{"id":29,"date":"2012-02-21T20:00:10","date_gmt":"2012-02-21T19:00:10","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=29"},"modified":"2012-02-24T18:49:29","modified_gmt":"2012-02-24T17:49:29","slug":"las-navidades-vizcainas-de-1937","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2012\/02\/21\/las-navidades-vizcainas-de-1937\/","title":{"rendered":"Las Navidades vizcainas de 1937"},"content":{"rendered":"<div>\n<figure style=\"width: 556px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2011\/12\/24\/import_11077164_11.jpg\" alt=\"\" width=\"556\" height=\"341\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\"> Desfile de los falangistas por la calle Ribera, junto al mercado <\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Ascensi\u00f3n Badiola<\/strong><\/p>\n<p>BILBAO. En  diciembre de 1937 ya hab\u00edan transcurrido tres meses desde que el Euzko  Gudarostea hubiera entregado las armas y ca\u00eddo en manos de los rebeldes  y, seis, desde que las tropas de Franco entraran en Bilbao, un 19 de  junio. La estampa carcelaria en Bizkaia, al igual que en el resto de  territorios ca\u00eddos en manos de los sublevados era impresionante.<\/p>\n<p>Se puede afirmar que en aquellos a\u00f1os oscuros, Euzkadi y el  resto de la geograf\u00eda en manos de los rebeldes era una enorme prisi\u00f3n.  El n\u00famero de apresados para el periodo de finales de 1937 y primer  trimestre de 1938, tanto en c\u00e1rceles como en campos de concentraci\u00f3n fue  de 105.300 prisioneros, una cifra equivalente a toda la poblaci\u00f3n de  Araba en 1930. A este n\u00famero hay que a\u00f1adir los 200.000 vascos evacuados  al extranjero o a la Espa\u00f1a republicana. En Bizkaia se cree que hab\u00eda  29.350 prisioneros, otros 6.300 vascos en Santo\u00f1a, 2.461 prisioneros en  el campo de concentraci\u00f3n de Deusto y 3.486 en el de Urdu\u00f1a.<\/p>\n<p>Las navidades del a\u00f1o 1937 fueron tr\u00e1gicas para los vascos  recluidos tanto en Euzkadi como en otros territorios, en especial en  Castro, Laredo y Santo\u00f1a por la crudeza de la guerra, que se manifest\u00f3  en el n\u00famero de muertos en el frente, en el de enfermos por las  carencias sustanciales a un conflicto b\u00e9lico, o en las penurias que tuvo  que soportar la poblaci\u00f3n civil con motivo del racionamiento de v\u00edveres  y productos b\u00e1sicos, pero sobre todo, lo fueron para los cientos de  soldados nacionalistas y republicanos que estuvieron recluidos en las  distintas prisiones a cargo de la Direcci\u00f3n General de Prisiones en  territorio sublevado, tras pasar por un Consejo de Guerra y para los  miles de hombres que pasaron por campos de concentraci\u00f3n sin juicio  previo alguno, a la espera de ser reclasificados, conducidos a otros  campos, sometidos a la auditor\u00eda de guerra o enviados a batallones  disciplinarios de trabajo. El sufrimiento en sus distintos escalones iba  desde el temor a ser elegido en una saca para entrar en el siguiente  grupo de ejecuci\u00f3n al amanecer, hasta aspectos tan elementales como  recibir comida, que tambi\u00e9n fue utilizado como forma de castigo.<\/p>\n<p><strong>Comida entre la ropa<\/strong><\/p>\n<p>Un capell\u00e1n recluido en El Dueso relat\u00f3 en un diario: <em>Durante  los cinco primeros meses estuvo terminantemente prohibido recibir  alimentos del exterior. Quiz\u00e1 por eso el alborozo fue grande cuando para  las navidades de 1937 se permiti\u00f3 que las familias pasasen toda la  comida que quisieran, escondida en los sacos de la ropa. Los v\u00edveres  enviados con enormes sacrificios y privaciones nunca llegaron a su  destino. Fueron robados y repartidos entre los oficiales.<\/em><\/p>\n<figure style=\"width: 572px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2011\/12\/24\/import_11077162_11.jpg\" alt=\"\" width=\"572\" height=\"388\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Entrada de falangistas en Bilbao<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p>En la semana anterior a la Nochebuena el volumen de  ejecuciones se elev\u00f3 a 131 presos, entre ellos, la madrugada del 17 de  diciembre fueron fusilados los oficiales de carrera del ej\u00e9rcito de  Euzkadi: Azkarate, Irezabal, Lafuente, Arenillas y otros diez m\u00e1s. La  p\u00e9rdida de esperanza y el des\u00e1nimo de los prisioneros vascos se  extendi\u00f3, especialmente cuando comenzaron las ejecuciones de altos  mandos del Euzko Gudarostea, que seg\u00fan el Pacto de Santo\u00f1a eran los que  hab\u00edan recibido especial garant\u00eda de respeto a la vida.<\/p>\n<p>Las primeras noticias esperanzadoras de que Franco admitir\u00eda  comenzar a negociar canjes no llegaron hasta los primeros meses de 1938.  El primer intercambio oficial firmado por Franco admit\u00eda el cambio de\u00a0 Primo de Ribera por el doctor Jos\u00e9 Bago Lecosaca, canje que  encabezaba una lista de otros 23 prisioneros m\u00e1s por cada bando y que se  realiz\u00f3 por conducto de la embajada brit\u00e1nica en Hendaia. A partir de  ese momento se comenzar\u00eda a instaurar el sistema de canjes que funcion\u00f3  en los a\u00f1os siguientes y que salv\u00f3 la vida de muchos condenados a muerte  nacionalistas, socialistas, anarquistas y republicanos de todo signo.<\/p>\n<p>Bilbao se convirti\u00f3 en un gran centro de reclusi\u00f3n. Se  utilizaron como centros de privaci\u00f3n de libertad no solamente c\u00e1rceles,  como la de Larrinaga, sino que sirvieron para este fin las plazas de  toros, los barcos, -estos ya se hab\u00edan utilizado para encarcelar a  presos derechistas en los a\u00f1os previos a la entrada de las tropas  sublevadas- y otros muchos edificios: las escuelas (Cervantes y Tiboli  entre otras); el colegio de Escolapios; el convento de El Carmelo u  otros<!--more--> lugares como el edificio de Tabacalera en Iturribide. Tambi\u00e9n se  utilizaron casonas como el chalet de Orue, una mansi\u00f3n que hab\u00eda  pertenecido a una familia nacionalista y que al quedar abandonada al  comenzar la guerra se reutiliz\u00f3 para c\u00e1rcel de mujeres.<\/p>\n<p>De todas ellas, la m\u00e1s destacable fue la prisi\u00f3n de  Larrinaga, hoy inexistente, y que se encontraba frente a lo que hoy en  d\u00eda es la casa Galera. Larrinaga fue mucho m\u00e1s que un centro de  reclusi\u00f3n, puesto que all\u00ed se empezaron a trasladar los primeros  prisioneros de Santo\u00f1a para su ejecuci\u00f3n y con el paso del tiempo, a  medida que la auditor\u00eda de guerra iba confirmando las sentencias de pena  de muerte, se convirti\u00f3 en la antesala de todos aquellos que iban a ser  fusilados o agarrotados. Parad\u00f3jicamente, casi todos los testimonios  coinciden en que el r\u00e9gimen carcelario de este centro, el d\u00eda a d\u00eda, no  era especialmente duro con respecto al de otras prisiones.<\/p>\n<p><strong>\u00abHasta la hora fatal\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Desde  la Galer\u00eda n.\u00ba 2, celda 34, de la c\u00e1rcel de Larrinaga, un preso de  Castro Urdiales que fue fusilado en la madrugada del 15 de diciembre de  1937, escribi\u00f3:<\/p>\n<p><em>Son las seis y media y estoy tranquilo ante la hora fatal.  Me he confesado y comulgado. No tengo la fe que vosotros, pero Dios  Misericordioso me perdonar\u00e1. Ya s\u00e9 que rezar\u00e9is por nosotros y Dios os  lo tendr\u00e1 en cuenta premi\u00e1ndoos. Azcarraga y Olavarrieta me han ayudado  en este trance.<\/em><\/p>\n<p><em>Hasta la eternidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Albino.<\/em><\/p>\n<p>A trav\u00e9s de esta nota tan sencilla y conmovedora se ponen de  manifiesto muchas de las circunstancias que rodearon a aquellos d\u00edas  terribles y que se deducen igualmente de las distintas cartas que  escribieron los prisioneros antes de ser ejecutados. Por un lado, la  resignaci\u00f3n ante una muerte inevitable, caracter\u00edstica que se repite en  los numerosos testimonios de aquellos d\u00edas: <em>La gente se r\u00ede de la muerte y la espera con una tranquilidad tremenda. Todos, abertzales y rojos, vivimos como hermanos<\/em>.  Por otro, las profundas convicciones religiosas de los gudaris que  sirvieron para ayudar a superar aquel trance a otros soldados menos  creyentes.<\/p>\n<figure style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2011\/12\/24\/import_11077168_11.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"206\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Grupo de presos vizcainos entre los que se encuentran Juan de Ajuriaguerra, Lucio Artetxe y Luis Zabarte.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p>A este respecto, hay que recordar que el Euzko Gudarostea fue  el \u00fanico ej\u00e9rcito que contaba con su cuerpo de capellanes, los  sacerdotes llamados por los rebeldes, los curas \u00abrojo-separatistas\u00bb, por  su talante nacionalista y porque desde el principio de la guerra  estuvieron a pie de trinchera para dar apoyo espiritual a los gudaris y a  todo soldado que lo necesitase, fuese del bando que fuese. Euzkadi fue  la \u00fanica zona de la Espa\u00f1a republicana en la que la Iglesia no fue  perseguida, dejando por ello sin justificaci\u00f3n al alzamiento como guerra  santa, puesto que fueron precisamente los alzados quienes atacaron a  los integrantes de una sociedad gobernada por un partido confesional,  como era el PNV, y a buena parte del clero vasco, ejemplo de ello fueron  los 211 sacerdotes encarcelados, los 300 desterrados y los 16  fusilados, entre los que se encontraba el ide\u00f3logo e impulsor de la  cultura vasca Jos\u00e9 Ariztimu\u00f1o Olaso, de sobrenombre <em>Aitzol<\/em>.<\/p>\n<p><strong>La represi\u00f3n de las mujeres<\/strong><\/p>\n<p>Aunque  la cifra de mujeres fusiladas solamente fue de 19, con respecto a los  584 prisioneros ejecutados en el periodo 1937-1939, ya que ellas no  estuvieron en el frente, tambi\u00e9n sufrieron represi\u00f3n y encarcelamiento  por ser madres, esposas, hijas del enemigo o por haber manifestado en  alg\u00fan momento opiniones o ideas contrarias a las del Nuevo R\u00e9gimen  franquista.<\/p>\n<p>S\u00f3lo en Bilbao en el mencionado chalet de Orue lleg\u00f3 a haber  700 mujeres en el momento m\u00e1s \u00e1lgido o en Zornotza donde la c\u00e1rcel para  mujeres se ubic\u00f3 en el centro del pueblo, en lo que hoy es el colegio  del Carmelo, y fue prisi\u00f3n desde 1939 hasta 1947 y de la que se hizo eco  de su inauguraci\u00f3n el semanario Redenci\u00f3n, \u00f3rgano del Patronato Central  para la Redenci\u00f3n de Penas por el Trabajo. Aunque se desconoce el  n\u00famero total de mujeres que pasaron por all\u00ed y sus nombres, se sabe que  convivieron las mujeres con sus beb\u00e9s e hijos peque\u00f1os y all\u00ed murieron  43 mujeres y una ni\u00f1a de diez meses. Concretamente, era la hija de Julia  Manzanal, que durante la guerra hab\u00eda sido comisario pol\u00edtico en el  Batall\u00f3n Comuna de Madrid del Quinto Regimiento y hab\u00eda sido trasladada  con ella a Amorebieta. La ni\u00f1a falleci\u00f3 en enero de 1940 de una  meningitis tuberculosa. Julia nunca dej\u00f3 de denunciar el trato  negligente que le dispensaron las monjas encargadas del gobierno de la  prisi\u00f3n y los m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las de Orue y Amorebieta, hubo m\u00e1s c\u00e1rceles para  mujeres en Bizkaia, concretamente, en Durango, en el antiguo convento de  monjas que hoy alberga el colegio de las Hermanas de la Caridad y de la  Instrucci\u00f3n Cristiana de Nevers. El 28 de diciembre de 1940 fueron  enviadas desde la c\u00e1rcel de Ventas a esta c\u00e1rcel de Durango 350 presas,  entre ellas, Rosario S\u00e1nchez, <em>La Dinamitera<\/em>, y Tomasa Cuevas. Las caracter\u00edsticas de todas ellas fueron similares a las de la c\u00e1rcel de Saturraran en Gipuzkoa.<\/p>\n<p><strong>Campos de concentraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La  Universidad de Deusto, que previamente hab\u00eda sido cuartel de milicias y  en el segundo semestre de 1937 se convirti\u00f3 en campo de concentraci\u00f3n,  bajo la direcci\u00f3n de la Inspecci\u00f3n de Campos de Concentraci\u00f3n del  Cuartel General del General\u00edsimo Franco, al mando del coronel inspector  Martin Pinillos, fue el campo de concentraci\u00f3n vizcaino m\u00e1s importante,  seguido del del Udu\u00f1a.<\/p>\n<p>Cuando la gente empez\u00f3 a huir en masa hacia la frontera  francesa para librarse del ensa\u00f1amiento franquista, la autoridad militar  franquista improvis\u00f3 en la capital vizcaina la Prisi\u00f3n Militar de la  Universidad de Deusto, con el mismo fin que otros centros creados en el  resto del Estado. Por citar s\u00f3lo los del entorno m\u00e1s inmediato, en  Bizkaia existieron los de Urdu\u00f1a, Molinar de Carranza y Lezama; en  \u00c1lava, los de Murgu\u00eda y Sobr\u00f3n; en Gipuzkoa, el de Irun; en Navarra, los  de Iratxe, el fuerte de San Crist\u00f3bal y Casablanca; en Burgos, los de  Miranda de Ebro y San Pedro de Carde\u00f1a; en Cantabria, los de Santo\u00f1a,  Laredo, Corban y Santander.<\/p>\n<p>En Bizkaia los m\u00e1s representativos por su importancia en  cuanto al n\u00famero de prisioneros que albergaron y como centro  distribuidor de mano de obra gratuita para los distintos batallones  disciplinarios de trabajo fueron, en primer lugar, el de Deusto y,  despu\u00e9s, el de Urdu\u00f1a. Ambos centros, al igual que el resto de campos de  concentraci\u00f3n que hubo a lo largo de la geograf\u00eda franquista fueron  creados en el segundo semestre de 1937 y clausurados entre el final de  1939 y el primer trimestre de 1940. Los campos de Deusto de Urdu\u00f1a  fueron, al igual que el resto, centros de detenci\u00f3n ilegal y  extrajudicial, pertenecientes a la administraci\u00f3n militar y utilizados  para internar y clasificar, sin juicio previo, a los prisioneros de  guerra y evadidos republicanos de la guerra civil. Adem\u00e1s, el campo de  Deusto sirvi\u00f3, hasta el final de su existencia, como base para la  constituci\u00f3n de batallones de trabajadores prisioneros. All\u00ed se  realizaba el encuadramiento e instrucci\u00f3n de dichas unidades, que  anteriormente se hab\u00eda llevado a cabo en el campo de Miranda de Ebro.  Por el contrario, las colonias penitenciarias militarizadas, como fueron  las empresas militarizadas dedicas a fabricar material de guerra (Altos  Hornos, Babcok Wilcox, Echevarr\u00eda, etc), los destacamentos penales o  los trabajos de regiones devastadas (reconstrucci\u00f3n de Gernika), s\u00ed  tuvieron como antecedente el Consejo de Guerra. Se trataba de personal  penado y, como tal, dependiente de administraciones no s\u00f3lo militares  sino tambi\u00e9n civiles, como el Ministerio de Gobernaci\u00f3n o el de  Justicia.<\/p>\n<p>Han transcurrido setenta y cuatro navidades y los nietos y  biznietos de las v\u00edctimas de aquella guerra, apenas conocen los  sinsabores que pasaron sus antepasados. Son pocos los que todav\u00eda hoy  sobreviven al olvido de aquellos a\u00f1os lamentables y algunos de ellos han  dejado voluntaria o involuntariamente de recordar, pero a todos ellos y  muy en especial a los supervivientes de la tragedia que todav\u00eda pueden  darnos fe de lo que sucedi\u00f3, les deseo de todo coraz\u00f3n unas felices  navidades 2011. Zorionak.<\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El n\u00famero de apresados a finales del 37 e inicio del 38 en c\u00e1rceles y campos de concentraci\u00f3n era de 105.300 personas. 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