{"id":4,"date":"2012-02-20T17:23:06","date_gmt":"2012-02-20T16:23:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=4"},"modified":"2012-02-20T17:29:43","modified_gmt":"2012-02-20T16:29:43","slug":"las-brigadas-vascas-en-la-ofensiva-de-oviedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2012\/02\/20\/las-brigadas-vascas-en-la-ofensiva-de-oviedo\/","title":{"rendered":"Las Brigadas Vascas en la ofensiva de Oviedo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/02\/18\/import_11472139_11.jpg\" alt=\"\" width=\"572\" height=\"377\" \/><\/p>\n<p>G. Tabernilla \/ J. Lezamiz<\/p>\n<p>A finales de enero de 1937 el Estado  Mayor del Ej\u00e9rcito del Norte, bajo el mando del general Francisco Llano  de la Encomienda, planeaba una nueva ofensiva contra las fuerzas  rebeldes que resist\u00edan en Oviedo, pr\u00e1cticamente cercadas salvo por un  pasillo que comunicaba con Grado. Llano, cuyas relaciones con el  Gobierno de Euzkadi se hab\u00edan deteriorado gravemente a causa de la  frustrada ofensiva sobre Vitoria, quer\u00eda el concurso de dos brigadas  vascas y una santanderina. La falta de un mando \u00fanico en el Norte era  consecuencia del cantonalismo de las tres provincias norte\u00f1as leales a  la Rep\u00fablica y tuvo su punto de inflexi\u00f3n cuando el lehendakari Aguirre  dej\u00f3 a Llano sin jurisdicci\u00f3n en Euzkadi, acus\u00e1ndole de incompetente y  de no entender \u00abla singular idiosincrasia del Pueblo Vasco\u00bb.<\/p>\n<p>Pero en enero de 1937 Llano a\u00fan era el jefe del Ej\u00e9rcito del  Norte, y cuando orden\u00f3 al Ej\u00e9rcito vasco la organizaci\u00f3n de dos brigadas  plante\u00f3 al Gobierno de Aguirre dos problemas de dif\u00edcil soluci\u00f3n: uno  de \u00edndole pr\u00e1ctico, por la p\u00e9rdida de hombres vitales para defender el  pa\u00eds, y otro de \u00edndole pol\u00edtico, debido a la oposici\u00f3n de los  nacionalistas a enviar fuerzas vascas fuera de Euskadi. Las  discrepancias fueron muchas y relevantes, desde el consejero Jes\u00fas Mar\u00eda  de Leizaola, que emiti\u00f3 un voto particular, hasta el propio Luis Arana  Goiri, hermano del fundador del PNV, pero al final se impuso el criterio  de Aguirre, que se implic\u00f3 de un modo especial, eso s\u00ed, a cambio de  diluir la intervenci\u00f3n de los jeltzales a un solo batall\u00f3n, el Amayur,  cuyo jefe -no por casualidad- era hermano del secretario de Defensa  Joseba Rezola, y a una compa\u00f1\u00eda de ametralladoras del Ariztimu\u00f1o,  mientras que los otros cinco pertenec\u00edan a ANV, UGT, JSU, PCE y CNT. Con  ellos iban dos bater\u00edas de 7,5 y una de 12,7, una compa\u00f1\u00eda de morteros,  blindados, transmisiones y sanidad.<\/p>\n<figure style=\"width: 572px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/static.deia.com\/images\/2012\/02\/18\/import_11472137_11.jpg\" alt=\"\" width=\"572\" height=\"403\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\"> El comandante Saseta, en imagen obtenida en Trubia el 20 de febrero de 1937.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Nace el mito<\/p>\n<p>Sin  superar las enormes dificultades que imped\u00edan la formaci\u00f3n de una  brigada enteramente nacionalista, el departamento de Defensa encuadr\u00f3 a  los batallones Amayur y ANV n\u00ba 2 Euzko Indarra junto a un tercero de  adscripci\u00f3n socialista, el UGT n\u00ba 2 Prieto, pero ello no impidi\u00f3 que los  l\u00edderes del PNV imprimiesen a esta brigada un sesgo pol\u00edtico que no  ten\u00eda al colocar al frente de la misma al comandante del Euzko  Gudarostea -la secci\u00f3n de milicias del PNV- C\u00e1ndido Saseta, un militar  profesional que<!--more-->se hizo acompa\u00f1ar del propio Joseba Rezola y del capit\u00e1n  Sabino Apraiz, todos ellos jeltzales, forj\u00e1ndose de este modo el mito  de la brigada nacionalista que ha perdurado hasta nuestros d\u00edas. La otra  brigada vasca, totalmente oscurecida por la historiograf\u00eda, qued\u00f3 bajo  el mando de Benito Rehola, un sargento de la Guardia de Asalto que hab\u00eda  tomado parte en la expedici\u00f3n vasca a Asturias de octubre de 1936, y  estaba compuesta por los batallones Rusia (JSU), Perezagua (PCE) e Isaac  Puente (CNT n\u00ba 3). Todos estos batallones, con amplia experiencia de  combate, fueron equipados y pertrechados hasta l\u00edmites desconocidos en  el Ej\u00e9rcito de Euzkadi, e incluso ten\u00edan enlaces radiof\u00f3nicos de  campa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p>El 15 de febrero de 1937, el jefe de las fuerzas  expedicionarias vascas, el capit\u00e1n de Mi\u00f1ones de Bizkaia Eduardo  Vallejo, instal\u00f3 su Cuartel General en las escuelas de Riera (Trubia),  mientras que la plana mayor de la 1\u00aa Brigada (Rehola) hac\u00eda lo propio en  B\u00e1scones y la 2\u00aa (Saseta) en Las Caldas. Pero la aportaci\u00f3n de los  vascos a la ofensiva de Oviedo fue mucho m\u00e1s all\u00e1. A partir del 4 de  febrero se enviaron desde Bilbao enormes cantidades de material de  guerra: miles de proyectiles de ca\u00f1\u00f3n, fusil y ametralladora de todos  los calibres, granadas, cargas de proyecci\u00f3n, estopines, pistolas y un  largo etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Los vascos entran en combate  A las cinco de la ma\u00f1ana del 21 de febrero de 1937, precedida de una  gran preparaci\u00f3n artillera, comenz\u00f3 la ofensiva sobre Oviedo, pero los  hombres de Saseta, con los pies enfundados en sacos para no hacer ruido,  se encontraron con que no hab\u00eda puente para cruzar el r\u00edo Nal\u00f3n y  tuvieron que pasar en un bote de 12 en 12 bajo el fuego enemigo. A los  gudaris de la 1\u00aa Compa\u00f1\u00eda del Euzko Indarra les cupo el honor de ser los  primeros a costa de numerosas bajas, entre los que estaba el sargento  Rapa y el capit\u00e1n Laniella, que sobrevivir\u00eda milagrosamente a las graves  heridas que le causaron ocho impactos de bala. Todo fue tan lento que  hasta las 8.00 horas, cuando comenz\u00f3 a cruzar el r\u00edo el batall\u00f3n Amayur,  no llegar\u00eda a la otra orilla el \u00faltimo gudari del Euzko Indarra, y a\u00fan  faltaba el Prieto; lleg\u00f3 el mediod\u00eda y a\u00fan no se hab\u00eda tomado la aldea  de Premo\u00f1o, donde se hab\u00eda hecho fuerte un pelot\u00f3n de la Legi\u00f3n.<\/p>\n<p>A las 13.30, C\u00e1ndido Saseta se desesperaba al ver que no  pod\u00edan enlazar con la brigada santanderina del comandante Jos\u00e9 Gallego,  que s\u00ed hab\u00eda alcanzado sus objetivos, y comunic\u00f3 por radio a sus  batallones que la operaci\u00f3n iba muy despacio y que deb\u00edan apresurarse en  avanzar, insistiendo de nuevo a las 15.00, momento en que la  desorganizaci\u00f3n, que a\u00fan no hab\u00eda tornado en des\u00e1nimo, hab\u00eda hecho mella  entre las tropas vascas, como testifican los partes de transmisiones  del teniente Dutreuilh. Para entonces Premo\u00f1o hab\u00eda ca\u00eddo, pero a\u00fan no  se hab\u00edan alcanzado las alturas de la Parra y el tiempo apremiaba, pues  la brigada santanderina estaba resistiendo a duras penas fieros  contraataques rebeldes en el Pico del Arca. Sabino Apraiz, que  coordinaba las operaciones con Saseta desde su puesto en el Estado Mayor  de la brigada, propuso un plan para hacerse con la Parra y Areces y el  militar hondarribitarra le dio el visto bueno, apremiando de nuevo a la  acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ya estaba anocheciendo cuando los batallones Euzko Indarra y  Amayur subieron monte arriba hacia el enemigo, dejando en Premo\u00f1o al  Prieto, que ten\u00eda que tomar El Murio, pero no ser\u00eda hasta bien entrada  la noche cuando, al amparo de la oscuridad, los tres batallones vascos  asaltar\u00edan los objetivos asignados, momento en el que enlazar con los  santanderinos ya era una quimera, pues se hab\u00edan visto obligados a  retirarse. A las 21.15 horas el Amayur inform\u00f3 por radio de que ten\u00eda  dos compa\u00f1\u00edas copadas y a una tercera muy adelantada. Poco despu\u00e9s se  confirmaba que estas compa\u00f1\u00edas no solo no hab\u00edan podido conquistar sus  objetivos sino que se hab\u00edan retrasado sin orden del mando. A las 22.40  Saseta ya no aguantaba m\u00e1s y se fue hasta las posiciones de primera  l\u00ednea para motivar a sus hombres y liderar el ataque, pero no consigui\u00f3  nada m\u00e1s que la constataci\u00f3n de que la misi\u00f3n quiz\u00e1s no pudiera  cumplirse esa noche y regres\u00f3 dos horas m\u00e1s tarde mientras arreciaba el  fuego de fusiler\u00eda, ametralladora y mortero.<\/p>\n<p>El Prieto en El Murio, por su parte, lleg\u00f3 hasta las  alambradas y empez\u00f3 a cortarlas pero no pudo pasar de ah\u00ed, cundiendo la  desmoralizaci\u00f3n peligrosamente, ya que si los combatientes socialistas  se retiraban toda la l\u00ednea podr\u00eda venirse abajo. Saseta era muy  consciente de ello, pero poco pod\u00eda hacer ante unas tropas incapaces de  evolucionar en ataque, y mientras tanto la radio echaba chispas: primero  amenaz\u00f3 con fusilamientos si el Prieto se retiraba y despu\u00e9s habl\u00f3  cari\u00f1osamente con \u00abun camarada de la UGT\u00bb para animarles a seguir  adelante. Todo fue en vano, pues el Prieto se acab\u00f3 retirando en  desbandada y el Euzko Indarra se vio obligado a cubrir ese flanco como  buenamente pudo.<\/p>\n<p><strong>Cunde la desmoralizaci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>A las 9.00 del d\u00eda 22 de febrero se orden\u00f3 a la brigada vasca atacar de  nuevo, pero las horas pasaban y no se consegu\u00edan avances, a la par que  aumentaba el cansancio y la desmoralizaci\u00f3n de los gudaris; aun as\u00ed, al  caer el d\u00eda el batall\u00f3n Amayur logr\u00f3 ocupar Areces y se prepar\u00f3 para  otra larga noche bajo el fuego y la lluvia. Con ellos estuvo Saseta, que  luego regres\u00f3 al Puesto de Mando para descansar un poco, cosa que  apenas conseguir\u00eda, pues sobre las cinco de la ma\u00f1ana el batall\u00f3n Amayur  sufri\u00f3 un fuerte contraataque que finalmente pudo rechazar. En ese  momento le indic\u00f3 a Jos\u00e9 Estorn\u00e9s que le dijese al capit\u00e1n Ciutat, jefe  de EM del Ej\u00e9rcito del Norte, que cumpliese el plan de ataque, enlazando  por el otro lado de la carretera de Oviedo, o que diese la orden de  retirada, pues la l\u00ednea no pod\u00eda sostenerse sin tomar Areces y El Murio.  No suceder\u00eda ni lo uno ni lo otro y a las 08.45 horas del d\u00eda 23 de  febrero Saseta abandon\u00f3 el puesto de mando para regresar por \u00faltima vez a  Areces, de donde nunca volver\u00eda, a compartir el destino de sus hombres y  dirigir un nuevo ataque que resultar\u00eda infructuoso.<\/p>\n<p>A mediod\u00eda, tras una preparaci\u00f3n artillera que \u00abconvert\u00eda las  piedras del muro en metralla\u00bb, comenz\u00f3 el contraataque rebelde  encabezado por tropas ind\u00edgenas, y los gudaris se hicieron fuertes en  muros y casas, aguantando varios asaltos. C\u00e1ndido Saseta fue herido de  gravedad y la situaci\u00f3n se hizo insostenible, comenzando un repliegue  que deriv\u00f3 en desbandada a trav\u00e9s de una campa que, pasados los a\u00f1os, se  ha dado en llamar \u00abPrad\u00f3n de los vascos\u00bb, donde quedaron varios gudaris  muertos y heridos que no pudieron ser evacuados y terminaron sus d\u00edas a  manos del enemigo. La desaparici\u00f3n del hondarribitarra fue  terriblemente sentida entre los nacionalistas vascos y se sumar\u00eda, al  igual que la del capell\u00e1n Jos\u00e9 Mar\u00eda Korta, a su lista de agravios  llegado el momento de ajustarle las cuentas a Llano de la Encomienda. El  Euzko Indarra sufri\u00f3 80 muertos y m\u00e1s del doble de heridos, enfermos y  desaparecidos, seguido del Prieto, con 21 muertos, y el Amayur, que con  15 muertos fue el menos castigado. La retirada fue tan desastrosa que  fue necesario el apoyo de una brigada asturiana, en la que destac\u00f3 el  batall\u00f3n M\u00e1rtires de Carbay\u00edn.<\/p>\n<p>Mientras la brigada de Saseta entraba en combate en las  alturas de la Parra, la de Rehola lo hizo en el sector de San Claudio,  tomando al asalto el pico del Pando, cuya cima hollaron los milicianos  del Perezagua cortando de facto el pasillo que un\u00eda a los sitiados en  Oviedo con Grado. A continuaci\u00f3n fortificaron las posiciones reci\u00e9n  conquistadas, prepar\u00e1ndose para los contraataques, que no se har\u00edan  esperar. El resto de batallones no tuvo tanta suerte, pues los  milicianos del Isaac Puente no pasaron de Cimadevilla, donde 30 de ellos  dejaron la vida, teniendo que replegarse tras un feroz combate cuerpo a  cuerpo. Tampoco pudo pasar el batall\u00f3n Rusia de la ermita de San  Claudio, cumpliendo apenas los objetivos m\u00ednimos que se le hab\u00edan  asignado en el flanco izquierdo de la 1\u00aa Brigada Vasca.<\/p>\n<p>La muerte de Saseta, la p\u00e9rdida de las alturas de la Parra y  la necesidad de retirar al Euzko Indarra del frente marcaron el final de  la brigada nacionalista, que ya no pod\u00eda sostenerse por s\u00ed sola; no as\u00ed  la de Benito Rehola, que aguant\u00f3 firme en el sector de Pando, lo que  dice mucho de la competencia de un mando que resultar\u00eda gravemente  herido por un disparo en el pecho. Definitivamente, los dos jefes de  brigada vascos eran hombres de una sola pieza que supieron predicar con  el ejemplo llegado el momento decisivo, como s\u00f3lo saben hacer los  verdaderos l\u00edderes en combate.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La descoordinaci\u00f3n y las ri\u00f1as internas en el Ej\u00e9rcito del Norte pudieron m\u00e1s que el valor de los gudaris en el frente asturiano<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":68,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[3,5,4],"class_list":["post-4","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-brigadas-vascas","tag-comandante-saseta","tag-ofensiva-de-oviedo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/68"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4\/revisions\/8"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}