{"id":379,"date":"2013-10-05T20:47:43","date_gmt":"2013-10-05T18:47:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=379"},"modified":"2013-10-05T20:47:56","modified_gmt":"2013-10-05T18:47:56","slug":"el-11-de-octubre-y-la-liberacion-de-la-mujer-vasca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2013\/10\/05\/el-11-de-octubre-y-la-liberacion-de-la-mujer-vasca\/","title":{"rendered":"El 11 de octubre y la liberaci\u00f3n de la mujer vasca"},"content":{"rendered":"<p>ES habitual que muchas efem\u00e9rides vengan determinadas por acontecimientos de alcance internacional, ajenos a nuestra propia Historia. Como el 1 de mayo, d\u00eda del trabajo o del trabajador, o el 8 de marzo, d\u00eda internacional de la mujer. Otras muchas efem\u00e9rides a los vascos nos vienen dadas por los Estados que nos administran, como el 12 de octubre, d\u00eda de la raza o de la hispanidad, o el 14 de julio, d\u00eda de la toma de la Bastilla (y no de la primera vez que se iz\u00f3 la ikurri\u00f1a).<br \/>\nEsto resulta un inconveniente derivado de no disponer de un Estado propio, que no solo fija y determina las fiestas oficiales sino que, sobre todo, dispone de Academias y Universidades, acad\u00e9micos e historiadores que eligen y glosan hitos y mitos. Y es tambi\u00e9n consecuencia de las reducidas dimensiones de un pa\u00eds vasco peque\u00f1o y dividido.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2013\/10\/historia-de-los-vascos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-380\" alt=\"historia de los vascos\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2013\/10\/historia-de-los-vascos-580x280.jpg\" width=\"580\" height=\"280\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2013\/10\/historia-de-los-vascos-580x280.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2013\/10\/historia-de-los-vascos.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><br \/>\nHoy quiero recordar aqu\u00ed precisamente una efem\u00e9ride vasca popularmente olvidada y raramente celebrada. Como tantas otras por desconocimiento propio y desinter\u00e9s ajeno. Se enmarca en la \u00faltima guerra civil que se vivi\u00f3 en Euskadi, pocos d\u00edas despu\u00e9s de la constituci\u00f3n de nuestro primer Gobierno vasco.<br \/>\nAquel Gobierno presidido por Jos\u00e9 Antonio Aguirre fue un gobierno de concentraci\u00f3n de todos los partidos pol\u00edticos democr\u00e1ticos que tuvo como una de sus m\u00e1s notables caracter\u00edsticas su preocupaci\u00f3n por la humanizaci\u00f3n del conflicto. Destac\u00f3 especialmente por su af\u00e1n por civilizar la guerra, la m\u00e1s incivil de todas las posibles. Una guerra civil iniciada por el fascismo sublevado contra la voluntad popular expresada en las urnas. A diferencia de las guerras convencionales entre Estados, en este conflicto no se reconoc\u00eda al enemigo, considerado mero delincuente, ni hab\u00eda cuartel, especialmente desde el bando sublevado, que buscaba no solo la victoria militar sino, adem\u00e1s, el aniquilamiento y exterminio de los contrarios.<br \/>\nNada m\u00e1s constituirse este primer Gobierno vasco, jurando Agirre y sus consejeros el 7 de octubre de 1936 bajo el \u00c1rbol de Gernika, sus componentes comenzaron a trabajar por la salvaguarda y preservaci\u00f3n de los derechos y vidas de quienes los ten\u00edan m\u00e1s en riesgo en aquella situaci\u00f3n, las personas apresadas por las autoridades leg\u00edtimas por su simpat\u00eda o apoyo a los sublevados, buscando su canje por los apresados por aquellos, pudiendo as\u00ed salvar las vidas de todos ellos. Ya figuraba expresamente como uno de los puntos del programa del Gobierno vasco que este \u00abresolver\u00e1 r\u00e1pidamente la situaci\u00f3n de los presos pol\u00edticos y militares, someti\u00e9ndoles sin dilaci\u00f3n a los Tribunales populares creados por la ley.\u00bb<br \/>\ncruz roja internacional Siendo pr\u00e1cticamente imposible entablar relaciones formales con los insurrectos, se recurri\u00f3 a la Cruz Roja Internacional, representada por sus delegados Marcel Junod y Daniel Clouzot. En el tiempo r\u00e9cord de tres d\u00edas tras la constituci\u00f3n del Gobierno provisional de Euzkadi, se lleg\u00f3 a un acuerdo con ellos en el que tambi\u00e9n estuvieron presentes el embajador de la Rep\u00fablica argentina Daniel Garc\u00eda Mansilla, el c\u00f3nsul brit\u00e1nico en Bilbao Ralph C. Stevenson y los comandantes de dos unidades navales brit\u00e1nicas, los destructores Exmouth y Esk, que habi\u00e1n conducido a suelo vasco a esta delegaci\u00f3n internacional y que tendr\u00edan adem\u00e1s posteriormente un destacado protagonismo, como se ver\u00e1.<br \/>\nEste acuerdo firmado en Bilbao el 10 de octubre de 1936 estableci\u00f3 que, a solicitud del embajador argentino Garc\u00eda Mansilla y del delegado de la Cruz Roja Internacional Junod, el Gobierno vasco \u00abadoptase por su parte una medida de humanizaci\u00f3n de la guerra, poniendo en libertad a las mujeres detenidas por causas pol\u00edticas o por motivo de la guerra y concedi\u00e9ndoles la libertad de salir del territorio afecto a la legalidad de la Rep\u00fablica en Euzkadi, para lo que el Gobierno de S.M. Brit\u00e1nica ha puesto en\u00a0 un puerto vasco buques que verificar\u00e1n el transporte de dichas mujeres\u00bb.<br \/>\nEl acuerdo reflejaba adem\u00e1s que estas mujeres presas hab\u00edan sido ya visitadas por los representes internacionales, acompa\u00f1ados por el consejero de Justicia vasco Jes\u00fas Mar\u00eda de Leizaola, y que se les hab\u00eda dado la posibilidad de elegir entre permanecer en territorio vasco leal a la Rep\u00fablica o ser evacuadas tras su liberaci\u00f3n, habiendo elegido en un principio la evacuaci\u00f3n 130 de ellas y lo contrario las 38 restantes.<br \/>\nEl Gobierno vasco tan solo puso como principal condici\u00f3n hacer constar su deseo de que por parte de los sublevados estos pusieran en libertad a todas las mujeres \u00abde vecindad o ascendencia en Euzkadi, denominaci\u00f3n en que se comprenden \u00c1lava, Guip\u00fazcoa, Vizcaya y Navarra y que se hallen detenidas por iguales motivos\u2026\u00bb<br \/>\nEsta parte de la liberaci\u00f3n de las mujeres apresadas por los facciosos tristemente nunca se cumplir\u00eda y no solo estar\u00edan muchos a\u00f1os encarceladas en condiciones terribles e inhumanas, en prisiones como la tristemente c\u00e9lebre de Saturraran, sino que los sublevados llegaron a fusilar y asesinar a muchas de ellas.<br \/>\nDistinta suerte tuvieron las mujeres apresadas que hab\u00edan quedado bajo la responsabilidad del Gobierno vasco. La misma noche del d\u00eda de la firma del acuerdo personal de sus servicios de Justicia trasladaron a los buques brit\u00e1nicos a las que hab\u00edan manifestado su voluntad de ser evacuadas, que acabaron siendo, seg\u00fan los listados que se conservan, 112.<br \/>\nla liberaci\u00f3n En las primeras horas de la ma\u00f1ana del 11 de octubre de 1936, sin haber pasado cuatro d\u00edas completos desde la constituci\u00f3n del primer Gobierno vasco, zarparon el Exmouth y el Esk con las mujeres liberadas, rumbo al puerto vasco bajo administraci\u00f3n francesa de Donibane Lohizune, a donde llegaron sin novedad. Entre las liberadas cabe destacar a una que llegar\u00eda a alcanzar gran notoriedad a finales de la dictadura franquista por ser designada para ocupar la alcald\u00eda de Bilbao, Pilar Careaga Basabe. De su categor\u00eda da una idea el hecho de que no se conoce que hiciera nunca agradecimiento ni menci\u00f3n p\u00fablica alguna a las ins\u00f3litas condiciones en que se produjo su liberaci\u00f3n.<br \/>\nSirvan tambi\u00e9n estas l\u00edneas en homenaje y agradecimiento a quienes cuando todas las circunstancias orientaban al odio y a la venganza supieron hacer prevalecer sus convicciones humanitarias y democr\u00e1ticas: los componentes de aquel primer Gobierno vasco presidido por Jos\u00e9 Antonio Aguirre e integrado por nacionalistas vascos, socialistas, republicanos y comunistas; los representantes diplom\u00e1ticos de Argentina y del Reino Unido, y los oficiales y tripulantes de las dos unidades de su flota que hicieron posible la evacuaci\u00f3n de las mujeres que lo pidieron, los destructores Esk y Exmouth.<br \/>\nComo amarga iron\u00eda final, mientras que la mayor\u00eda de aquellas mujeres podr\u00eda regresar a Euskadi tras su ocupaci\u00f3n por los sublevados y su sometimiento a una dictadura, con la que se identificaban pol\u00edticamente, gran parte de las tripulaciones del Esk y el Exmouth no sobrevivir\u00edan cuatro a\u00f1os al ataque del fascismo. El Exmouth fue hundido el 21 de enero de 1940, cuando navegaba al norte de Gran Breta\u00f1a escoltando a un mercante, torpedeado por el submarino alem\u00e1n U-22. Perecieron todos sus tripulantes. El 31 de agosto del mismo a\u00f1o el Esk se hundi\u00f3 tras chocar contra una mina navegando frente a las costas de Holanda.<br \/>\nLa liberaci\u00f3n de todas las mujeres presas bajo la responsabilidad del primer Gobierno vasco reci\u00e9n constituido resulta, en mi opini\u00f3n, no solo un hecho que refleja perfectamente el compromiso humanitario de este Gobierno presidido por el lehendakari Aguirre.\u00a0 Es tambi\u00e9n un acontecimiento injustamente olvidado que merece ser rescatado del pasado, especialmente por las instituciones y organizaciones vascas que trabajan a favor y en defensa de la igualdad y la liberaci\u00f3n de la mujer.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ES habitual que muchas efem\u00e9rides vengan determinadas por acontecimientos de alcance internacional, ajenos a nuestra propia Historia. Como el 1 de mayo, d\u00eda del trabajo o del trabajador, o el 8 de marzo, d\u00eda internacional de la mujer. Otras muchas efem\u00e9rides a los vascos nos vienen dadas por los Estados que nos administran, como el 12 de octubre, d\u00eda de la raza o de la hispanidad, o el 14 de julio, d\u00eda de la toma de la Bastilla (y no de la primera vez que se iz\u00f3 la ikurri\u00f1a).<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[31541,31542,37162,37163],"class_list":["post-379","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-blog-de-deia","tag-deia","tag-historia-de-los-vascos","tag-luis-de-gezala"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/379","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=379"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/379\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":382,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/379\/revisions\/382"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=379"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=379"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=379"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}