{"id":322,"date":"2013-05-02T20:11:45","date_gmt":"2013-05-02T18:11:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=322"},"modified":"2013-05-02T20:11:45","modified_gmt":"2013-05-02T18:11:45","slug":"la-economia-de-los-municipios-vascos-quedo-marcada-por-la-presidencia-del-general-guipuzcoano-francisco-lersundi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2013\/05\/02\/la-economia-de-los-municipios-vascos-quedo-marcada-por-la-presidencia-del-general-guipuzcoano-francisco-lersundi\/","title":{"rendered":"La econom\u00eda de los municipios vascos qued\u00f3 marcada por la presidencia del general guipuzcoano Francisco Lersundi"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>La econom\u00eda de los municipios vascos qued\u00f3 marcada por la presidencia del gobierno en 1853 del general guipuzcoano Francisco Lersundi, que tuvo como ministro de la Gobernaci\u00f3n al alav\u00e9s Pedro de Ega\u00f1a<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2013\/04\/20\/import_14452061_11.jpg\" alt=\"\" width=\"385\" height=\"532\" \/><\/p>\n<\/div>\n<p>EL hacendista norteamericano Louis Eisenstein, hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os, escribi\u00f3 que nada relacionado con el ser humano y los impuestos puede ser aburrido. Aunque esta afirmaci\u00f3n puede causar un cierto asombro y por supuesto escepticismo, en realidad tenemos acontecimientos del pasado, relacionados con el ser humano y los dineros, que no solo no son aburridos sino realmente curiosos, e incluso, llegado el caso, hasta divertidos.<\/p>\n<p>Fij\u00e9monos en el a\u00f1o 1853. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 hace 160 a\u00f1os tan interesante que alcanza en su relevancia hasta hoy? Sin duda, y en relaci\u00f3n con los impuestos -o alrededor de ellos- ocurri\u00f3 una circunstancia casual -o conjunci\u00f3n planetaria si se quiere- que ha determinado aspectos muy importantes de la administraci\u00f3n p\u00fablica en el Pa\u00eds Vasco hasta hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p>El 14 de abril de 1853 tom\u00f3 posesi\u00f3n en Madrid como presidente del Gobierno un militar de origen guipuzcoano, el general Francisco Lersundi Ormaechea (1817-1874). Nacido en 1817 en aguas de La Coru\u00f1a cuando su padre, el brigadier Benito Lersundi, y su esposa Josefa Ormaechea viajaban hacia su destino a Valencia, se alist\u00f3 en el ej\u00e9rcito al comenzar la Primera Guerra Carlista, aunque su vocaci\u00f3n inicial fue la abogac\u00eda. En el ej\u00e9rcito hizo m\u00e9ritos de armas y m\u00e9ritos palaciegos, con su buena relaci\u00f3n con Isabel II, suficientes como para ocupar la presidencia del Gobierno, y otros importantes que alcanz\u00f3 despu\u00e9s, como la Capitan\u00eda General de Cuba. Era, a pesar de sus escasos 40 a\u00f1os, <em>el hombre de la situaci\u00f3n<\/em>. Tambi\u00e9n nos interesa otro personaje en el Gobierno de Lersundi, como fue Pedro de Ega\u00f1a (1803-1885), alav\u00e9s en este caso, prestigioso abogado y profundo conocedor y defensor de los fueros, que era ni m\u00e1s ni menos ministro de la Gobernaci\u00f3n en el fugaz Gobierno de Lersundi (que s\u00f3lo dur\u00f3 cinco meses, entre abril y septiembre de 1853).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2013\/04\/20\/import_14452053_11.jpg\" alt=\"\" width=\"420\" height=\"337\" \/><\/p>\n<p>gobernadores civiles En el centralizado sistema pol\u00edtico espa\u00f1ol al Ministerio <!--more-->de la Gobernaci\u00f3n le correspond\u00eda, adem\u00e1s de las labores de salvaguardia del orden p\u00fablico, el control de la administraci\u00f3n perif\u00e9rica por medio de los representantes del Gobierno en las respectivas provincias, conocidos hasta 1997 como gobernadores civiles. En efecto, los gobernadores civiles, con la organizaci\u00f3n del Estado liberal, se hab\u00edan dispuesto como cabezas de la administraci\u00f3n y puente entre el Gobierno y los municipios. Pues bien, este principio en el Pa\u00eds Vasco ten\u00eda un grave problema pr\u00e1ctico de aplicaci\u00f3n, como fue la presencia de las instituciones forales.<\/p>\n<p>Los Fueros vascos no lo eran tales, sino del Se\u00f1or\u00edo de Vizcaya y de las provincias de \u00c1lava y Guip\u00fazcoa, y entre sus diversos elementos, encontramos una organizaci\u00f3n municipal peculiar y muy variada. Esta organizaci\u00f3n desapareci\u00f3 en octubre de 1841 con el decreto de Espartero, m\u00e1s conocido porque dict\u00f3 tambi\u00e9n el traslado de las aduanas a la costa, pero en lo que nos interesa extendi\u00f3 la planta municipal com\u00fan al Pa\u00eds Vasco. Pues bien, aqu\u00ed el Estado liberal choc\u00f3 con un problema pr\u00e1ctico. En los sistemas forales tradicionales los delegados del rey eran los corregidores, pero en \u00c1lava no hab\u00eda corregidor, puesto que su funci\u00f3n era ejercida por el diputado general. Por esto es por lo que en \u00c1lava choc\u00f3 pronto esta nueva figura administrativa.<\/p>\n<p>Estos gobernadores, llamados inicialmente jefes pol\u00edticos o subdelegados de fomento, adquirieron su nombre y funciones gubernativas de forma definitiva en 1847. Una vez nombrados y que comenzaran su actuaci\u00f3n en el Pa\u00eds Vasco aparecieron los primeros problemas de convivencia con las instituciones forales. En 1851 la Diputaci\u00f3n alavesa solicit\u00f3 el mantenimiento del viejo sistema de forma que el control econ\u00f3mico de los ayuntamientos recayera en la Diputaci\u00f3n General y no en el gobernador civil. La petici\u00f3n se basaba en un principio de econom\u00eda de medios. Se dec\u00eda que al ser este el sistema tradicional los antecedentes se encontraban en las oficinas de la Diputaci\u00f3n y que, al ser peque\u00f1os estos municipios, no har\u00edan m\u00e1s que entorpecer una vida municipal m\u00ednima. Hay que tener en cuenta que en ese momento, mediados del siglo XIX, \u00c1lava era la provincia del Estado con menos poblaci\u00f3n (96.000 habitantes, 18.000 de ellos en Vitoria) repartida en 90 ayuntamientos, muchos de ellos muy poco poblados y por lo tanto, con escasos servicios y con poco, igualmente, por controlar. As\u00ed, a \u00c1lava, debido a su escaso peso demogr\u00e1fico, y pol\u00edtico, y a que realmente hab\u00eda sido funci\u00f3n de su Diputaci\u00f3n, se le concedi\u00f3 lo solicitado.<\/p>\n<p>Como es f\u00e1cil de suponer a las otras dos diputaciones forales, de Bizkaia y Gipuzkoa, esta concesi\u00f3n les interes\u00f3 sobremanera, por lo que presentaron una instancia al gobierno asegurando que la naturaleza, aunque no la letra, de sus respectivos ordenamientos forales eran iguales al alav\u00e9s. En 1853, y, por una Real Orden de 12 de septiembre no publicada en la Gaceta de Madrid, el Gobierno orden\u00f3 en su art\u00edculo 2\u00ba \u00abque los presupuestos y cuentas anuales de los mismos ayuntamientos se presenten \u00e1 la diputaci\u00f3n foral de la respectiva provincia para su examen y aprobaci\u00f3n en la parte que la merezcan\u00bb.<\/p>\n<p>sin veleidades &#8216;pol\u00edticas&#8217; No hay que confundirse, estamos hablando de \u00f3rbitas administrativas y de control presupuestario. En el aspecto del puro orden p\u00fablico, continuar\u00edan dependiendo del gobernador, que manten\u00eda elevadas capacidades de intervenci\u00f3n para evitar cualquier veleidad <em>pol\u00edtica<\/em> a los municipios, que se han entendido siempre en Espa\u00f1a como meros organismos administrativos prestadores de servicios p\u00fablicos inmediatos pero sin ninguna proyecci\u00f3n pol\u00edtica y escasa autonom\u00eda hasta la Constituci\u00f3n de 1978.<\/p>\n<p>La aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la medida, a la luz de la documentaci\u00f3n del momento no dej\u00f3 de ser complicada y trabajosa, con variaciones a lo largo del tiempo y del espacio. Ya en 1856, a los tres a\u00f1os de la publicaci\u00f3n del Decreto, el encargado de tales funciones en la Diputaci\u00f3n vizca\u00edna, Santiago de Batiz, se quejaba de la falta de personal y de medios para llevar a cabo la ingente labor de controlar, real a real, las cuentas del centenar de pueblos del Se\u00f1or\u00edo, lo que indica el escaso control efectivo que supuso a corto plazo. Por la otra parte, por los ayuntamientos, parece que en los de menor importancia el cumplimiento de la norma era un tanto irregular.<\/p>\n<p>As\u00ed, nos encontramos con que las diputaciones eran las encargadas, tanto por su control de la contabilidad municipal como por sus amplias atribuciones en materia de hacienda, de controlar la vida econ\u00f3mica de los ayuntamientos.<\/p>\n<p>El caso es importante porque es una muestra m\u00e1s de la flexibilidad del r\u00e9gimen foral para captar nuevas competencias que no aparec\u00edan en los textos forales. Y ello gracias a la intervenci\u00f3n de un ministro, como fue Pedro de Ega\u00f1a, que no dur\u00f3 m\u00e1s de una semana en el cargo despu\u00e9s de firmar la Real Orden (hasta el 19 de septiembre de 1853).<\/p>\n<p>El control de las cuentas y presupuestos municipales, as\u00ed, se integraron en lo que se conoce ahora como <em>derechos hist\u00f3ricos<\/em> desde fecha reciente como es la de 1853. Tras la abolici\u00f3n foral de 1876-1877 las diputaciones provinciales, desde 1878 sujetas al Concierto Econ\u00f3mico, mantuvieron su capacidad de control sobre cuentas y presupuestos municipales. Y as\u00ed ha seguido siendo salvo en el periodo en que el Concierto fue eliminado, entre 1937 y 1981, en Bizkaia y Gipuzkoa. Y todo gracias, a la conjunci\u00f3n planetaria de un presidente del gobierno guipuzcoano y un ministro de la gobernaci\u00f3n alav\u00e9s, de hace 160 a\u00f1os. Habr\u00e1 quien juzgue ese elemento irrelevante. Total, qu\u00e9 m\u00e1s da qui\u00e9n organice o regule las cuentas y presupuestos municipales, pero no hay que olvidar que las diputaciones forales, hoy en d\u00eda, adem\u00e1s de financiar al Gobierno vasco por medio de sus aportaciones, tambi\u00e9n financian en gran parte a los ayuntamientos del Pa\u00eds Vasco, mientras que en el resto del Estado su financiaci\u00f3n es funci\u00f3n del Estado central. Hasta aqu\u00ed llegan las largas sombras de Lersundi y de Ega\u00f1a. Si el lector pasea por el sal\u00f3n de los ilustres del Palacio Foral, de la Gran V\u00eda, ver\u00e1 un retrato de cuerpo entero de Pedro de Ega\u00f1a, entre otras cosas est\u00e1 ah\u00ed por lo que acaba de leer.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La econom\u00eda de los municipios vascos qued\u00f3 marcada por la presidencia del gobierno en 1853 del general guipuzcoano Francisco Lersundi, que tuvo como ministro de la Gobernaci\u00f3n al alav\u00e9s Pedro de Ega\u00f1a<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[24883],"class_list":["post-322","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-francisco-lersundi"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=322"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":325,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/322\/revisions\/325"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}