{"id":367,"date":"2013-07-03T09:44:10","date_gmt":"2013-07-03T07:44:10","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=367"},"modified":"2013-07-03T09:44:10","modified_gmt":"2013-07-03T07:44:10","slug":"con-denominacion-de-origen-bilbao","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2013\/07\/03\/con-denominacion-de-origen-bilbao\/","title":{"rendered":"Con denominaci\u00f3n de origen Bilbao"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>Bilbao es hoy internacionalmente conocido gracias a la regeneraci\u00f3n y modernizaci\u00f3n urban\u00edstica experimentada en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, una imagen vanguardista considerada como un activo en el presente pero muy diferente de aquellas otras que la ciudad ha proyectado a lo largo de sus 713 a\u00f1os de historia como Villa. Bilbao es, desde su fundaci\u00f3n, el motor productivo y econ\u00f3mico del Pa\u00eds y, como tal, ha demostrado tener la capacidad y fortaleza de progresar y crecer de acuerdo con los tiempos, posicionado primero en enclave mercantil y despu\u00e9s en una gran metr\u00f3poli industrial, cuyo dr\u00e1stico declive econ\u00f3mico y social en los 80, desemboc\u00f3 en el denominado <b>Efecto Bilbao<\/b>, que es hoy portada de revistas y gu\u00edas tur\u00edsticas. Esa fuerza de trabajo y dinamismo ha sido su tarjeta de visita, generando en cada periodo hist\u00f3rico una imagen de ciudad que sus contempor\u00e1neos han promocionado, e incluso explotado como marca comercial de productos, identific\u00e1ndolos con la patria urbana que los fabric\u00f3 o hizo suyos al comerciar con ellos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2013\/07\/1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-368\" alt=\"1\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2013\/07\/1-580x981.jpg\" width=\"348\" height=\"589\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2013\/07\/1-580x981.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2013\/07\/1.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 348px) 100vw, 348px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Productos BILBO-A El Bilbao de la Baja Edad Media y Moderna, conocido en el mercado anglosaj\u00f3n con su actual denominaci\u00f3n oficial en euskera <b>Bilbo<\/b>, fue una pr\u00f3spera ciudad mercantil del eje atl\u00e1ntico que ciment\u00f3 su mercado con la exportaci\u00f3n de hierro del Se\u00f1or\u00edo, la lana castellana y la importaci\u00f3n de tejidos del norte europeo, a resultas de lo cual el t\u00e9rmino <b>Bilbo-a<\/b> pas\u00f3 a identificar productos que eran originarios o distribuidos por la plaza bilbaina. Utilizado como sin\u00f3nimo del hierro vizcaino se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente a manufacturas como los <b>estoques Bilbo<\/b>, del siglo XVI, apreciados por su flexible hoja de doble filo y aguzada punta; las <b>espadas<\/b> fabricadas un siglo despu\u00e9s e identificadas como de <b>empu\u00f1adura Bilbo type<\/b> o los <b>Bilboes<\/b>, unos grilletes corredizos dispuestos sobre largas barras o con los que se encadenaban a los presidiarios. Objetos, repetidamente mencionados por los literatos ingleses, tal y como lo recoge Miguel de Unamuno en su poema <b>Bilbao<\/b>:<\/p>\n<p><i>\u00abBilbao, el barco dice adi\u00f3s a silbo\/la mena roja llevase el Nervi\u00f3n\/anta\u00f1o, a Sheskpir (sic) al cantarle el <b>bilbo<\/b>,\/el arte le cantaba del ferr\u00f3n\u00bb.<\/i><\/p>\n<p>Con posterioridad, el t\u00e9rmino sigui\u00f3 vigente como apelativo de los espejos neocl\u00e1sicos del <!--more-->siglo XVIII, <b>Bilboa Mirror<\/b> o <b>Bilboa glass<\/b>. No se conoce el taller de origen pero s\u00ed que salieron de Bilbao con destino al mercado americano, coincidiendo en el tiempo con la estancia diplom\u00e1tica en Filadelfia y Nueva York del comerciante bilbaino Diego Mar\u00eda de Gardoqui, lo que explicar\u00eda la existencia de numerosos ejemplares en Estados Unidos adem\u00e1s de los que ya se conocen en Bilbao. En tiempos m\u00e1s recientes <b>Bilbo<\/b>, en su acepci\u00f3n euskerika, fue utilizado por un grupo de farmac\u00e9uticos bilbainos asociados como Laboratorios Bilbo para comercializar sus f\u00f3rmulas siendo el m\u00e1s famoso de todos, el regulador estomacal <b>Elixir Bilbo<\/b>, a base de az\u00facar y vino rancio con peque\u00f1as cantidades de pepsina, tinturas de boldo, cuasia y condurango.<\/p>\n<p>Productos BILBAO En el \u00faltimo cuarto del siglo XIX, a la plaza comercial se le une la mitad inferior de la r\u00eda convertida en puerto exportador de mineral de hierro (explotado por el <b>sistema Bilbao<\/b>, de perforaci\u00f3n superior), y en la cuna de la industria sider\u00fargica vasca, configurando una imagen que P\u00edo Baroja describi\u00f3 \u00abcomo los catorce o quince kil\u00f3metros de v\u00eda fluvial que mayor impresi\u00f3n de fuerza, de trabajo y de energ\u00eda dan en la Pen\u00ednsula\u00bb. Una ciudad, cuyo nombre segu\u00eda siendo sin\u00f3nimo de su producto estrella, el hierro, cotizando la mena, en el mercado regulador de materias primas londinense, como <b>Buen Bilbao Rubio<\/b>. En sinton\u00eda con ello los talleres de fundici\u00f3n local comercializaron sus productos de igual modo. Es el caso de las <b>cocinas econ\u00f3micas Bilbao<\/b> que, fabricadas entre otros por Juli\u00e1n de Abando o Sagarduy, ofertaban una decena de modelos que variaban en tama\u00f1o y prestaciones y eran reconocibles por llevar en el frente una placa con el nombre de la fundici\u00f3n y n\u00famero de modelo <b>Tipo Bilbao<\/b>. En los 40, adecu\u00e1ndose a la generalizaci\u00f3n del agua corriente en las viviendas, acoplaron un calder\u00edn para surtir de agua caliente a los grifos de fregaderos y cuartos de ba\u00f1o, formato que se sigue comercializando en la actualidad. M\u00e1s recientemente Aurrera de Sestao fabric\u00f3 el <b>balaustre Bilbao<\/b> o el <b>barrote Bilbao<\/b> repitiendo antiguos modelos de forja, como los del palacio Gortazar de la calle Correo.<\/p>\n<p>Esta efervescencia econ\u00f3mica hizo despuntar la prensa escrita incorporando el nombre de la ciudad a la cabecera. Entre los de car\u00e1cter profesional, <b>Bilbao Mar\u00edtimo y Comercial,<\/b> \u00f3rgano de la C\u00e1mara de Comercio Industria y Navegaci\u00f3n, sustituido en 1895 por el <b>Semanario Bilbao<\/b> que, tras la muerte de su mentor Mario de Basterra, ampl\u00eda su nombre con Mercantil, Minera, Industrial y Mar\u00edtima y, otros de parecido t\u00edtulo y contenido, como <b>Bilbao Burs\u00e1til<\/b>, <b>Bilbao Industrial; financiero y comercial<\/b> y, el <b>bolet\u00edn Bilbao Mar\u00edtimo<\/b> de 1969 con datos sobre el tr\u00e1fico de la r\u00eda. La prensa socio-cultural con <b>Bilbao Chismoso<\/b> (1875), <b>Bilbao ilustrado<\/b> (1888), <b>Bilbao Taurino<\/b> (1897), <b>Bilbao Deportivo<\/b> (1927), <b>Bilbao Champa<\/b> (1951), <b>Bilbao, Ciencia, Arte y Letras<\/b> o el lujoso <b>Bilbao Contempor\u00e1neo<\/b> (1907) de Ferm\u00edn Herr\u00e1n, cuyo nombre obedec\u00eda a que Bilbao \u00abes, de lo nuestro, lo que m\u00e1s suena en el mundo; punto de donde nuestros barcos van a todas partes y los de todas partes vienen a nuestro Pueblo; y, as\u00ed, el nombre de Bilbao es universal y participa de un car\u00e1cter cosmopolita\u00bb. Las revistas tuvieron <b>Bilbao Gr\u00e1fico<\/b> que, en 1922 bajo la direcci\u00f3n de Rom\u00e1n Bonet-Bon se convierte en ilustrada con portadas en cuatricrom\u00eda y secciones fijas de novedades, feminidades, humor, deportes y toros. Por \u00faltimo mencionar el peri\u00f3dico municipal <b>Bilbao<\/b>, que desde que sali\u00f3 el 1 de noviembre de 1987 por iniciativa de \u00c1ngel Ortiz Alfau es de obligada lectura para todos los bilbainos.<\/p>\n<p>Si el comercio ha sido importante no lo han sido menos los barcos que, a ritmo de las mareas han entrado y salido de la r\u00eda, unos para cruzar los mares con sus mercader\u00edas y otros inmersos en la preservaci\u00f3n del tr\u00e1fico fluvial. De entre ellos, algunos bautizados <b>Bilbao<\/b>, un nombre que pintado a proa ha ido saltando de un casco a otro, desde los de vela, <b>la fragata Bilbao<\/b> cargada con 2.600 quintales de bacalao que naufrag\u00f3 al entrar en El Abra en 1799, hasta el gasero de \u00faltima generaci\u00f3n construido en la Naval de Sestao en 2004 con el nombre de <b>Bilbao Knutsen<\/b>. Por el camino quedan los <b>vapores Bilbao<\/b>, al menos tres, de construcci\u00f3n inglesa, utilizados en el transporte de mineral; los sucesivos <b>mercantes Bilbao<\/b>, de bandera alemana como el de la Hanse Line que, en los 50 atracaba en el muelle de Uribitarte o, el <b>petrolero Bilbao<\/b> de la Naviera Vizca\u00edna que considerado, junto con su hom\u00f3nimo el <i>Guernica<\/i>, los m\u00e1s grandes de la flota-tanque espa\u00f1ola de los 60, tuvo el privilegio de que Jos\u00e9 Mar\u00eda de Ucelay pintara un mural para su sala de oficiales con una alegor\u00eda hist\u00f3rica sobre el comercio y la navegaci\u00f3n bilbaina. Una magn\u00edfica obra que podemos disfrutar en las salas del Consulado del Museo Vasco de Bilbao. Paralelamente, la flota portuaria tuvo su primer <b>remolcador Bilbao<\/b> en el vapor que los comerciantes bilbainos trajeron en 1854, para auxiliar a los buques en las maniobras de entrada y salida por la peligrosa barra de Portugalete y cuyo reglamento fue editado por el impresor del Se\u00f1or\u00edo Juan E. Delmas. A este le sucedieron otros, tal que el <b>Bilbao <\/b>de la Compa\u00f1\u00eda de Remolcadores del Cant\u00e1brico, al que uno de sus due\u00f1os, Eduardo Aznar, convirti\u00f3 en yate, siguiendo la moda burguesa de 1900 que propiciaba excursiones a las playas de moda entre Zarautz y Biarritz. En el transporte de viajeros la r\u00eda tuvo la <b>gabarra Bilbao<\/b>, popularmente conocida como la <i>Zapatilla<\/i>, que comunicaba El Arenal con Portugalete, traves\u00eda que, a tenor de las mareas, pod\u00eda terminar en Olabeaga, recorriendo el resto del trayecto en la diligencia La Paloma. Justamente en aras de solucionar los <i>churros<\/i> de esta zona el ingeniero Evaristo de Churruca utiliz\u00f3 la draga de succi\u00f3n <b>Bilbao<\/b>.<\/p>\n<p>En los 20 hubo intentos de crear una industria del autom\u00f3vil en Bizkaia, entre los que se encuentra el <b>auto Bilbao<\/b>, un coche peque\u00f1o con motor de dos cilindros de la empresa de accesorios y motores Bilbao, Calvo y Compa\u00f1\u00eda de Amorebieta. M\u00e1s tarde, La Naval construy\u00f3 en Sestao el <b>autoblindado Bilbao 1932<\/b> con chasis de camiones americanos y una ametralladora, destinado a la guardia de asalto y la unidad de caballer\u00eda del Gobierno de la Rep\u00fablica. En 1936 quedaban en f\u00e1brica algunas unidades, siendo utilizadas por el Ej\u00e9rcito vasco a pesar de su escaso poder ofensivo. Otro coche, pero en este caso de ni\u00f1os, fue el <b>modelo Bilbao<\/b> que comercializ\u00f3 la marca inglesa Silver Cross, sobre chasis de acero plegable y cuatro grandes ruedas de llanta blanca que, sin ser tan exclusivo como el Balmoral utilizado por la familia real inglesa, tuvo un gran \u00e9xito de ventas en el establecimiento de la Gran V\u00eda.<\/p>\n<p>ICONOS BILBAO Si hay un icono identificado con la ciudad \u00e9sta es la <b>baldosa Bilbao<\/b>. Fabricada a partir del modelo Roseta que la firma catalana Escofet y Compa\u00f1\u00eda cre\u00f3 en 1916 para Barcelona, fue redise\u00f1ada por las f\u00e1bricas y el Ayuntamiento de la Villa para adecuarse a Bilbao y su sirimiri. Para ello, adem\u00e1s de reducir su tama\u00f1o de 20 a 15 cent\u00edmetros, a\u00f1adi\u00f3 al dibujo original de una flor de cuatro p\u00e9talos, dos surcos paralelos en cruz para desaguar mejor y, a la masa de cemento y arena, virutas de hierro, salferricite, consiguiendo una mayor consistencia y una superficie rugosa. Una composici\u00f3n que con los tiempos ha cambiado hasta el m\u00e1s moderno de geos\u00edlex, que absorbe el di\u00f3xido de carbono, y un dise\u00f1o trasladado al mobiliario urbano en <b>alcorques y jardineras<\/b> por Mobil-Arte y BilbaoArte.<\/p>\n<p>El color de Bilbao no pod\u00eda ser otro que el <b>azul Bilbao<\/b>, una tonalidad un tanto m\u00e1s luminosa que el ultramar de la industria textil. Tradicionalmente utilizado por los bilbainos elegantes para distinguir el correcto tono de azul de su boina, era usado por unos para diferenciarse de los de la <i>boina<\/i>, refiri\u00e9ndose a la gente sencilla que lo llevaba como parte de su ropa de trabajo, y otros como signo de coqueter\u00eda, por ser m\u00e1s favorecedor al peinar canas que la cl\u00e1sica negra. Lo que no cabe duda es que a partir de 1978 forma parte de la simbolog\u00eda festiva de la Villa, a\u00f1o en el que la primera Comisi\u00f3n de Fiestas propuso la <b>pa\u00f1oleta azul Bilbao<\/b> como distintivo oficial de la indumentaria de la Aste Nagusia.<\/p>\n<p>Otro icono es el cl\u00e1sico vaso de txikito de las tabernas de las Siete Calles que fabricantes de vidrio como Cifuentes y Pola de Gij\u00f3n, a finales del XIX, comercializaron como <b>vaso Bilbao<\/b>, por ser el Botxo la ciudad a la que estaba destinada. Estos vasos macizos, de vidrio basto y grueso, culo gordo y un cuarto de cuartillo de capacidad estaban perfectamente dise\u00f1ados tanto para el servicio como el poteo. Los taberneros, con sus jarras esmaltadas regaban de vino los vasos colocados en hilera en el borde interior del mostrador para seguidamente lanzarlos por la mojada barra hasta toparse con la mano del parroquiano que siguiendo el dicho popular: \u00abDos de culanda (por el culo del vaso), dos de faltanda (al servir, se desparrama) y dos de dejanda (sin apurar el contenido) total nadanda\u00bb (es decir, nada) permit\u00eda que terminaran la ronda sin perder la compostura.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo se\u00f1alar que el actual alcance medi\u00e1tico del <b>efecto Bilbao<\/b> ha generado un <i>boom<\/i> de productos Bilbao. Los menos, <i>Made in Bilbao<\/i> como la <b>tarta baldosa de Bilbao<\/b> o los <b>polos Bilbao<\/b>, el resto for\u00e1neos, sin ning\u00fan tipo de v\u00ednculo con la ciudad y, carentes incluso, de la apariencia o caracter\u00edsticas que se asocian a la imagen que dicen emular. Una amplia gama de art\u00edculos que incluye desde objetos comunes, pasando por prendas de ropa y complementos hasta productos de dise\u00f1o que, para desdicha de los bilbainos, pululan en la red (listado en www.aboutbc.info) desvirtuando lo que es Bilbao y las cualidades de calidad, fuerza y trabajo que le han sido hist\u00f3ricamente inherentes a la capital vizcaina.<\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bilbao es hoy internacionalmente conocido gracias a la regeneraci\u00f3n y modernizaci\u00f3n urban\u00edstica experimentada en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, una imagen vanguardista considerada como un activo en el presente pero muy diferente de aquellas otras que la ciudad ha proyectado a lo largo de sus 713 a\u00f1os de historia como Villa.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[37160,6405,31541,31542,24889],"class_list":["post-367","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-amaia-mujika-goni","tag-bilbao","tag-blog-de-deia","tag-deia","tag-denominacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/367","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=367"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/367\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":370,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/367\/revisions\/370"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=367"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=367"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=367"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}