{"id":413,"date":"2013-12-10T13:52:26","date_gmt":"2013-12-10T12:52:26","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/?p=413"},"modified":"2013-12-10T13:52:26","modified_gmt":"2013-12-10T12:52:26","slug":"larrinaga-ko-euzko-batzokija","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/2013\/12\/10\/larrinaga-ko-euzko-batzokija\/","title":{"rendered":"Larrinaga&#8217; ko euzko batzokija"},"content":{"rendered":"<p>Ante el elevado n\u00famero de militantes recluidos en la c\u00e1rcel de Larrinaga en los a\u00f1os 30, el PNV cre\u00f3 un batzoki en la prisi\u00f3n para agrupar a los afiliados presos<\/p>\n<p><em>Eduardo Jauregi<\/em><\/p>\n<p><span class=\"Mayusculas\">Desde<\/span> la fundaci\u00f3n del primer centro nacionalista en Bilbao en 1894, el Euskeldun Batzokija, por Sabino Arana, el nacionalismo vasco se fue extendiendo e implantando progresivamente en todas las localidades vascas con mayor o menor incidencia; constituyendo centros vascos, juntas municipales, batzokis, organizaciones juveniles, de trabajadores (ELA-STV) y, a partir de 1922, asociaciones de mujeres agrupadas en Emakume Abertzale Batza.<\/p>\n<figure id=\"attachment_414\" aria-describedby=\"caption-attachment-414\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2013\/12\/import_15961179.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-414\" title=\"C\u00e1rcel de Larrinaga tras la ocupaci\u00f3n de Bilbao en 1937. Sabino Arana Fundazioa\" alt=\"import_15961179\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/historiasdelosvascos\/files\/2013\/12\/import_15961179-580x404.jpg\" width=\"580\" height=\"404\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2013\/12\/import_15961179-580x404.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/files\/2013\/12\/import_15961179.jpg 582w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-414\" class=\"wp-caption-text\">C\u00e1rcel de Larrinaga tras la ocupaci\u00f3n de Bilbao en 1937. Sabino Arana Fundazioa<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p>Uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s llamativos en la historia del desarrollo territorial de la organizaci\u00f3n nacionalista fue la creaci\u00f3n de un Batzoki nada menos que en el interior de la c\u00e1rcel de Larrinaga durante los a\u00f1os de la Rep\u00fablica, poco antes del estallido de la guerra. Hablar del Batzoki de Larrinaga es sin\u00f3nimo de organizaci\u00f3n, de estructura interna del PNV, pero tambi\u00e9n es hablar de entrega, resistencia, sentimiento nacional y solidaridad, de la ayuda a los presos que en el PNV siempre ha sido una constante desde sus inicios.<\/p>\n<p>Hasta llegar a ser la mayor fuerza pol\u00edtica de este pa\u00eds, el nacionalismo del PNV, desde su creaci\u00f3n, sufri\u00f3 la represi\u00f3n de la administraci\u00f3n espa\u00f1ola y el orden establecido por ella en Euskadi. Fueron centenares los nacionalistas que padecieron a lo largo de los a\u00f1os -empezando por el propio Sabino Arana y muchas de las directivas al completo- persecuci\u00f3n, multas, arrestos, c\u00e1rcel y, en definitiva, una fuerte represi\u00f3n por lo que las autoridades de aquel tiempo consideraban, por ejemplo, ultrajes a la bandera espa\u00f1ola, delitos de opini\u00f3n, alteraciones del orden p\u00fabico o gritos subversivos (cualquiera pod\u00eda ser encarcelado por gritar <i>Gora Euzkadi Azkatuta<\/i>).<\/p>\n<p>A pesar de este gran acoso judicial mantenido en el tiempo, el PNV no dej\u00f3 solos a sus militantes afectados y les mostr\u00f3 siempre su apoyo y cercan\u00eda. La defensa del sentimiento nacional vasco, manifestado en multitud de acciones, y pagado con la c\u00e1rcel ven\u00eda a demostrar el gran valor de los hombres y mujeres que terminaban por ello entre rejas. As\u00ed, el Partido financi\u00f3 los gastos de los juicios, los nombramientos y actuaciones de abogados y procuradores o las fianzas para conseguir la libertad condicional de muchos reos; atendi\u00f3 las necesidades primarias de los presos, llev\u00e1ndoles comida, ropa, libros, mantas, almohadas, tabaco o dinero para sus gastos dentro de los penales. Con mucha frecuencia difund\u00eda en la prensa el nombre de los detenidos, sus causas y d\u00f3nde se encontraban, as\u00ed como continuas llamadas a la solidaridad de los dem\u00e1s miembros de la comunidad nacionalista para ayudar con sus donativos (econ\u00f3micos y\/o materiales) a los hermanos presos por la patria.<\/p>\n<p>Sin embargo, debido a las cada vez m\u00e1s continuas redadas policiales y al elevado n\u00famero de detenidos que llenaban las c\u00e1rceles vascas, la ayuda puntual de las suscripciones populares no lleg\u00f3 a ser suficiente. En 1920 el PNV se vio en la necesidad de crear una Comisi\u00f3n pro Presos que gestionara de una manera estable y fluida estas dram\u00e1ticas situaciones personales y familiares que viv\u00edan muchos correligionarios y propuso establecer una aportaci\u00f3n mensual a las organizaciones existentes para la ayuda a los presos.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">ayuda econ\u00f3mica <\/span>Junto a la cuota que todos los meses entregaban los batzokis, las juventudes y las emakumes de las distintas localidades vascas, los donativos concretos por Navidad o lo recaudado en festivales y partidos de pelota, ayudaban a cubrir anualmente la cantidad econ\u00f3mica necesaria para mantener todas las acciones que dirig\u00edan o coordinaban las Comisiones pro Presos (cada territorio de Hegoalde constituy\u00f3 su propia comisi\u00f3n). Un dato: en 1932 las cuotas mensuales para la ayuda a los presos en Bizkaia oscilaban entre las 5 pesetas (para los batzokis con menos recursos) y las 50 pesetas (que entregaba, por ejemplo, Juventud Vasca de Bilbao), y lo recaudado en el a\u00f1o alcanz\u00f3 las 25.000 pesetas solo en el territorio vizcaino.<\/p>\n<p>A pesar de existir tambi\u00e9n prisiones en Markina, Gernika, Durango o Balmaseda, Bilbao se erigi\u00f3 a principios del siglo XX como el centro penitenciario m\u00e1s importante de Bizkaia al convertirse la C\u00e1rcel de Larrinaga, tras a\u00f1os de obras y ampliaciones, en Prisi\u00f3n Correccional provincial.<\/p>\n<p>Sin embargo, el penal carec\u00eda de lo necesario para todo lo relacionado con el aseo e higiene de los reclusos (cuartos de ba\u00f1o suficientes, con retretes obsoletos, sin limpieza obligatoria \u2026). El insoportable olor en las celdas se dejaba sentir incluso en las comunicaciones que los presos enviaban al exterior. Algunas de las cartas terminaban con frases como: \u00abOs saluda y os quisiera transmitir el real olor\u2026\u00bb o \u00abLe saluda, casi intoxicado del olorcillo de esta cloaca&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se denunciaba el inhumano hacinamiento en el que viv\u00edan los reos. Las celdas eran insuficientes, no ten\u00edan ventilaci\u00f3n, estaban mal equipadas y eran peque\u00f1as. El texto de la declaraci\u00f3n de un numeroso grupo de nacionalistas detenidos en Larrinaga en mayo de 1933 es muy claro al respecto: \u00abCoincidiendo con la venida de presidente del Estado espa\u00f1ol a Bilbao, el gobernador de Espa\u00f1a en Bizkaia, como una provocaci\u00f3n (\u2026), ordena el encarcelamiento, sin motivo alguno, de m\u00e1s de setenta j\u00f3venes nacionalistas. No solo eso, los procedimientos vejatorios e inhumanos de que se ha hecho gala en estas detenciones son la demostraci\u00f3n contundente e irrebatible de la sa\u00f1a antivasca con que se ha procedido. Dos noches hacinados en antihigi\u00e9nicos calabozos h\u00famedos, infectos, ilegales, seg\u00fan declaraci\u00f3n del mismo jefe del cuartelillo en que se nos deten\u00eda. Diecis\u00e9is hombres en una habitaci\u00f3n de cuatro metros cuadrados, sin aire y sin luz. Trato descort\u00e9s e inhumano, llegando a abofetear a quien solicitaba que no se alterara la ortograf\u00eda euzk\u00e9rica del nombre que se le exigi\u00f3 en la filiaci\u00f3n. Dos enfermos que hasta llegar a la c\u00e1rcel no han sido atendidos, no obstante haber declarado uno de los detenidos, licenciado en Medicina, que la situaci\u00f3n de uno de ellos exig\u00eda una urgente actuaci\u00f3n profesional m\u00e9dica\u00bb.<\/p>\n<p>La gran concentraci\u00f3n de hombres y mujeres en las c\u00e1rceles fue una constante durante muchos a\u00f1os. Hay que tener en cuenta que las multas gubernativas impuestas en aquellos a\u00f1os no se sol\u00edan pagar, salvo excepciones (por ejemplo, la multa de 500 pesetas impuesta a la presidenta de EAB de Bilbao, Teresa Azkue) ya que los multados eran declarados insolventes por los juzgados respectivos, y por tanto cumpl\u00edan c\u00e1rcel como arresto sustitutorio (as\u00ed lo marcaba la ley espa\u00f1ola cuando no hab\u00eda bienes de donde cobrar).<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">el batzoki <\/span>Ante esta prolongada situaci\u00f3n, y el elevado n\u00famero de militantes nacionalistas recluidos en la C\u00e1rcel de Larrinaga durante los a\u00f1os 30 del siglo pasado, el Bizkai Buru Batzar del PNV lleg\u00f3 a crear un batzoki en la propia c\u00e1rcel, con la intenci\u00f3n de seguir contando y encuadrando en la organizaci\u00f3n territorial de Partido, a los afiliados presos en aquel recinto penitenciario.<\/p>\n<p>Al igual que otros muchos batzokis, el de la c\u00e1rcel de Larrinaga tuvo tambi\u00e9n hasta su propio membrete a color impreso en hojas de papel (existieron tres modelos diferentes). El m\u00e1s llamativo estaba formado por el nombre -centrado y en may\u00fasculas- Larrinaga&#8217;ko Euzko Batzokija (C\u00e1rcel de Larrinaga) y a su izquierda el logotipo formado por el escudo de Euskadi bajo las iniciales del lema JEL (Jaun-Goikua eta Lagi Zarra) y sobre la parte central de la ikurri\u00f1a. Este recurso pict\u00f3rico tambi\u00e9n lo utilizaron batzokis como Ondarroa, Ordu\u00f1a o Basauri, entre otros, pero el batzoki de Larrinaga complet\u00f3 su <i>hoja oficial<\/i> con la impresi\u00f3n de dos frases de Sabino Arana. Bajo el logotipo, unas palabras que dignifican al preso pol\u00edtico: \u00abNo es digno de ser libre, el pueblo que sufre pacientemente la esclavitud. Mas el pueblo que tiene encadenado el cuerpo, pero libre y altivo el esp\u00edritu, es desgraciada v\u00edctima, pero no vil esclavo\u00bb. Y como pie de p\u00e1gina: \u00abAhora mismo, y no una sino cien veces, dar\u00eda mi cuello a la cuchilla sin pretender ni la memoria de mi nombre, si supiese que con mi muerte hab\u00eda de revivir mi Patria\u00bb.<\/p>\n<p>En el Archivo del Nacionalismo Vasco de Sabino Arana Fundazioa se conservan decenas de cuartillas y cartas (con y sin membretes) de estos a\u00f1os. Es parte de la documentaci\u00f3n del fondo del PNV que permaneci\u00f3 incautada m\u00e1s de 75 a\u00f1os en instituciones espa\u00f1olas con sede en Salamanca y que recientemente ha sido devuelta a su leg\u00edtimo propietario. En estos escritos se puede leer c\u00f3mo los presos informan a la Comisi\u00f3n de su situaci\u00f3n, necesidades, vida en la c\u00e1rcel, de las puestas en libertad o del ingreso de nuevos presos. Notificaban sus nombres, de d\u00f3nde eran afiliados y los motivos por los que se les condenaba (gritos subversivos, actuaciones y reparto de propaganda en huelgas, injurias a la autoridad, escritos en prensa, etc.).<\/p>\n<p>Durante la Rep\u00fablica, las leyes estatales impusieron muchas limitaciones a los derechos de expresi\u00f3n, de reuni\u00f3n y de manifestaci\u00f3n. Las conductas que pudieran ser consideradas como una alteraci\u00f3n del orden p\u00fablico se pagaban, como vemos, con detenciones y c\u00e1rcel.<\/p>\n<p><span class=\"MayusculasNegrita\">cientos de detenidos <\/span>Las tensas relaciones del nacionalismo vasco con la II Rep\u00fablica (sobre todo con las izquierdas durante el periodo 1931-1933) se tradujeron en cientos de detenidos, procesados y condenados. El 7 de mayo de 1933 la Comisi\u00f3n pro-presos del BBB design\u00f3 un delegado suyo en la c\u00e1rcel ante las proporciones extraordinarias que hab\u00eda tomado el encarcelamiento de patriotas.<\/p>\n<p>Sin embargo, hay que matizar que la atenci\u00f3n y ayuda del PNV a los presos -ayuda que supon\u00eda un esfuerzo econ\u00f3mico importante para todos- no se dio a todo aquel que acabara en prisi\u00f3n. En esta coyuntura de exceso de detenidos, se observ\u00f3 por las estad\u00edsticas, que el origen de los hechos de muchas causas se daban a altas horas de la noche. El PNV decidi\u00f3, por tanto, que no se har\u00eda cargo de ning\u00fan proceso que se iniciara por hechos realizados despu\u00e9s de las 10 de la noche, a no ser de que se comprobara que el acusado de los hechos los realizara en acto de servicio, es decir, en comisi\u00f3n de mandato de la Junta Municipal o autoridad del Partido (los encausados por ri\u00f1as callejeras, peleas de taberna o robos quedaban fuera de la protecci\u00f3n de la Comisi\u00f3n).<\/p>\n<p>El caso del Batzoki de Larrinaga (expresi\u00f3n casi esperp\u00e9ntica de una realidad tr\u00e1gica como es la vida en la c\u00e1rcel) vino a constatar sobre el papel \u00abcantidad\u00bb y \u00abcalidad\u00bb en la organizaci\u00f3n del PNV. Caracter\u00edsticas que se siguieron dando a\u00f1os m\u00e1s tarde en la guerra civil y cuando la dictadura franquista persigui\u00f3, fusil\u00f3 y encerr\u00f3 a miles de nacionalistas vascos en penales, campos de concentraci\u00f3n y batallones de trabajadores por todo el Estado. All\u00ed continuaron existiendo otros batzokis encubiertos, clandestinos y sin nombre\u2026 La experiencia organizativa en las c\u00e1rceles y la ayuda a los presos llevada a cabo durante lustros hicieron que la resistencia vasca no desapareciera en los 40 a\u00f1os de franquismo ya que se mantuvo la conexi\u00f3n y disciplina de los hombres y mujeres dentro de la organizaci\u00f3n del Partido Nacionalista Vasco.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante el elevado n\u00famero de militantes recluidos en la c\u00e1rcel de Larrinaga en los a\u00f1os 30, el PNV cre\u00f3 un batzoki en la prisi\u00f3n para agrupar a los afiliados presos<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[47156,47157,47155,10860],"class_list":["post-413","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-batzoki","tag-batzokija","tag-larrinaga","tag-sabino-arana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/413","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=413"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/413\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":415,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/413\/revisions\/415"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=413"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=413"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/historiasvascas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=413"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}