{"id":394,"date":"2013-10-29T21:35:12","date_gmt":"2013-10-29T20:35:12","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=394"},"modified":"2013-10-29T17:43:11","modified_gmt":"2013-10-29T16:43:11","slug":"flores-en-porcelana-de-conchita-laca-arte-con-pasion-y-talento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2013\/10\/29\/flores-en-porcelana-de-conchita-laca-arte-con-pasion-y-talento\/","title":{"rendered":"Flores en porcelana de Conchita Laca, arte con pasi\u00f3n y talento"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><strong>La artista vasca Conchita Laca supo hacerse un sitio en el mundo del dise\u00f1o y producci\u00f3n de obras en porcelana , dominado por los hombres, en el que brill\u00f3 con estilo propio<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por Maite Jim\u00e9nez<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" alt=\"\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2013\/10\/26\/florecitas_4986_1.jpg\" width=\"614\" height=\"344\" \/><\/p>\n<p>Bilbao. La porcelana es admitida y reconocida como la m\u00e1s noble de las arcillas. Su exquisitez viene avalada por las cualidades intr\u00ednsecas de esta pasta cer\u00e1mica: blancura inmaculada, translucidez, dureza y resistencia al choque y las temperaturas extremas.<\/p>\n<p>La porcelana la inventaron los chinos y con ella crearon vasijas y objetos diversos. Desde finales del Medievo, comerciantes europeos (venecianos, portugueses, espa\u00f1oles y m\u00e1s tarde holandeses y brit\u00e1nicos) trasegaron con esta singular cacharrer\u00eda que ten\u00eda como destinatarios a pr\u00edncipes, reyes, nobles y poderosos de Occidente. Los artesanos de estos lares comenzaron una larga carrera por reproducir aquella pasta cer\u00e1mica; ten\u00edan que descubrir los componentes y dominar su manipulaci\u00f3n. Ensayos, pruebas, errores y m\u00e1s pruebas culminaron en 1709, eureka, cuando el alem\u00e1n Johann Friedrich B\u00f6ttger dio con la f\u00f3rmula.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s, B\u00f6ttger fundaba la f\u00e1brica de Meissen bajo los auspicios del Elector de Sajonia, Federico Augusto I. A pesar de los esfuerzos por mantener la f\u00f3rmula en secreto, algunos empleados de Meissen que ten\u00edan acceso a ella, se trasladaron a otros lugares y, con el patrocinio de las casas reales, fueron abriendo nuevos establecimientos. Es el caso de la Real F\u00e1brica de Capodimonte en Sicilia, que se fund\u00f3 en 1743 bajo los auspicios de Carlos III y su esposa M\u00aa Amalia de Sajonia. En 1760, ese mismo rey ser\u00e1 el promotor de la Real F\u00e1brica de porcelana del Buen Retiro en Madrid. La corte francesa, con Luis XV a la cabeza, estableci\u00f3 la Real Factor\u00eda de S\u00e8vres, cerca de Par\u00eds, en 1756.<\/p>\n<p>1851, en Pasaia<\/p>\n<p>En el Pa\u00eds de los Vascos tuvieron que pasar casi 100 a\u00f1os para que se abriera una industria de este tipo. La porcelana encontr\u00f3 su hueco en el tejido industrial vasco del siglo XIX y pervivi\u00f3 durante el XX. En efecto, fue en 1851 cuando en la villa marinera de Pasai Donibane los hermanos Baignol, oriundos de Limoges, en Francia, establecieron la F\u00e1brica de Porcelana de Pasages, sin las prebendas reales del siglo XVIII sino como un negocio capitalista a la saz\u00f3n. El testigo de Pasages, ya en el siglo XX, lo recogi\u00f3 la irundarra Porcelanas del Bidasoa que, fundada en 1935 como Sociedad An\u00f3nima Mercantil, cerr\u00f3 sus puertas traspasado el siglo XXI, en el a\u00f1o 2009.<\/p>\n<p>Sirva este resumid\u00edsimo pre\u00e1mbulo para introducir a Conchita Laca. \u00bfQui\u00e9n es esta mujer? Pues, haciendo flores en porcelana, oficio y vocaci\u00f3n, arte puro y duro.<\/p>\n<p>Conchita Laca Ugaldebere naci\u00f3 el 21 de marzo de 1925, el primer d\u00eda de la primavera de aquel a\u00f1o. De padre marquin\u00e9s, Doroteo Laca, y madre bilbaina, Soledad Ugaldebere, vio la luz en Madrid, contingencia imputable a sus padres; \u00e9l era mec\u00e1nico de formaci\u00f3n y chofer de Eduardo Aznar, marqu\u00e9s de Berriz, teniendo a su cargo seis autom\u00f3viles y la condici\u00f3n de vivir 7-8 meses en Madrid y 4-5 en Berriz, Bizkaia, y ella era la cocinera de la marquesa, Rosario Gonz\u00e1lez. El hecho de que la familia Laca Ugaldebere tuviera esta doble residencia condicion\u00f3 sus vidas y la formaci\u00f3n educativa de esta artista.<\/p>\n<p>En una entrevista concedida a la revista <i>Garaian<\/i>, Conchita resaltaba su imposibilidad de coincidir con los plazos acad\u00e9micos y como consecuencia de ello tuvo que recibir clases particulares. Recuerda con cari\u00f1o y admiraci\u00f3n a Salus S\u00e1nchez, navarra de Lerin, maestra de la escuela p\u00fablica de Berriz con quien aprendi\u00f3 tanto, y la Academia Safos de Madrid, especializada en la preparaci\u00f3n para estudios superiores. Quiso opositar para el Ministerio de Industria y Comercio pero era demasiado joven. Adem\u00e1s, aquellos derroteros no le gustaban. Algo se mov\u00eda en su interior.<\/p>\n<p>Y Conchita decidi\u00f3 plantear a sus padres su vocaci\u00f3n. \u00abQuiero ser artista\u00bb, les dijo. A su padre aquello le pareci\u00f3 un disparate, y recuerda sus palabras, \u00ab\u00a1Antes te pongo una mercer\u00eda!\u00bb, y que solo fueron eso, palabras. Sin embargo encontr\u00f3 apoyo en su madre. Tras un pacto con ellos y la condici\u00f3n de que los doctos en la materia se pronunciaran sobre su val\u00eda, madre e hija fueron a la escuela de Bellas Artes pero como all\u00ed no pod\u00eda ser, se dirigieron a la Escuela de Cer\u00e1mica Francisco de Alc\u00e1ntara donde, tras unos meses de prueba, super\u00f3 los ex\u00e1menes de ingreso con creces. Finaliz\u00f3 sus estudios y permaneci\u00f3 all\u00ed hasta 1952 como profesora auxiliar; continu\u00f3 form\u00e1ndose, dando clases y trabajando en los encargos que la escuela recib\u00eda. En su lista de haberes cabe destacar el honor de haber reproducido en porcelana, algunas de las obras del escultor valenciano Mariano Benlliure (1862-1947). Gan\u00f3 varias becas, de la propia escuela y de la Obra Sindical de Artesan\u00eda. Lo aprendi\u00f3 todo de la pasta cer\u00e1mica en general, de la porcelana en particular y de la acuarela, su gran aliada. En su promoci\u00f3n comenzaron 147 estudiantes y, tras 6 cursos de com\u00fan y 2 de especializaci\u00f3n, acabaron 6. Ella era la \u00fanica mujer. Esto hizo que viviera en primera persona la feroz discriminaci\u00f3n laboral por razones de g\u00e9nero: \u00abMe cost\u00f3 m\u00e1s tiempo que a mis compa\u00f1eros de promoci\u00f3n encontrar un trabajo fijo\u00bb. Ya se lo advirti\u00f3 el propio director de la Escuela de Cer\u00e1mica cuando en 1952 se despidi\u00f3 definitivamente de aquella instituci\u00f3n: \u00abPara que te reconozcan la misma categor\u00eda que a un hombre tendr\u00e1s que demostrar que vales mucho m\u00e1s y a\u00fan as\u00ed nunca te pondr\u00e1n en su categor\u00eda. No lo olvides\u00bb. Conchita se grab\u00f3 esa m\u00e1xima en la memoria y fue consciente de que su esfuerzo deber\u00eda ser gigante.<\/p>\n<p>Trabajo en Irun<\/p>\n<p>A finales de 1952 dej\u00f3 Madrid. Porcelanas del Bidasoa hab\u00eda solicitado un profesional y a Conchita Laca le pareci\u00f3 interesante optar a la plaza; la proximidad entre Irun y su Markina querida era un aliciente a a\u00f1adir. El 3 de enero de 1953 firm\u00f3 contrato en Bidasoa ingresando en la secci\u00f3n de decoraci\u00f3n donde trabajaban exclusivamente hombres. Esta secci\u00f3n estaba bajo la supervisi\u00f3n del director de arte de la firma, el pintor valenciano Manuel Benedito (1875-1963), quien le hizo las pruebas de ingreso y le dijo que hab\u00eda hecho el mejor examen de cuantos hab\u00edan pasado por all\u00ed. El trabajo de los decoradores era el mismo pero el salario diferente; que Conchita fuera mujer supon\u00eda cobrar unas 5.000 pesetas mensuales, menos que un oficial de primera, cuando su titulaci\u00f3n era de maestra industrial. Para compensar sus bajos ingresos, trabajaba por horas en la empresa irundarra de artes gr\u00e1ficas Carbisa, preparando dibujos para fotolitos. Conchita no se resign\u00f3 ante esa discriminaci\u00f3n y expuso su situaci\u00f3n salarial al director de f\u00e1brica, el se\u00f1or Jeuthe, un alem\u00e1n que, mal habl\u00e1ndole en castellano, revis\u00f3 sus condiciones y le subi\u00f3 el sueldo hasta 14.000 pesetas. Un triunfo.<\/p>\n<p>A partir de 1957, el trabajo de Conchita Laca en Bidasoa tom\u00f3 un nuevo rumbo. Hab\u00eda quedado vacante un puesto de escultor en la empresa. Benedito quer\u00eda a alguien que modelara flores en porcelana pues el director general, Jose Mar\u00eda Urquijo, ansiaba recuperar las producciones cl\u00e1sicas de <i>espuma de mar<\/i> que hicieran las f\u00e1bricas de Buen Retiro y Capodimonte. Le pregunt\u00f3 a nuestra artista si conoc\u00eda a alguien capaz de realizar este trabajo. Conchita no lo dud\u00f3, se ofreci\u00f3 ella misma.<\/p>\n<p>Para crear las flores de porcelana, las hojas, los tallos, los p\u00e9talos, las corolas, los estambres o las espinas, casi como si fueran realmente naturales, hace falta mucho talento, creatividad, ingenio y pasi\u00f3n, y \u00e9stos se nutren de vocaci\u00f3n. Conchita comenz\u00f3 a hacer pruebas. La porcelana es materia complicada, poco maleable por lo que su modelado resulta muy dificultoso. Conseguir una pasta pl\u00e1stica le llev\u00f3 su tiempo. Despu\u00e9s de la jornada laboral, prob\u00f3 y experiment\u00f3 en la pensi\u00f3n donde resid\u00eda; para las flores no serv\u00edan los moldes ni las matrices.<\/p>\n<p>Recuerda el miedo a que le descubrieran porque los materiales desprend\u00edan un olor p\u00e9simo. Para secar las pruebas cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de su t\u00edo que ten\u00eda en Hondarribia una caldera antigua de calefacci\u00f3n central. Luego hab\u00eda que aplicar el gran fuego y la mu-fla para obtener los colores y los matices apropiados. As\u00ed nacieron sus primeras flores, una rosa y un clavel. Con este ramo tan especial, cuidadosamente empaquetado en una caja de zapatos, march\u00f3 a Madrid para que Benedito valorara sus resultados. Los directivos de Bidasoa quedaron fascinados, \u00a1eso era lo que quer\u00edan! Posteriormente nacieron los crisantemos, las orqu\u00eddeas, los muguetes, las margaritas, los jacintos\u2026 todo un jard\u00edn bot\u00e1nico. A partir de ese momento, Conchita Laca tuvo su propia secci\u00f3n y cont\u00f3 con sus propios ayudantes. Se independiz\u00f3 del resto y comenz\u00f3 a forjarse un nombre. Una fant\u00e1stica colecci\u00f3n de flores, m\u00e1s de 3.000 ejemplares, salieron de sus manos; piezas \u00fanicas que Bidasoa convirti\u00f3 en marca de la casa. Las flores de porcelana, no siendo ninguna igual a otra como sucede naturalmente, no eran rentables porque se requer\u00edan muchas horas de trabajo, no se pod\u00edan producir con moldes. Con ellas la empresa vend\u00eda imagen, una imagen de excelencia para agasajar a personalidades de todo el mundo, desde Karl Malden a Christian Dior, pasando por embajadores, diplom\u00e1ticos, pol\u00edticos, artistas o grandes empresarios.<\/p>\n<p>Conchita Laca tambi\u00e9n trabaj\u00f3 en Bidasoa como escultora modelando grupos regionales, bailarinas y diversos animales, especialmente perros y p\u00e1jaros. Nos recuerda la an\u00e9cdota que le sucedi\u00f3 con la Diputaci\u00f3n de Gipuzkoa, que hab\u00eda encargado a la empresa unas figuras de miqueletes. Laca hizo las figuras pero, a juicio del cliente, ten\u00edan cara de vizcainos as\u00ed que tuvo que guipuzcoanizar las esculturas dot\u00e1ndoles de una cara un poco m\u00e1s rellenita.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de su trabajo en Bidasoa, Conchita sigui\u00f3 cultiv\u00e1ndose en la acuarela, practicada desde su juventud. Expuso sus obras en multitud de ocasiones y lugares: Madrid, Toledo, Baena, Barcelona, Donostia y Hondarribia.<\/p>\n<p>Se jubil\u00f3 de Bidasoa en 1984, tras m\u00e1s de treinta a\u00f1os, pero continu\u00f3 ayudando a la firma con encargos puntuales hasta el a\u00f1o 2000. Su entrega a la empresa le rest\u00f3 tiempo para dedicarse en cuerpo y alma al arte puro. Ella sabe que el arte por el arte podr\u00eda haberla hecho famosa o haberla matado de hambre, mas reconoce que se acomod\u00f3 a un sueldo fijo todos los meses. Sin embargo, dio clases de pintura y de all\u00ed salieron algunos frutos, es el caso de Enrique Ochotorena (Donostia, 1946).<\/p>\n<p>Su inquietud creativa le llev\u00f3 a colaborar con sus dibujos en una empresa de publicidad cuyo director art\u00edstico, el donostiarra Jes\u00fas Rodr\u00edguez Catal\u00e1, era profesor del Club de Arte Catalina de Erauso, en Donostia-San Sebasti\u00e1n. Este hecho determin\u00f3 que Conchita se vinculara al club como socia y como profesora de acuarela y de decoraci\u00f3n de porcelana hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p>Y ustedes se preguntar\u00e1n, c\u00f3mo es posible todo esto. Pues s\u00ed, Conchita Laca sigue, como las flores que brotan cada primavera, impartiendo sus conocimientos, infatigable, con la satisfacci\u00f3n de que a su edad est\u00e1 en condiciones de llevar la vida que siempre le ha gustado, entre pinceles, acuarelas, l\u00e1pices y bocetos. Y mientras camina por la playa va elaborando nuevas ideas y proyectos.<\/p>\n<p>En el museo vasco de Bilbao<\/p>\n<p>Para quienes deseen ver algunas de sus obras, anotar que se exponen en el Museo Vasco de Bilbao, en la 2\u00aa planta, dentro de la sala dedicada a las Lozas y Porcelanas Vascas. Son otro fruto de Conchita Laca, esta vez en forma de donaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La artista vasca Conchita Laca supo hacerse un sitio en el mundo del dise\u00f1o y producci\u00f3n de obras en porcelana , dominado por los hombres, en el que brill\u00f3 con estilo propio<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[37168],"class_list":["post-394","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-conchita-laca"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/394","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=394"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/394\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":396,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/394\/revisions\/396"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}