobierno vasco, promesa que despu\u00e9s no se cumpli\u00f3 con la debida regularidad.<\/p>\n<p>Ya en el destino, y despu\u00e9s de pasar un tiempo en un campamento establecido en Stoneham, Eastleigh, sur de Inglaterra, todos fueron trasladados gradualmente y en grupos a las diferentes colonias y casas de acogida que las organizaciones brit\u00e1nicas les hab\u00edan preparado por toda la geograf\u00eda del pa\u00eds, en m\u00e1s de cien colonias. Todo se hizo bajo la supervisi\u00f3n del Comit\u00e9 central ingl\u00e9s, en el que destacaban dos grandes figuras, Leah Manning (socialista) y la duquesa de Atholl (conservadora).<\/p>\n<p>Los alojamientos que les prepararon se pueden calificar de excelentes, en ocasiones en buenos colegios, grandes edificios y mansiones. Eran tambi\u00e9n buenas las condiciones sanitarias y alimentarias, en t\u00e9rminos generales.<\/p>\n<p>Pero no sucedi\u00f3 lo mismo en el aspecto educativo, que depend\u00eda en gran manera del Departamento de Cultura del Gobierno vasco y, en su caso, de los adultos destacados en el extranjero. Los ni\u00f1os estaban en edad escolar, pero el tema educativo no funcion\u00f3 en la medida de lo esperado, por diferentes motivos. Para empezar, a algunos grupos de ni\u00f1os les cost\u00f3 acostumbrarse a la nueva vida, les cost\u00f3 acostumbrarse a la rutina diaria y a la exigente disciplina de los internados (las colonias eran unos internados), seguramente por haber vivido en la etapa anterior sin apenas una escolaridad regular durante los meses que dur\u00f3 la guerra en Euskadi. Las andere\u00f1os, por su parte, ocupadas en mil quehaceres docentes y no docentes todo el santo d\u00eda de Dios, hac\u00edan lo que pod\u00edan en materia de ense\u00f1anza. Estaban se\u00f1aladas cinco horas de clase diarias (tres por la ma\u00f1ana y dos por la tarde), pero al decir de las propias protagonistas, unas veces por falta de medios did\u00e1cticos y libros de texto, y otras por otros motivos, era bastante poco lo que pod\u00edan hacer sobre todo con los chicos de m\u00e1s edad (de 15 y 16 a\u00f1os para arriba); a lo sumo, repasar lo ya aprendido antes de la salida de Bilbao. Aisladas en sus colonias, las maestras estaban desconectadas del Departamento de Cultura del Gobierno vasco, cuyas m\u00e1ximas figuras educativas resid\u00edan mayormente entre Par\u00eds y Barcelona. Tampoco se hab\u00eda previsto el establecimiento de alg\u00fan tipo de coordinaci\u00f3n o inspecci\u00f3n educativa en Inglaterra, a pesar de existir all\u00ed una poblaci\u00f3n infantil tan numerosa. Al final, muy al final, algo se enmend\u00f3 la situaci\u00f3n, con el nombramiento de un representante de Cultura.<\/p>\n<p>Vicente de Amezaga, director general de Primera Ense\u00f1anza, reconoce en sus informes el mal funcionamiento de la educaci\u00f3n y subraya el desigual rendimiento de las maestras, por diversas causas: la mala distribuci\u00f3n del personal adulto al servicio de los ni\u00f1os; la extrema juventud de las maestras y su falta de experiencia para tratar a los chicos y chicas mayores, con los que no sab\u00edan qu\u00e9 hacer; su casi total desconocimiento del ingl\u00e9s les imped\u00eda comunicarse directamente con las direcciones y comit\u00e9s respectivos, y por \u00faltimo -a juicio de Amezaga-, hab\u00eda que tener en cuenta el excesivo trabajo del personal femenino y la natural depresi\u00f3n causada por el destierro, que hac\u00edan que, a pesar de su capacidad y buena voluntad, no rindieran \u00ablo que en un estado normal habr\u00eda derecho a esperar de ellas\u00bb. Ya nos imaginamos lo que puede suponer el exilio en la vida de las personas. La realidad del exilio ha sido definida a menudo como un espacio dominado por el dolor, la impotencia y el desvalimiento; en ocasiones, equival\u00eda a tener que comenzar de nuevo, sobre todo en tierras de lengua ajena y desconocida.<\/p>\n<p>Pero en el balance final de su estancia en el extranjero no todo fue negativo, ni mucho menos. Hab\u00eda tambi\u00e9n aspectos muy positivos, sobre todo en actividades como el desarrollo del folklore vasco, a trav\u00e9s de cantos y danzas; e incluso se atrevieron con algunas peque\u00f1as piezas teatrales. Sus actuaciones en p\u00fablico eran muy del agrado de la gente inglesa; y de paso serv\u00edan para recaudar unos fondos extra para el mantenimiento de los residentes. Lo mismo ocurri\u00f3 en otros pa\u00edses de acogida.<\/p>\n<p>En esta menci\u00f3n de aspectos m\u00e1s gratificantes, no se puede olvidar que, excepcionalmente, algunos grupos de ni\u00f1os tuvieron la oportunidad de estudiar en las escuelas p\u00fablicas de la correspondiente localidad (al lado de alumnos ingleses), progresando mucho en el conocimiento del ingl\u00e9s. Tambi\u00e9n son dignos de menci\u00f3n el ejemplar comportamiento y las atenciones de las familias inglesas del entorno, que, deseosas de hacer m\u00e1s felices a los ni\u00f1os, no dudaban en sacarlos fuera de los internados, llevarlos a menudo a sus casas a tomar el t\u00e9 o lo que fuera, haci\u00e9ndoles igualmente regalos de todo tipo. Bien que lo recuerdan los que estuvieron en Inglaterra.<\/p>\n<p>Entre los a\u00f1os 1937 y 1940 regres\u00f3 la mayor parte de los menores, quedando en Inglaterra solo unos 500 chicos y chicas (unos a\u00f1os despu\u00e9s bajar\u00edan a la mitad aproximadamente); estos \u00faltimos ten\u00edan muy fundadas razones para quedarse: porque eran hu\u00e9rfanos y porque sus padres y familiares estaban en prisi\u00f3n o en paradero desconocido.<\/p>\n<p>Con la vuelta de los ni\u00f1os, se cerraron la mayor parte de las colonias y casas de acogida, por lo que las andere\u00f1os quedaron sin colocaci\u00f3n, pr\u00e1cticamente en la calle. Lo mismo sucedi\u00f3 con algunos sacerdotes. Muchas maestras y auxiliares regresaron entonces a su tierra, otras reemigraron a los pa\u00edses americanos, y un cierto n\u00famero de ellas (cerca de 50) quedaron en Inglaterra por el momento, empleadas en ocupaciones diferentes, en oficios bastante humildes, como empleadas de hogar, en hospitales y algunas f\u00e1bricas. A pesar de su formaci\u00f3n pedag\u00f3gica, esto era lo que les ofrecieron, no hab\u00eda m\u00e1s. Fue el momento tambi\u00e9n de algunos enlaces matrimoniales, con j\u00f3venes vascos o ingleses.<\/p>\n<p><strong>La Asociaci\u00f3n &#8216;Euzko Emakumiak&#8217; <\/strong><\/p>\n<p>Pasando ahora al otro punto (que hemos dicho puede ser algo distinto), nos preguntamos c\u00f3mo y por qu\u00e9 surgi\u00f3 entre las que quedaron (maestras y auxiliares en su mayor\u00eda) la idea de unirse con otras mujeres y trabajar conjuntamente en tareas de asistencia y solidaridad. La respuesta es que, con la llegada de la Guerra Mundial, cambiaron mucho las circunstancias, cambiaron mucho las exigencias y necesidades de los refugiados.<\/p>\n<p>En la primera mitad de los a\u00f1os 40 (en plena Guerra Mundial), se constituyeron en Inglaterra varias organizaciones de tipo social, cultural y pol\u00edtico, creadas por los propios exiliados; eran unas entidades de muy diferente tendencia ideol\u00f3gica -incluso dentro de una misma organizaci\u00f3n-, pero todas ellas ten\u00edan en principio el mismo objetivo: servir a los emigrados (j\u00f3venes y adultos) en todos los aspectos de la vida: en lo humano, social y cultural, e incluso en materia de alojamiento. Juan Negr\u00edn y los refugiados espa\u00f1oles que se hallaban en Londres -y dispon\u00edan de medios econ\u00f3micos-, crearon muy pronto el llamado Hogar Espa\u00f1ol primero y despu\u00e9s el Instituto Espa\u00f1ol Republicano y la Fundaci\u00f3n Juan Luis Vives, \u00e9sta para otorgar becas para hacer los estudios. Los catalanes crearon el Casal Catal\u00e1 de Londres. Y los vascos se lanzaron a constituir las dos entidades de Euzko Etxea y la asociaci\u00f3n Euzko Emakumiak, inauguradas ambas en la capital inglesa en torno al a\u00f1o 1942.<\/p>\n<p>Por estos a\u00f1os de que hablamos (principios de los 40), muchos de los ni\u00f1os vascos se convirtieron en unos verdaderos j\u00f3venes, y las anteriores organizaciones espa\u00f1olas y vascas trabajaban para lograr su adhesi\u00f3n, a toda costa. Se consideraba necesaria la presencia de gente joven en las organizaciones, porque tras la dispersi\u00f3n los adultos vascos propiamente dichos eran relativamente pocos en Inglaterra, andar\u00edan en torno a unas 200 personas en total, la mayor\u00eda de ellos en Londres.<\/p>\n<p>Euzko Etxea, creada sin distinci\u00f3n de matices pol\u00edticos, sociales o religiosos, era una casa que deb\u00eda servir de lugar de reuni\u00f3n y solaz para la emigraci\u00f3n vasca, adem\u00e1s de impulsar el conocimiento de la cultura, costumbres y caracter\u00edsticas fundamentales del Pa\u00eds, ante la opini\u00f3n inglesa.<\/p>\n<p>La asociaci\u00f3n Euzko Emakumiak, por su parte, algunas de cuyas componentes figuraban tambi\u00e9n como socias de Euzko Etxea, retom\u00f3 de alguna manera el esp\u00edritu y la tradici\u00f3n de la primera Emakume-Abertzale-Batza, a pesar de que ahora hab\u00eda dentro de la organizaci\u00f3n mujeres vascas de todas las tendencias ideol\u00f3gicas, especialmente emakumes de filiaci\u00f3n nacionalista, republicana y socialista. Despu\u00e9s de pasar un tiempo en la Delegaci\u00f3n de Euzkadi, establecieron su domicilio en uno de los pisos de Euzko Etxea.<\/p>\n<p>No eran muchas las mujeres asociadas, unas 50 en total (la mayor\u00eda, antiguas maestras y auxiliares), pero se esperaba mucho de ellas, especialmente en lo que respecta a la situaci\u00f3n educativa de los ni\u00f1os y j\u00f3venes, la situaci\u00f3n de los soldados, los enfermos y los refugiados en general.<\/p>\n<p><strong>Las ayudas a los refugiados <\/strong><\/p>\n<p>No es f\u00e1cil contar en unas palabras todo lo que fueron capaces de hacer estas emakumes en el tiempo en que estuvo activa la asociaci\u00f3n, es decir, entre 1942 y 1947.<\/p>\n<p>Una de sus primeras actuaciones fue ponerse en contacto con la Delegaci\u00f3n vasca y el Comit\u00e9 central ingl\u00e9s para mejorar la asistencia a los ni\u00f1os vascos, que en ese momento se encontraban distribuidos en familias, el hogar y la escuela. Las emakumes se preocuparon de visitarlos y establecer relaciones con sus padres o parientes. Existe, al respecto, una amplia correspondencia entre estos ni\u00f1os y las mujeres vascas. Se preocuparon igualmente de buscar alojamiento y colocaci\u00f3n a las chicas en edad de trabajar, y fueron al hospital donde hab\u00eda vascos que sufr\u00edan. Las emakumes organizaron las celebraciones de las fiestas de Navidad y de Reyes, porque era una de las formas m\u00e1s satisfactorias y efectivas para relacionarse con los chicos, sobre todo con los menores de 16 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La asociaci\u00f3n femenina cre\u00f3 en 1944 la llamada Instituci\u00f3n de asistencia a los vascos, con miras no solo a los vascos de Inglaterra, sino tambi\u00e9n a los refugiados que viv\u00edan en Francia en muy dif\u00edciles circunstancias. En los a\u00f1os siguientes se hizo un gran esfuerzo, y se enviaron a Francia muchas cajas de ropa y comida, todo seg\u00fan sus posibilidades econ\u00f3micas existentes que no eran muy grandes. En el destino, las emakumes de San Juan de Luz y Biarritz, presididas por Concha Azaola, se encargaron de la recogida y distribuci\u00f3n del cargamento recibido.<\/p>\n<p>Fue en este proyecto com\u00fan de asistencia a los refugiados vascos de Francia, donde se unieron las emakumes de Inglaterra y de Am\u00e9rica. Como se ampl\u00eda m\u00e1s y mejor en el mencionado libro sobre los vascos en Inglaterra, desde Venezuela, Argentina y otros pa\u00edses americanos se enviaron grandes cantidades de dinero, ropas y medicinas, con destino a los refugiados y enfermos de Francia. En los informes de las emakumes de Am\u00e9rica se habla de cantidades valoradas en muchos miles de francos. Aparte estaban, naturalmente, las ayudas enviadas directamente al Gobierno vasco.<\/p>\n<p>Art\u00edculo escrito por <strong>Gregorio Arrien<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo comenz\u00f3 cuando el 21 de mayo de 1937 sali\u00f3 de Santurtzi, en el Habana, rumbo a Southampton, una nutrida expedici\u00f3n vasca, en la que los ni\u00f1os era el grupo m\u00e1s numeroso, cerca de 4.000 en total, con edades comprendidas entre los 7 y 15 a\u00f1os. 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