{"id":299,"date":"2013-03-20T22:08:39","date_gmt":"2013-03-20T21:08:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=299"},"modified":"2013-03-18T19:13:44","modified_gmt":"2013-03-18T18:13:44","slug":"la-guerra-civil-convirtio-a-la-bilbao-orkestra-sinfonikoa-en-un-instrumento-de-propaganda-franquista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2013\/03\/20\/la-guerra-civil-convirtio-a-la-bilbao-orkestra-sinfonikoa-en-un-instrumento-de-propaganda-franquista\/","title":{"rendered":"La Guerra Civil convirti\u00f3 a la Bilbao Orkestra Sinfonikoa en un instrumento de propaganda franquista"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2013\/03\/16\/import_14225640_1.jpg\" alt=\"\" width=\"614\" height=\"345\" \/><\/p>\n<p><strong>Joseba Lopezortega<\/strong><\/p>\n<p><strong>La Guerra Civil convirti\u00f3 a la Bilbao Orkestra Sinfonikoa, una pujante formaci\u00f3n musical, en un instrumento m\u00e1s para la propaganda del r\u00e9gimen franquista<\/strong><\/p>\n<p>Amorebieta-Etxano. EL relato de lo sucedido en la Sinf\u00f3nica de Bilbao durante la Guerra Civil no resultar\u00e1 nuevo para los lectores habituales de estas p\u00e1ginas, pues quiz\u00e1 con otros protagonistas, lo han le\u00eddo antes: con la victoria franquista llegaron la persecuci\u00f3n y la venganza sistem\u00e1ticas, el af\u00e1n t\u00edpicamente fascista de imponer al derrotado s\u00edmbolos y tr\u00e1mites humillantes, el cultivo e incentivo de las delaciones y, en definitiva, el intento, por lo dem\u00e1s generalmente bald\u00edo, de arrasar al vencido en su orgullo, su ideolog\u00eda y su memoria. Estos rasgos, cada vez m\u00e1s alejados en el tiempo, tambi\u00e9n son evidentes en la historia de la orquesta, en cuyos archivos han dejado una huella evidente y negra.<\/p>\n<p>La guerra signific\u00f3 el final de una edad dorada de la Bilbao Orkestra Sinfonikoa (BOS). Al inicio, muchos profesores se hab\u00edan integrado en las distintas facciones vascas y republicanas, en las que pasaron a formar parte de las bandas de m\u00fasica de los regimientos. De ello existe constancia documental por la remisi\u00f3n a la BOS de certificados que justificaban la inasistencia a ensayos y compromisos orquestales. Y la guerra la gan\u00f3 Franco. La BOS interrumpi\u00f3 sus actividades hasta que fue reactivada, bajo las \u00f3rdenes del Consistorio bilbaino, en 1938. Dio su primer concierto de posguerra un a\u00f1o despu\u00e9s y lo hizo, como mandaban los tiempos, a la mayor gloria de Franco y al servicio de su propaganda. Italia y Alemania eran poderosos musicalmente y Franco no quer\u00eda pasar por un ignorante a ojos de sus aliados. Reactivar la orquesta era una cuesti\u00f3n de prestigio y una prioridad para el r\u00e9gimen. Es elocuente que desde el primer concierto de posguerra hasta la virtual derrota de Hitler a manos de los aliados, se programara con profusi\u00f3n m\u00fasica alemana y particularmente de Richard Wagner, compositor por el que el F\u00fchrer sent\u00eda una indudable y bien conocida predilecci\u00f3n. Programar su m\u00fasica era grato a las autoridades franquistas, <!--more-->deseosas de mostrarse cultas y pr\u00f3ximas al gran estandarte del poder nazi. De 1939 es, por ejemplo, la Semana Musical Hispano-Alemana promovida desde la Comisar\u00eda General de M\u00fasica por Federico Sope\u00f1a, un ejemplo de evoluci\u00f3n y adaptaci\u00f3n al medio digno de estudio: muy activo e influyente en los albores del r\u00e9gimen franquista, Sope\u00f1a acabar\u00eda siendo sacerdote, articulista de <em>El Pa\u00eds<\/em> y director del Museo del Prado con la Uni\u00f3n de Centro Democr\u00e1tico.<\/p>\n<p><strong>Depuraci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>El reinicio de las actividades de la orquesta tras la refundaci\u00f3n por el ayuntamiento franquista, bajo el nombre Orquesta Municipal de Bilbao, se realiz\u00f3 tras una depuraci\u00f3n sistem\u00e1tica de sus integrantes. Conocida la intenci\u00f3n de contar con una orquesta, Falange Espa\u00f1ola dirigi\u00f3 un escrito al alcalde de Bilbao, como responsable \u00faltimo de la formaci\u00f3n, para exhortarle a que todos los reincorporados se sometieran a un proceso de depuraci\u00f3n. Los archivos de la BOS conservan huellas de c\u00f3mo los m\u00fasicos deb\u00edan solicitar su reingreso, y tambi\u00e9n informes de la polic\u00eda sobre los peticionarios. Cuando alguno de los solicitantes recib\u00eda informes contrarios, comenzaba un lento proceso de alegaciones y vistas. Una palabra marcaba ese complicado e incierto destino: <em>desafecto<\/em>. Y fueron muchos los profesores as\u00ed marcados por la polic\u00eda, aunque no todos.<\/p>\n<p>En rescate de estos profesionales, en realidad en rescate de sus m\u00fasicos y su orquesta, acud\u00eda certificando su buena conducta y su irreprochable adscripci\u00f3n ideol\u00f3gica el por entonces director musical de la BOS, Jes\u00fas Arambarri, a quien correspondi\u00f3 vivir y capitanear la adaptaci\u00f3n y restauraci\u00f3n de la orquesta dentro de los nuevos cauces ideol\u00f3gicos y de funcionamiento de una sociedad fuertemente violentada. El proceso completo inclu\u00eda la recepci\u00f3n de un pliego de cargos, la presentaci\u00f3n del correspondiente de descargos, la comparecencia ante un tribunal de depuraci\u00f3n y la entrega al tribunal de documentos que probaran la m\u00e1s que dudosa, y presumiblemente fr\u00e1gil, adhesi\u00f3n al r\u00e9gimen franquista de aquellos desafectos. Resultaba desde luego determinante que hubieran pasado a integrarse en la banda de m\u00fasica de Falange y que formaran parte de la secci\u00f3n de Espect\u00e1culos y Artistas de la Central Nacional Sindicalista. Cuando las cosas quedaban as\u00ed debidamente aclaradas, era posible el reingreso en la orquesta.<\/p>\n<p>Reconstituida la formaci\u00f3n con sus correspondientes m\u00fasicos, comenz\u00f3 su empleo tanto en programas de concierto -con numerosas giras por el norte y por capitales castellanas- como en actividades abiertamente propagand\u00edsticas, y digo abiertamente porque tambi\u00e9n los conciertos y giras eran capitalizados por el r\u00e9gimen. Hay en ambas vertientes un mismo sustrato sainetero, de mantilla y rictus sobreactuado, que se evidencia en el uso recurrente de t\u00f3picos y en la visi\u00f3n de las influencias y la superioridad como uno de los principales reguladores de la actividad. Se leen, por ejemplo, coletillas como \u00abya sabe Vd. que este concierto lo quiere, y mucho, el ministro en persona\u00bb para conminar a hacer algo, o se encuentran notas con la distribuci\u00f3n de invitaciones a las autoridades que remiten a la prehistoria gen\u00e9tica de la Espa\u00f1a de Azcona y Berlanga. All\u00ed, en el primer concierto de posguerra en el teatro Buenos Aires, estuvieron en sus palcos ministros y subsecretarios con su s\u00e9quito, gobernador militar, civil, jefe de Falange, jefe de propaganda o comandante de Marina, adem\u00e1s de instituciones locales administrativas y musicales, prensa, etc&#8230; Hay que tratar de imaginar la amalgama de adulaciones, miedos y rituales de sumisi\u00f3n que debieron sucederse en los pasillos del Buenos Aires en aquella comprometida velada.<\/p>\n<p><strong>En las f\u00e1bricas <\/strong><\/p>\n<p>La orquesta precisaba medios para continuar sus actividades. Visitaba centros fabriles dentro de programas como <em>M\u00fasica en el trabajo<\/em>, una iniciativa de evidentes resonancias alemanas, y literalmente se <em>conminaba<\/em> a entidades de ahorro y empresas diversas a colaborar mediante donaciones con la puesta en marcha de la iniciativa, de un modo tan intensivo que incluso se lleg\u00f3 a tirar en imprenta una carta de petici\u00f3n de fondos con un lenguaje que dejaba poco margen de negaci\u00f3n a sus receptores: <em>Dado que sabemos que Vd. o su empresa son aficionados a la m\u00fasica y la cultura, no dudamos que aportar\u00e1<\/em>. Ese era el tono. Con los medios conseguidos, y los aportados por el esfuerzo institucional, la BOS visit\u00f3 en al menos dos ocasiones los Altos Hornos de Vizcaya, ante obreros y empleados de aquella imponente factor\u00eda, acompa\u00f1ada en su primera visita el 10 de mayo de 1939 por el pianista gaditano Jos\u00e9 Cubiles.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo aparte merece la sumisi\u00f3n a las potencias nazi y fascista, que estaban en su apogeo. Adem\u00e1s de la inclusi\u00f3n de compositores alemanes, y en menor medida italianos, en los programas de la orquesta exist\u00edan iniciativas como la ya mencionada de Federico Sope\u00f1a y otras surgidas de la oportunidad. Destaca por su incondicional entrega al poder nazi el concierto organizado en 1939 en homenaje al crucero pesado alem\u00e1n <em>Admiral Scheer<\/em>, cuando vino a fondear al puerto de Bilbao.<\/p>\n<p><strong>Concierto homenaje <\/strong><\/p>\n<p>Este buque, una temible arma de guerra con m\u00e1s de 1.000 tripulantes, que embarcaba su propia banda de m\u00fasica, hab\u00eda bombardeado en 1937 el puerto de Almer\u00eda en represalia por el ataque a\u00e9reo republicano contra el buque alem\u00e1n <em>Deutschland<\/em>, al que los pilotos confundieron en aguas de Ibiza con el crucero <em>Canarias<\/em>. Cuando se supo que iba a fondear en Bilbao, se pens\u00f3 en organizar el concierto homenaje, con la presencia en el escenario de la Sinf\u00f3nica de Bilbao y de la banda de m\u00fasica del <em>Admiral Scheer<\/em>. Este concierto se llev\u00f3 a cabo en el Buenos Aires el 24 de abril de 1939 y se interpretaron la obertura de <em>Los maestros cantores<\/em> de Wagner, la Inacabada de Schubert y <em>La procesi\u00f3n del Roc\u00edo<\/em>, de Turina. Un programa que entendido en el contexto que describimos puede considerarse <em>racial<\/em>. Fueron necesarias obras de carpinter\u00eda y acondicionamiento en el escenario del teatro, y las facturas y otros documentos se conservan en buen n\u00famero y buen estado. La liquidaci\u00f3n del concierto evidencia su \u00e9xito, con un super\u00e1vit de m\u00e1s de 500 pesetas de 1939, una vez contabilizados impuestos tan significativos como el destinado al subsidio al combatiente. No hac\u00eda un mes que la Guerra Civil hab\u00eda, oficialmente, finalizado. El ambiente hubo de ser de inquebrantable adhesi\u00f3n al Movimiento, a Franco, a Hitler y a lo que cuadrara.<\/p>\n<p>Las fidelidades e inclinaciones musicales del r\u00e9gimen franquista duraron mientras Berl\u00edn luch\u00f3 por la victoria en el teatro europeo de la Segunda Guerra Mundial. En lo que afecta a los archivos de la BOS, la \u00faltima huella de cierto relieve que se conserva de la influencia alemana en la actividad musical de la posguerra es una carta fechada el 28 de agosto de 1943, remitida desde la secci\u00f3n cultural de la embajada de Alemania, en la que se piden disculpas por la imposibilidad de traer en concierto a Bilbao a la Filarm\u00f3nica de Berl\u00edn, como al parecer se hab\u00eda comprometido. Firma la carta Hans Juretschke, que ten\u00eda 29 a\u00f1os, y de quien puede leerse en una rese\u00f1a biogr\u00e1fica que \u00abera empleado de la embajada alemana y durante la Segunda Guerra Mundial tuvo que obedecer las \u00f3rdenes del gobierno nazi alem\u00e1n\u00bb, y que acab\u00f3 siendo, por lo dem\u00e1s, prestigioso hispanista y acad\u00e9mico, muy activo en la Espa\u00f1a de los a\u00f1os 1970.<\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Guerra Civil convirti\u00f3 a la Bilbao Orkestra Sinfonikoa, una pujante formaci\u00f3n musical, en un instrumento m\u00e1s para la propaganda del r\u00e9gimen franquista<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[24877],"class_list":["post-299","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-bilbao-orkestra-sinfoniko"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=299"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":303,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/299\/revisions\/303"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}